Tos Seca en Bebés: Causas, Remedios y Cuándo Preocuparse

La tos en bebés es un síntoma común que preocupa a muchos padres. La tos es un mecanismo de defensa natural del cuerpo que permite limpiar las vías respiratorias de irritantes, mucosidad o patógenos. Es importante tranquilizar a las familias de los niños que consultan por tos aguda. El diagnóstico más frecuente con el que saldrán de la consulta es el de una tos que acompaña a una infección del tracto respiratorio superior y que va recidivando con el mismo ritmo que los procesos que el niño presenta.

Existen diferentes tipos de tos que pueden manifestarse en los bebés. La tos se presenta de diferentes formas y por diferentes motivos y es que es simplemente un síntoma que nos avisa de que al bebé le pasa algo. Para poder calmar la tos del bebé es fundamental saber qué le pasa y por qué está producida.

  • Tos Seca: Este tipo de tos no produce flema y suele aparecer cuando hay irritación en la garganta o las vías respiratorias altas. También conocida como tos no productiva.
  • Tos Productiva: La tos productiva es una tos con flema que se produce cuando hay exceso de mucosidad en las vías respiratorias. Recibe este nombre porque es la que sirve para evacuar las secreciones (mucosidad) de las vías respiratorias. Una vez se tose, y la flema alcanza la boca, el peque o la traga (y la digiere) o la vomita.
  • Tos Perruna: Este tipo de tos también es seca e irrita la garganta. La tos perruna o de perro se caracteriza curiosamente por un sonido ronco y seco, similar al ladrido de un perro. Ésta se da cuando un pequeño contrae una infección de la tráquea o de la laringe (laringitis). Al inflamarse las cuerdas vocales, se genera este sonido tan característico.
  • Tos Asmática: Aparece de forma intensa junto a dificultad respiratoria o pitos al coger aire.

La tos en los bebés puede tener diferentes causas, desde infecciones respiratorias hasta alergias o reflujo.

Causas Más Frecuentes de Tos Persistente en Niños

Las infecciones del tracto respiratorio superior son la principal causa de utilización de los servicios de salud en los países de nuestro entorno. La persistencia de la tos, a pesar de que habitualmente tenga escasa gravedad, genera mucha angustia en los padres y un alto consumo de recursos sanitarios (repetición de visitas, uso de fármacos de dudosa utilidad y exploraciones complementarias), en gran parte, injustificados.

La tos en los bebés puede tener diferentes causas, desde infecciones respiratorias hasta alergias o reflujo. Las infecciones virales como el resfriado común, son la causa más frecuente de tos en los bebés. El resfriado común es una de las enfermedades más comunes en la infancia.

Cada tipo de tos puede tener una causa distinta. Conocer las causas más habituales de la tos ayuda a identificar el tratamiento adecuado. Pueden ser las siguientes:

  • Resfriados y Costipados Recurrentes: Tos con moco, congestión y estornudos, habitual en niños con defensas todavía en desarrollo. Vías respiratorias altas (resfriado común, catarro, faringitis) son la causa más frecuente de tos aguda en los niños. La tos es sin duda lo más molesto de los catarros. Tos irritativa (como de picor) o húmeda si hay mucosidad. Es mayor los primeros días y disminuye a partir de la primera semana.
  • Asma Infantil: Tos seca o nocturna, silbidos y dificultad respiratoria. La fisioterapia respiratoria ayuda a mejorar la ventilación. Síntoma de asma/hiperrreactividad bronquial: tos persistente, diurna y nocturna. Puede asociar dificultad respiratoria o pitos al respirar.
  • Alergias y Rinitis Alérgica: Tos con moco constante e irritación de la garganta. Los lavados nasales regulares reducen los síntomas.
  • Infecciones Respiratorias Crónicas: Bronquitis, bronquiolitis o sinusitis. La fisioterapia respiratoria facilita la eliminación de secreciones. Bronquitis: inflamación de los bronquios que dificulta el paso del aire. El peque tendrá dificultad respiratoria, respiración rápida, sibilancias (“pitos”).
  • Laringitis: Cuando se produce una inflamación de la laringe puede aparecer tos ruidosa, perruna, “de foca”, metálica. Cuando hay una laringitis (inflamación de la laringe) se produce esta tos metálica tan característica. Mejorará con antiinflamatorios (ibuprofeno o corticoide pautado por médico) y respirar aire frío y húmedo.
  • Neumonía: Infección de una zona del pulmón. La reconoceremos porque el peque respira fatigado, con fiebre alta de muchos días de evolución y mal estado general.

¿Cuándo Preocuparse por la Tos en Niños?

No toda tos es grave, pero es necesario estar alerta ante ciertos signos. Si la tos dura más de dos semanas, se acompaña de fiebre alta, guapos verdes, dificultad para respirar, vómitos o interfiere en el bienestar del bebé, hay que estar alerta. Detectar la causa a tiempo ayuda a evitar complicaciones y favorecer un eficaz tratamiento.

Remedios Caseros para Aliviar la Tos en Bebés

Existen varias medidas que los padres pueden tomar en casa para aliviar la tos en los bebés.

  • Hidratación: Mantener al bebé bien hidratado es fundamental para aliviar la irritación de las vías respiratorias y facilitar la eliminación de la mucosidad. Se recomienda ofrecer líquidos al bebé con frecuencia como agua, leche materna. caldos, etc. dependiendo de la edad del bebé. Beber líquido: si el organismo se hidrata, las mucosas se resecan menos, por lo que el niño o la niña podrá tener menos tos.
  • Humidificador: Un humidificador puede ayudar a mantener el ambiente húmedo, lo que reduce la sequedad de las vías respiratorias y alivia la tos. Favorecer la humedad ambiental, evitando el ambiente seco. No mantener muy alta la calefacción en invierno. Se puede probar a poner un recipiente con agua encima del radiador o fuente de calor.
  • Posición Incorporada: Colocar al bebé en una posición ligeramente incorporada puede facilitar la respiración y reducir los episodios de tos nocturna. Posición semiincorporada para descansar/dormir.
  • Descanso: El descanso adecuado es esencial para que el sistema inmunológico del bebé pueda recuperarse y combatir la infección que está causando la tos. Además, un buen colchón que ofrezca soporte adecuado contribuye a que el bebé descanse mejor y tenga un sueño reparador, lo que favorece una recuperación más rápida.
  • Remedios Naturales: Algunos remedios naturales, como infusiones suaves de manzanilla (para bebés mayores de 6 meses) o miel para niños mayores de 1 año, pueden ayudar a calmar la tos y suavizar la garganta irritada. Hay estudios que demuestran que dar miel a los niños (SIEMPRE mayores de 1 año), disminuye las molestias, la severidad, la frecuencia de la tos y mejora el sueño. La miel diluida en agua/leche tibia antes de acostarle podría tener un efecto “suavizador” por su textura. Recordemos que la miel no debemos utilizarla por debajo del año por el riesgo de botulismo.
  • Limpieza Nasal: Límpiale la nariz a menudo: para los resfriados, la mejor opción siempre será la de limpiar la nariz. Mantener la vía nasal desobstruida mediante lavados nasales con suero fisiológico.
  • Evitar Irritantes: Eliminar irritantes de las vías respiratorias del ambiente (polvo, humo, tabaco…). Debemos ser militantes en que los niños no deben estar en ambientes contaminados, especialmente por humo de tabaco.
  • Cebolla: Poner una cebolla cortada en la habitación del niño para la tos nocturna puede ser una opción. Ya que la cebolla tiene unos ácidos volátiles que se liberan al partirla y pueden tener un efecto balsámico. Quizás me digáis “pues a mi me ha funcionado”. Podría ser que la cebolla cortada en la cabecera de la cama emitiera unos ácidos que fluidificaran la mucosidad y sirvieran para humedecer la mucosa de la vía respiratoria, un efecto balsámico.

Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés.

REMEDIOS + EFECTIVOS para la TOS EN NIÑOS 🌿👦 ¡Funcionan!

Fisioterapia Respiratoria para Tratar la Tos Persistente

La fisioterapia respiratoria pediátrica puede ser decisiva para reducir la tos persistente en niños y mejorar la respiración. Los beneficios son:

  • Movilizar y eliminar secreciones acumuladas.
  • Reducir la tos y mejorar la respiración.
  • Potenciar la ventilación pulmonar y la calidad del sueño.
  • Prevenir complicaciones respiratorias en niños con asma o infecciones recurrentes.

Medicamentos para la Tos: ¿Son Eficaces? ¿Son Seguros?

No hay evidencia científica que apoye el uso de antitusígenos en niños. No está demostrada su eficacia. La tos de los catarros no necesita ningún medicamento.

  • Dextrometorfano (Romilar®): acción central, relacionado con la codeína aunque con menos efectos secundarios.
  • Cloperastina (Flutox®): acción central y periférico. Antihistamínico con efecto sedante.
  • Levodropropizina: acción periférica.
  • Codeína (Codeisan®, Toseina®, Bisoltús®…): acción central. Opioide autorizado para tratar el dolor y tratamiento de tos seca (derivado de la morfina). Contraindicado en menores de 12 años por sus efectos secundarios.

Diagnóstico de la Tos Crónica

El diagnóstico de tos crónica se define a partir del tiempo en que suele desaparecer la tos en una infección del tracto respiratorio no complicada. Una revisión sistemática de la literatura muestra que la tos se resuelve entre una y tres semanas después de una infección de vías altas en la mayoría de los niños, pero que un 10% de ellos continúa tosiendo hasta 25 días después. Por este motivo, las guías pediátricas definen la tos persistente en menores de catorce años como aquella que dura más de cuatro semanas. También, hablaremos de paciente con tos persistente o crónica en aquel cuyos cuadros de tos tienen una frecuencia superior a la esperada para su edad.

En la consulta de Atención Primaria pediátrica, y ante un niño conocido, el interrogatorio sobre las características de la tos, la presencia de otros signos de enfermedad respiratoria y la exploración física básica (inspección, auscultación respiratoria, otoscopia y visualización de la faringe) nos orientarán sobre el diagnóstico. Nuestro primer objetivo es descartar la presencia de signos que nos orienten a un problema subyacente.

Pruebas Complementarias

  • Analítica: incluirá hemograma con VSG (puede orientar a un proceso infeccioso o inflamatorio crónico), dosificación de IgE y Phadiatop UniCap®.
  • Immunocap Rapid®: Se basa en la determinación de Ig E específicas y se puede realizar en sangre capilar o venosa.
  • Espirometría y prueba de broncodilatación: debe practicarse en todos los niños mayores de 6 años. Es la prueba funcional respiratoria básica para el diagnóstico de asma.
  • Radiología: debe realizarse una radiografía de tórax en todos los lactantes (a menor edad del niño, mayor riesgo de causa secundaria) y en todos los casos de toses atípicas.
  • Estudio mediante cultivo, inmunofluorescencia y/o estudio de anticuerpos: para Bordetella pertussis, Chlamydia pneumoniae, Mycoplasma VSR, adenovirus, etc.
  • Estudio alergológico.
  • pHmetría de 24 horas.

En la tos crónica, nuestro objetivo será llegar a un diagnóstico causal y, por tanto, proponer un tratamiento etiológico en función del diagnóstico. Si sospechamos de una tos por hiperreactividad bronquial, será lícito ensayar un tratamiento con budesonida inhalada durante 2 a 4 semanas. Si no hay respuesta a esta prueba terapéutica, no se debe aumentar la dosis de corticoides, y, aunque el paciente mejore, no debe ser catalogado de asmático, puesto que no sabemos si la resolución de la tos se debe al tratamiento o al tiempo transcurrido.

Si el paciente tiene una tos productiva de más de 4 semanas, debemos pensar en la bronquitis bacteriana, sobre todo en pre-escolares. Los agentes causales más frecuentes son: neumococos y Haemophilus; por lo que, habitualmente se recomienda amoxicilina o amoxicilina-clavulánico. Hasta el 30% de los niños con bronquitis crónica bacteriana son asmáticos que no mejorarán si no se trata la infección.

Publicaciones populares: