Una duda recurrente entre las madres lactantes es si ellas o sus hijos pueden vacunarse con normalidad, o si deben seguir ciertas precauciones. Existe el temor de que la inmunización que reciba la madre pueda ser perjudicial para su bebé si sus componentes pasan a través de la leche materna. Para aclarar estas dudas, hemos consultado con expertos en vacunación y lactancia.
Distribución geográfica de la fiebre amarilla.
Vacunas y Lactancia: Generalidades
La Asociación Española de Pediatría (AEP) subraya que ninguna vacuna, ni de la madre ni del bebé, está contraindicada durante la lactancia materna, con alguna matización para el caso de las vacunas usadas ante viajes internacionales. Además, la AEP llama a no caer en la idea de que la lactancia materna pueda sustituir a la vacunación del lactante, señalando que ambas se complementan y son necesarias.
En lo que respecta a la vacunación de los bebés, ninguna vacuna está contraindicada ni debe demorarse por el hecho de que esté siendo alimentado con lactancia materna, ni siquiera en el caso de la vacunación frente al rotavirus, aunque se administre por vía oral.
Vacunas Recomendadas Durante la Lactancia
La mujer que no ha recibido las vacunas de la gripe o contra la COVID-19 durante los meses de embarazo, las puede recibir en el periodo de lactancia. Si la gestante no se ha vacunado durante esos nueve meses, cuando empiece la campaña de vacunación de la gripe (en otoño) puede ponérsela. Es una manera de pasar anticuerpos a su hijo a través de la leche. De hecho, lo que aconsejan los expertos es que se vacunen todos los convivientes (el entorno familiar cercano) de un bebé menor de seis meses.
En relación a la vacuna contra la COVID-19, la recomendación es ponérsela durante el embarazo (en cualquier trimestre) porque se ha visto que la infección en gestantes no vacunadas puede ser mucho más grave que en aquellas que sí lo están. Pero si no se ha hecho, el posparto y el periodo de lactancia son buenos momentos para recibir esta vacuna.
Además, se sugiere que las mujeres que no tengan completa la pauta de vacunación general, por ejemplo, la de la varicela o la triple vírica (contra el sarampión, la rubeola o la parotiditis) se vacunen en cuanto den a luz. Si no están seguras de si las tienen o no, habría que hacer una serología. Si se confirma que no están inmunizadas ni vacunadas, habría que administrarlas nada más terminar el embarazo. En ambas vacunas habría que dejar pasar un mes desde la última dosis para buscar un nuevo embarazo.
Mosquito portador de la fiebre amarilla.
La Vacuna Contra la Fiebre Amarilla: Precauciones Específicas
Se deben tomar precauciones con la vacuna de la varicela, aunque lo circunscriben a "raros casos en los que la madre, tras la vacunación, presenta un exantema vacunal en una zona limitada alrededor del lugar de la inyección".
La vacuna que se administra contra la fiebre amarilla, tiene una precaución especial, que no es ni siquiera contraindicación, es decir, no es una vacuna prohibida, sino ante la que hay que tomar ciertas medidas, pues sí se ha comprobado que el virus que contiene se transmite a través de la leche.
Esta vacuna se administra a personas que van a viajar a ciertos países de Latinoamérica o de África. La fiebre amarilla se contagia a través de la picadura de un mosquito, y la vacuna previene la enfermedad.
La vacuna frente a la fiebre amarilla debe evitarse en las mujeres que lactan a sus hijos menores de nueve meses debido a la excreción del virus vacunal por la leche materna. Esta es probable que sea secundaria a la viremia postvacunal que puede comenzar entre los cuatro y diez días y durar hasta cinco días tras el comienzo (1,2,3).
"Ésta es una vacuna de virus vivos necesaria en las regiones del mundo donde dicha enfermedad está presente. No obstante, cuando el viaje de la madre a una zona endémica no puede ser evitado o pospuesto, la vacunación puede llevarse a cabo, ya que los riesgos para el bebé al exponerse al virus vacunal son claramente menores que el de la propia madre al exponerse al virus salvaje de la fiebre amarilla", opinan.
¿Qué es la Fiebre Amarilla?
La fiebre amarilla es una enfermedad grave que se adquiere por la picadura de mosquitos infectados que pican durante las horas del día. El virus de la fiebre amarilla infecta a las personas y a los monos. En el curso de la enfermedad puede aparecer fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, escalofríos, falta de apetito, vómitos, ictericia (color amarillento de la piel que da nombre a la enfermedad), dolor abdominal, hemorragias, fallo renal y hepático. La mitad de los casos graves fallecen en 7-10 días.
Con la vacunación y evitando las picaduras de los mosquitos con uso de repelentes de insectos, y de ropa adecuada como camisas de manga larga y pantalones largos se puede prevenir la enfermedad.
Síntomas de la fiebre amarilla.
¿Cuándo y Dónde Vacunarse?
La vacuna contra la fiebre amarilla, conocida como Stamaril, es una vacuna de virus vivos atenuados, cultivada en embriones de pollo. Se recomienda a los viajeros que se dirijan a zonas endémicas, y a todos aquellos que se desplacen a países que exijan el Certificado Internacional de Vacunación como requisito de entrada.
La vacuna se administra en los Centros de Vacunación Internacional, donde le expedirán el Certificado Internacional de Vacunación frente a la fiebre amarilla válido de por vida con la administración de una sola dosis, e independientemente de la fecha en la que se administró ésta. La vacuna da una inmunidad efectiva del 95% a partir de los 10 días de su administración, cuando el certificado se considera válido, y del 99% a los 30 días.
Dudas sobre la vacuna de la fiebre amarilla
Manejo de Efectos Secundarios y Medicamentos Compatibles
Si la madre tiene efectos secundarios tras la vacuna, como fiebre o malestar, puede tomar algún fármaco compatible con la lactancia materna para contrarrestarlo. Para saber con toda seguridad cuáles son inocuos tanto para el niño como para la producción de leche, lo mejor es consultar con la web gratuita www.e-lactancia.org, donde los medicamentos están exhaustivamente analizados en función de su impacto o no en la lactancia materna.
Por tanto, no hay que dejar de ponerse ninguna vacuna por miedo a esos posibles efectos secundarios y a cómo combatirlos. La madre lactante puede utilizar determinados fármacos con toda seguridad.
Leche Materna e Inmunidad: Un Complemento, No un Sustituto
Aunque la leche materna se considera como la primera vacuna que recibe el niño por sus innumerables beneficios, hay que tener en cuenta que nunca sustituye a las vacunas que estén recomendadas para el pequeño. Así, la lactancia es, entre otras cosas, una manera de reforzar la salud infantil, pero el bebé y el niño que toman el pecho deberán seguir con su calendario vacunal porque, aunque estén protegidos por las inmunoglobulinas de la leche materna, necesitan contar con sus propias vacunas.
Infografía sobre la fiebre amarilla.
Precauciones Adicionales
Cuando el bebé recibe la vacuna de la varicela y le salen pequeñas erupciones en la piel tras esta, “la madre que da el pecho y no esté vacunada o no la haya pasado ya, debe tener la precaución de no estar en contacto directo con esa zona de la piel de su hijo”, advierte el Dr. Francisco Álvarez.
La Importancia de la Vacunación Maternoinfantil
La vacunación es una herramienta clave para la salud de la madre y el bebé, antes, durante y después del embarazo. Si estás planeando un embarazo, es importante revisar y completar tu calendario de vacunación. Incluyen la triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis), varicela, fiebre amarilla y fiebre tifoidea oral.
Cada embarazo es único, por lo que es fundamental que un profesional de salud valore tu caso particular. La vacunación es un pilar fundamental en el cuidado de la salud maternoinfantil.
Tabla Resumen: Vacunas y Lactancia
| Vacuna | Recomendación durante la Lactancia | Precauciones |
|---|---|---|
| Gripe | Recomendada | Ninguna |
| COVID-19 | Recomendada | Ninguna |
| Varicela | Generalmente segura | Precaución en caso de exantema vacunal |
| Triple Vírica (Sarampión, Rubeola, Parotiditis) | Recomendada | Dejar pasar un mes antes de buscar un nuevo embarazo |
| Fiebre Amarilla | Evitar en lo posible | Si es imprescindible, evaluar riesgos y beneficios |
