Bultos en la parte trasera de la cabeza en niños: Causas y qué hacer

Es común que los padres se alarmen al notar un bulto en la cabeza de sus hijos. Por lo general no hay que asustarse ante el hallazgo, puesto que en la mayoría de las ocasiones se trata de algo benigno. En los bebés es frecuente también encontrar algún ganglio en la zona occipital (parte posterior de la cabeza) o retroauricular (por detrás de las orejas).

¿Qué puede causar un bulto en la parte posterior de la cabeza de un niño?

Existen diferentes tipos de bultos en la cabeza, aunque los más frecuentes son los quistes de grasa, las adenopatías o los producidos a consecuencia de un traumatismo.

Adenopatías (Ganglios Inflamados)

Las adenopatías son ganglios linfáticos que se inflaman o aumentan de tamaño. Los ganglios son estructuras que forman parte del sistema linfático. Estos ganglios contienen distintas células que forman parte de las defensas de nuestro cuerpo.

Estos ganglios se inflaman cuando se activa el sistema inmune, por ejemplo, por infecciones, pero también por otras causas, algunas de riesgo. Cuando aumentan mucho de tamaño se denominan adenopatías, y se palpan como bultos o tumoraciones. Las que más frecuentemente se suelen detectar se localizan en el cuello, bajo la mandíbula o en la parte posterior de la cabeza, ya que son más superficiales.

Hay muchas enfermedades que pueden producir un incremento del tamaño de un ganglio. La causa más frecuente es una infección, sea por un virus o por una bacteria. Por ejemplo, es frecuente que se inflamen en el contexto de un catarro, una faringitis o una otitis.

Aunque el hallazgo de la inflamación de un ganglio genera mucha angustia en la familia por la posibilidad de un proceso maligno, tenéis que saber que esta causa es muy improbable.

Bultos por Traumatismos

Un golpe o traumatismo craneoencefálico puede hacer que aparezcan bultos en la cabeza. Cuando esto ocurre, va acompañado de dolor en la zona en la que se ha sufrido el percance. Popularmente se conoce como chichón y se forma al romperse los vasos sanguíneos de la zona en la que la persona ha recibido el golpe. Al no poder la sangre entrar en tejidos más profundos se acumula en la capa superficial y se hincha. Una buena medida cuando se tiene un chichón es aplicar de frío en la zona, para conseguir que la inflamación baje.

Quistes de Grasa

Los quistes de grasa son acumulaciones de sebo o grasa y otros desechos que se forman en la piel, abultándola. Aparecen entre la piel superficial de la cabeza y el cráneo, generalmente son benignos y no se tienen desde el nacimiento, sino que se desarrollan a lo largo de la vida, causando una sensación antiestética. Algunos quistes sebáceos pueden adquirir un gran tamaño e infectarse si no se realiza un tratamiento correcto que favorezca su desaparición. Los médicos suelen indicar para estos bultos en la cabeza medicación antibiótica.

Lipomas

Los lipomas son tumores benignos formados por células grasas que se producen en las partes blandas del cuerpo, en la zona interna. Su aparición se produce a consecuencia de un crecimiento adiposo anormal y al no tener contacto con el exterior es difícil que se infecten. Son reconocibles porque al tacto se muestran como un abultamiento suave y blando, con forma redonda y que se mueve cuando se toca. Los lipomas se extraen cuando causan molestias.

Otras Causas

  • Furúnculo o foliculitis: Infección aguda del folículo piloso, habitualmente por una bacteria llamada Staphylococcus aureus, que se presenta como nódulo doloroso y puede acompañarse de prurito.

GANGLIOS ¿Cuándo preocuparnos?

¿Cuándo preocuparse por un bulto en la cabeza de un niño?

Aunque la mayoría de los bultos son benignos, es importante consultar a un pediatra en los siguientes casos:

  • Si el ganglio es muy duro, como una piedra.
  • Si está adherido, no lo podemos mover con los dedos.
  • Si tiene un tamaño grande, mayor de 3cm y cada vez crece más.
  • Si se localizan en la zona supraclavicular (encima de la clavícula) o epitroclear (en el codo).
  • Si aparecen por todo el cuerpo, de forma generalizada.
  • Si el niño/a ha perdido peso recientemente.
  • Si tiene fiebre desde hace más de una semana, sudores importantes por la noche, dolores generalizados o está muy pálido.
  • Si tiene la barriga muy distendida (hinchada).

Si además el niño asocia otros síntomas como decaimiento, palidez, pérdida de peso o mal aspecto, se debe acudir sin demora, ya que puede que sea necesario realizar una valoración de manera rápida.

Tratamiento

El tratamiento va a depender en gran medida de la posible causa. Muchas veces, si se trata de una infección viral, no se necesita tratamiento específico y solo se observa la evolución, ya que suelen remitir en días o pocas semanas. Si la adenopatía es causada por una infección bacteriana, esta se tratará con antibióticos y se vigilará la evolución.

El pediatra puede recomendar antiinflamatorios si hay dolor, inflamación, o son necesarios por otro motivo. La mayoría de las adenopatías desaparecen en varias semanas, pero si persisten, o incluso aumentan de tamaño o este es considerable, es posible que se realicen más estudios, para descartar causas que puedan ser más severas.

Causas comunes de adenitis cervical según su presentación

La siguiente tabla muestra las causas más frecuentes de adenitis cervical según se presenten de forma localizada, uni o bilateral:

Tipo de Adenopatía Causas Frecuentes
Aguda bilateral Infección de vías respiratorias altas de origen viral, faringitis por Streptococcus pyogenes
Aguda unilateral S.

Importante: Ante cualquier duda, siempre es recomendable consultar con un pediatra para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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