El momento del parto es un evento único y esperado con gran anticipación. Aunque la fecha de parto se calcula en promedio a las 40 semanas, es común preguntarse si dar a luz a las 39 semanas es normal. Este artículo te guiará a través de las señales del parto, las fases y lo que puedes esperar en la semana 39 de embarazo.
¿Cuándo comienza el parto?
Aunque la fecha de parto se calcula según la duración promedio del embarazo, que es de 40 semanas para un embarazo a término, no esperes que el bebé la respete. Un embarazo puede durar entre 41 y 42 semanas, lo que se denomina término tardío, o incluso más de 42 semanas, lo que se conoce como postérmino.
Tampoco es raro que el parto comience antes de las 40 semanas, como en la semana 38 o 39. El trabajo de parto antes de las 37 semanas de embarazo se considera parto prematuro. A veces se detiene por sí solo sin llegar a esta situación, pero necesitarás atención médica inmediata.
Si tu fecha de parto ya ha pasado, es posible que estés ansiosa por que llegue el momento. Si te preocupa no haberte puesto de parto todavía, te recomendamos consultar al médico.
Fases del parto
El parto es la experiencia por la que tu bebé sale del útero cálido al mundo exterior. Probablemente, llevas un tiempo esperando este momento con entusiasmo y ansiedad, pero debes saber que es un proceso lento de varias fases. Depende de cada mujer y cada embarazo. Dicho esto, el parto tiende a seguir un patrón general en la mayoría de las mujeres. Saber lo que puede suceder te ayudará a prepararte para el gran día que se avecina.
El parto se divide en tres fases:
- Parto: Esta primera fase se divide en dos etapas: el parto temprano y el parto activo. Las principales diferencias entre ambas son la frecuencia y la intensidad de las contracciones. El parto temprano se caracteriza por contracciones leves, mientras que en el parto activo se producen contracciones más fuertes y regulares.
- Pujo y expulsión: Esta fase suele ser más corta que la anterior. Sin embargo, es la que requiere más trabajo por tu parte, ya que tendrás que empujar al bebé.
- Alumbramiento: Es la fase más corta. Puede que aún tengas contracciones, que ayudan a separar la placenta de la pared uterina y desplazarla hacia el canal de parto. Solo tendrás que empujar un par de veces para expulsarla; una vez que tu útero se contraiga por completo, el parto habrá terminado.
Señales y síntomas de parto
El parto es una experiencia diferente para cada mujer, incluso puede variar de un embarazo a otro en la misma persona. No obstante, hay algunas similitudes. Estas son las diez señales de parto más comunes en la mayoría de las mujeres:
- Anidamiento: un estallido repentino de energía.
- Aligeramiento: sensación de que el bebé ha bajado.
- Contracciones: desde leves (durante el parto temprano) hasta fuertes (durante el parto activo).
- Borrado: adelgazamiento del cuello uterino.
- Dilatación: ensanchamiento de la abertura del cuello uterino.
- Pérdida del tapón mucoso.
- Rotura de aguas.
- Calambres en las piernas.
- Dolor de espalda o presión.
- Náuseas.
Señales y síntomas de parto temprano
El parto temprano puede ser impredecible en cuanto a la duración. Pueden pasar horas o incluso días antes de pasar al parto activo, especialmente si es tu primer bebé. Por lo general, este tiempo se acortará si decides tener más hijos. Hasta que las contracciones sean más regulares e intensas, o bien hasta que rompas aguas, intenta estar relajada. El parto activo no tardará mucho en empezar.
Aunque cada embarazo es diferente, es posible que experimentes los síntomas de parto temprano siguientes (algunos más sutiles que otros):
- Anidamiento: Es normal experimentar un aumento repentino de energía en los días o semanas previos al parto. También puede tener la necesidad de «anidar» o preparar tu hogar para el bebé. Aunque esta etapa puede comenzar en cualquier momento durante el embarazo, muchas mujeres la experimentan justo antes del parto. No te esfuerces demasiado e intenta tomártelo con calma.
- Aligeramiento: El bebé baja por la pelvis en las semanas, los días o las horas anteriores al parto. Esta etapa se llama aligeramiento porque es posible que te sientas más ligera y puedas respirar mejor una vez que tu peque deje de presionarte el diafragma.
- Contracciones leves: Puedes notar contracciones leves con una diferencia de 5 a 15 minutos. Suelen durar entre 60 y 90 segundos. El dolor o la presión puede comenzar en la espalda y descender hasta el abdomen. En ocasiones, al final del parto temprano las contracciones ocurren con una frecuencia inferior a 5 minutos.
- Borrado: El cuello uterino adelgaza, se ablanda y se acorta por completo antes del parto vaginal. Es posible que notes contracciones leves, pero también nada en absoluto.
- Dilatación: El cuello uterino comienza a ensancharse y abrirse hasta que está completamente dilatado. Esta etapa ocurre lentamente al principio, pero se acelera una vez que llega el parto activo.
- Expulsión del tapón mucoso: Puede que observes un flujo vaginal espeso, rosado o con vetas de sangre cuando el gran día esté cerca. Se trata de lo que ha sellado el cuello uterino durante el embarazo. Suele aparecer varios días antes de que comience el parto, aunque no siempre se nota.
Señales y síntomas de parto activo
El parto activo indica que tu bebé está a punto de llegar. Es aquí cuando debes ir al hospital. Puede durar de cuatro a ocho horas, aunque a veces es más. En este momento, es probable que el cuello uterino se haya dilatado de 6 a 10 centímetros. Además, tendrás señales y síntomas más fuertes de que el parto ha comenzado:
- Rotura de aguas: El saco amniótico que rodea al bebé durante el embarazo puede romperse varias horas antes del parto o durante el proceso. Es posible que se produzca una descarga de líquido acuoso en forma de goteo o un chorro.
- Contracciones fuertes y regulares: A medida que el útero se contrae con más frecuencia antes del parto activo, puedes notar dolor en la espalda o la pelvis. Las contracciones serán más regulares y seguidas, llegando incluso a los tres minutos de frecuencia, y cada una durará aproximadamente 45 segundos. Anotar las contracciones puede ayudarte a controlar el progreso.
- Calambres en las piernas: Tal vez sientas calambres en las piernas cuando comience el parto activo.
- Dolor de espalda o presión: Podrías experimentar dolor de espalda o una sensación de dolor pesado cuando aumente la presión en la espalda.
- Náuseas: Algunas mujeres tienen náuseas cuando comienza el parto activo.
¿Parto verdadero o falso?
A veces puedes notar que te has puesto de parto, pero no es así. ¿Cuál es la diferencia entre las señales de parto verdadero y falso (también denominadas contracciones de Braxton Hicks)? Un método probado para saberlo es cronometrar las contracciones y anotar si desaparecen cuando te mueves.
Utiliza esta tabla para saber si estas de parto o es una falsa alarma:
| Parto verdadero | Parto falso |
|---|---|
| Las contracciones son regulares y siguen un patrón predecible (por ejemplo, cada ocho minutos). | Las contracciones son irregulares e impredecibles (por ejemplo, en intervalos de diez minutos, seis minutos, dos minutos, ocho minutos, etc.). |
| Notas tres tipos de progresión: las contracciones se vuelven más frecuentes, más duraderas y más fuertes. | No se observa progresión con el tiempo en la frecuencia, la duración ni la fuerza de las contracciones. |
| Las contracciones comienzan en la parte baja de la espalda e irradian hacia la parte delantera, en la zona baja de la ingle. | Las contracciones se sienten en la parte delantera. |
| Un cambio de actividad o de posición no retrasa ni detiene las contracciones. | Un cambio de actividad o de posición puede hacer que las contracciones disminuyan o se detengan. |
| El médico notará que el cuello uterino adelgaza, se ablanda o se dilata. | No se producen cambios cervicales. |
¿Qué debo hacer durante el parto temprano?
En el parto temprano, con solo algunos síntomas, lo más seguro es que no tengas que ir al hospital todavía. El parto puede durar mucho tiempo, y es posible que te sientas más cómoda y segura si te quedas en casa. Si en algún momento te preocupa lo que estás notando, consulta al médico.
Darte cuenta de que estás de parto puede generar muchos sentimientos, desde la emoción hasta la incredulidad o la aprensión. Intenta mantener la calma y concentrarte. Consulta a un profesional o acude al hospital si experimentas alguno de estos síntomas:
- Has roto aguas, pero no tienes contracciones y el líquido es verde, marrón o huele mal.
- Observas sangrado vaginal de color rojo brillante (no las secreciones de color rosa pálido o marrón oscuro del tapón mucoso) y notas dolor abdominal.
- Tienes dolor de cabeza, problemas de visión o hinchazón repentina, ya que todo puede ser indicador de una complicación llamada preeclampsia.
- Sientes un dolor intenso constante sin ninguna sensación de alivio entre las contracciones.
- Notas que tu bebé se mueve menos.
- Crees que puedes estar de parto prematuro.
Semana 39 de embarazo | 39 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
¿Cómo es el feto en la semana 39?
Cuando el embarazo está a punto de finalizar, el bebé prácticamente no sufre cambios. En la semana 39 de gestación, los fetos pesan alrededor de 3,2 Kg y miden unos 46 cm de largo aproximadamente.
Estos datos acerca de las medidas del feto pueden variar de un embarazo a otro, ya que hay bebés que pueden tener una longitud y un peso ligeramente mayor o menor.
Como consecuencia de este tamaño, es normal que la madre no sienta mucho movimiento del bebé puesto que no queda prácticamente espacio para ello. No obstante, las pataditas continuarán y se sentirán.
Por otra parte, lo habitual es que en la semana 39 de embarazo se produzca un desprendimiento de la grasa blanca o vernix caseosa. Esta grasa se forma a mitad del embarazo y su función es proteger al feto del frío y de la humedad.
Cambios en la madre
El décimo y último mes de embarazo está a punto de acabar, por lo que los cambios que sufre la futura madre son escasos.
El útero de las embarazadas va cambiando a lo largo de la gestación, pasando de 500 gramos a 1 Kg aproximadamente.
El cuello uterino ya está preparado para el parto y la vejiga presionada debido al tamaño del futuro bebé. Además, la mujer se sentirá cada vez más nerviosa porque se acerca el día tan esperado.
Síntomas en la madre a las 39 semanas
Cuando la mujer llega a la semana 39 de embarazo se encuentra pesada y tiene dificultad para moverse. Además, las embarazadas suelen estar pendientes de cualquier signo que pueda indicarles que se están poniendo de parto.
Algunos de las molestias y síntomas más habituales en la semana 39 de embarazo son:
- Mayor número de contracciones, similares a los retortijones.
- Pérdida del tapón mucoso.
- Diarrea.
- Náuseas.
- Dolor en la espalda.
- Cansancio.
- Aumento de las ganas de dormir.
En el caso de que se adelante el parto, la mujer romperá aguas y expulsará líquido amniótico.
No hay una forma exacta de romper agua, ya que dependerá de la posición del feto. Si ocurre esto, habrá que ir al hospital de manera inmediata.
Recomendaciones para la semana 39
El bebé está a punto de nacer y, como hemos comentado anteriormente, la mujer puede sentir pesadez en las piernas o en el cuerpo en general. Por ello, uno de los consejos para la semana 39 de gestación es intentar dormir y descansar. Además, es recomendable caminar en la medida de lo posible, salvo que el médico diga lo contrario.
Las contracciones pueden ir en aumento durante esta etapa. Cuando tengas contracciones cada vez más fuertes y disminuya la frecuencia, es posible que estés de parto. Llegado este momento, deberás acudir al médico.
Por último, es probable que los nervios estén a flor de piel. Hay que intentar estar relajada y seguir practicando los ejercicios de preparación al parto.
