La llegada de un hijo es un evento trascendental que transforma la vida de una pareja. Este artículo explora las diversas facetas de la paternidad, desde los desafíos emocionales y económicos hasta las alegrías y recompensas que conlleva criar a un nuevo ser humano.
El impacto emocional de la paternidad
Tener un hijo es una experiencia emocionalmente intensa. La vida cambia completamente y todas las perspectivas cambian de repente. Los esquemas se rompen, pero también te das cuenta de la importancia de la familia y de la unión. Otro de los efectos de esta situación es que lo vives todo con mucha intensidad.
Al oír la palabra cáncer se te revuelven las tripas. No sirve de nada negarlo. Te entran todas las dudas del mundo. A lo largo de las 24 horas, y dependiendo de cómo se encuentre mi mujer, el ánimo va dando bandazos. De repente, lo ves todo negro y al minuto siguiente, estás lleno de esperanza. Cambias de pensamientos cinco mil veces al día. Así que acabamos agotados.
La intensidad cansa, cansa mucho. Pero insisto en que hay cosas positivas. La respuesta de las personas que nos quieren están siendo extraordinaria. Para un enfermo de cáncer es tan importante el cariño como las medicinas. Por eso queremos dejar patente nuestro agradecimiento a los profesionales que han atendido a mi mujer.
Consideraciones económicas al tener un hijo
Este es uno de esos post que me resulta muy complicado escribir (lo hago por petición de una lectora de este blog y a la vez bloguera). Y es que un hijo cuesta lo que tú quieras. Y entendme bien, un crío supone unos gastos mínimos, eso es evidente, pero muchos dependen de tus prioridades o decisiones, vamos, que algunos desembolsos son prescindibles. Por otro lado, cuando eres madre, dejas otras muchas cosas de lado.
Porque si yo no tuviera tres hijos, lo más probable es que saliese a cenar y tomar unas copillas con mi pareja todos los fines de semana, o que nos marcásemos un viaje cada verano. O seguramente, me compraría más ropa. Y oye, una cenita en pareja y unas copas para dos te llevan, aquí en Asturias, unos 70 o 100 euros, multiplicado por cuatro fines de semana me salen más de 300 euros al mes.
Mientras tanto, en este momento, Gabriel me cuesta 40 euros mensuales en leche de fórmula (ahora sólo doy una toma al día de leche materna). Si le diera exclusivamente de mamar, me costaría 0 euros. Y si en vez de pagar 10 euros por bote de leche en polvo, me gastase 25, estaríamos hablando de 100 euros. En resumen, los primeros meses de vida puedes gastarte en alimentación desde 0 euros, es decir, nada, hasta más 100 euros.
Luego está la ropa, que a mí me sale gratis porque el peque, para los dos primeros años de vida, tiene ropa heredada al ser sus hermanos varones y nacidos en la misma época. Pero si hubiera sido una niña, aún tratando de aprovechar ciertas cosas (bodies, pijamas…) hubiera tenido que gastarme algo de dinero, y aquí sí que no puedo calcular el gasto que supone un bebé porque depende mucho de los regalos que recibas y de los sitios donde compres.
Estilismos que han usado Alfonso y Rafa, y que el próximo otoño usará Gabriel. Y si es el primer hijo, tienes que hacer un importante desembolso en ciertas cosas que son más o menos necesarias (cuna, carrito, cambiador, silla para el coche…). En este sentido, a nosotros nos regalaron muchos artículos nuestras familias. A otras parejas que conozco, les dejaron un montón de cosas sus amigos u otros familiares. Algunos tuvimos también la suerte de que el primer hijo lo tuvimos cuando existía el famoso «chequé-bebé» de 2500 euros que nos vino muy bien teniendo en cuenta que fue cuando tuvimos al primero.
Así que, depende de si os dejan cosas, si os regalan, o lo tenéis que poner todo de vuestro bolsillo, podemos hablar de cifras totalmente dispares. Y después depende de las marcas que elijáis; un carrito (con capazo, silla y chasis) os puede costar desde 300 hasta más de mil euros. Sino trabajas, no tienes porqué recurrir a una guardería, por lo tanto, mientras el niño esté contigo, te sale gratis hasta que lo escolarices. Y si trabajas, dependiendo del horario (unas horas, media jornada o completa) y de si come en la escuela infantil o no, puedes gastarte desde 100 hasta 400 euros.
Así que para que veáis las diferencias. Hasta para las vacunas puedes no gastarte un euro (dependiendo de la comunidad autónoma) o gastarte más de cuatrocientos. Con este simple ejemplo ya veis las diferencias que se dan a la hora de tener un hijo. Y eso que hasta ahora he hablado de bebés. Para otro post dejaré a los niños un poco más mayores, pero es que ya se está alargando mucho el texto. En cualquier caso, sí que os digo que tener hijos es más una renuncia personal que económica (que también).
El que quiere hijos, normalmente, está dispuesto a renunciar a lo que haga falta, tanto material como personalmente. Porque esto último es donde más se nota el «coste» de un hijo. A mí, desde luego, me compensa tener tres.
Tabla de Gastos Estimados Mensuales para un Bebé:
| Concepto | Gasto Mínimo (€) | Gasto Máximo (€) |
|---|---|---|
| Alimentación (leche de fórmula) | 0 | 100 |
| Guardería | 100 | 400 |
| Vacunas | 0 | 400 (puntual) |
Esta tabla ilustra la variabilidad en los gastos dependiendo de las decisiones y circunstancias de cada familia.
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Renuncias personales y cambios en el estilo de vida
Por una serie de cosas que han pasado últimamente en mi vida, llevo una temporada tomando decisiones en mi trabajo que me están ayudando mucho a sentirme más calmada. Una de ellas ha sido dejar de trabajar los viernes para pasarlos en familia. Esto ha marcado una gran diferencia en mi vida. Ahora vivo los viernes como si fueran sábados, y esto me renueva. No solo disfruto más del tiempo con mi familia, sino que también trabajo de manera más efectiva durante la semana.
Sin duda librar los viernes ha tenido un impacto muy positivo en mi vida. Me siento más relajada, hago más cosas en mi vida personal, estoy más presente en el momento y recibo mejor los lunes. Ahora veo los viernes como días para inhalar, para tomar una bocanada de aire y prepararme para el fin de semana. Si estás pensando en dejar de trabajar un día a la semana, escucha el episodio entero para encontrar la motivación que necesitas para hacerlo. Soñadora y creativa, disfruto de un estilo de vida tranquilo y con propósito.
La importancia del apoyo familiar y social
La respuesta de las personas que nos quieren están siendo extraordinaria. Gracias a nuestros familiares y compañeros de trabajo y amigos, porque son ambas cosas… Para un enfermo de cáncer es tan importante el cariño como las medicinas. Por eso queremos dejar patente nuestro agradecimiento a los profesionales que han atendido a mi mujer.
