La infertilidad femenina es una condición que impide que una mujer quede embarazada debido a problemas relacionados con los óvulos, lo que dificulta o imposibilita la fecundación. Es importante tener claro a qué nos referimos cuando hablamos de infertilidad. Teniendo en cuenta, además, que se ha convertido en un problema que afecta cada vez a más personas en el mundo.
Técnicamente podemos definir la infertilidad como la incapacidad o las dificultades que puede tener una pareja para llevar a término un embarazo, es decir, en algunos casos, se logra la gestación, pero no se consigue llevarla a término.
La infertilidad se ha convertido, por tanto, en una preocupación de salud a nivel global. Una vez que entendemos qué es la infertilidad, es necesario profundizar en sus causas. Lo cierto es que puede tener su origen en factores masculinos, femeninos, una combinación de ambos, o puede ser de causa desconocida (idiopática).
Es fundamental entender que la infertilidad es una condición compleja, y en muchos casos, las causas pueden ser multifactoriales, lo que significa que pueden involucrar una combinación de factores.
La infertilidad afecta a una proporción considerable de la población: alrededor del 9 al 15 % de las parejas en el Reino Unido tendrán problemas de fertilidad. Si llevas más de un año intentando quedarte embarazada sin éxito y tienes menos de 35 años, deberías hablar con tu médico para recibir asesoramiento profesional.
En el contexto de la infertilidad femenina, es importante destacar que la determinación de sus posibles causas requiere una evaluación minuciosa por parte de un equipo de especialistas, dado que diversos factores intervienen en el proceso reproductivo.
Se considera que aproximadamente el 3% de mujeres que sufren problemas de infertilidad o pérdida recurrente del embarazo pueden estar asociadas con una forma irregular del útero o con anomalías congénitas del mismo, siendo las anomalías congénitas (también llamadas malformaciones Müllerianas) las más frecuentes.
De acuerdo con esto, tenemos dos tipos de Infertilidad: primaria y secundaria. La infertilidad primaria es la que se da en aquellas parejas que nunca han conseguido un embarazo exitoso.
Para las mujeres, otra señal puede ser tener ciclos menstruales demasiado largos, demasiado cortos, irregulares o no tener el periodo. El síntoma principal y universal es, por supuesto, la imposibilidad de quedarse embarazada.
Además, podemos clasificarlas en función de los diferentes orígenes que las provocan. Las causas de la infertilidad masculina pueden ser diversas y complejas.
Muy a menudo una persona puede tener un problema de subfertilidad que puede compensarse o agravarse según la situación de su pareja.
Diferencia entre Esterilidad e Infertilidad
Aunque en muchos casos los términos esterilidad e infertilidad se usan de manera intercambiable, es importante diferenciarlos:
- Esterilidad femenina: La incapacidad de concebir debido a problemas con la fecundación. Puede implicar la incapacidad de que el óvulo y el espermatozoide se unan, o bien que el embrión no consiga implantarse en el útero.
- Infertilidad femenina: En este caso, la fecundación ocurre, pero el embarazo no llega a término debido a diversos factores. Esto puede llevar a abortos espontáneos.
Ambas condiciones afectan la capacidad reproductiva y requieren tratamientos adecuados para superar los desafíos que presentan.
La diferencia principal entre esterilidad e infertilidad radica en el momento exacto en el que se produce el problema que impide que el embarazo llegue a término.
- Se define como esterilidad la incapacidad de conseguir un embarazo debido a que no se produce la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide.
- Por su parte, por infertilidad entendemos la incapacidad de tener un recién nacido porque existe algún problema durante la gestación que impide que el embarazo llegue a término. En este caso, la fecundación sí tiene lugar, pero el embrión creado o no es capaz de implantar o no es capaz de desarrollarse hasta el final, es decir, hasta el parto.
El objetivo de tener un hijo no puede cumplirse en ninguno de los dos casos. No obstante, la infertilidad permite acercarnos un poquito más a nuestro deseo, aunque finalmente tampoco lo logremos.
¿Cuáles son las diferencias entre infertilidad y esterilidad?
Causas de la Infertilidad Femenina
Las causas de esterilidad en las mujeres pueden ser diversas y, a menudo, se combinan.
Pese a que tanto la esterilidad como la infertilidad son una cosa de pareja, la causa del problema puede proceder de la mujer, del hombre o incluso de ambos.
Además, hay un porcentaje de casos en los que la esterilidad es de origen desconocido (EOD).
Algunos hábitos como el estrés, el consumo excesivo de alcohol, café, tabaco… o incluso tomar algunos medicamentos, pueden afectar directamente a la fertilidad femenina.
Fumar, por ejemplo, puede provocar en la mujer una disminución de la calidad ovocitaria, un aumento de las anomalías cromosómicas, así como un incremento de los casos de menopausia precoz.
Otros problemas que pueden afectar a la mujer a la hora de ser madre son la anorexia o la obesidad. Algunos estudios han demostrado que las mujeres obesas tienen casi el triple de probabilidades de sufrir riesgo de infertilidad y de fracasar en los intentos de quedar embarazada.
Si este es tu problema, atenta, porque con sólo con un 5% de pérdida de peso corporal se pueden mejorar e incluso restaurar los índices de ovulación y embarazo.
En el caso de sufrir una pérdida drástica de peso o anorexia nerviosa, la ovulación puede volverse irregular, incluso interrumpirse, afectando directamente a la fertilidad.
Además de estos factores, hay enfermedades como la endometriosis, el fallo ovárico precoz, o el síndrome de ovarios poliquísticos, entre otras, que pueden causar infertilidad y que explicaremos con más detalle.
A continuación, detallamos las principales causas de esterilidad e infertilidad:
Problemas en la producción de óvulos
El ciclo ovulatorio está regulado por hormonas como la GnRH, FSH, LH, progesterona y estradiol. Las alteraciones en estos niveles pueden causar problemas como:
- Anovulación: Ausencia de ovulación.
- Alteraciones en la ovulación: El óvulo se libera en momentos no previstos.
- Mala calidad ovocitaria: El ovario no produce óvulos de calidad.
La ovulación está controlada por las hormonas de la fertilidad. Por tanto, si por cualquier razón se alteran los niveles hormonales, la ovulación puede verse afectada.
Anovulación es cuando el ovario de una mujer no produce, madura o libera un óvulo. La mayoría de las mujeres experimentarán ciclos menstruales anovulatorios en algún momento de su vida reproductiva.
Las alteraciones hormonales que afectan a la ovulación pueden deberse a numerosos factores. Si una mujer sana que menstrúa regularmente está usando pruebas de ovulación y detecta un ciclo anovulatorio ocasional, puede tener la seguridad de que es normal y no debería tener ningún efecto en su fertilidad.
Se estima que aproximadamente 1 de cada 10 mujeres en el Reino Unido tienen ovarios poliquísticos. Sin embargo, es posible que una mujer tenga múltiples quistes ováricos sin tener SOP.
El síndrome de ovarios poliquísticos, provoca infrecuentes menstruaciones o pérdida de las mismas, es la causa más frecuente de anovulación (ausencia de ovulación).
Este síndrome a veces se asocia con la obesidad y alteraciones hormonales que pueden dificultar la concepción. Las mujeres con este síndrome tienen ovarios de mayor tamaño con muchos y pequeños folículos sin desarrollar (mal llamados «quistes»).
Anomalías en las trompas de Falopio
Las trompas de Falopio son esenciales para la fecundación, ya que el óvulo debe ser fecundado en su interior. Si las trompas están obstruidas, el embarazo no es posible. Las causas comunes de obstrucción incluyen infecciones, endometriosis o intervenciones quirúrgicas previas.
Las trompas de Falopio transportan los óvulos desde el ovario hasta el útero. Una obstrucción en las trompas de Falopio puede impedir que los espermatozoides lleguen al óvulo. La causa más común de la obstrucción de las trompas de Falopio es una infección por clamidias que no ha recibido tratamiento.
El motivo más frecuente en los últimos años es la edad. La fecundación in vivo se produce en el interior de la trompa de Falopio.
Las alteraciones en la permeabilidad tubárica pueden deberse a infecciones, endometriosis, malformación, hidrosalpinx, intervenciones quirúrgicas... etc.
Factor cervical
El cuello uterino también juega un papel fundamental en la fertilidad. Si hay obstrucciones en el cérvix, como pólipos o miomas, los espermatozoides pueden no ser capaces de llegar al óvulo. Además, alteraciones en el moco cervical pueden dificultar el proceso.
El cuello del útero o cérvix es el primer lugar que deben atravesar los espermatozoides en su camino hacia el óvulo.
Alteraciones uterinas
Malformaciones en el útero, como la presencia de pólipos, miomas o quistes, pueden afectar la capacidad de la mujer para quedar embarazada.
Una neoplasia en el útero puede impedir la implantación de un óvulo fecundado.
Se trata de crecimientos anómalos del tejido muscular uterino que pueden obstruir las trompas de Falopio o impedir el anidamiento de un óvulo fecundado.
Las alteraciones uterinas pueden ser congénitas, es decir, estar presentes desde el nacimiento, como puede ser septos uterinos, úteros bicornes... También pueden aparecer posteriormente por la formación de pólipos, miomas, quistes o adenomiosis (manifestación de endometriosis).
Anomalías estructurales del útero: Pueden afectar al cuello o al cuerpo uterino. Pueden ser alteraciones anatómicas (útero septo, útero en T, etc) o patologías que ocasionen problemas de implantación del embrión o de evolución del embarazo (pólipos, endometritis, síndrome de Asherman (sinequia o adherencias que pegan las paredes de la cavidad uterina) o miomas, un tumor benigno del útero que lo distorsiona anatómicamente dificultando la gestación. (Es una de las patologías más frecuentes, aunque no implica que vaya a generar problemas de fertilidad).
Cuando el tejido que reviste el útero crece fuera del útero. Puede obstruir las trompas de Falopio e impedir la fecundación. La endometriosis puede provocar periodos abundantes o muy dolorosos.
La endometriosis está en la base de muchos de los problemas de esterilidad. Amén de producir habitualmente dolor pélvico y menstrual se estima que en torno a un 40% de las mujeres con dificultades para gestar tienen endometriosis.
Otras causas
Existen factores adicionales que pueden causar esterilidad femenina, tales como:
- Esterilidad de origen desconocido: No se puede identificar una causa específica.
- Esterilidad inmunológica: Presencia de anticuerpos que dificultan el embarazo. La causa más habitual es la presencia de anticuerpos antiespermatozoides, ya sea por parte de la mujer o del hombre. El Síndrome Antifosfolípido también es un motivo de esterilidad inmunológico.
- Factores psicológicos: El estrés y otros factores emocionales pueden dificultar el embarazo. Sobrepeso y estrés. Un reciente estudio sueco con marcadores de estrés en saliva ha comprobado que los pacientes con estrés tienen más problemas reproductivos.
- Problemas a nivel vaginal: El vaginismo puede dificultar la penetración y la eyaculación. La sequedad vaginal es más común de lo que podamos pensar. Un estudio realizado en 11 países a 6500 mujeres reveló que hasta un 18 % de las mujeres de entre 18 y 34 años indicaron sufrir sequedad vaginal siempre o casi siempre. Algunos de los lubricantes más comúnmente disponibles pueden ser dañinos para los espermatozoides; por lo que, el uso de dichos lubricantes puede reducir tus posibilidades de quedarte embarazada.
- Menopausia precoz y fallo ovárico. Se considera menopausia precoz cuando se pierde antes de los 40 años. Hay que tener presente que una mujer pierde su fertilidad unos seis años antes de la menopausia. Al entrar en la menopausia ya no es posible quedarse embarazada. Además, en la antesala de la menopausia (conocida como perimenopausia), puede ser muy difícil quedarse embarazada. Si tu madre tuvo una menopausia precoz, tus posibilidades de tener una menopausia precoz son mucho más altas, así que trata de averiguar a qué edad comenzó tu madre la menopausia.
- Causas hereditarias: Pueden ser debidas a anomalías cromosómicas o genéticas.
Síntomas comunes de infertilidad femenina
Los síntomas de la infertilidad femenina varían según la causa subyacente. En algunos casos, no hay síntomas evidentes, mientras que en otros puede haber:
- Irregularidades menstruales o ausencia de menstruación (amenorrea).
- Dolor o malestar durante la relación sexual o al intentar concebir.
- Problemas hormonales, como acné o exceso de vello, que podrían indicar un trastorno hormonal subyacente.
Si es infertilidad femenina por factor endocrino, puede haber amenorrea o irregularidades menstruales. Si es por factor tubárico o uterino pueden darse molestias o dolor abdominal inespecífico o con las relaciones.
Es esencial acudir a un especialista si se experimentan alteraciones menstruales o dolor persistente para obtener un diagnóstico adecuado.
Infertilidad y la edad de la mujer
A medida que una mujer envejece, su reserva ovárica disminuye, lo que afecta directamente a su fertilidad. A partir de los 35 años, la fertilidad femenina empieza a descender de manera significativa, y a partir de los 40, las posibilidades de embarazo natural son considerablemente menores.
La edad es uno de los condicionantes más importantes a la hora de tener hijos. El estilo de vida actual ha llevado a un retraso de la maternidad hasta edades biológicamente avanzadas.
A partir de los 35 años se acentúan los problemas para concebir, la edad fértil óptima se sitúa alrededor de los 23 años, donde sólo un 5% de mujeres tiene problemas para concebir y a partir de ahí comienza el declive hasta los 37 años, donde un 30% tiene problemas reproductivos, porque la reserva ovárica disminuye, es menor la cantidad de óvulos y también su calidad. En paralelo aumentan los abortos y las malformaciones fetales.
Es importante destacar que, aunque el embarazo natural se hace más complicado con la edad, las técnicas de reproducción asistida pueden ser una excelente opción para superar los desafíos que presenta la esterilidad.
Tratamientos disponibles para la infertilidad femenina
El tratamiento para la infertilidad depende de la causa subyacente. Algunas de las opciones disponibles incluyen:
- Coito programado: Ideal para mujeres jóvenes con infertilidad leve o problemas de ovulación.
- Inseminación artificial (IA): Se utiliza cuando hay una baja calidad espermática o problemas con las trompas de Falopio. La IA es la técnica reproductiva más económica. Su coste oscila por los 700-1.100€. El precio de la inseminación artificial con semen de donante (IAD) es de 1.100-1.700€.
- Fecundación in vitro (FIV): Cuando otras opciones no han tenido éxito, la FIV puede ser la solución. Cuesta entre 3.500 y 5.500€.
- Ovodonación: En casos donde la mujer no tiene óvulos viables, los óvulos de donante pueden ser una opción. El precio de la ovodonación en España es de 4.500 y 9.000€.
Cada uno de estos tratamientos debe ser personalizado, ya que lo que funciona para una persona no siempre es adecuado para otra.
Cuando la infertilidad está relacionada con desequilibrios hormonales o infecciones del aparato reproductor, el tratamiento con medicamentos suele ser la primera línea de acción.
Cuando existe una obstrucción en los conductos que transportan los espermatozoides, los procedimientos quirúrgicos pueden ayudar a corregirlas para restaurar el flujo normal de esperma desde los testículos a la uretra. Se conoce como vaso-vasostomía.
Para aquellos hombres que optaron en algún momento por la vasectomía y posteriormente desean recuperar su capacidad reproductiva, la reversión de la misma es la opción más adecuada.
Cuando la calidad o cantidad de los espermatozoides no es suficiente para lograr una reproducción natural, las técnicas de reproducción asistida ofrecen una alternativa eficaz.
En los casos más graves de esterilidad o infertilidad, existe la posibilidad de recurrir a la donación de óvulos y la donación de semen para poder iniciar el tratamiento reproductivo adecuado que permita lograr el embarazo evolutivo, es decir, conseguir el nacimiento de un niño sano.
Aunque los casos leves de esterilidad o infertilidad pueden tener cura en algunos casos, no siempre es posible resolver el problema. En estas situaciones, la reproducción asistida puede ser la solución para cumplir el deseo de tener un hijo.
Recomendaciones y estilo de vida
Una de las principales recomendaciones es llevar un estilo de vida equilibrado. Evitar el consumo excesivo de alcohol, drogas y tabaco es fundamental.
Otro aspecto importante es evitar la exposición a temperaturas elevadas en los genitales durante períodos prolongados.
Por último, gestionar el estrés y mantener una vida emocional equilibrada también es fundamental.
Pruebas para determinar la infertilidad
Tu médico puede ofrecer una variedad de pruebas para ayudar a determinar la infertilidad o problemas de fertilidad.
- Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede determinar los niveles de una hormona llamada progesterona y tu médico puede usar esta prueba para verificar si estás ovulando. Si tienes periodos irregulares, es posible que te ofrezcan otra prueba para medir tus hormonas gonadotropinas, que estimulan a los ovarios para que produzcan óvulos.
- Prueba de clamidia
- Ecografía
- Radiografía
- Laparoscopia: Este es un tipo de cirugía mínimamente invasiva en la que se inserta un tubo delgado con una cámara para examinar el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.
- Análisis de semen: La principal causa de infertilidad en los hombres es el bajo número de espermatozoides o la mala calidad de los espermatozoides, es decir, que haya suficientes espermatozoides móviles (espermatozoides que se mueven correctamente).
Preguntas Frecuentes
Preguntas de los usuarios: '¿Cuáles son los principales síntomas de la infertilidad masculina?', '¿Es lo mismo ser estéril que ser infértil?', '¿Qué es la esterilidad tubaria?', '¿La quimioterapia puede producir esterilidad o infertilidad?', '¿Qué diferencia hay entre infertilidad primaria y secundaria?' y '¿Es normal si no logrado un embarazo después de 12 meses?'.
¿Cuáles son los principales síntomas de la infertilidad masculina? La infertilidad masculina normalmente cursa de forma asintomática y las causas que la producen se diagnostican tras realizar una correcta historia clínica del paciente con antecedentes personales y familiares y solicitar las pruebas complementarias indicadas.
¿Es lo mismo ser estéril que ser infértil? Esterilidad e infertilidad son conceptos distintos; para entender la fertilidad, uno de los conceptos claves que hay que conocer es que, en condiciones generales, la especie humana posee una baja eficacia reproductiva con tan sólo entre un 20 y un 25% de posibilidad de embarazo mensual en parejas fértiles y sin ningún problema, llegando a un 80% de tasa acumulada de embarazo a lo largo de un año de búsqueda y al 90% al cabo de los 2 años de buscar gestación.
¿Qué es la esterilidad tubaria? La esterilidad tubaria se define como la incapacidad de que se produzca la fecundación natural debido a la obstrucción de las trompas de Falopio. Esta obstrucción puede ser espontánea debido a alguna infección, patología o malformación o también puede ser intencionada, es decir, causada por voluntad de la mujer para provocar la esterilidad como método de anticoncepción. Esto es lo que se conoce como ligadura de trompas.
¿La quimioterapia puede producir esterilidad o infertilidad? Sí, la quimioterapia afecta a la fertilidad tanto femenina como masculina. Este tratamiento oncológico causa esterilidad, pues daña las células germinales primordiales, precursoras de óvulos y espermatozoides, pudiendo llegar a destruirlas.
¿Qué diferencia hay entre infertilidad primaria y secundaria? Hablamos de esterilidad o infertilidad primaria cuando la pareja tiene por primera vez problemas para tener hijos. Por otra parte, la esterilidad o infertilidad secundaria hace referencia a la incapacidad de tener descendencia tras haber tenido ya hijos previamente.
¿Es normal si no logrado un embarazo después de 12 meses? No. Si después de un año manteniendo relaciones sexuales de manera regular no se ha logrado una gestación, lo recomendable sería acudir a un especialista en fertilidad. En el caso que la mujer tenga más de 35 años, lo habitual es aconsejar acudir al especialista a los 6 meses de buscar el embarazo sin éxito.
Se recomienda acudir a un especialista en fertilidad cuando, tras un año de relaciones sexuales regulares sin protección, no se ha logrado un embarazo.
