¿Sientes molestos y continuos picores en la piel, sobre todo, en el abdomen, durante tu embarazo? La comezón en el embarazo, o prurito gestacional, es muy habitual en las futuras mamás. En general, el prurito suele desaparecer después del parto, cuando la organización hormonal recupera la normalidad.
Dermatosis del Embarazo: Afecciones Cutáneas Específicas
Se denomina dermatosis del embarazo a las afecciones de la piel que aparecen especialmente durante la gestación y que cursan con características peculiares. Lo importante es diferenciar las afecciones fisiológicas, propias de la gestación, de las patológicas.
Tipos de Dermatosis del Embarazo
- Herpes Gestationis: Tiene una incidencia muy variable que oscila entre 1 por 4.000 hasta 1 por 50.000 embarazos. Consiste en la aparición de un prurito o picor exasperante que se sigue al cabo de unas semanas de lesiones ampollosas o en forma de urticaria en la piel. Estas lesiones se localizan en el abdomen, alrededor del ombligo y se van extendiendo de forma centrífuga al resto del cuerpo sin llegar a afectar a la cara ni las mucosas.
Las lesiones comienzan en forma de placa circular y posteriormente se transforman en vesículas o ampollas tensas de contenido transparente. El diagnóstico se hace por la clínica y por el estudio directo de las lesiones tras ser biopsiadas.
El tratamiento adecuado es el tratamiento tópico con corticoides y antihistamínicos. Pero éstos suelen resultar insuficientes, por lo que en la mayoría de los casos se termina tratando con corticoides vía oral a dosis de 0,5 a 1 mg/Kg/día. El uso de corticoides durante el embarazo no afecta al bebé. El desarrollo del feto intraútero puede verse afectado, pudiéndose producir crecimiento retardado y prematuridad.
Es importante recordar que la lactancia materna disminuye las lesiones y la duración del brote de herpes gestationis.
- Erupción Polimorfa del Embarazo: Es la dermatosis más frecuente del embarazo. Su incidencia es de 1 de cada 150 embarazadas. Afecta fundamentalmente a primíparas (su primer embarazo). Las mujeres embarazadas de gemelos también son más propensas a la aparición de esta erupción.
El cuadro clínico comienza con un picor intenso e insoportable tanto por el día como por la noche. Al cabo de unas semanas, aparecen las lesiones en la piel en forma de pápulas (lesiones palpables y elevadas de color rojizo). Se localizan en el abdomen a nivel de la sínfisis del pubis y las caderas, a la altura de las estrías, pero no alrededor del ombligo como el herpes gestationis.
Se extiende al tronco y a las raíces de los miembros inferiores y superiores, respetando brazos, manos, pierna y pies. Tampoco afecta la cara ni las mucosas. El estado general de la madre es bueno.
La causa de esta afección es desconocida, pero la localización a nivel de las estrías sugiere que puede estar relacionado con la distensión abdominal. El diagnóstico se hace por la clínica. La gestante presenta picor seguido de erupción. La biopsia de la lesión demuestra al microscopio imágenes varias como paraqueratosis o espongiosis, pero nunca infiltrado por anticuerpos como en el herpes gestationis.
El tratamiento consiste en corticoides tópicos de elevada potencia aplicados sobre las lesiones varias veces al día.
- Prurigo del Embarazo: Se trata de una erupción a base de pequeños granitos acompañada de mucho picor. Se localiza por todo el cuerpo, aunque fundamentalmente en abdomen y mamas. Aparece en el segundo trimestre, aunque a veces también se manifiesta al final del embarazo. Su origen es desconocido.
El diagnóstico se hace mediante la clínica, ya que no hay ninguna prueba analítica que lo confirme. El tratamiento idóneo son los corticoides sobre la piel. También se ha utilizado el peróxido de benzoilo y los rayos ultravioleta B.
- Prurigo Nodular del Embarazo: Suele aparecer en el primer trimestre del embarazo, aunque a veces también lo hace en el segundo trimestre. Se caracteriza por la aparición de lesiones palpables y elevadas de menor de 1 centímetro de diámetro y nódulos rojos en la piel. Estas lesiones producen mucho picor. Se localizan en las superficies extensoras de los brazos y las piernas. No se ha encontrado un mayor riesgo para el feto. El tratamiento son los corticoides aplicados directamente en el piel.
- Prurito Gravídico: Se caracteriza por un intenso picor o prurito, seguido de lesiones de rascado. Es decir, las lesiones que presenta la embarazada en la piel, no las produce la enfermedad si no las uñas durante el rascado.
El picor aparece en primer lugar en las palmas de las manos y las plantas de los pies, y posteriormente se extiende a brazos, piernas, tronco y cara. La causa más constatada es la alteración en el aclaramiento del hígado de una sustancia llamada bromo sulftaleína. El tratamiento es la resincolestiramina vía oral. También deben administrarse antipruriginosos. El pronóstico de la madre es bueno.
Colestasis Intrahepática del Embarazo
La comezón en el embarazo también puede ser signo de una actividad insuficiente del hígado, que ya no es capaz de eliminar por completo las sustancias de la bilis. Se trata, sobre todo, de sales o ácidos biliares, que, cuando están presentes en la sangre en concentraciones más altas de lo normal, crean esta sensación de picor.
Esta situación es muy poco frecuente, y se conoce como colestasis del embarazo o ictericia colestática del embarazo recurrente benigna. Se produce en el último trimestre, a partir de la semana 32, debido a los cambios hormonales propios de este período y, más concretamente, al aumento de estrógenos y progesterona. Probablemente, la predisposición genética también juega en contra.
Detectar la colestasis no es difícil. Además del típico síntoma, la enfermedad puede ser diagnosticada a través de un simple análisis de sangre.
Tratamiento y Alivio del Prurito Gestacional
Utilice un jabón neutro y suave, nada agresivo.
Alergias Durante el Embarazo
Aproximadamente una de cada cinco mujeres embarazadas tiene una alergia. En la mayoría de los casos, se manifiesta como rinitis alérgica, asma alérgica o ambas a la vez. La conjuntivitis alérgica, la urticaria aguda y la anafilaxia también pueden ocurrir durante el embarazo. Una de las razones de la frecuente aparición de rinitis alérgica en mujeres embarazadas es que las hormonas del embarazo afectan el flujo sanguíneo nasal y las membranas mucosas.
La regla de un tercio se aplica a las mujeres que sufrieron asma alérgica antes de quedar embarazadas: en aproximadamente un tercio, la enfermedad permanece sin cambios durante el embarazo, en otro tercio los síntomas mejoran y en el último tercio el asma empeora.
El diagnóstico de alergias en mujeres embarazadas debe limitarse a un examen detallado de la historia clínica, llevar un diario de síntomas y análisis de sangre.
Asimismo, se debe tener precaución durante el embarazo cuando se trata de medicamentos para los síntomas de alergia, los llamados antialérgicos. Debe evitarse el tratamiento farmacológico, especialmente en el primer trimestre. Una excepción es el asma alérgica: conlleva el riesgo de complicaciones en el embarazo, por lo que cualquier terapia necesaria debe continuarse y controlarse de manera constante.
Deja que tu alergólogo te aconseje. Los hijos de padres con alergias tienen muchas más probabilidades de desarrollar una alergia que los niños cuyos padres no tienen alergias. Pero la madre puede influir en el riesgo de alergias de su bebé tanto durante como después del embarazo.
Medicación para Alergias Durante el Embarazo
En la medida de lo posible, se debería evitar el empleo de medicamentos durante el embarazo. En el embarazo también se producen cambios que dan lugar a un mayor volumen de plasma circulante y, por lo tanto, un aumento del volumen de sangre, una disminución de la concentración de proteínas para el transporte de los medicamentos y un incremento de la filtración del hígado y los riñones. La capacidad de filtración de los riñones aumenta en un 50 %, por lo que se produce una eliminación más rápida de los fármacos.
La alergia afecta a más de un 20 % de la población en países desarrollados. Por ello, en la medida de lo posible, se debería evitar el empleo de medicamentos especialmente en este período y, en caso de ser necesario, se debe optar por formulaciones de uso tópico (nasal, ocular, cutáneo o bronquial) en vez de uso sistémico (vía oral, intravenosa, intramuscular o subcutánea). Existen varias clasificaciones para asignar la seguridad de un medicamento durante el embarazo. Se distinguen 5 categorías, de más segura a menos segura (anexo 1).
Con frecuencia la urticaria crónica mejora durante la gestación, disminuyendo la necesidad de medicación. En unos pocos casos, la urticaria empeora.
Inmunoterapia con Alérgenos
La inmunoterapia con alérgenos, más conocida coloquialmente como vacunas de alergia, es un tratamiento enfocado a modificar la respuesta del sistema inmunitario del individuo alérgico desde una respuesta de hipersensibilidad hacia una respuesta de tolerancia inmunológica. Aunque sus efectos pueden observarse desde las primeras semanas de su administración, las guías clínicas recomiendan su administración entre 3 y 5 años.
Las guías nacionales e internacionales de uso de vacunas de alergia recomiendan mantener las dosis de inmunoterapia en la mujer embarazada, siempre y cuando la vacuna se estuviese tolerando bien antes del embarazo.
Comezón en el embarazo: Colestasis, Estrías, Picor Genital, Reacción alérgicas, embarazadas con PUPP
Fármacos Biológicos
Existe una nueva clase de fármacos, denominados fármacos biológicos, para el tratamiento del asma, la urticaria crónica y la dermatitis atópica. El omalizumab es el primero que se comercializó, hace más de 10 años, y con el que se tiene mayor experiencia de uso en el embarazo.
En 2006 se creó el registro EXPECT que recoge los datos clínicos de mujeres que están recibiendo tratamiento con omalizumab antes del embarazo y que deciden continuar con su administración durante la gestación. Hasta la fecha, los datos del registro EXPECT que incluye a 250 mujeres gestantes, no han mostrado una mayor tasa de malformaciones fetales, parto prematuro ni gestaciones fallidas en comparación con un grupo de mujeres asmáticas no tratadas con omalizumab.
Asma y Embarazo
¿Qué se debe saber si una mujer padece asma y se queda embarazada? El comportamiento del asma bronquial durante el embarazo sigue la regla de los tercios: un tercio de las mujeres mejoran; otro, empeora y otro tercio permanece igual. Curiosamente, el comportamiento se repite en los embarazos sucesivos. Sin embargo, a mayor gravedad del asma o peor control, mayor riesgo de que esta empeore durante el embarazo. Asimismo, en estos casos existe más riesgo de complicaciones del embarazo (aborto espontáneo, bajo peso al nacer, parto pretérmino, preeclampsia).
Es importante mantener la medicación que controla el asma, preferiblemente los corticoides inhalados, sobre los que ya existe amplia documentación de su empleo en el embarazo (grupo de seguridad B). El objetivo debe ser el mantener el asma bronquial bajo control para reducir el riesgo de exacerbaciones y de complicaciones. Las reagudizaciones del asma deberán tratarse en forma convencional para reducir al mínimo el riesgo en la madre y la hipoxia fetal. Para la presencia de síntomas agudos, se elegirá el empleo de los fármacos beta-adrenérgicos de acción corta. Resulta tranquilizador que, en el momento del parto, tan solo el 10 % de las mujeres asmáticas presenta problemas respiratorios relevantes.
Rinitis Durante el Embarazo
La rinitis es muy frecuente durante la gestación, y afecta hasta un 39 % de las embarazadas. Puede presentarse en cualquier momento de la gestación como empeoramiento de una rinitis ya existente previamente o como una nueva manifestación, que se denomina rinitis gestacional. Los síntomas típicos son congestión nasal, estornudos y moqueo.
La causa no está del todo clara, pero parece que se debe a un efecto hormonal, que produce cambios en la mucosa nasal, con una mayor vascularización y secreción de las glándulas seromucosas. Suele desaparecer a las 2 semanas después del parto. Dado que afecta mucho la calidad de vida, suele requerir tratamiento.
Alergia a Alimentos y Embarazo
La mujer alérgica a alimentos debe extremar las precauciones durante la gestación. Existe el falso mito de que las alergias alimentarias mejoran durante la gestación, pero esto no es cierto. Existe riesgo de reacción anafiláctica, con problemas para la madre y el niño, si la madre se expone al alimento alergénico. No obstante, la placenta produce entre 500 a 1.000 veces más de enzima DAO (diaminooxidasa) encargada de degradar la histamina extracelular.
Reacciones Alérgicas a Medicamentos
No se ha comunicado que el riesgo de reacciones alérgicas con medicamentos esté aumentado durante el embarazo. Sin embargo, sí se han publicado casos de reacciones anafilácticas graves por alergia a medicamentos en mujeres gestantes. Los fármacos implicados en los distintos casos fueron la succinilcolina, las penicilinas y derivados, el hierro, la ranitidina y el látex. En todos los casos, la madre evolucionó favorablemente, pero el feto sufrió daño cerebral por falta de riego sanguíneo debido a la hipotensión materna. La gravedad del daño cerebral fetal dependerá de la magnitud y duración de la hipotensión materna. El empleo de adrenalina subcutánea o intravenosa, a dosis altas o repetidas, necesaria para salvar la vida de la madre, también puede contribuir al daño cerebral del feto, por su potente efecto de constricción de los vasos sanguíneos cerebrales.
Prevención de Alergias en el Bebé
Es bien conocido que las enfermedades alérgicas comportan una alta carga familiar, de tal modo que los niños nacidos de ambos progenitores alérgicos tienen una probabilidad de ser alérgicos del 40-60 %; si uno de ellos lo es, del 20-40 % (padre: 33 %; madre 45 %); frente al riesgo del 5-16 % si ninguno de los progenitores es alérgico. A menudo, en la consulta de alergia, las madres de hijos ya alérgicos preguntan si se pueden adoptar medidas durante el período de gestación de su futuro hijo para evitar que sea igual de alérgico que sus hermanos.
Medidas Preventivas
La prevención primaria intenta evitar el desarrollo de una enfermedad incluso antes de que aparezca en el individuo un marcador biológico de dicha enfermedad. Sin embargo, son múltiples los factores que intervienen en el riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas y, probablemente, no se conozcan todos en la actualidad. Algunas medidas, probadas científicamente, pueden ayudar a modificar la composición de la microbiota en el bebé de riesgo alérgico.
Prebióticos y Probióticos
Los prebióticos son azúcares que sirven de sustrato a las bacterias del tracto gastrointestinal para sobrevivir y multiplicarse. Dada la escasez de estudios hasta la fecha, en el momento actual existe un nivel bajo de certidumbre de que el uso de prebióticos puede reducir el riesgo de sibilancias y de alergia alimentaria.
Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del consumidor. Estos microorganismos son principalmente lactobacilos, bidifobacterias y otras bacterias productoras o no de ácido láctico. El comité de expertos de la WAO sugiere el empleo de probióticos en mujeres gestantes y en las mujeres durante el período de lactancia de bebés de alto riesgo alérgico, así como en los propios bebés porque, considerando todos los efectos críticos, existe un beneficio neto en la prevención del eccema atópico, no así de otras enfermedades alérgicas.
Vitamina D y Lactancia Materna
Finalmente, en modelos animales se ha demostrado que la forma activa de la vitamina D, el calcitriol, posee efectos sobre el sistema inmunitario que podrían regular el desarrollo de algunas enfermedades alérgicas.
Salvo que exista una contraindicación obstétrica, la madre alérgica puede y debería dar el pecho a su bebé. Sin embargo, se debe tener en cuenta que determinados medicamentos empleados para tratar las afecciones alérgicas pueden pasar al bebé a través de la leche materna, pudiendo ser perjudiciales para él. En caso de que la madre no pudiera suspender el tratamiento, se debería considerar interrumpir la lactancia materna.
Al margen de los beneficios sobre la adquisición de defensas en el bebé que confiere la lactancia materna y de los beneficios psicoafectivos, los estudios epidemiológicos confirman que dar el pecho puede disminuir el riesgo de desarrollar eccema atópico, asma y rinitis alérgicas en el bebé.
Dermatitis Atópica Durante el Embarazo
El efecto que tiene el embarazo sobre las enfermedades preexistentes de la piel es impredecible. La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa en brotes y que ocurre en personas con una predisposición genética a sufrir enfermedades alérgicas (atopía). El síntoma más característico es el picor, que puede ser muy intenso hasta el punto de afectar la calidad de vida. La lesión típica es el eccema, que consiste en una o múltiples áreas de enrojecimiento, a veces con pequeñas ampollitas, lesiones por rascado y descamación de la piel.
Tratamiento de la Dermatitis Atópica
El tratamiento persigue dos objetivos fundamentales:
- Higiene diaria: La piel atópica es seca y con tendencia a picar, precisa una higiene cuidadosa, evitando la irritación, y la aplicación diaria de sustancias hidratantes. Se recomienda baño breve o ducha a diario, seguido de la aplicación inmediata de emolientes, para evitar la evaporación del agua de la piel. Conviene emplear jabones de pH ácido.
- Emolientes e hidratantes: Hidratantes son aquéllas que aumentan el contenido en agua de la superficie de la piel, y emolientes las que la hacen menos áspera y más flexible. Puesto que muchos emolientes basan su acción en el aumento del contenido de agua de la piel, a menudo se emplean ambos términos indistintamente. El uso de estos productos forma parte del tratamiento de mantenimiento de la dermatitis atópica, ayudan a mejorar el aspecto de la piel atópica, y proporcionan sensación de bienestar al reducir el picor. Debe evitarse su uso durante los brotes, puesto que son ineficaces una vez que se instaura la enfermedad.
- Corticoides tópicos: Los corticoides tópicos han sido durante varias décadas el tratamiento fundamental. Aún hoy constituyen el tratamiento de primera línea para inducir la remisión y controlar los brotes moderados y graves. Actúan reduciendo la inflamación, disminuyendo el picor, el rascado y la irritación cutánea.
Dermatitis Alérgica de Contacto
La dermatitis alérgica de contacto es una reacción inflamatoria localizada de la piel que ocurre como consecuencia del contacto mantenido de una sustancia alergénica sobre la superficie cutánea. Produce intenso picor y se manifiesta con enrojecimiento, vesículas, costras y descamación, que aparecen exclusivamente en la zona de contacto con el agente causal. Las manos son la zona del cuerpo más frecuentemente afectada por la dermatitis de contacto, debido a la manipulación de sustancias y productos de todo tipo. El tratamiento consiste en prevenir el contacto con el agente responsable.
Urticaria y Angioedema
La urticaria es una erupción cutánea caracterizada por la aparición de ronchas o habones (lesiones sobreelevadas, de coloración generalmente rosada), que duran pocas horas y que se acompañan de picor. El angioedema o edema angioneurótico es considerado el mismo proceso que la urticaria, pero con una afectación más profunda de la piel, que suele manifestarse como hinchazón de los párpados y los labios.
Tipos de Urticaria
Según el tiempo de duración la urticaria se clasifica en aguda o crónica. La urticaria aguda consiste en un único episodio de inicio repentino y duración breve, cuya causa puede ser una reacción alérgica a medicamentos, alimentos, picaduras de avispas o abejas. La urticaria crónica, por el contrario, tiene una duración prolongada y no se asocia a un proceso alérgico. A pesar de que sus posibles causas son múltiples, es habitual no encontrar un causante directo del cuadro.
Tratamiento de la Urticaria
El tratamiento de elección son los antihistamínicos, si no fuera suficiente con estos fármacos se asociarían corticoides por vía oral. No hay datos suficientes para asegurar la inocuidad de todos los antihistamínicos. Se consideran aceptablemente seguros para ser utilizados durante el embarazo la dexclorfeniramina, la loratadina y la cetirizina.
Otras Condiciones Durante el Embarazo
- Diabetes Gestacional: La diabetes gestacional afecta a muchas mujeres y se manifiesta en el embarazo, aunque la futura madre antes de quedarse en estado no hubiese sido diabética. La diabetes gestacional se define como cualquier grado de intolerancia a la glucosa detectado durante el embarazo y que puede requerir tratamiento con insulina o sólo con dieta. La diabetes gestacional es una patología bastante frecuente durante el embarazo. Controlada, no suele causar problemas.
- VIH: Las mujeres en edad fértil son el grupo en mayor crecimiento de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). La prevalencia en España de gestantes infectadas por el VIH se estima entre 1,6 y 1,9 por cada 1.000 embarazadas.
Tabla Resumen de Dermatosis del Embarazo
| Dermatosis | Incidencia | Localización | Tratamiento |
|---|---|---|---|
| Herpes Gestationis | 1 por 4.000 - 50.000 embarazos | Abdomen, alrededor del ombligo | Corticoides tópicos y antihistamínicos (orales si es necesario) |
| Erupción Polimorfa | 1 de cada 150 embarazadas | Estrías del abdomen, caderas | Corticoides tópicos |
| Prurigo del Embarazo | Desconocida | Todo el cuerpo, principalmente abdomen y mamas | Corticoides tópicos, peróxido de benzoilo, rayos UVB |
| Prurigo Nodular | Desconocida | Superficies extensoras de brazos y piernas | Corticoides tópicos |
| Prurito Gravídico | Desconocida | Palmas de manos y plantas de pies, luego se extiende | Resincolestiramina oral, antipruriginosos |
