Desarrollo Fetal: Una Guía Detallada del Embarazo Semana a Semana

Todos hemos oído la palabra feto referida al pequeño que crece en el vientre materno durante la gestación. Pero ¿sabemos en qué momento del embarazo se empieza a denominar así? La definición no científica de feto humano corresponde a un bebé antes de nacer, mientras se encuentra en período de gestación dentro del vientre de su madre.

El mundo del bebé antes de nacer, es decir, el desarrollo del feto, hasta hace unas pocas décadas era todo un misterio. Los médicos desconocían cómo se producía la formación del bebé desde las primeras semanas del embarazo hasta su nacimiento. Pero hoy, gracias a nuevas tecnologías como la ecografía o los ultrasonidos, sabemos cómo se forma el bebé desde el primer día, cuando dos diminutas células se unen, el óvulo y el espermatozoide, y se produce la fecundación hasta el momento del parto.

Aproximadamente, el periodo gestacional abarca 9 meses, aunque los especialistas prefieren contabilizar la gestación por semanas. Puesto que se desconoce el momento exacto de la implantación del embrión en el útero, se considera que el embarazo se inicia con la última menstruación de la mujer. A partir de este momento, pasarán 40 semanas de desarrollo fetal hasta el parto.

Durante todo este tiempo, la mujer experimentará numerosos cambios físicos y emocionales como consecuencia de las variaciones hormonales. Estos cambios darán lugar a diferentes síntomas en función de la etapa del embarazo. Sin embargo, cada mujer es diferente y también lo es cada embarazo, por lo que no todas las embarazadas mostrarán los mismos síntomas.

Descubre cómo se desarrolla el feto semana a semana desde la concepción hasta el parto, con información sobre su crecimiento, órganos y sentidos.

Embarazo mes a mes [Fecundación y desarrollo de embrión a feto, y a bebé]

Primer Mes de Embarazo

Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del embarazo. Sin embargo, es más fácil que la mujer sepa cuándo le bajó la última regla (fecha de última menstruación o FUR).

Por ello, la FUR es la fecha que se suele tomar como referencia y, por tanto, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación.

Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como ovulación. El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión.

El embrión proseguirá su camino hacia el útero, donde implantará, aproximadamente, unos 7-9 días después de la ovulación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empezará así la liberación de la hormona hCG, que es la hormona detectada por los test de embarazo.

Es posible que, debido al aumento de la hormona hCG (la hormona del embarazo), la mujer empiece a notar algunos síntomas en este primer mes, pero de forma muy suave. No será hasta la ausencia de la menstruación cuando verdaderamente sospeche el embarazo.

Segundo Mes de Embarazo

Tras la implantación, se producirá la gastrulación, mediante la cual las células del disco embrionario darán lugar a 3 capas diferenciadas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Estas tres capas embrionarias formarán todos los tejidos y órganos del bebé.

Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y brazos y, en definitiva, la mayoría de órganos primitivos del bebé. Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación.

Por otro lado, los cambios en la madre todavía no son notables externamente. La barriga todavía no se nota, aunque es posible que la mujer empieza a sentir ya algunos síntomas como náuseas, vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.

Tercer Mes de Embarazo

A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos, aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que maduren y acaben de evolucionar correctamente.

A pesar de que se irán formando también los genitales, aún es pronto para poder determinar con exactitud el sexo del bebé en una ecografía.

A lo largo de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a pesar unos 8-14 gramos, aproximadamente.

En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a coger peso y que la barriga comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas. El motivo es que la concentración de esta hormona alcanza un pico en la semana 12, pero luego comienza a descender paulatinamente.

En este breve período de tiempo, hasta las ocho semanas de embarazo, se producen las transformaciones más asombrosas de todo el período de gestación: la formación del esbozo de corazón, la formación de los órganos vitales en su etapa más incipiente...

Por su parte, la etapa fetal comienza a partir de las ocho semanas.

Cuarto Mes de Embarazo

En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.

Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo.

El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que expulsará tras el nacimiento.

Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares.

El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.

Notar al bebé puede ser algo ya habitual al finalizar este mes, especialmente entre las mujeres que no son primerizas, pues por su tamaño y desarrollo sus movimientos son frecuentes.

Quinto Mes de Embarazo

Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé.

Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal ya late con fuerza.

Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar hasta los 25 centímetros de longitud, aproximadamente, y a los 300 g de peso.

Es posible que la embarazada note que, cuando se tumba, el feto se mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se encaja mejor en la pelvis materna cuando la mujer está de pie. Por esta razón, sus movimientos pueden disminuir considerablemente, mientras que aumentan cuando la embarazada está en posición horizontal (tumbada).

Puede que el ombligo de la mujer se aplane o empiece a salirse hacia afuera. De este modo, se puede comprobar cómo el feto se mueve cuando escucha música, como respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.

En cuanto al pelo del futuro bebé, ya se le han formado las cejas, el cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan a igualarse en relación a su cabeza. Cada vez está mejor formado y se parece más al futuro recién nacido.

En cuanto a la embarazada, se termina el segundo trimestre y el estado de gestación ya se evidencia. La barriga ya debe ser bastante voluminosa, por lo que es probable que la mujer se sienta cansada, tenga dolores de espalda, molestias o incomodidades en ciertas posturas y algo de hinchazón en piernas, tobillos y pies.

Séptimo Mes de Embarazo

Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a recoger cosas del suelo. Adicionalmente, es probable que haya más hinchazón en pies y tobillos.

En este periodo de gestación, el esqueleto fetal se hace más consistente. La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el nacimiento. En este mes, la longitud del feto alcanzará los 40 cm, aproximadamente, y puede llegar a sobrepasar ligeramente los 1100 gramos.

Debido a este aumento considerable de peso y longitud, el espacio en el útero comienza a ser más limitado. Además, el útero presiona a la vejiga por su evidente aumento de tamaño, por lo que las ganas de orinar serán frecuentes.

Octavo Mes de Embarazo

El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la vejiga materna. A lo largo de este mes, el bebé alcanzará cerca del 50% del peso total que tendrá al nacimiento.

Además, seguramente en este mes de embarazo los movimientos del bebé ya sean visibles por fuera del abdomen materno, lo que será realmente especial.

Por otro lado, su piel va adquiriendo cada vez un aspecto más liso y sonrosado, debido a que sigue la acumulación de grasa subcutánea. Pese a que el bebé está prácticamente formado, sus pulmones aún no están maduros y, si tuviera lugar un parto prematuro, no podrían respirar por sí mismos.

Es muy posible que la mujer sienta acidez o que esté estreñida durante esta fase del embarazo. Todos estos síntomas son muy habituales y se deben a que el aumento del tamaño del útero hace las digestiones más difíciles, lentas y pesadas.

El cansancio durante este último período del embarazo también es bastante normal. Esto ocurre no solo por el aumento de peso, que suele fatigar mucho, sino porque las dificultades para dormir y descansar ya serán notables.

Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. El estado de gestación es muy avanzado, así que la embarazada debe cuidarse mucho.

Noveno Mes de Embarazo

Al finalizar el noveno mes de embarazo, el feto puede medir cerca de 50 cm y, su peso, será de unos 2500 g de media. Durante este periodo, el bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, preparándose para el parto.

La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.

Como hemos comentado, desde hace ya algunas semanas, los movimientos del bebé son menores debido a su aumento de tamaño y de peso, pero esto no significa que la embarazada no sienta la presencia de su futuro hijo. De hecho, no debe pasar ni un solo día en que no se sienta al bebé. No obstante, es habitual que ahora los movimientos se sientan más bruscos, como si fuesen patadas, ya que el bebé tiene muy poco espacio para moverse.

Este mes puede hacerse especialmente largo y molesto para la madre, aunque lo vive con mucha ilusión: el parto se acerca y son muchas las ganas de verle la carita al bebé.

El Final del Embarazo

En esta última etapa del periodo de gestación, el bebé tiene las uñas más largas de lo que miden sus deditos, por lo que puede rascarse e, incluso, arañarse a sí mismo. Sus órganos son completamente autónomos y está listo para salir del vientre de su madre.

Es habitual que la mujer note unas fuertes contracciones, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que son contracciones diferentes a las de parto y que se producen como preparación del organismo para cuando llegue el momento de dar a luz. Estas contracciones son indoloras (aunque pueden ser molestas), irregulares y no aumentan su frecuencia e intensidad, por lo que pueden distinguirse de las contracciones de parto verdaderas.

La rotura de aguas y, con ello, el parto, puede producirse en cualquier momento.

En condiciones fisiológicas normales, el crecimiento fetal está determinado por el peso con el que la futura mamá inicia el embarazo y por su aumento de peso en el transcurso de los nueve meses. No obstante, el crecimiento del feto también recibe la influencia de factores genéticos: si los dos progenitores son delgados, difícilmente tendrán un bebé gordito; y, en el caso de que los papás sean de constitución robusta, será improbable que el bebé nazca con bajo peso.

¿Qué ocurre cuando la mamá y el papá tienen constituciones físicas distintas? ¿Cómo se sabe si el feto está creciendo bien en la barriga? Normalmente, el peso del niño empieza a controlarse a partir de las 20 semanas de gestación. Salvo en el caso de patologías graves o malformaciones fetales, hasta las 18-19 semanas, todos los niños se desarrollan de manera uniforme, mientras que, a partir de entonces, se pueden producir diferencias en el crecimiento.

Para efectuar una valoración, la ecografía es el principal instrumento. No obstante, hay que tener presente que, a pesar de encontrarse en el rango de normalidad, lo que cuenta no es tanto el valor en sí, sino la variación en el tiempo. Por ejemplo, un niño podría situarse en el percentil 20 simplemente porque es de constitución pequeña, pero, si en el transcurso del embarazo sigue su curva de crecimiento, se considera que todo va bien.

Imágenes del feto en desarrollo en diferentes semanas del embarazo

A continuación, te mostramos imágenes de la evolución del feto en el útero materno, en diferentes semanas a lo largo del período de gestación.

Imagen de un feto de 20 semanas

Imagen de un feto de 25 semanas

Imagen de un feto de 31 semanas

Imagen de un feto de 35 semanas

El crecimiento del niño es más evidente en la segunda parte de la gestación, pero es en el primer trimestre cuando su desarrollo es absolutamente “tumultuoso”, con una replicación celular muy rápida, que le lleva de ser un granito minúsculo a un niño ya formado de unos 20 cm de longitud a mitad del embarazo.

El mayor aumento de peso se produce entre las semanas 33 y 36, cuando el feto aumenta una media de 200 gramos a la semana, para ralentizarse en el último período.

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