La lactancia materna es la forma natural en que se alimentan los animales mamíferos. Desde distintas organizaciones científicas de gran calado nacional e internacional, como la OMS, UNICEF, o las distintas sociedades y asociaciones pediátricas, se emiten recomendaciones en relación a cuál debe ser la duración óptima de la lactancia materna. Cada vez es mayor la evidencia que soporta el conocimiento de que la lactancia materna se relaciona con mejor condición de salud, tanto de las madres como de sus hijos. También permite un mayor equilibrio social y ecológico.
Es conocido que la lactancia materna protege a la madre del cáncer de mama y ovario, pero también del riesgo de desarrollar diabetes, síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular como infarto de miocardio. Los bebés amamantados también tienen menos riesgo de diabetes, obesidad y enfermedad metabólica. Por eso, en el caso de madres diabéticas, es aún más importante tomar todas las precauciones para asegurar el éxito de la lactancia.
Diabetes durante el embarazo
Hasta un 1% de las embarazadas presentan diabetes antes del embarazo, y hasta un 12% pueden desarrollarla durante la gestación.
Diabetes preexistente: Esta situación puede aparecer bien porque una madre ya tenga diabetes en el momento de quedarse embarazada, o bien porque durante la gestación se desarrolle una resistencia a la insulina. Si no existe un buen control de la diabetes durante el embarazo, el feto puede desarrollar problemas intraútero y luego continuar con problemas extraútero. El más frecuente y conocido es el riesgo de sufrir una hipoglucemia durante las primeras horas de la vida.
Diabetes gestacional: La diabetes gestacional aparece durante el embarazo. Para detectarla se hace una prueba a todas las embarazadas entre las semanas 24 y 28: la prueba de O’Sullivan. Se determina la glucosa en sangre 1 hora después de tomar 50 gr en glucosa. Si esta prueba es positiva (la glucemia es igual o superior a 140 mg/dl) hay que confirmar el diagnóstico con una curva de glucosa. Se hace una determinación de glucosa en sangre en ayunas y después de 1, 2 y 3 horas de tomar 100 gr de glucosa. El bebé puede crecer más lentamente, nacer antes de tiempo, o crecer en exceso dificultando el parto que puede acabar en cesárea.
Tratamiento durante la lactancia
Las madres que eran diabéticas antes de quedarse embarazadas pueden estar en tratamiento solo con dieta, con pastillas (antidiabéticos orales) o con insulina. Las mujeres que tomaban antidiabéticos orales antes del embarazo y que tuvieron que cambiar a insulina pueden seguir con insulina durante la lactancia. Algunos autores recomiendan esta opción ya que no todos los antidiabéticos orales son compatibles con la lactancia. En ningún caso la diabetes contraindica la lactancia materna. La insulina que se administra la madre no pasa a la leche y por tanto no afectará al recién nacido.
Consideraciones dietéticas: La dieta será la misma que tuviera previamente la madre para controlar su diabetes, teniendo en cuenta que las necesidades aumentan en unas 300 kcal al día los primeros 6 meses y luego en unas 400 kcal al día hasta el final de la lactancia.
Beneficios de la Lactancia Materna para Madres con Diabetes
Las madres con diabetes que se encuentran amamantando necesitarán menos insulina, ya que las cifras de glucemia se reducen durante este periodo por aumento del consumo periférico. Se trata de una situación de mayor demanda metabólica y consumo energético por parte de la madre, lo cual repercute en un mejor control metabólico.
La lactancia reduce rápidamente la glucosa y los triglicéridos circulantes de la madre, lo que disminuye la secreción de insulina y moviliza las reservas de tejido adiposo. Existen estudios publicados que perfiles metabólicos más favorables persisten después del destete, independiente de la pérdida de peso mínima o nula, pero no había evidencia científica a largo plazo.
La lactancia materna durante 6 meses o más reduce el riesgo de diabetes tipo 2 (DM2). Las mujeres que amamantaron durante seis meses o más a sus hijos en todos los partos se observó una reducción del 47% de riesgo de desarrollar DM2 en comparación con las que no amamantaron. Esta reducción se observó en mujeres de raza blanca y negra, y tanto si tuvieron o no diabetes gestacional. En las mujeres que amamantaron durante menos de seis meses se observó una reducción del 25% en el riesgo de DM2. Es decir, cualquier periodo de tiempo que se amamanta podría ser beneficioso para la reducción del riesgo, aunque mayor si se hace durante 6 meses o más.
En palabras de la doctora Erica P. Gunderson, directora del estudio, “nuestros resultados muestran una asociación contundente entre la duración de la lactancia materna y un menor riesgo de diabetes. Los resultados mostraron que, comparadas frente a aquellas que habían optado por otras formas de alimentar a sus bebés, las mujeres que habían dado el pecho durante un periodo máximo de seis meses tenían un riesgo un 25% menor de acabar desarrollando diabetes tipo 2.
Como concluye la doctora Gunderson, “la incidencia de diabetes se vio reducida de forma gradual según se incrementó el tiempo de lactancia materna.
Beneficios para el Bebé
La lactancia materna podría ser un factor protector frente a la diabetes tipo 1, así como la introducción del gluten en la dieta del bebé a partir del tercer mes de vida. Son los resultados de un estudio publicado en la revista EbioMedicine y realizado por especialistas del Instituto Karolinska de Suecia. La lactancia materna puede mejorar el sistema inmunológico del bebé y también su flora intestinal. Ambos factores no favorecen la aparición de diabetes.
Los bebés que fueron amamantados durante más tiempo y los que fueron amamantados de forma exclusiva tenían menos probabilidades de desarrollar una T1D. Los que fueron amamantados durante al menos 6-12 meses tenían menos de la mitad de probabilidades (61% menos) de desarrollar una T1D que los que fueron amamantados durante menos tiempo.
Los investigadores afirman que la lactancia materna favorece la maduración del sistema inmunitario del bebé. Además, la leche materna mejora la microbiota intestinal del bebé, es decir, las bacterias, hongos y otros microorganismos que viven en el tracto digestivo y ayudan a regular el sistema inmunitario.
Consideraciones Especiales
Si bien es muy poco frecuente, hay ocasiones en las que el diagnóstico de diabetes tiene lugar en edades muy tempranas y, por tanto, estos nuevos y dulces mini-caramelos pueden encontrarse todavía amamantando. En estos casos, el control de la enfermedad se torna más complicado, dado que la alimentación es bastante errática y es muy difícil predecir cuándo y cuánto va a comer o no un lactante en un momento dado.
La leche materna es una fuente importante de hidratos de carbono (contiene sobretodo mucha lactosa) y, por tanto, hay que tenerlo en cuenta a la hora de administrar la cantidad de insulina apropiada. En estos lactantes, se recomiendan controles más frecuentes y administrar la insulina inmediatamente tras las tomas o durante las mismas, para evitar hipoglucemias en caso de que tras la administración de insulina el bebé no quisiera mamar.
El aumento de las cesáreas, la separación del bebé de su madre "para observación" o el uso de biberones de leche artificial son el caldo de cultivo óptimo para dificultar el inicio de la lactancia.
Lactancia Materna en Cifras: España y el Mundo
En otros países como Australia alrededor del 90% de las mujeres iniciaban LM aunque a los 6 meses, sólo el 2%. En Europa, los países nórdicos tienen cifras de LM próximas al 100%, pero los porcentajes bajan a los 6 meses caen por debajo del 20%, muy lejos del objetivo de la OMS (50% de LME a los 6 meses). Los países con peores tasas de inicio de LM son Francia o Irlanda con niveles del 63 y 44%.
En España no hay un sistema oficial de monitorización y seguimiento de la lactancia adecuado, y los datos existentes hasta el momento proceden de encuestas realizadas por profesionales sanitarios. Las tasa de LM en España a las 6 semanas se ha mantenido bastante estable con un 71%. En los últimos 15 años, hay un aumento progresivo de las cifras de LM a los 3 (66.5% en el año 2012) y 6 meses de vida (46,9%).
La Evidencia Científica
La incidencia de la diabetes está aumentando en los últimos años, sobre todo a expensas de la tipo 2. La leche materna ejerce efecto sobre nuestra salud de varias maneras. En lo que a la diabetes se refiere, podríamos decir que actúa como moduladora del sistema inmunológico, ese que a algunos nos destruye los islotes de Langerhans en algún momento de nuestras vidas.
Existe suficiente evidencia que indica cómo una lactancia exclusiva y duradera disminuye la posibilidad de desarrollar diabetes. El efecto podríamos decir que depende de la dosis: cuanto más tiempo se toma leche materna de forma exclusiva menor es el riesgo de desarrollar diabetes.
También se encuentra relación entre el momento de introducir las proteínas de la leche de vaca y el riesgo de desarrollar la enfermedad. Se ha demostrado incluso que, en individuos con predisposición genética para padecer diabetes, la lactancia materna puede lograr que dichos genes no se expresen, a través de mecanismos epigenéticos.
Unas pequeñas moléculas presentes en la leche materna podrían reducir la probabilidad de que los bebés desarrollen alergias alimentarias o dermatitis atópica.
Apoyo Profesional
En España, existen numerosos profesionales con formación específica en lactancia materna, preparados para facilitar información actualizada y respaldada por evidencia científica, y dispuestos a ofrecer apoyo a la lactancia, en general, y también en situaciones especiales como, por ejemplo, la diabetes.
La Sociedad Española de Neonatología (SeNeo) respalda la lactancia materna en mujeres que sufren Covid 19 y las anima a seguir haciéndolo el máximo tiempo posible.
Autores:
Dr. Diego Hernández
Servicio de Neonatología del Hospital General de Villalba
Experto y asesor en lactancia materna
Dr. Roi Piñeiro
Jefe Asociado del Servicio de Pediatría del Hospital General de Villalba
