La llegada de un bebé es un evento que transforma la vida, especialmente en lo que respecta a la salud. Proteger a los más pequeños desde sus primeros días es crucial, y contar con servicios médicos de calidad marca una diferencia significativa. Cada año, entre octubre y marzo, el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) afecta a miles de lactantes en España, representando un desafío importante para la salud infantil.
Representación del Virus Respiratorio Sincitial (VRS)
¿Qué es el Virus Respiratorio Sincitial (VRS)?
El virus respiratorio sincitial (VRS) es un virus muy común que causa infecciones en las vías respiratorias, siendo más frecuente entre octubre y abril. En personas mayores (sobre todo a partir de los 75 años) o con enfermedades crónicas del corazón, pulmones o con inmunosupresión, el VRS puede provocar infecciones respiratorias más graves, como bronquitis o neumonía. Es el virus que causa la mayoría de las bronquiolitis en los bebés.
Aunque en muchos casos se presenta como un resfriado leve, en menores de un año puede derivar en infecciones respiratorias graves como la bronquiolitis o incluso neumonía. El VRS provoca en España cada año entre 15.000 y 20.000 visitas pediátricas de urgencia y entre 7.000 y 14.000 ingresos hospitalarios.
El VRS se propaga principalmente a través del aire cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, liberando pequeñas gotas que contienen el virus.
¿Qué es la bronquiolitis?
La bronquiolitis es una infección que provoca una inflamación de los bronquiolos e impide que el niño pueda respirar con normalidad. Es una infección VÍRICA en niños menores de 24 meses producida mayoritariamente por el Virus respiratorio sincitial (VRS) y en mucho menor medida por el rinovirus, adenovirus, metapneumovirus, influenza, parainfluenza y/o bocavirus entre otros.
En los adultos no deja de ser un resfriado común sin mayor repercusión, pero en los niños pequeños, el virus no se aloja únicamente en nariz y garganta; sino que baja hasta los bronquios provocando una inflamación y obstrucción de los mismos con el consiguiente cuadro de tos y dificultad respiratoria.
Las paredes del bronquio se inflaman, se llenan de moco y no se consigue hacer un adecuado intercambio gaseoso por lo que algunos niños, precisarán de oxígeno para recuperarse.
¿Cómo prevenir el VRS en niños?
El virus respiratorio sincitial (VRS) es capaz de causar grandes epidemias de bronquiolitis y neumonías, que afectan a todas las edades, especialmente a las personas mayores y a los niños pequeños.
En España se estima que, antes de la pandemia de covid-19, cada año las infecciones por el VRS originaban entre 15.000 y 20.000 visitas a urgencias pediátricas, de 7.000 a 14.000 hospitalizaciones y entre 70 y 250 muertes. Y por si esto fuera poco, se ha demostrado que el padecimiento precoz de una infección por VRS en el lactante se relaciona con la aparición de sibilancias recurrentes y asma en la infancia.
El VRS en niños mayores y adultos se presenta con los síntomas propios de un catarro común, pero es muy contagioso. Se transmite por las llamadas gotas de Plugge (que se expulsan al hablar, toser y estornudar) o el contacto directo con personas u objetos contaminados (manos, ropa, juguetes, pañuelos, etc.).
Con el fin de evitar el contagio en bebés, entre los meses de noviembre a marzo se deben tener estas precauciones:
- Si se puede, evitar llevar al niño a guarderías y, en todo lo posible, el contacto con otros niños que asistan a ellas (lo conveniente es que no comparta el dormitorio con un hermano de esas edades).
- Lavarse siempre las manos antes de coger o tocar al bebé.
- Evitar acercarse al niño, si se está resfriado. En caso necesario, lavarse antes las manos e, incluso, ponerse mascarilla.
- Utilizar pañuelos de papel desechables y lavarse las manos después de usarlos y tirarlos.
- Toser hacia otro lado tapándose la boca con el antebrazo.
- Evitar fumar dentro de casa y el coche. Las partículas del humo permanecen en el ambiente durante mucho tiempo.
- Intentar no acudir a sitios con aglomeraciones de gente: autobuses, centros comerciales, fiestas infantiles…
- Lavar con agua y jabón los objetos que tocan los bebés.
- Tener en cuenta que los besos también pueden transmitir los virus respiratorios.
¿Qué es Nirsevimab (Beyfortus®)?
Nirsevimab es un anticuerpo monoclonal que se administra como una vacuna para proteger frente a la bronquiolitis. Una dosis única, intramuscular con protección durante 5 meses.
¿Es una vacuna?
No exactamente. El Niservimab es directamente el anticuerpo, es decir, las defensas que se adherirán al virus respiratorio sincitial evitando que este, a su vez se adhiera a la mucosa bronquial y provoque la enfermedad. Es decir, bloquea al virus, lo neutraliza. Pero no interfiere en las defensas ni depende de la propia inmunidad del bebé, por eso no es una vacuna como tal. Y por eso es efectivo desde el mismo momento en el que se administra.
¿Es nuevo?
No exactamente. Desde hace más de 10 años se ha estado empleando un medicamento similar (palivizumab, Synagis®) para prevenir las bronquiolitis en los bebés prematuros y aquellos con factores de riesgo. Pero una de las limitaciones era que se tenían que administrar varias dosis durante la temporada del virus respiratorio sincitial (otoño - invierno).
A diferencia de otras vacunas que activan el sistema inmunológico para generar defensas, la vacuna contra el VRS, basada en el anticuerpo monoclonal nirsevimab, ofrece protección inmediata al actuar directamente sobre el virus. Su acción es preventiva y se administra de forma inyectable.
Mientras que la inmunización activa, las vacunas, introduce un microbio o parte de él en el organismo para que su sistema inmunológico «aprenda» sobre el virus y desarrolle anticuerpos, en las inmunizaciones pasivas, como las inmunoglobulinas o los anticuerpos monoclonales, se administran directamente los anticuerpos artificiales contra un virus para ayudar al cuerpo en cuanto se mete para combatir las infecciones. Los anticuerpos monoclonales ofrecen una protección puntual, rápida y directa frente a la enfermedad, ya que no requieren la activación del sistema inmunitario.
El periodo de mayor riesgo con el VRS son los primeros tres meses de vida. Por lo tanto, es más complicado que la vacunación tenga recorrido a estas edades, pues la administración de una vacuna nada más nacer es difícil que cuente con el tiempo necesario para proporcionar una protección suficiente capaz de disminuir las posibilidades de ingreso hospitalario o muerte. En cambio, tiempo es lo que se gana con un anticuerpo monoclonal.
El nirsevimab es el nombre de este anticuerpo monoclonal humano que protege todos los lactantes frente a la enfermedad causada por el VRS desde su nacimiento y durante su primera temporada de VRS. “Como mínimo protege seis meses y en un estudio que se hizo en Sudáfrica la mantiene un año”, señala Álvarez.
Aún no se conoce la ficha técnica de este nuevo fármaco denominado Beyfortus que publicará en próximas fechas la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), donde también se fijará el precio. Pero sí se tienen los datos facilitados por Sanofi y Astrazeneca, los fabricantes de este nuevo anticuerpo monoclonal. Y, sí, es eficaz y segura.
Como se señala en la información que estudió la EMA, en el ensayo de fase 3 en lactantes sanos, se observó una eficacia del 74,5 % en la prevención de infecciones que requirieron atención médica y del 62,1 % para prevenir ingreso en hospital, una cifra baja achacado a la baja incidencia del VRS durante la pandemia de covid-19. Sin embargo, en una estadística posterior demostrada, pero aún no publicada, esta fue del 76,8 % en niños sanos, y en una anterior a la pandemia con bebés prematuros se llegó al 78,4 %. Así que, combinando ambos estudios, la eficacia en la prevención de hospitalización es del 77,3 %.
Ante tal evidencia y la recomendación de la EMA, “y teniendo en cuenta la presión asistencial que supone la epidemia de VRS todos los otoños e inviernos”, puntualiza el experto, el CAV-AEP recomienda que se incluya en los calendarios de inmunización el nirsevimab para todos los recién nacidos y lactantes menores de 6 meses. Pero también aconseja su administración anual para los grupos de riesgo: niños menores de 2 años prematuros o cuyas patologías subyacentes (cardiopatías congénitas, inmunodeficiencias, enfermedades pulmonares crónicas…) aumentan el riesgo de infección grave por VRS. Y es que estos bebés hoy en día reciben cinco inyecciones del palivizumab, y ahora pasarían a recibir tan solo una.
Los recién nacidos y bebés menores de 6 meses son los más vulnerables frente al VRS. Todos los recién nacidos y bebés menores de seis meses recibirán a partir del mes de octubre una dosis de un medicamento contra el virus respiratorio sincitial (VRS), que causa la bronquiolitis.
También se recomienda a:
- Bebés sanos menores de seis meses.
- Bebés menores de dos años con enfermedades crónicas que les predispongan a sufrir infecciones por VRS con más gravedad.
¿Es gratis? ¿Se puede comprar en farmacias?
La inmunización está financiada pero no en todos los niños y no se puede comprar en farmacias. Por lo que si tu hijo no cumple estos criterios que ahora leerás, no se le podrá administrar. Comprándola tampoco.
¿Quiénes recibirán la protección?
- Menores de 6 meses en lo que sería la siguiente pauta:
- Nacidos de abril a septiembre: se inmunizarán en su centro de salud en el mes de octubre.
- Nacidos entre octubre y marzo se inmunizarán en el hospital antes de ser dado de alta.
- También se inmunizará a los prematuros < 35 semanas durante su primer año de vida.
- Y a todos los niños menores de dos años con factores de riesgo:
- Cardiopatías con afectación hemodinámica.
- Displasia broncopulmonar.
- Inmunodeficiencias.
- Síndrome de Down.
- Fibrosis quística.
- Errores congénitos del metabolismo.
- Enfermedades pulmonares graves.
- Enfermedades neuromusculares.
Efectos Secundarios de la Vacuna contra el VRS
Según todas las investigaciones es un fármaco muy seguro. La vacuna tiene un buen perfil de seguridad.
Pero, ¿qué contraindicaciones y efectos secundarios tiene? La reacción adversa más frecuente, según la información aportada a la EMA, es erupción en la zona y algo de fiebre, como cualquier otra vacuna. “Si hubiera algún problema para su aprobación, ninguna comunidad autónoma se hubiera lanzado a anunciar que se iba a poner en el otoño”, comenta Álvarez.
Los efectos secundarios adversos más frecuentes, se dieron en menos de un 1% de los pacientes y son leves y transitorios:
- Fiebre
- Ligera hinchazón
- Dolor local en el lugar de la inyección
- Erupción cutánea
Como con el resto de las vacunas, puede aparecer fiebre (0,6 %) y enrojecimiento en el lugar de la inyección (0,4 %) dentro de los 7 días posteriores a la dosis. También, puede aparecer una erupción cutánea (0,7 %) en los 14 días posteriores a la dosis. La mayoría de los casos son reacciones leves.
La vacuna se puede administrar conjuntamente con todas las vacunas habituales de la primera infancia sin ningún problema.
Si el bebé desarrolla fiebre, puedes darle un medicamento antipirético recomendado por el pediatra, como el paracetamol, para reducir la fiebre y aliviar el dolor.
Para aliviar el dolor en el área de la inyección, puedes aplicar una compresa fría o una bolsa de hielo envuelta en una tela sobre la zona afectada durante unos 10 minutos.
Si el bebé está más irritable o cansado de lo normal, intenta mantenerlo cómodo en su cuna o en tu regazo. Asegúrate de que el bebé se mantenga bien hidratado, especialmente si tiene fiebre.
Es importante que los padres estén atentos a cualquier reacción adversa que dure más de dos o tres días o que parezca inusual.
Aunque las vacunas protegen al bebé contra enfermedades graves, el sistema inmunológico del bebé sigue siendo vulnerable en los días posteriores a la vacunación.
Es normal que el bebé esté más cansado de lo habitual. La somnolencia es un efecto secundario temporal que generalmente desaparece después de unas horas.
Si tienes dudas sobre las vacunas o los cuidados posteriores, siempre es una buena idea consultar con el pediatra para obtener orientación personalizada.
Disponibilidad en España
Y es que España será el primer país en incorporar este anticuerpo monoclonal a sus calendarios de inmunización. Por el momento, solo tres comunidades autónomas han asegurado que lo pondrán gratis sus recién nacidos a partir de este próximo otoño, aunque la CAV-AEP espera que todas lo hagan pronto. “No tiene sentido que lo hagan solo unas pocas, dada la presión asistencial que tenemos con este virus cada otoño en toda España”, reconoce su coordinador.
La primera en anunciarlo fue Galicia, que este invierno pasado comprobó el impacto que el VRS puede tener en los lactantes: se duplicaron las hospitalizaciones.
Madrid y Cataluña también lo harán, según adelantaron a mediados de marzo.
Así, como aclara el experto, “a los niños que nazcan de noviembre a marzo se les pondrá una inyección intramuscular en el hospital antes de darles el alta, como antes se les administraba la vacuna de la tuberculosis o la de la hepatitis B”. Para el resto de los niños que tengan menos de seis meses en esta temporada del virus, “se les podrá poner en su centro de salud, pues es compatible con cualquier otra”.
Comunidades autónomas como Andalucía, Asturias, Cataluña, Galicia, Madrid y Murcia ya han anunciado que comenzarán una campaña de vacunación en lactantes a partir del 1 de octubre. Estará dirigida a los bebés nacidos entre el 1 de abril y el 30 de septiembre de 2023. No obstante, se espera que todas las comunidades se sumen a esta iniciativa.
En Andalucía, para el otoño e invierno de la campaña 2025-2026, se vuelve a realizar la prevención de la bronquiolitis por el virus respiratorio sincitial (VRS), mediante la administración del anticuerpo nirsevimab en todos los menores de 6 meses. La bronquiolitis es una patología que produce numerosos ingresos en los hospitales, así como consultas en urgencias y atención primaria.
La vacuna se administra habitualmente en el centro de salud o en hospitales con servicio de pediatría.
Calendario de vacunación en bebés
La vacunación es una de las medidas más importantes para proteger a los bebés contra enfermedades graves. El calendario de vacunación en bebés está diseñado para protegerlos de enfermedades infecciosas graves que pueden comprometer su salud. En muchos países, la vacunación de los niños sigue un esquema obligatorio que incluye varias dosis de vacunas durante el primer año de vida. Es fundamental que los padres sigan este calendario para asegurar que sus hijos estén debidamente protegidos.
Las vacunas obligatorias son aquellas que los bebés deben recibir según las normativas de salud pública del país en el que vivan.
Por otro lado, existen vacunas que no son obligatorias pero que pueden ser recomendadas dependiendo de factores de salud, condiciones ambientales o el historial médico del bebé.
Es común que después de recibir una vacuna, el bebé experimente algunos efectos secundarios. Estos suelen ser leves y temporales, pero pueden generar preocupación en los padres.
Efectos secundarios más comunes:
- Fiebre: Es uno de los efectos secundarios más comunes. La fiebre ligera (generalmente menor de 38,5°C) suele aparecer dentro de las primeras 24 horas después de la vacunación.
- Enrojecimiento o hinchazón en el sitio de la inyección: Es posible que el área donde se administró la vacuna se vuelva roja, inflamada o incluso dolorosa al tacto.
- Irritabilidad o llanto (1): El bebé puede sentirse más irritable de lo habitual durante las primeras horas después de la vacunación.
- Somnolencia o cansancio: Algunos bebés pueden sentirse más cansados o somnolientos después de las vacunas.
En casos muy raros, los bebés pueden experimentar efectos secundarios más graves, como reacciones alérgicas severas (anafilaxia), aunque esto es extremadamente poco frecuente.
Aunque los efectos secundarios son generalmente leves, los padres pueden tomar ciertas medidas para asegurar que el bebé se sienta lo más cómodo posible durante el periodo posterior a la vacunación.
Si tienes dudas sobre las vacunas o los cuidados posteriores, siempre es una buena idea consultar con el pediatra para obtener orientación personalizada.
Recomendaciones Adicionales
Otra vía de protección es la vacunación durante el embarazo. La lactancia materna también protege frente a infecciones como la del rotavirus, según una investigación realizada por la Universidad de Valencia. Embarazo y tabaco son dos cosas claramente incompatibles para la buena salud de la madre y del bebé.
El Gobierno ha aprobado unos nuevos permisos laborales para madres y padres, dentro de la Ley de familias, que ya se pueden solicitar.
