La lactancia materna suele ser un momento muy especial para la madre y su bebé y, por lo general, gratificante. Sin embargo, uno de los desafíos más comunes que enfrentan las madres lactantes es el mal agarre del bebé al pecho. En algunos casos, resulta molesta y dolorosa para la madre e ineficaz para el niño porque no consigue mamar lo suficiente.
Es fundamental que la lactancia sea a demanda, es decir, cuando el niño lo pida. Además de dar la postura más cómoda para que en la lactancia materna no surjan problemas. Si tu peque no agarra bien el pecho puede provocar una serie de problemas como una baja producción de leche, afectando al bebé y provocando dolores en el pecho de la madre.
¿Qué es el agarre en la lactancia materna?
Hablamos de la forma en que el peque coge el pecho para succionar la leche. Un buen agarre implica que el bebé abarca no solo el pezón, sino también una buena parte de la areola, lo que permite una succión correcta y cómoda para ambos.
Importancia de un buen agarre
En Apoteca Natura, comprendemos la importancia del agarre correcto al pecho para una lactancia materna exitosa y sin complicaciones. Un agarre incorrecto puede causar varios problemas durante la lactancia, tanto para la madre como para el bebé. Algunas de las complicaciones asociadas con un agarre deficiente incluyen:
- Lesiones en los pezones
- Vaciamiento incompleto del seno
- Obstrucción mamaria
- Grietas en los pezones
- Mastitis (inflamación de la glándula mamaria)
Signos de un buen agarre
Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona. Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele.
🔸Los signos de un buen agarre:
- Su cara está frente al pecho.
- Boca del bebé muy abierta con una buena parte de la areola en la boca (no solo el pezón).
- La barbilla en contacto con el pecho materno.
- Nariz también roza el pecho pero está despejada, permitiendo la respiración.
- Labios evertidos (hacia afuera), “boca de pez”.
- Mejillas redondeadas al mamar, sin hollitos.
- La areola inferior está más introducida en la boca que la superior. Es decir, se ve más areola del pezón por arriba que por abajo.
- Cuando el bebé se desprende del pecho el pezón tiene una forma alargada y redondeada, no deforme.
🔸Tu bebé toma bien cuando notas:
- Dos ritmos: Al principio succiones cortas y rápidas para estimular el flujo de leche. Cuando la leche empiece a fluir, succionará de un modo más lento, rítmico y profundo, con algunas pausas.
- Escuchas su deglución.
- Moja pañales.
- Gana peso adecuadamente.
🔸⚠️Si notas:
- Succión solamente en pezón (no areola).
- Nariz separada y boca poco abierta.
- Dolor durante la lactancia: ¡LA LACTANCIA NO DEBE DOLER!.
- Se oyen ruidos como chasquidos/click click.
- Las mejillas se hunden al mamar.
👉🏼Retira a tu bebé del pecho y vuelve a intentarlo. A veces la lactancia materna es complicada. "Debe intentar probar otras posturas en la que el niño y la madre estén cómodos, hasta conseguir el agarre del niño", afirma Begoña Sanchís, enfermera e integrante de la Comisión de Lactancia del Hospital de Manises (Valencia). Ten en cuenta que el bebé no chupa del pezón. Si lo hace así, es que se produce un "mal agarre". "Para detectar este mal agarre debemos observar si el bebé tiene la lengua al borde del pezón en vez de estar debajo del seno y las mejillas punzadas sobre el pezón.
El bebé necesita más tiempo para obtener la leche que necesita. Por eso las tomas pueden llegar a durar hasta media hora.
Cómo lograr un buen agarre al pecho
Posición de la Madre y el Bebé
- Posición Cómoda: La madre debe sentarse en una posición cómoda, con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo o en un reposapiés.
- Bebé Frente al Pecho: Coloca al bebé frente al pecho, con su abdomen contra el tuyo. Asegúrate de que su cabeza y cuerpo estén alineados.
Agarre del Bebé
- Boca Abierta Ancha: Espera a que el bebé abra bien la boca antes de acercarlo al pecho. Su boca debe estar bien abierta, con los labios hacia afuera y la lengua hacia abajo.
- Areola en la Boca: Coloca una buena parte de la areola (el área oscura alrededor del pezón) dentro de la boca del bebé, no solo el pezón. Esto ayudará a garantizar un buen vaciado del seno y a prevenir lesiones en los pezones.
- Labios Evertidos: Los labios del bebé deben estar hacia afuera, como si estuviera «besando» el pecho, no hacia adentro.
- Nariz Libre: Asegúrate de que la nariz del bebé esté libre y no presionada contra el pecho. Debería estar haciendo movimientos de succión y deglución de manera regular y coordinada.
- Escucha sonidos de succión y deglución mientras el bebé se alimenta. Esto indica que está obteniendo suficiente leche y que el agarre es efectivo.
Posturas para amamantar
Existen varias posturas que pueden facilitar un buen agarre. Aquí te mostramos algunas:
- De acunamiento: Es la más tradicional. Lo más frecuente es coger al bebe con un brazo, y colocarle cruzado sobre el pecho de forma que el bebé queda frente al pecho utilizar el brazo del mismo lado que el pecho que se ofrece al bebé para sostener el cuerpo del pequeño.
- De acunamiento cruzado: Es similar a la postura de acunamiento previamente descrita, con la salvedad de que la madre utiliza el brazo contrario al del pecho que ofrece al bebé para sostener el cuerpo del pequeño.
- Posición en balón de rugby (o posición invertida): Se sitúa al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, con el pezón a la altura de la nariz. Es importante dar sujeción al cuello y a los hombros del bebé pero no a la cabeza, que necesita estar con el cuello un poco estirado para atrás (deflexionado), para facilitar el agarre.
- Posición de caballito: El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno. Esta postura es útil en casos de grietas, reflujo gastroesofágico importante, labio leporino o fisura palatina, prematuros, mandíbula pequeña (retromicrognatia) o problemas de hipotonía.
- Posición crianza biológica: La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda. La madre le ayuda a llegar al pecho ofreciendo límites con sus brazos.
- Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. Cuando el bebé abra la boca, la madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, para facilitar el agarre.
- Posición sentada (o posición de cuna): Se coloca al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre lo sujeta con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo, pero no muy cerca del codo para que el cuello no se flexione, lo que dificultaría el agarre.
¿Qué hacer si el agarre no es bueno?
Es crucial identificar y corregir un mal agarre para evitar complicaciones. Aquí te damos algunos consejos y soluciones:
- Comprueba tu posición y la del bebé: La cabeza y el cuerpo del bebé deben estar alineados.
- Activa el reflejo de búsqueda: Con la mano en forma de C en el pecho y manteniendo al bebé frente a tí, orienta el pezón hacia su nariz, eso ayudará que abra bien la boca. Si no abre la boca, ayúdale frotando tu pezón contra el labio superior.
- Acerca al bebé al pecho: Cuando el bebé haya abierto bien la boca acércalo a tu pecho suavemente (no el pecho al bebé), introduciéndolo en su boca procurando dirigir el pezón hacia el paladar. Su labio inferior se apoyará en la areola inferior y el superior cerrará haciendo movimiento de mordida.
👉🏼Retira a tu bebé del pecho y vuelve a intentarlo. A veces la lactancia materna es complicada. "Debe intentar probar otras posturas en la que el niño y la madre estén cómodos, hasta conseguir el agarre del niño", afirma Begoña Sanchís, enfermera e integrante de la Comisión de Lactancia del Hospital de Manises (Valencia).
Ten en cuenta que el bebé no chupa del pezón. Si lo hace así, es que se produce un "mal agarre". "Para detectar este mal agarre debemos observar si el bebé tiene la lengua al borde del pezón en vez de estar debajo del seno y las mejillas punzadas sobre el pezón.
Problemas comunes y soluciones
P: ¡Duele un poco! ¿Es normal?
R: Cierta sensibilidad al principio suele ser lo habitual, pero no deberías sentir dolor. Comprueba que el bebé cubre con su boca tu pecho (si solo chupa tu pezón, estarás incómoda). Si te pasa, rompe la succión del bebé metiéndole un dedo limpio en la comisura de los labios. Vuelve al paso 1 (Cosquillitas) y a ver si esta vez se agarra mejor.
P: No tengo claro que el bebé esté succionando cuando le doy de mamar. ¿Puede que su succión sea débil?
R: Si tu bebé no está enganchado adecuadamente, tal vez no pueda extraer bien la leche del pecho. Si crees que está bien agarrado pero sigues pensando que la succión es floja o te preguntas si estará tomando suficiente leche, habla con una experta en lactancia o con el pediatra.
P: Mi bebé se frustra... ¡y yo también! ¿Qué hacemos?
R: Relájate. Respira hondo, haz una pausa y vuelve a intentarlo. Tal vez quieras probar otra postura (consulta Posturas para dar el pecho) o prueba el “piel con piel” colocando al bebé sobre tu pecho. Cálmalo hablándole con suavidad o cantándole. Cuando un bebé tiene hambre, abrirá la boca y buscará el pezón y estará tranquilo y alerta. Si empieza a llorar y ponerse nervioso, puede ser porque se sienta frustrado y hambriento. Cuando los dos estéis cómodos, tranquilos y relajados, prueba a engancharlo de nuevo. Recuerda que en la práctica está la perfección. Sé paciente contigo misma.¡Lo estás haciendo muy bien!
P: Mis pechos están muy llenos y a mi bebé le cuesta engancharse. ¿Qué hago?
R: Puedes probar a sacarte un poco de leche con la mano o con un extractor antes de darle de mamar. Así aliviarás un poco la presión del pecho y el bebé podrá engancharse mejor. A la sobrecarga de los senos a veces se la denomina congestión mamaria. Si crees que tienes el pecho muy hinchado entre tomas, da de mamar o sácate leche cada dos horas para aliviarte.
Cuándo buscar ayuda profesional
Si tienes dificultades para lograr un buen agarre al pecho o experimentas molestias durante la lactancia, no dudes en buscar ayuda. Un asesor de lactancia, partera o consultor de lactancia certificado puede brindarte orientación y apoyo personalizados para superar cualquier desafío que puedas enfrentar.
Una asesora de lactancia observará la posición del bebé, el agarre, y otros factores que podrían estar contribuyendo a la dificultad. Una vez que sabemos dónde está el problema, la asesora de lactancia puede guiar a la madre en la corrección del agarre. Es decir, puede enseñar nuevas posiciones para amamantar, mostrar cómo ajustar al bebé para que tome el pecho de manera más cómoda y sugerir técnicas que pueden ayudar a que el bebé se agarre mejor.
Como hemos comentado, un mal agarre puede causar dolor y problemas como grietas en los pezones. La asesora de lactancia no solo te ayudará a corregir el problema, sino que también ofrece consejos para aliviar el dolor, como pausas para permitir la recuperación del tejido mamario.
El mal agarre es un problema común en la lactancia que puede tener consecuencias significativas para la madre y el bebé. Sin embargo, con la intervención oportuna de una asesora de lactancia, estos problemas pueden ser identificados y corregidos de manera efectiva.
