La experiencia humana es multifacética y compleja, abarcando desde el desarrollo del lenguaje en la infancia hasta las profundidades de nuestros sueños y las dinámicas de nuestras relaciones interpersonales. En este artículo, exploraremos tres temas distintos pero igualmente importantes: la jerga en el autismo, el significado de soñar con personas fallecidas y las señales de maltrato en las relaciones de pareja.
La Jerga en el Autismo: Un Lenguaje Escondido
Muchos niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) utilizan una jerga durante sus juegos que sustituye al habla. Algunos niños con autismo suelen producir largas cadenas de sonidos sin sentido e ininteligibles. A esto se le llama “jerga”, la jerga del autismo: una jerga a veces, muy elaborada.
Antes de darse el habla, los bebés balbucean como modo de “entrenamiento” vocal. Los bebés empiezan a balbucear en repetidas ocasiones, (bababa, dadada, etc.) durante sus propios juegos vocales. Los niños juegan a abrir y cerrar sus bocas, mover sus lenguas de un lado a otro… normalmente acompañados de movimientos corporales, golpeando y sacudiendo los objetos mientras balbucean en cadencia. En los bebés, estos balbuceos suelen representar los precursores al habla.
Cuando este balbuceo en los niños no desaparece con el tiempo para dar lugar a nuevas palabras y frases, se convierte en una jerga. Por desgracia, resulta muy complicado saber interpretarla ya que carece de contenido semántico. Es como un “lenguaje escondido”. Esta jerga se produce de manera repetitiva y como un comportamiento auto-estimulatorio. En ocasiones, intercala alguna palabra o frases con sentido, pero fuera de contexto. ¿Por qué lo hacen? Porque están intentando expresar algo.
También suele pasar que deciden en qué momento desconectarse del mundo y aparece la jerga del autismo, por ejemplo, cuando no quieren realizar determinadas tareas o no quieren atender al adulto. Por desgracia, no hay una receta milagrosa para ello. Tenemos que estar muy atentos a las emisiones del niño. Debemos de enseñarle a imitar frases para reducir la cantidad de jerga emitida, de manera que vaya generando un lenguaje con sentido y adecuado al contexto comunicativo.
Soñar con una Persona Fallecida: Un Vínculo Persistente
Soñar con una persona fallecida es más habitual de lo que parece. Estos sueños pueden ocurrir en cualquier momento, aunque es más frecuente que aparezcan en etapas de cambios, estrés o procesos emocionales intensos. En la mayoría de los casos, soñar con una persona fallecida no implica un mensaje sobrenatural. Más bien, refleja vivencias pasadas, recuerdos o emociones que todavía forman parte de ti.
Es importante diferenciar entre un sueño ocasional y uno recurrente. Un sueño aislado puede ser simplemente un reflejo de que has pensado en esa persona o recordado algo vinculado a ella. La interpretación de los sueños es subjetiva. No existe una única respuesta válida, y no debe tomarse como un método para predecir el futuro. El interés por comprender los sueños acompaña al ser humano desde hace miles de años. En civilizaciones como la egipcia, la griega o la mesopotámica, se pensaba que los sueños eran mensajes divinos o advertencias enviadas por los dioses.
Con el paso del tiempo, el enfoque místico dio paso a explicaciones más ligadas a la mente y la experiencia humana. A finales del siglo XIX, el neurólogo y psicoanalista Sigmund Freud revolucionó la forma de entender los sueños. Para Freud, los sueños funcionan como una especie de lenguaje simbólico. A través de imágenes, escenas y situaciones, nuestra mente expresa lo que reprimimos o no procesamos durante la vigilia.
El contenido manifiesto es la parte del sueño que ves y recuerdas al despertar. Incluye las personas que aparecen, los lugares, las acciones y cualquier diálogo que hayas tenido. Es la “historia” tal como tu mente consciente la registra. Registrar estos detalles es importante porque son el punto de partida para cualquier interpretación. El contenido latente es el mensaje oculto que se esconde tras lo que has soñado. Según Freud, este nivel refleja emociones, conflictos y deseos que tu mente no expresa directamente cuando estás despierto. El contenido latente no siempre es evidente.
¿Quién es la persona que aparece? ¿Qué ocurre en el sueño? ¿Qué emociones sientes durante el sueño y al despertar? ¿Hay objetos, lugares o palabras que destaquen? Soñar con una persona fallecida no siempre es una señal de alarma ni algo negativo. En la mayoría de los casos, es una manifestación de recuerdos, emociones y vínculos que aún permanecen vivos en tu memoria. El significado de estos sueños depende mucho del contexto y de la relación que mantenías con la persona que aparece. Por ejemplo, no transmite lo mismo soñar con un familiar cercano que con un desconocido. En algunos casos, estos sueños forman parte de un proceso natural de duelo, ayudando a tu mente a adaptarse a la ausencia.
El significado de soñar con una persona fallecida varía mucho según quién sea y la relación que mantenías con ella. En cada caso, la carga emocional, los recuerdos compartidos y el momento vital en el que te encuentres pueden dar pistas sobre lo que el sueño intenta expresar. Este tipo de sueño suele estar ligado a la importancia que esa persona tuvo en tu vida. Puede reflejar el afecto que aún sientes o la huella que dejó en ti.
Soñar con tu pareja fallecida puede simbolizar tanto el proceso de duelo como un cambio interno. En ocasiones, representa la necesidad de cerrar una etapa o la adaptación a una nueva vida sin esa persona. Más allá del dolor que implica este tipo de sueños, a nivel simbólico puede representar la transformación o el fin de un proyecto muy importante para ti. Cuando la persona fallecida que aparece en el sueño no es conocida, el mensaje suele estar relacionado con un cambio en tu interior o en tu entorno. Este sueño, aunque impactante, no es necesariamente negativo. A menudo simboliza la necesidad de liberarte de algo que te limita o de cambiar patrones que ya no te sirven.
Aunque cada sueño tiene matices propios, hay interpretaciones que se repiten con frecuencia:
- Dolor no superado. El sueño puede reflejar que el duelo por la pérdida no se ha procesado del todo.
- Asuntos sin resolver.
- Necesidad de comunicación o cierre emocional.
- Cambio necesario en la dinámica familiar o personal.
- Sentimiento de desbordamiento.
- Proceso de aceptación y adaptación a la ausencia.
Soñar con una persona fallecida no siempre requiere ayuda externa, pero hay situaciones en las que puede ser recomendable buscar apoyo psicológico especializado:
- Sueños recurrentes que generan malestar.
- Síntomas de duelo patológico.
- Interferencia en tu vida diaria.
Soñar con una persona fallecida puede tener múltiples interpretaciones: desde la manifestación de un duelo no resuelto, el deseo de comunicación o cierre emocional, hasta el reflejo de un cambio personal o la adaptación a una nueva etapa de vida. Estos sueños pueden servir como una oportunidad para conectar con tu mundo interior. Dedica un momento a reflexionar sobre lo que has sentido y sobre cómo esas emociones se relacionan con tu vida presente.
Cuidar la salud emocional es tan importante como cuidar la salud física.
Maltrato en la Relación de Pareja: Reconociendo las Señales
MALTRATOS SUTILES CON EJEMPLOS. APRENDE A RECONOCERLOS.
¿Alguna vez has sentido que tu pareja te trata mal? ¿Te ha pasado? En mi programa de relaciones trabajo con bastantes mujeres que quieren mejorar su relación de pareja. Y en todos los casos, cuando hemos profundizado en cómo era su relación, lo que estaba pasando es que su pareja las estaba tratando mal.
¿Crees que es posible dejar de sentirte mal cuando tu pareja te trata mal y aceptarle como es? No, no es posible. La ceguera y el autoengaño que padece alguien que está en una relación de maltrato psicológico es bestial. Lo sé porque lo he vivido. Por ejemplo, algo que le pasó a una coachee: su pareja le preguntó si quería hacer algo y ella se quedó pensando unos segundos. Y de repente él se enfadó: “¡Contigo es imposible!
Las siguientes son algunas señales de alerta que pueden indicar que estás en una relación de maltrato psicológico:
- Si no puedes expresar lo que sientes, lo que piensas, ni lo que te disgusta. Es decir, el otro puede traspasar tus límites todo lo que quiera, y tú tienes que dejar que lo haga si quieres que estéis bien. Porque en cuanto te quejas o en cuanto pones un límite, él se enfada.
- “Me quedo callada pensando en que así, si conseguimos estar varios días sin discutir, volveremos a estar bien. Esto le pasa a una de las mujeres que está haciendo ahora mi programa de autoestima. Y cuando le decía a su pareja que no se sentía libre para hacer lo que ella quería, él le respondía que no había sido para tanto, que era una exagerada y que cómo se lo tomaba todo.
- Por ejemplo, si le parece mal que seas amable y simpática con un desconocido, y te das cuenta de que es que tú eres así. O si no te gusta el plato que te ponen en un restaurante y pides que te lo cambien, porque eso encaja con tu forma de ser. Este es uno de los comportamientos que hace que en una relación de este tipo nos vayamos aislando, dejando de ver a otras personas, y sintiendo que cada vez dependemos más de nuestra pareja.
- Si es una de esas personas que va de un extremo al otro. Que un día es encantador y al día siguiente es cruel y agresivo. Con este tipo de personas tienes la sensación de estar como en un campo de minas, siempre tensa, siempre pendiente de cómo va a reaccionar.
- Y ojo con creer que miente a los demás, pero a ti no.
¿Cómo funciona? Pues si tienes culpa crónica y te sientes culpable por todo, ¿crees que sabrás diferenciar cuándo algo no es culpa ni responsabilidad tuya? ¿Crees que pondrás límites fácilmente? ¿Qué dirás “hasta aquí”? Pues no. Por ejemplo, recuerdo a una coachee que tuve hace tiempo y que lo acababa de dejar con su pareja porque él le había sido infiel. Ella quería sacar sus cosas del piso que compartían y él no le dejaba entrar. Le decía que si se llevaba sus cosas se podía despedir de él para siempre, que así no le estaba demostrando que le quisiera. ¿Te das cuenta?
Por ejemplo, que se vaya y desaparezca cuando discutís. ¡Esto es fundamental! Porque es cierto que cuando estás en una relación de este tipo muchas veces no sabes si es que tú eres demasiado sensible y te molestan demasiado las cosas. Es decir, puede ser que te haya hecho daño sin querer. ¿Qué puedes esperar de alguien que sabe que te hace daño y no se siente mal por ello? En cambio, si tú te sientes mal por cómo te trata esa persona y esa persona no se siente mal por tratarte así, ¡eso no es amor.
Primero: Lo normal es que la relación al principio fuera perfecta. ¡Claro! Lo habitual es que al principio todo sea maravilloso (o al menos que tú lo recuerdes así). Después, poco a poco, va surgiendo algún conflicto, al principio pequeños y poco a poco más grandes. Empiezan a alternarse los días muy buenos en los que estáis muy bien con los días horribles en los que estáis fatal y eso es un infierno. Hasta que llega un día en que ya no hay momentos maravillosos.
Segundo: Esto le puede pasar a cualquiera, cualquiera puede acabar en una relación de maltrato psicológico. Lo que es seguro, sí o sí, es que una vez que te quedas enganchada dentro de la relación tu autoestima se desmorona. ¿Y esto cómo se resuelve? Porque, que te quede claro, en cualquier relación sana tu autoestima se fortalecerá. Y la última aclaración: Si alguien te trata mal es que no te quiere.
