Desde el inicio de la campaña de vacunación contra la COVID-19, han surgido numerosas consultas sobre la compatibilidad de estas vacunas con la lactancia materna. Inicialmente administradas a profesionales de la salud y otros colectivos esenciales, las vacunas se han extendido al resto de la población. A continuación, se presentan las recomendaciones y consideraciones más relevantes sobre la vacunación contra la COVID-19 en madres lactantes, basadas en la evidencia científica y las directrices de diversos organismos internacionales.
Compatibilidad y Seguridad de las Vacunas COVID-19 en la Lactancia
En general, la administración de vacunas inactivadas en madres que amamantan es compatible y segura tanto para la madre como para el bebé. Además, los anticuerpos producidos por la madre tienen la capacidad de proteger al bebé. Las vacunas autorizadas en España contra la COVID-19 están basadas en ARNm y no contienen virus vivos, por lo que no tienen capacidad infectiva.
En resumen: la vacunación frente a la COVID-19 en madres que amamantan es compatible y segura.
Ahora, además, disponemos de nuevos estudios, como el que hemos realizado desde LactApp junto al CSIC y que ha confirmado el paso de inmunidad de la vacuna a la leche materna, tras analizar muestras de leche de madres vacunadas.
Posicionamientos de Organismos Internacionales
Diversos organismos internacionales han emitido posicionamientos favorables a la vacunación de mujeres lactantes, algunos de los cuales han evolucionado a medida que se han recopilado más datos:
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC): Aunque inicialmente no había datos específicos sobre la seguridad de las vacunas en lactantes, el CDC indicó que las vacunas de ARNm no llevan virus capaces de producir la enfermedad y no se considera que sean un riesgo para el bebé. Si una mujer lactante forma parte de un grupo al que se recomienda recibir la vacuna, puede optar por vacunarse.
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG): Recomendó que se ofreciera la vacuna contra la COVID-19 a las personas que dan de mamar si forman parte de un grupo para el que la vacuna está indicada, ya que los beneficios de la vacunación son mayores que los posibles efectos secundarios.
- e-lactancia.org: Esta web de referencia calificó las vacunas contra la COVID-19 inicialmente como de "riesgo bajo para la lactancia", y posteriormente actualizó su evaluación a "riesgo muy bajo", señalando que es altamente improbable que los componentes de las vacunas lleguen a excretarse en la leche materna.
- Organización Mundial de la Salud (OMS): Señaló que si una mujer que está amamantando forma parte de un grupo de riesgo, se le puede ofrecer la vacuna.
- Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN): Concluyó que la vacunación frente a la COVID-19 en madres que amamantan es compatible y segura.
- Asociación Española de Lactancia Materna (AELAMA): Señaló que diferentes características de las vacunas y la fisiología de la lactancia materna hacen considerar que "la vacuna es segura en mujeres lactantes".
- Agencia Europea del Medicamento (EMA): Autorizó el uso de la vacuna de AstraZeneca, indicando que "no se espera riesgo para la lactancia".
Es importante destacar que estas recomendaciones son provisionales y pueden cambiar en función de nueva información disponible.
Lactancia materna y COVID-19, preguntas y respuestas/. Allaitement et COVID-19, question et reponse
Consideraciones Adicionales
A pesar de la seguridad general de las vacunas de ARNm, existen algunas consideraciones adicionales:
- Riesgo teórico de daño fetal: Aunque se considera bajo debido a la degradación esperada del ARNm en la circulación, este riesgo debe ser discutido con un profesional de la salud.
- Reacciones alérgicas: Una reacción alérgica grave a cualquier componente de la vacuna es una contraindicación para la vacunación.
- Enfermedades subyacentes: La vacuna se puede administrar a personas con afecciones médicas subyacentes que no tengan contraindicaciones para la vacunación.
- Inmunocompromiso: Las personas con infección por VIH, otras condiciones inmunocomprometidas, o que toman medicamentos inmunosupresores pueden tener un mayor riesgo de COVID-19 grave.
Las vacunas actualmente disponibles se administran en dos dosis para lograr un alto nivel de eficacia: la vacuna COVID-19 es del 95,0% (IC del 95%, 90,3% -97,6%) y la Moderna COVID-19 vacuna es del 94,1% (IC del 95%, 89,3% -96,8%).
Se debe asesorar a los pacientes sobre la importancia de completar la serie de 2 dosis para optimizar la protección. Se necesitan 1-2 semanas después de la segunda dosis para ser considerado completamente vacunado.
Información actual tiene limitaciones sobre qué tan bien funciona la vacuna en la población general; cuanto puede reducir la enfermedad, la gravedad o la transmisión; y cuánto dura la protección.
Vacunación durante el Embarazo
Existe una experiencia limitada con el uso de Comirnaty en mujeres embarazadas. Los estudios en animales no indican efectos dañinos directos o indirectos con respecto al embarazo, desarrollo embrionario / fetal, parto o desarrollo posnatal.
Actualmente si una mujer decide recibir la vacuna, no hay recomendaciones específicas en función de los trimestres de gestación. La vacunación frente al COVID 19 está disponible durante la gestación. El asesoramiento debemos realizarlo con los datos disponibles sobre seguridad de la vacuna, con la falta de datos relacionados con el riesgo fetal, riesgo personalizado de la mujer embarazada para adquirir la infección por SAR-CoV-2 y su riesgo individual de enfermedad grave.
Aunque el riesgo absoluto de morbilidad y mortalidad graves sigue siendo bajo, los informes han demostrado un riesgo 3 veces mayor de ingreso en la UCI, un riesgo 2,4 veces mayor de necesitar ECMO, y un riesgo 1.7 veces mayor de muerte por COVID-19.
Las vacunas de ARNm contienen ARNm, un material genético que codifica el SARS-COV-2 proteína de pico S, el objetivo inmunomodulador predominante asociado con efectos adversos efectos. No son vacunas vivas y los datos preclínicos sugieren una rápida degradación (aproximadamente 10-20 días) por procesos celulares normales.
Para la vacuna Pfizer-BioNTech COVID-19, la administración de la segunda dosis de la vacuna dentro de un período de gracia de 4 días (por ejemplo, del día 17 al 21) se considera válido; si más de 21 días han transcurrido desde la primera dosis, la segunda dosis debe administrarse a la primera oportunidad (pero no es necesario repetir la dosis). Ambas dosis son necesarias para la protección.
Recomendaciones Finales
La decisión de vacunarse durante la lactancia debe tomarse en consulta con un profesional de la salud, evaluando los beneficios y riesgos en cada caso individual. Es importante que las madres lactantes tengan acceso a la información disponible sobre la seguridad y eficacia de la vacuna, incluyendo los datos que aún no están disponibles.
En contextos con alta trasmisión comunitaria, valorar la opción de ofrecer la vacunación contra la covid en gestantes con alto riesgo de exposición no evitable y elevado riesgo de enfermedad grave (edad avanzada, obesidad, hipertensión o diabetes preexistentes, u otros), facilitando la información necesaria para que la propia gestante decida si aceptar la vacunación.
Considerando la importancia de la lactancia materna y la experiencia acumulada con otras vacunas inactivadas: valorar iniciar con normalidad y no interrumpir la lactancia materna en mujeres que reciban la vacuna Comirnaty, y no demorar la vacunación, si está indicada, por este motivo.
| Organismo | Recomendación |
|---|---|
| CDC | Vacunación permitida para madres lactantes |
| ACOG | Ofrecer la vacuna a madres lactantes |
| e-lactancia.org | Riesgo muy bajo para la lactancia |
| OMS | Ofrecer la vacuna a madres lactantes en grupos de riesgo |
| EMA | No se esperan riesgos para la lactancia (AstraZeneca) |
