¿Cómo Afecta un Resfriado al Feto Durante el Embarazo?

¿Estás embarazada y has cogido un resfriado? Lo más seguro es que, además de sentirte muy incómoda, tengas dudas, pues no sabes de qué manera puede afectar este malestar a tu gestación y al bebé. El embarazo es una etapa única, llena de ilusión y cambios, pero también puede traer algunos desafíos, como el resfriado. Acatarrarse en el invierno es frecuente, pero los resfriados también ocurren en verano. Cuando esto te ha pasado sin estar embarazada, no le das casi importancia, pero ahora te preocupa y mucho la salud del bebé que crece dentro de ti. Sigue leyendo.

Las mujeres embarazadas, al igual que cualquier otra, pueden acatarrarse durante el periodo de gestación. Sin embargo, cuando se está embarazada la preocupación es doble, ya que no todos los tratamientos son apropiados y, además, las futuras madres temen que este tipo de afecciones puedan afectar al bebé de algún modo.

El embarazo y el resfriado pueden ir de la mano en cualquier época del año, sumándose, además, sus síntomas con otros típicos de las distintas etapas de esta fase de la vida de la mujer.

¿Qué hago si estoy embarazada y tengo la gripe?

Síntomas del Resfriado Durante el Embarazo

Lo primero que hay que saber sobre el embarazo y el resfriado es que sus síntomas no difieren del resfriado que se sufre sin estar embarazada. Es decir, el cuadro sintomatológico es exactamente el mismo que en cualquier otro momento de la vida, lo que hace que identificar un catarro estando embarazada resulte relativamente sencillo, prestando atención a signos como los siguientes:

  • Congestión nasal
  • Moqueo, que puede ser constante o intermitente
  • Tos, que puede variar en intensidad
  • Estornudos
  • Dolor de garganta y oídos
  • Fatiga

Estos síntomas pueden presentarse de forma independiente o combinados. La congestión nasal es el síntoma más frecuente en mujeres embarazadas. Se produce por la inflamación de los vasos sanguíneos en la nariz y el aumento de secreción mucosa. Los estornudos frecuentes y la sensación de malestar general se deben a la inflamación de las vías respiratorias superiores. La tos es un síntoma común causado por la irritación de la garganta o la acumulación de mucosidad. El dolor de garganta en el embarazo puede presentarse como picor, ardor o sensación de sequedad, a veces acompañado de fiebre leve. El cuerpo gasta más energía al combatir la infección, lo que provoca cansancio y fatiga.

Moqueo, congestión, estornudos, tos, dolor de garganta, lagrimeo y cansancio. Son síntomas del catarro que conoces bien.

En la mayoría de los casos, no representa un riesgo grave para el bebé. En principio, un resfriado no tiene peligros para ti ni para tu bebé, siempre que su desarrollo no conlleve complicaciones. Lo normal es que el catarro no suponga ningún riesgo ni para ti ni para tu bebé. Es muy raro que afecte al bebe , pero siempre y cuando el resfriado se desarrolle sin complicaciones.

Sin embargo, en caso de sufrir fiebre y de extenderse ésta en el tiempo, lo recomendable es acudir al médico o consultar con el equipo ginecológico del Hospital Universitario La Zarzuela para que un especialista valore las mejores opciones de tratamiento.

Si en 3-4 días no mejoras o aparece la fiebre, acude al médico. Si los síntomas de la gripe o el catarro no mejoran después de una semana, consulta con tu médico. Es probable que padezcas una infección secundaria, como por ejemplo una infección respiratoria de origen bacteriano, que necesitará tratamiento antibiótico.

Si te constipas embarazada, notarás que te dura más tiempo. Te en cuenta que en el embarazo, a partir de la semana 4 de desarrollo fetal, tu sistema inmunológico funciona forma diferente en el embarazo. Dentro de él crece un bebé, con genes diferentes a los tuyos.

Es muy importante saber identificar los síntomas. En el caso de la gripe, los síntomas se presentan de una manera más rápida y en apenas unas horas el malestar general es evidente: Dolor de cabeza, Dolores musculares, Fiebre de más de 38ºC (generalmente temperatura 39º-40ºC).

Los síntomas son muy similares y la principal diferencia entre una gripe y un resfriado son los virus que los provocan. “El catarro suele ser por rinovirus y coronavirus, mientras que la gripe lo produce otra familia de virus llamados orthomyxovirus”, señala el Dr. Prieto. El covid, como todos bien sabemos, está causado por un otro coronavirus.

La gripe se puede parecer mucho a un resfriado, pero en general se acompaña de fiebre más alta y de malestar y dolores generalizados. La gripe es una enfermedad autolimitada con una evolución de 5 a 7 días, aunque algunos de los síntomas suelen durar entre dos y tres semanas. Por sí misma, no es un motivo para acudir a urgencias si no existen signos de alarma. Sin embargo, sí que debe consultar urgentemente si existe dificultad respiratoria, es decir si tiene sensación de ahogo y/o respiración acelerada.

Desde principios de este año el número de casos registrados de gripe ha aumentado hasta superar el umbral de epidemia en varias comunidades autónomas españolas (entre ellas Cataluña, Madrid, País Vasco y Aragón), y el pico de incidencia más alto se espera para febrero.

En el embarazo existe un riesgo algo aumentado de presentar complicaciones por una infección gripal, sobre todo respiratorias.

La mujer embarazada presenta cambios fisiológicos y en el sistema inmunológico durante la gestación, algunos de los cuales afectan al sistema respiratorio. Estas enfermedades a pesar de no presentarse con mucha frecuencia, cuando lo hacen es necesario tener en cuenta algunos aspectos importantes para el tratamiento, sobre todo por el hecho de que hay algunos fármacos que no deben usarse durante este período.

Sin embargo, ten cuidado con algunas molestias: lo que ocurre es que algunos de los síntomas que acompañan a estos cuadros sí podrían afectar en alguna medida al feto, aunque sea de manera indirecta, como es el caso de la temperatura alta.

Asma bronquial: Si la sufres de esta enfermedad debes saber que suele empeorar al final del segundo trimestre, o tras un proceso infeccioso de las vías respiratorias altas. Se debe limitar el contacto con alérgenos y otros desencadenantes puedan descompensar la enfermedad. El tratamiento dependerá de la gravedad y la evolución de la enfermedad, cada caso requerirá de unas medidas u otras, también se tendrán en cuenta el momento de gestación en que se encuentre, en todo caso se deberá realizar una vigilancia estrecha por parte de su médico.

La gripe es una enfermedad infecciosa que afecta al sistema respiratorio. Se transmite por el contacto con las gotitas de saliva que se expulsan al hablar, toser o estornudar. La gripe puede afectar a cualquier persona pero las embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones, especialmente en el segundo y tercer trimestre de gestación. Los síntomas de la gripe en el embarazo son similares a los de las personas no embarazadas. Si se tienen estos síntomas, es importante acudir al médico de cabecera o a un ginecólogo. Estos especialistas efectuarán una exploración física e indicarán si es necesario realizar alguna prueba diagnóstica, como un análisis de sangre o un frotis nasofaríngeo, para confirmar la presencia del virus de la gripe.

La mayoría de los síndromes gripales en las mujeres embarazadas son de carácter leve y cursan sin complicaciones.

Las complicaciones de la gripe en el embarazo ocurren con baja probabilidad, por lo que no debe alarmarse excepto en casos de presentar dificultad respiratoria o fiebre persistente de más de 3-4 días.

Recomendaciones en caso de resfriado durante el embarazo

Saber cómo aliviar los síntomas del resfriado durante el embarazo de forma natural es de gran ayuda para encontrarse mejor, ya que no todos los tratamientos típicos contra el resfriado resultan recomendables. A continuación, se dan una serie de consejos que pueden ayudar a sobrellevar los síntomas:

  • Hacer lavados nasales con suero fisiológico o agua marina. Desde que estás embarazada notas siempre la nariz taponada y no te separas de los descongestivos nasales a base de agua de mar.
  • Tomar más líquidos para asegurar una buena hidratación y diluir los mocos. Hidrátate adecuadamente.Bebe suficiente agua, infusiones suaves o caldos.
  • Utilizar remedios naturales para aliviar el picor de garganta, como tomar una infusión de manzanilla con miel y limón. Bebe líquidos tibios, haz gárgaras con agua y sal y toma miel con limón.
  • Descansar lo máximo posible, intentando hacerlo con la cabeza más elevada que el resto del cuerpo para facilitar la respiración. Descansa. Tu cuerpo está luchando contra un “enemigo” y necesita todas sus fuerzas. Intenta no estar en ambientes muy secos. Al acostarte, duerme con la cabeza algo más elevada que de costumbre. Descansa y procura dormir lo suficiente.El descanso es fundamental para mantener las defensas en buen estado. La mejor medida es descansar lo más que puedas y mantenerse hidratada.

Siguiendo estas recomendaciones disminuirás las probabilidades de contraer un resfriado durante el embarazo y, de hacerlo, conseguirás minimizar los efectos de sus síntomas para encontrarte lo mejor posible.

Prevención del Resfriado Durante el Embarazo

Lo mejor para evitar sufrir los síntomas de un resfriado durante el embarazo es intentar prevenir un posible contagio, para lo que es necesario seguir una serie de precauciones:

  • Mantener una correcta higiene de las manos, lavándolas de forma frecuente con agua y jabón aproximadamente durante un minuto. El lavado de manos con agua y jabón es una de las formas más efectivas de prevenir infecciones. Hazlo especialmente después de estar en lugares públicos o de sonarte la nariz.
  • Usar un desinfectante de manos cuando no sea posible utilizar un lavabo.
  • Evitar el contacto personal con personas acatarradas, ya que es la forma más habitual de contraer un resfriado durante el embarazo.
  • Utilizar mascarilla en zonas concurridas en épocas como el final del otoño o durante el invierno (estaciones del año con alta incidencia de este tipo de afección).
  • No exponerse a cambios bruscos de temperatura en ninguna época del año.
  • Ventila la casa todos los días.Abre las ventanas unos minutos al día para renovar el aire y reducir la concentración de virus en el ambiente.

Durante el embarazo, el sistema inmunológico se vuelve un poco más vulnerable, por lo que es importante tomar medidas para reducir el riesgo de resfriarse. Lávate las manos con frecuencia y evita tocarte la cara.

Evidentemente la forma más efectiva es la vacuna. Cuando tosa o estornude, debería asegurarse de cubrir su boca y su nariz con un pañuelo de papel.

Tratar de evitar el contacto con personas enfermas o con síntomas de gripe, que pueden transmitir el virus a través de las gotitas de saliva.

Reforzar el sistema inmunitario, defensa natural del organismo contra las infecciones. Para ello, se debe seguir una dieta equilibrada y variada, que aporte vitaminas, minerales y antioxidantes como la vitamina C, el zinc y el selenio, que se encuentran en frutas, verduras o frutos secos. Además, se debe practicar ejercicio físico moderado y adaptado al embarazo. Este mejora la circulación sanguínea, la capacidad respiratoria y el estado de ánimo. También ayuda a prevenir el sobrepeso y la diabetes gestacional, que son factores de riesgo para las complicaciones que pueda ocasionar la gripe.

Mantén una dieta equilibrada rica en vitamina C.Consume frutas y verduras frescas como naranjas, fresas, kiwis, pimientos y brócoli.

Si fumas, déjalo.

Medicamentos y Tratamientos

No te automediques, aunque tengas fiebre. Ten en cuenta que un catarro le va a afectar a tu bebé, siempre que no surjan complicaciones graves, pero una medicación sí que puede dañarle. Los antibióticos no funcionan contra los virus. Si los tomas sin que un médico te los recete, puedes crear una resistencia en tu organismo.

Antes de tomar cualquier medicamento, consulta siempre con tu médico o matrona. No se recomienda sin prescripción médica.

No es recomendable que compres fármacos sin receta, sin antes consultar con tu médico si son seguros durante el embarazo. Muchos no lo son, ya que contienen sustancias (como codeína, alcohol entre otros) cuyos efectos no han sido probados durante el embarazo y podrían afectar el desarrollo y la salud del bebé.

Hay muchos antibióticos que puedes tomar, ya que son seguros durante el embarazo, pero hay algunos que no deberías tomar. Así que asegúrate de que tu médico sepa que estás embarazada y cuántas semanas tienes, antes de comenzar cualquier tratamiento. Tu medico te prescribirá un medicamento que sea seguro durante el embarazo.

Si tienes fiebre o malestar general, puedes tomar la dosis recomendada de paracetamol, que se puede consumir durante el embarazo. Paracetamol: indicado para fiebre o dolor.

Serán los especialistas los que, en caso de que se requiera, administren el tratamiento antiviral necesario a todas las gestantes en cualquier trimestre, independientemente de si la paciente había recibido la vacuna de la gripe.

Síntoma Recomendación
Fiebre Consultar al médico; considerar paracetamol bajo supervisión médica.
Congestión Nasal Lavados nasales con suero fisiológico.
Dolor de Garganta Infusiones de manzanilla con miel y limón.
Malestar General Descanso y hidratación.

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