Problemas Sensoriales en Niños: Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

Los primeros años del desarrollo de un niño son muy importantes y pueden marcarle durante el resto de su crecimiento. Sin embargo, durante este proceso tan significativo, pueden existir problemas que parezcan impedir su correcto desarrollo.

Los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) no están en otro mundo, sino que su percepción del mundo es diferente porque tienen experiencias sensoriales perceptivas inusuales (desde el punto de vista del desarrollo típico). Estas experiencias ocasionan hiper- o hipo- sensibilidad.

En FisioKid, como expertos en terapia infantil, queremos informarte sobre qué es la integración sensorial en niños y niñas y cómo es tratada por nuestros especialistas para devolver a las personas más pequeñas de casa su normalidad.

¿QUÉ ES LA INTEGRACION SENSORIAL?

¿Qué es la Integración Sensorial Infantil?

La Integración Sensorial (IS) es un proceso neurológico que organiza las sensaciones del propio cuerpo y del entorno. Al recibir información, nuestro cerebro lo procesa y elabora respuestas correspondientes con ese estímulo interno o externo.

Si el cerebro se encarga de procesar la información correctamente, el niño producirá respuestas adaptativas, siendo capaz de planificar sus movimientos y organizar su comportamiento durante sus ocupaciones diarias. En el caso contrario, cuando el cerebro presenta dificultades para integrar y organizar estas sensaciones, esto impactará en las reacciones del niño o la niña, lo cual afectará a su vez en su conducta, aprendizaje, atención, desarrollo de habilidades, autorregulación emocional y adaptabilidad.

Detectar este tipo de problemas sensoriales puede resultar complicado, ya que no se manifiesta de forma clara.

Los síntomas pueden a menudo presentarse como parte de las manifestaciones del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) y en ocasiones se considera que son una de las características más comunes de los Trastornos del Espectro Autista (TEA). Sin embargo, este desorden puede presentarse por sí sólo sin que coexista con algunos de los anteriores diagnósticos.

Señales de Alerta: Identificando Problemas Sensoriales

No existen dos niños iguales, no obstante, es posible que llegue un momento en que, como padres, nos preguntemos sobre el comportamiento de nuestros hijos. Puede parecer que haya momentos en los cuales no se le pueda tocar ni con un dedo, explote en rabietas interminables provocadas por situaciones pequeñas, la comida le sea una pesadilla ya que no quiere abrir la boca, los días de escuela son un desafío, las notas en el colegio bajan y se dan problemas de concentración en clase.

Generalmente el indicio principal es la reacción inconstante ante la información que le proporcionan los sentidos. Además, pueden tener dificultad para seleccionar los estímulos sensoriales que reciben y descartar los innecesarios o menos relevantes.

En el desarrollo un niño pueden existir problemas no tan evidentes como la fractura de un hueso o la presencia de un tono postural alterado pero sí igual de discapacitantes. Uno de ellos es la disfunción del procesamiento sensorial, un problema relacionado con una inadecuada integración de las sensaciones internas y externas en el cerebro que puede provocar que niños brillantes cognitivamente no sean capaces de aprender a montar en bicicleta, y que niños que viven en un entorno rico en estímulos y con unos padres ejemplares tengan problemas importantes de comportamiento.

Si estos comportamientos interfieren en la capacidad del niño de tener relaciones significativas con los demás, es posible, que necesite ser evaluado para saber si tiene TPS.

Sin embargo, es importante destacar que hay ciertos indicadores que pueden señalar a los padres si existen problemas de Integración Sensorial.

Estos son algunos de los signos que nos lo muestran:

  • Descoordinación o torpeza a la hora de realizar tareas como atarse los cordones, abrocharse los botones, montar en bici o usar unas tijeras.
  • Rechazan actividades relacionadas con el movimiento o el deporte.
  • Miedo a las alturas.
  • Dificultades para organizarse.
  • Dificultades de lateralidad, es decir, problemas para distinguir derecha e izquierda, arriba y abajo e incluso algunas letras o números.
  • Rechazan el contacto como en caricias o abrazos.
  • Se sienten molestos por las etiquetas o las costuras de la ropa.
  • Falta de creatividad en los juegos.
  • Inquietud, no poder parar de moverse y mover también las piernas al estar sentados.
  • Por el contrario, también puede mostrarse lento y cansarse con facilidad. En general podremos observar un nivel de actividad extremadamente alto o bajo.
  • No les gustan las texturas como la de la arena, la pintura, la plastilina, arcilla o el césped.
  • Falta de equilibrio.
  • Dificultad para resolver un rompecabezas o hacer construcciones.

Estas son algunas de las señales que pueden indicar problemas en la integración sensorial de un niño o una niña, aunque, como siempre, estas señales no tienen por qué significar exclusivamente que se trate de este tipo de alteraciones. Es importante ponerse en contacto con un especialista que evalúe al pequeño de la forma adecuada y determine un diagnóstico correcto.

¿A qué pueden afectar los procesos de Integración Sensorial?

Algunos de los factores en los que pueden afectar los procesos de integración sensorial son los siguientes:

  • Seguridad
  • Regularse y organizar su conducta
  • Capacidades cognitivas
  • Funciones ejecutivas
  • Desarrollo motor
  • Lectura
  • Escritura
  • Praxis
  • Emociones
  • Autoconcepto
  • Salud mental

Debido a la naturalidad con la que se elaboran los procesos de integración sensorial, es difícil comprender que algunos de los problemas que muestran los niños durante su desarrollo se deban a este tipo de alteraciones.

Cuando un niño rechaza ciertos alimentos por su sabor o tiene reticencias contra determinadas texturas, a no ser que conozcamos qué es la integración sensorial en niños, puede que no nos planteemos que se trate de un problema en este proceso. Aunque se trate de procesos aparentemente inconscientes como respirar, no es del todo el caso.

Los problemas sensoriales varían mucho en función de los casos, desde los más leves a los casos más severos.

Por medio de la Terapia Ocupacional y los ejercicios adecuados, es posible trabajar la integración sensorial en niños y enseñar al cerebro a asociar determinados estímulos con las respuestas correspondientes.

A continuación explicamos a qué sistemas sensoriales puede afectar esta deficiencia y cómo esto se puede reflejar en el comportamiento de los pequeños.

¿Qué sistemas sensoriales se abordan en la Integración Sensorial en niños?

La información procesada afecta a los sistemas sensoriales vestibular, propioceptivo, táctil, oído, vista, gusto y olfato. Por otro lado, los más importantes y en los que nos centramos en FisioKid a la hora de aplicarlos en nuestros servicios de Terapia Ocupacional son el táctil, propioceptivo y vestibular.

Sistema táctil

  • Regula el desarrollo emocional
  • Interviene en el esquema corporal y en las funciones motoras.
  • Favorece las habilidades motoras orales
  • Interviene en las funciones motoras finas

El sistema táctil juega un gran papel en el desarrollo cognitivo. Hay acciones que este nos proporciona como ser capaz de reconocer determinadas texturas al buscar un juguete tirado en la alfombra o el calor del fuego antes de que nos queme.

Sistema propioceptivo

  • Informa al cerebro sobre la posición de cada parte del cuerpo.
  • Informa al cerebro sobre el movimiento que realiza cada parte del cuerpo.
  • Regula la dirección y cantidad de fuerza durante el movimiento activo.
  • Puede contribuir a la autorregulación.

En el caso de que se presente déficit de integración sensorial, las alteraciones relacionadas con este sistema se manifestarán en la pérdida de equilibrio o dificultades a la hora de manejar objetos como el tenedor a la hora de comer o un lapicero.

Sistema vestibular

  • Detecta el movimiento de la cabeza con respecto al espacio.
  • Nos permite saber dónde se sitúa nuestro cuerpo en el espacio.
  • Regula el equilibrio estático y dinámico (junto con la visión y la propiocepción).
  • Favorece el control postural y habilidad de asumir posturas en contra de la gravedad.
  • Coordina el uso de ambos lados del cuerpo.
  • Regula el movimiento ocular.

Se refleja en acciones como andar sin dificultad por un terreno más complicado, en la coordinación jugando con sus compañeros a deportes como el baloncesto o el fútbol. El sistema vestibular afecta al equilibrio y a cómo sentimos la posición de nuestro cuerpo en el espacio.

Cuando un niño/a es diagnosticado de Autismo, las prioridades psicoeducativas se centran sobre todo en el desarrollo de habilidades sociales y de la comunicación, ignorando o apartando los “problemas sensoriales”. ¿Por qué ocurre esto? Comprender cómo perciben a nivel sensorial los niños/as con Trastorno del Espectro Autista es complejo y además no existe un método único que valga para todos. La información que nos aporta el perfil sensorial de un niño/a es realmente crucial para la posterior selección de métodos.

Muchas de las conductas catalogadas como inapropiadas tienen su origen en cómo el niño/a percibe los diferentes estímulos. Esto quiere decir que si la causa tiene un origen sensorial, deberemos atender a la percepción y no a la conducta. Si un niño/a se tapa los oídos porque le molesta un sonido, sujetar sus manos o enfadarse cuando lo haga no servirá de nada. Todo aquello que descubrimos y conocemos del mundo proviene de nuestros sentidos.

Cuando se produce un estado de agnosia sensorial, se puede perder la interpretación de cualquier sentido. Es una experiencia involuntaria en la que el niño/a puede percibir diferentes sensaciones por sentidos que no son los correspondientes. Por ejemplo, escuchar un color, que un sonido produzca un olor… Es real, por lo que el niño/a realmente puede ver un sonido o escuchar una imagen.

Algunos niños/as pueden variar de hiper a hipo en función del momento o situación.

Ejemplos de Problemas Sensoriales

  • Incapacidad para descifrar dónde están los objetos, solo ven sus contornos.
  • No le gusta que le corten el pelo, elude los ruidos.
  • Come cualquier cosa, lame objetos y se los mete en la boca.
  • Le gustan los sabores mezclados (agridulce).
  • Se huele a sí mismo, a las personas y objetos.
  • Se embadurna y juega con los excrementos.
  • No quiere que le toquen, no tolera la ropa nueva, no quiere llevar zapatos, reacciona exageradamente ante el calor, frío y dolor.
  • No le gusta alguna textura determinada de la comida.
  • Le gusta la ropa apretada y la presión.
  • Busca la sensación de presión, abraza con fuerza, le gusta los juegos brutos y dar volteretas.
  • Es propenso a autolesionarse.
  • Dificultad en caminar por superficies desiguales.
  • No le gusta tener la cabeza hacia abajo.
  • Tacto: Se queja porque siente que le tocan cuando le miran.

Tratamiento de los Problemas Sensoriales

Existen diferentes tratamientos para mejorar los problemas sensoriales, a continuación describimos los más importantes aunque nos centraremos en la integración sensorial ya que es la más efectiva.

El proceso de la integración sensorial, como los latidos del corazón, o la respiración, sucede de manera automática en la mayor parte de las personas, razón por la cual nadie suele pensar en dicho proceso de modo consciente, del mismo modo es difícil que alguien pueda plantearse que un déficit en este proceso pueda ser la causa de que un niño se niegue a probar diferentes tipos de alimentos o a vestirse con ciertos tejidos. De esta forma, o el problema es realmente importante, o las disfunciones en la integración sensorial tienden a pasar inadvertidas para aquellas personas no entrenadas en su detección.

Para la realización del perfil sensorial proponemos la Lista de Control Revisada del Perfil Sensorial. Incluye 20 categorías en las que están recogidos los siete sistemas sensoriales. Consiste en un cuestionario que cumplimentan los familiares más cercanos del niño/a.

Para el niño que originalmente presentaba problemas de hipo o hiper respuesta a la estimulación sensorial (búsqueda continua de movimiento, tropiezos constantes, agresividad ante el contacto físico…), tener respuestas más normales puede dirigirle a tener un mejor ajuste emocional, mejora de destrezas de interacción social, o mayor autoestima.

Ayudar a estas personas a reconocer y manejar sus retos sensoriales, es la clave del éxito a largo plazo. Hemos reunido una amplia gama de recursos para ayudarle a guiarlos hacia una mejor comprensión de su procesamiento sensorial.

Terapia Ocupacional en Integración Sensorial en niños, ¿en qué consiste?

La terapia incluirá actividades que proporcionan estimulación vestibular (del equilibrio y los movimientos corporales), propioceptiva (de los receptores que perciben la posición de los músculos, la presión , la temperatura…) y táctil y son diseñadas para las necesidades de desarrollo específicas de cada niño.

Las actividades también serán diseñadas incrementando gradualmente las demandas al niño para conseguir unas respuestas cada vez más maduras y organizadas. Un aspecto importante de la terapia que usa el enfoque de la integración sensorial es la motivación de los niños que juega un papel crucial en la selección de las actividades.

La mayoría de los niños, en cada momento de su desarrollo, tienden a buscar actividades que les proporcionen experiencias sensoriales beneficiosas. Esta es una importante pista para que nosotros, los terapeutas, conozcamos los intereses y motivaciones de los niños que nos sirvan para guiar la selección de las actividades.

A algunos niños se les permite realizar una gran cantidad de elecciones en las actividades mientras que a otros, que tienen dificultad en elegir las actividades apropiadas, se les proporciona un grado alto de estructuración. Incluso cuando los terapeutas dirigimos actividades muy estructuradas, animamos al niño a participar de forma activa en las actividades.

Cuando la terapia de integración sensorial es exitosa, el niño es capaz de procesar información sensorial compleja de una manera más eficiente que antes. Esto puede tener importantes beneficios.

Intervenciones Comunes

  • Integración Sensorial: Su realización debe llevarse a cabo también en los ambientes naturales del niño/a, es decir, en casa. ¿En qué consiste? Consiste en un programa planificado y programado llevado a cabo por un terapeuta ocupacional. Su objetivo es conseguir que el sistema nervioso procese la entrada sensorial de una manera normal. Por ejemplo, la hipersensibilidad al tacto se trata acariciando al niño/a con diferentes texturas. Establecer una habitación multisensorial en casa permitirá que su hijo/a pueda aprender a autoregularse además de disponer de un espacio de juego al mismo tiempo.
  • Aromaterapia: uso de aceites y masajes.

FisioKid: terapia de Integración Sensorial

En FisioKid queremos devolver la normalidad a su infancia y proporcionarles la ayuda que necesitan para enfrentarse a los retos de su día a día. Los niños con trastorno del procesamiento sensorial (TPS) a menudo tienen problemas con las habilidades y otras habilidades necesarias para el éxito escolar y los logros de la infancia.

Como resultado, casi siempre sufren problemas emocionales, sociales y educativos, incluida la incapacidad para hacer amigos o ser parte de un grupo, un autoconcepto pobre, un fracaso académico y ser etiquetados como torpes, poco cooperativos, agresivos, disruptivos, o “fuera de control”. Puede seguir ansiedad, depresión, agresión u otros problemas de comportamiento.

Las personas que desconocen la “discapacidad oculta” del niño pueden culpar a los padres del comportamiento de sus hijos, porque los niños se ven “normales” o “típicos”, pero no se comportan normalmente.

El tratamiento efectivo para el trastorno del procesamiento sensorial está disponible, pero demasiados niños con síntomas sensoriales son diagnosticados erróneamente y / o tratados incorrectamente.

El TPS no tratado que persiste hasta la edad adulta puede afectar la capacidad de un individuo para tener éxito en el matrimonio, el trabajo y los entornos sociales y comunitarios.

TPS crea un estrés tremendo para las familias que viven con esta “discapacidad oculta”. El trastorno no se reconoce oficialmente, por lo que hay pocos grupos de apoyo, y los padres a menudo sienten que los problemas son su “culpa”. Nuestra misión de abogar por un verdadero reconocimiento de este trastorno es urgente para que Las familias que viven con TPS pueden tener una mejor calidad de vida.

Intervención para el trastorno del procesamiento sensorial por terapeutas ocupacionales especializados bajo este enfoque.

La mayoría de los niños con trastorno del procesamiento sensorial (TPS) son tan o más inteligentes como sus compañeros. Muchos tienen altas capacidades. Sus cerebros simplemente están conectados de manera diferente. Necesitan que se les enseñe de qué manera pueden procesar la información, y necesitan actividades de ocio que se adapten a sus propias necesidades de procesamiento sensorial.

Una vez que los niños con trastorno del procesamiento sensorial han sido valorados con precisión, se benefician de un programa de tratamiento de terapia ocupacional (TO) con un enfoque de regulación, relación e integración sensorial (IS). Utilizamos el razonamiento clínico para determinar qué funciona y qué hace la diferencia, y creamos un programa que se adapte a las necesidades y fortalezas de cada niño individualmente.

La terapia ocupacional con un enfoque de integración sensorial generalmente se lleva a cabo en un entorno rico en sensaciones a veces llamado “gimnasio TO”. Durante las sesiones de TO, el terapeuta guía al niño a través de actividades divertidas que están estructuradas sutilmente para que el niño sea constantemente desafiado, pero siempre obtenga el éxito y así evitemos la frustración, aumentemos la exploración y la cooperación; este es el arte de la terapia.

El objetivo de la terapia ocupacional es fomentar respuestas apropiadas a las sensaciones de una manera activa, significativa y divertida, en un entorno seguro, para que el niño pueda comportarse de una manera más funcional. Con el tiempo, las respuestas apropiadas se generalizan al entorno más allá de la clínica, incluido el hogar, la escuela y la comunidad en general.

La terapia ocupacional efectiva permite a los niños con TPS participar en las actividades normales de la infancia, como jugar con amigos, disfrutar de la escuela, comer, vestirse y dormir.

En Sensory 7 creemos que la Terapia Ocupacional que los niños reciben por TPS debe estar centrada en la familia. Las familias trabajan con el terapeuta para aprender más sobre los desafíos sensoriales de sus hijos y los métodos para involucrarlos en actividades terapéuticas. Crear programas para familias, para que estas tengan la oportunidad de comunicar sus propias prioridades de tratamiento.

El tratamiento para el trastorno del procesamiento sensorial ayuda a los padres y a otras personas que viven y trabajan con niños sensacionales a comprender que el trastorno del procesamiento sensorial es real, aunque esté “oculto” es una realidad de nuestros niños hoy en día.

Herramientas de Evaluación Recomendadas

Con nuestras herramientas, puede ayudar a sus pacientes a encontrar nuevas formas de enfrentarse a los estímulos que les rodean.

Perfil Sensorial-2

El Perfil Sensorial-2 evalúa los patrones de procesamiento sensorial de un niño en el contexto de la vida cotidiana. La información obtenida permite determinar cómo el procesamiento sensorial puede favorecer o dificultar la participación del niño en actividades diarias, identificar sus puntos fuertes y desafíos nivel sensorial y desarrollar estrategias de planificación e intervención.

BASC-3

El BASC-3 es un sistema multimétodo y multidimensional utilizado para evaluar la conducta y la autopercepción en niños y adolescentes. Proporciona información valiosa sobre la dinámica emocional y relacional, pero, sobre todo, ofrece la visión más completa sobre conducta adaptativa y desadaptativa.

Problema Descripción Ejemplo
Hipersensibilidad Reacción exagerada a estímulos sensoriales. Molestia extrema por el ruido de una aspiradora.
Hiporreactividad Búsqueda constante de estímulos sensoriales intensos. Girar repetidamente sobre sí mismo.
Problemas de Coordinación Dificultad en actividades motoras finas y gruesas. Atarse los cordones o montar en bicicleta.

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