El chupete es uno de los accesorios para bebés más utilizados durante los primeros años de vida del pequeño. Hay padres que no pueden vivir sin él, y otros que están totalmente en contra de su uso. Es normal, entonces, que surjan dudas a los papás y mamás primerizos, sobre qué es lo más conveniente para los chiquitines.
¿Cuándo y Cómo Introducir el Chupete?
¿Te preguntas cuándo usar el chupete? ¿Cuándo darle el chupete al bebé y cuál es el momento idóneo para ello? En este artículo, te proporcionaremos toda la información necesaria sobre cuándo es bueno darle el chupete a los bebés recién nacidos y cómo introducir el chupete a tu bebé recién nacido de forma cómoda y segura para tu pequeño. Sigue leyendo para conocer toda la información esencial, así como trucos y consejos sobre el uso del chupete.
De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría, se debería evitar el chupete durante los primeros días de vida. Durante los primeros días de vida del bebé, se recomienda evitar el uso de chupetes, especialmente en recién nacidos, tal como indica la Asociación Española de Pediatría (AEP). Un recién nacido puede usar el chupete una vez que la lactancia materna esté bien establecida, generalmente alrededor del primer mes de vida de tu bebé.
Es decir, no le ofrezcas a tu bebé el chupete, antes de que ya sepa agarrarse al pecho bien y se haya acostumbrado a mamar. Si vas a ofrecer el biberón desde el principio, no hay ninguna razón por la que no puedas introducir el chupete al mismo tiempo.
🔴CHUPETE EN LOS NIÑOS ¿USAR O NO USAR? - Jairo Gomez Tu Pediatra
Consejos para Introducir el Chupete de Forma Efectiva
Ahora que ya sabes cuándo utilizar el chupete, y una vez que creas que tu bebé está listo para comenzar a usarlo, aquí encontrarás algunos consejos y pautas que pueden ayudarte a introducirlo de forma efectiva:
- El chupete no sustituye a la comida: Si estás amamantando, es importante que cumplas con los horarios regulares de alimentación. En otras palabras, no permitas que el chupete sustituya ni retrase las tomas del recién nacido.
- Logra que el bebé use el chupete: no lo fuerces: El chupete está destinado para consolar y relajar al bebé cuando está molesto o necesita succionar, además de ayudarle a dormir mejor. Si el bebé no quiere el chupete, no hay razón para insistirle.
- No ates nunca el chupete a ninguna parte: Recuerda no atar nunca el chupete del bebé a ningún lugar, incluyendo el cuello, las manos y la cuna del recién nacido.
- Deja la miel y el azúcar en la despensa: Asegúrate de darle a tu bebé el chupete limpio, tal y como está. No hay necesidad de añadir edulcorantes, azúcar, ni miel. Un chupete que contenga azúcar podría dañar los dientes de tu bebé.
- Dáselo a la hora de acostarse: Mientras tranquilizas a tu bebé para que se duerma, darle un chupete puede ayudarle a quedarse dormido, y es una de las mejores ocasiones para dárselo.
Elegir el Mejor Chupete para tu Recién Nacido
Ahora ya sabes cuándo usar el chupete con tu recién nacido, si un recién nacido puede usar chupete y algunos consejos y trucos para introducirlo. Cuando estés lista para darle un chupete a tu bebé, debes asegurarte de estar usando el correcto.
Independientemente del chupete que elijas, asegúrate de que esté libre de BPA, que sea ortodóntico y que respalde el desarrollo natural del paladar de tu recién nacido, como el chupete Philips Avent Soothie, con tetina ortodóntica y fabricado por completo de silicona de uso médico flexible. Consulta más información sobre cómo elegir el mejor chupete para tu bebé aquí.
El truco para darle un chupete a tu bebé recién nacido es no forzarlo nunca y jamás permitir que este sustituya las tomas de alimento. Un chupete está diseñado solo para satisfacer las necesidades de succión natural de tu bebé fuera del tiempo de la lactancia materna o de la alimentación con biberón.
Beneficios y Desventajas del Uso del Chupete
La verdad es que, que los bebés hagan uso del chupete, tiene muchos beneficios. Puesto que el reflejo de succión en el recién nacido lo asocian con la tranquilidad, la calma, el sosiego… es decir, con estar cerquita de la figura de mamá.
El uso del chupete protege a los niños de objetos o suciedad que pudieran llevarse a la boca. En esta primera etapa de su vida, los bebés inspeccionan los objetos con la boca, para reconocer su medio. El chupete les aplaca esta necesidad. Y gracias a los portachupetes podrás guardarlos sin que se ensucien o pierdan.
Mediante el uso del chupete, se evita que los bebés se succionen el pulgar. La principal preocupación de mamás y papás respecto al chupete es que pueda tener el mismo efecto negativo en el paladar y la dentición que la succión del pulgar. Otra preocupación es el síndrome de abstinencia: que el bebé esté tan acostumbrado al chupete que se muestre irritable cuando no lo tiene.
Si hay problemas con la lactancia, el bebé puede hacer un uso inapropiado del chupete. Se recomienda que el bebé utilice el chupete durante las horas de sueño infantil en su primer año de vida.
Varios estudios epidemiológicos sugieren que el uso de un chupete en momentos de sueño está asociado con una reducción del riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). El chupete no debe ser la única medida para dormir. Como desventaja, el uso prolongado más allá del primer año o años puede asociarse a problemas dentales, otitis o dependencia excesiva.
¿Cuándo Retirar el Chupete?
Saber retirar a tiempo el chupete al bebé permite que la dentición se desarrolle correctamente. Hasta aproximadamente los 2 años de edad, el chupete usado correctamente resulta muy útil para los padres y los bebés. El chupete no interfiere en el desarrollo del paladar y los dientes si su uso no es excesivo ni prolongado.
Según las recomendaciones de los expertos en odontología pediátrica, el chupete debe desaparecer antes de los 3 años de edad. La edad ideal para empezar a retirarlo sería entre los 2 y 3 años. Es en esta etapa de desarrollo del bebé cuando las piezas dentales que se hayan podido ver afectadas por el uso del chupete vuelven a su lugar.
Se aconseja que el bebé haya dejado el chupete por completo antes de los 2 años. Este accesorio es el sustitutivo ideal al dedo en la necesidad esencial que tienen los bebés de chupar entre toma y toma.
Dejar el chupete es un proceso gradual. Es recomendable empezar a reducir su uso poco a poco, limitándolo a momentos específicos como durante el sueño o cuando el bebé esté muy molesto.
Problemas Asociados al Uso Prolongado del Chupete
No obstante, cuando el chupete no se deja de usar en la edad adecuada, este podría estar asociado a diferentes alteraciones en la boca del bebé.
- Mordida abierta: Se conoce como mordida abierta a la falta de contacto entre los incisivos superiores e inferiores cuando la boca está cerrada. La falta de contacto entre los incisivos superiores e inferiores, mordida abierta, cuando la boca está cerrada.
- Alteraciones en el paladar y arcadas dentarias: Debido al uso del chupete la forma del paladar y las arcadas dentarias pueden verse afectadas. La forma del paladar y las arcadas dentarias también pueden verse afectadas.
- Resalte de los dientes frontales superiores: Conocido como ‘dientes de conejo’, el resalte de los dientes frontales superiores es un rasgo común en los niños que han usado el chupete de manera prolongada o que siguen succionando el pulgar.
Si bien los chupetes pueden ser útiles, su uso excesivo o prolongado puede causar problemas dentales, como dientes desalineados, y también puede interferir con la adquisición de habilidades de habla si se usa demasiado tiempo.
Un uso abusivo tanto del chupete como de chupar el dedo podría afectar al desarrollo dentario y al habla, así como al crecimiento de los músculos de la cara.
Mas allá de los dos años se automatiza un movimiento lingual incorrecto, consiste en adelantar la lengua y presionar directamente contra los dientes superiores sin llegar a cerrar la boca del todo. Muchas de las dislalias en el lenguaje, (problemas de pronunciación como el ceceo) están estrechamente relacionadas con el uso.
Higiene y Cuidado del Chupete
Elegir el chupete del bebé correctamente es el primer paso. Escoge bien el material y la forma de la tetina. Lo mismo que sucede con el biberón y con otros objetos con los que el niño tiene contacto, es importantísimo esterilizar con frecuencia el chupete y enjuagarlo a menudo bajo un chorro de agua corriente.
Para su correcta higiene se deben esterilizar los chupetes en frío o caliente además de lavarlos con agua y jabón neutro o con un detergente específico para biberones y tetinas.
Incluso aunque esté viejo o en pésimas condiciones, algunos niños no aceptan la sustitución de su querido chupete. ¡Reconocerían a su chupete del alma entre otros mil que se le ofrecieran!
Sin embargo, es importante sustituirlo cuando el material se estropea, porque de esta forma es más fácil que en él colonicen los gérmenes. Cada poco tiempo debemos asegurarnos de que la tetina no esté rasgada, sobre todo cuando comienzan a salir los primeros dientes.
Esterilice siempre bien el chupete, al menos durante los primeros 6-9 meses de vida, para reducir el riesgo de infecciones gastrointestinales y colonización por cándida oral. Si cae al suelo, no se lo ofrezca al bebé y no lo limpie introduciéndolo en la boca del adulto.
No sumerjas el chupete en edulcorantes para reducir el riesgo de caries. En general, es una buena práctica comprobar siempre el estado del chupete y sustituirlo ante los primeros signos de deterioro o rotura.
