Durante el embarazo, especialmente para las madres primerizas, es común tener muchas dudas sobre lo que se considera normal. Una de las preguntas más frecuentes se relaciona con la actividad del bebé en el útero. En este artículo, te proporcionamos información general sobre los movimientos del bebé en la semana 34 de gestación y cuándo es importante consultar a tu médico.
¿Cuándo puedo sentir el movimiento del bebé?
Algunas mamás pueden empezar a notar al bebé moverse desde las 7 semanas, pero otras lo sienten con mayor frecuencia a partir de la semana 20-22. Si no eres madre primeriza, es posible que notes los movimientos antes y con mayor frecuencia.
Razones por las que sientes que tu bebé se mueve mucho
Muchas madres piensan que el movimiento del bebé es excesivo cuando lo empiezan a sentir, pero hay varias razones por las que puedes sentir a tu hijo moverse más de lo habitual:
- El bebé necesita hacer ejercicio: El movimiento promueve el desarrollo de las articulaciones y los huesos, incluso dentro del útero.
- Has comido recientemente: Los bebés suelen ser más activos cuando las mamás han comido y el estómago está lleno.
- Crecimiento del niño: A medida que el niño crece, suele volverse cada vez más activo y patalear más.
¿Puede ser que un bebé se mueva mucho?
Cada embarazo y cada bebé es único, y muchos aspectos pueden cambiar la forma en que experimentas los movimientos de tu bebé. En promedio, un bebé suele patalear aproximadamente 10 veces por hora. Sin embargo, hay bebés más activos que otros, por lo que no existe un número fijo de movimientos que debas sentir. Por lo tanto, no deberías preocuparte si se mueve demasiado.
Encontrarás momentos en los que tu bebé estará más activo que en otros. Algunas mujeres notan mucho más a su hijo cuando están acostadas en la cama. Si ves que se mueve demasiado y no te deja dormir, intenta moverte unos minutos lentamente para intentar calmarlo.
¿Cuándo debo preocuparme?
Por lo general, no debes preocuparte si tu bebé se mueve mucho dentro del útero. Es un signo de embarazo saludable y no debería ser motivo de preocupación. Además, si notas un cambio en la actividad de tu hijo, es importante tener en cuenta que los niños no tienen un horario específico y su actividad puede variar de forma inesperada.
El único momento en que deberías preocuparte es si notas una ausencia de movimiento. Si aún estás preocupada por los movimientos de tu bebé, debes consultarlo con tu médico para que pueda darte el mejor consejo.
¿Qué esperar en la semana 34 de embarazo?
La semana 34 de gestación forma parte del noveno mes de embarazo y el momento del parto está cada vez más cerca. La embarazada puede sentir nervios puesto que desea tener a su bebé en brazos. En caso de que sea un embarazo gemelar, es posible que se produzca un parto prematuro en las próximas semanas.
En la semana 34 de embarazo, puedes notar que tu cuerpo se adapta a los cambios del embarazo. Los órganos internos se recolocan para dar espacio al bebé. Además, puedes experimentar sensación de ahogo, mareos e incluso acumulación de gases en el intestino. A pesar de ello, las patadas y movimientos de las manos los seguirás notando con intensidad, sobre todo al final del día cuando te sientes a ver un poco la televisión o leer.
El útero llega hasta 14 centímetros por encima del ombligo, lo que hace que los órganos intestinales se desplacen hacia arriba y puedas notar dolor, presión y escozor en la zona costal. Este cuadro se llama neuritis del intercostal y se debe a la irritación de los nervios que se encuentran entre las costillas. Sobre todo suele doler el lado derecho. Además, debido al desplazamiento de los órganos intestinales de la embarazada hacia el diafragma, la respiración puede hacerse más costosa. Notarás que respiras más rápido y de forma poco profunda y hasta a veces sientes sensación de ahogo o mareo. Sin embargo, esto no quiere decir que el niño reciba menos oxígeno.
El embarazo avanza y también el peso materno. A los más de dos kilos que pesa el bebé, hay que añadir todo lo ganado por la madre en cuestión de grasa, líquido amniótico, placenta, sangre extra para el bebé y retención de líquidos. La ganancia de peso de la embarazada ha de ser correcta.
Es normal que, durante la noche, el pequeño que está en la barriga se mueva tanto que impida a la futura mamá adoptar una postura cómoda para ella y poder dormir. El hecho de que el feto se mueva más a menudo, sobre todo durante la noche, es normal y característico de los últimos meses del embarazo. Durante el tercer trimestre de embarazo, es fácil despertarse frecuentemente porque no se encuentra una postura cómoda para dormir. Esto se debe, principalmente, a que el bebé no para de moverse en la barriga, incluso de noche, agitándose y dando pataditas. Pero también existen otras causas que alteran el sueño en el tercer trimestre de embarazo, como, por ejemplo, que la mamá necesita orinar más a menudo o por la angustia que le produce el miedo al parto.
Recomendaciones en la semana 34 de embarazo
Cuando el embarazo alcanza su semana 34, la embarazada no debe hacer esfuerzos ni permanecer demasiado tiempo de pie. Es importante guardar energía para el momento del parto. El embarazo supone un gran cambio desde el punto de vista físico. Todo el organismo se adapta a esta situación, pero puede que el sistema cardiovascular y nervioso no sean capaces de reaccionar correctamente. Por este motivo, la mujer podría presentar palpitaciones o sentirse mareada si realiza movimientos bruscos o se esfuerzas demasiado.
En la recta final del embarazo es fundamental prestar atención a la formación de varices en las piernas. Para evitar su aparición, es recomendable realizar masajes por toda la pierna y los pies favoreciendo la circulación de la sangre. Además, practicar ejercicios como la natación o dar paseos diarios pueden ser muy beneficiosos.
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¿Cómo es el bebé en la semana 34 de gestación?
El feto en la semana 34 de embarazo ya tiene la apariencia de un bebé. Además de tener la cabeza más proporcionada con el resto del cuerpo, presenta casi todos los rasgos de su carita. Muchos de los bebés ya tienen mofletes en la semana 34 de gestación. Su piel se está haciendo más rosada y está menos arrugada por la acumulación de depósitos de grasa.
Es capaz de distinguir entre la luz y la oscuridad, se encuentra bañado en una claridad rojiza cuando recibes la luz solar en el abdomen. Tu niño puede respirar y realizar los movimientos de succión y deglución al mismo tiempo, lo que le permitirá alimentarse de la leche materna cuando nazca.
Al final de esta semana, el bebé mide alrededor de 44 cm de longitud y pesa unos 2,200-2,300 gramos de media. Si el peso del bebé está entre 1.750 y 2.900 gramos no hay que alarmarse, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.
Por otro lado, es posible que la embarazada no sienta tanto los movimientos de su bebé puesto que cada vez tiene menos espacio en el útero para moverse. Además, el bebé irá descendiendo por la pelvis para prepararse y salir a la luz.
Ecografía a las 34 semanas
Algunos especialistas recomiendan hacer la ecografía del tercer trimestre cuando se alcanza la semana 34 de embarazo.
Gracias a la ecografía de la semana 34 de embarazo se podrá evaluar el crecimiento del bebé y la cantidad de líquido amniótico que le rodea. Además, la ecografía del tercer trimestre de gestación permite observar cómo está la placenta y su grado de envejecimiento. Esta ecografía también permitirá descartar ciertas anomalías y visualizar estructuras que informarán sobre la madurez del feto.
En el caso de embarazos gemelares, la ecografía de la semana 34 establecerá si se va a producir un adelantamiento del momento del parto.
El hipo fetal
Según avance tu embarazo vas a vivir muchas sensaciones nunca antes experimentadas. Entre ellas, está el famoso hipo fetal que podrás, incluso, observar desde fuera. Es muy curioso de ver y muy tierno poder compartir los movimientos desde fuera. Tu barriga se moverá de forma rítmica, con unos pequeños saltitos.
Todos hemos tenido hipo alguna vez, y en los bebés es mucho más frecuente debido a su sistemas digestivo y nervioso que aún están madurando. A partir del segundo trimestre de embarazo, puedes comenzar a sentir el hipo fetal. El hipo fetal te dice que el desarrollo de tu bebé va viento en popa. El hipo tiene lugar cuando se produce una contracción involuntaria en el diafragma, y el diafragma interviene en la respiración. Por tanto, mediante el hipo fetal, tu bebé está entrenando sus pulmones para poder respirar cuando nazca.
Parece ser que, además de entrenar los pulmones para la respiración fuera del cuerpo de su madre, a través del hipo fetal el bebé también está ejercitando la succión y la deglución. Algo muy importante para su supervivencia cuando nazca.
Como ya hemos nombrado, será durante el segundo trimestre del embarazo cuando puedes empezar a sentir el hipo de tu bebé. Notarás unas pequeñas sacudidas que se repetirán en tu barriga, aunque puede que al principio no sepas identificarlas. Recuerda que el hipo fetal no es dañino para el bebé, aunque si se alarga en el tiempo puede llegar a ser molesto para la madre y a veces dificultar el descanso a la hora de cómo dormir en el embarazo.
Si tu bebé tiene hipo, lo único que has de hacer es disfrutar de la increíble sensación de sentirlo dentro. Los episodios de hipo fetal pueden durar desde minutos hasta horas, si ves que dura mucho no te pongas nerviosa, entra dentro de la normalidad. Nunca está de más recordar que, si notas algo extraño, la recomendación es acudir al ginecólogo y que se lo comentes.
Una vez estés ya en el tercer trimestre de embarazo sentirás a tu bebé todos los días, no solo en episodios de hipo. Es normal, aunque la barriga vaya creciendo al mismo tiempo que él o ella, llegará un momento en que el espacio sea poco.
Claves para relajarse durante el embarazo
El embarazo es un período muy estresante en la vida de una mujer, durante el cual ocurren importantes cambios físicos y emocionales. Aunque ser madre es un proceso natural, suele provocar ciertos miedos, miedos y dudas, que si no aprendemos a controlar nos puede llevar a situaciones estresantes.
- Intenta desmitificar tu problema: Analizar los problemas que te estresan es fundamental para resolverlos. Cuando se racionaliza un problema, puede parecer más pequeño que antes. Empieza a darle a las cosas la importancia que deben tener.
- Mantente activo y saludable: Caminar es uno de los ejercicios más indicados durante el embarazo. Si no hay contraindicaciones, se recomienda encarecidamente el ejercicio moderado y regular durante el embarazo. Puedes probar de practicar pilates.
- Comparta tus preocupaciones: Asistir a una reunión para mujeres embarazadas en tu centro de salud te ayudará a darse cuenta de que otras futuras madres tienen los mismos temores y preocupaciones.
- Mímate: Pasa tiempo contigo misma, ponte guapa, ve a la barbería. A menudo sentimos presión porque sentimos que hemos perdido el control de nuestro cuerpo. Pero mantener tu «coqueteo» te hará sentir mejor y más cómodo contigo mismo.
- Prepárate para la llegada de tu bebé: Anticiparse a las compras de un bebé puede ser muy bueno para ti. Puedes sacar el estrés laboral y olvidarte de tus preocupaciones.
¿Qué hacer ante una disminución de los movimientos fetales?
Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo del mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia. Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en su movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valora una matrona/ginecóloga.
Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
Si adviertes un cambio que te preocupe en la frecuencia o fuerza de los movimientos de tu bebé, no uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar. Siempre es mejor acudir a tu matrona/ hospital en el momento que precibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.
La muerte intrauterina tardía (a partir de la semana 28 de gestación) es una tragedia para madres, padres y sus familiares que lleva consigo grandes repercusiones psicosociales y que afecta a más de 1.500 familias cada año en España. A menudo, la muerte intrauterina tardía viene precedida de una percepción por parte de la madre de un cambio o una disminución de movimientos fetales (DMF), bien de su fuerza o de su frecuencia.
Recuerda que la información proporcionada en este artículo no sustituye la atención médica directa. Siempre es recomendable consultar con tu médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados a tu situación particular.
