Consejos para no obsesionarse con quedar embarazada

Cuando una pareja decide tener un hijo, tiende a creer que el proceso será sencillo. Pero, ¿qué pasa cuando el embarazo no ocurre? Por lo general, aumenta la ansiedad. Esta reacción ante la situación, aunque sea normal, no deja de ser un obstáculo para que se produzca el propio embarazo.

Es fundamental aprender a gestionar nuestras emociones, ser pacientes y no descuidar otros aspectos de nuestra vida. No podemos convertir, por ejemplo, nuestras relaciones sexuales en un mero acto de “búsqueda de bebés”, y debemos intentar distraernos y focalizar nuestra atención en otros temas.

En este artículo, vamos a recopilar una serie de consejos encaminados a suavizar el proceso para quienes han decidido someterse a alguna técnica de fertilidad. Es un proyecto de los dos: en el caso de que el tratamiento sea en pareja, se trata de un objetivo compartido. Lo normal es que una de las partes, generalmente la mujer, lleve el peso físico del tratamiento, pero la otra mitad también es importantísima en el proceso, puesto que su apoyo emocional facilita la consecución del objetivo marcado.

Cómo manejar el estrés psicológico en los procesos de fertilidad.

El deseo de embarazo y la ansiedad

El estrés que acompaña a toda esta situación frustrante parece tener efectos adversos sobre la fertilidad. En un estudio se encontró que las mujeres con niveles más altos de citocinas, una hormona que aumenta con el estrés, tenían menos probabilidades de concebir un bebé.

Además de las citocinas, las altas concentraciones de alfa-amilasa salival, una enzima secretada por las glándulas salivales en respuesta al estrés, también han sido relacionadas con la reducción de la fertilidad. En una investigación se halló que las mujeres que tenían una concentración elevada de esta enzima exhibieron una reducción del 29 % de la fecundidad.

Los resultados anteriores deben tomarse con mucha cautela, ya que la relación causal entre el estrés y la ansiedad sobre la infertilidad o los problemas para concebir aún no es muy clara y ha sido muy difícil de confirmar. Lo que sí se sabe con certeza es que no quedar embarazada, cuando se desea tener un hijo, genera mucha ansiedad.

Cuando esta ansiedad aparece, las mujeres empiezan a cuestionarse: “¿será que soy infértil?”, “¿qué hay de malo en mí?”, “¿y si no logró quedar embarazada nunca?”. Este tipo de preguntas, en lugar de promover una solución sensata al problema, lo que hacen es incrementar la ansiedad.

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La preocupación constante puede generar ansiedad.

¿Qué provoca la ansiedad?

Hay muchos factores que pueden causar ansiedad por quedar embarazada. A continuación, revisaremos los más destacados.

  1. La percepción de que un valor está amenazado

    Un valor es algo que se considera valioso e importante parar vivir y sin lo que no tendría sentido la existencia. Cuando una persona percibe que un valor fundamental para su vida está siendo amenazado con la aniquilación, aparece la ansiedad. Así pues, la ansiedad por quedar embarazada deviene como una reacción existencial ante la posibilidad de que el valor de procrear y ser madre o padre no se realice.

    Para las personas que quieren ser padres, tener un hijo es algo muy importante y sin lo cual no pueden concebir una vida feliz en el futuro. Cuanto más grande sea el deseo de procrear y cuanto más valioso y dador de sentido se perciba dicho acto, más grande será la ansiedad por no quedar en embarazo.

  2. La presión social

    Aún en muchas sociedades, las mujeres son muy presionadas para que sean madres. Algunas logran librarse de esa presión, pero otras no.

    En medio de tanta presión, la mujer que no ha sabido solventar dicha situación puede llegar a sentirse incompleta. El cuestionamiento constante sobre cuándo tendrá un bebé puede alimentar día a día su malestar.

  3. El reloj biológico

    El hecho de que haya una edad a partir de la cual es más complicado que una mujer se quede embarazada también puede ser una fuente de presión. La mujer, al percibir que “se le acaba el tiempo” de ser madre, puede empezar a preocuparse, y finalmente a desesperarse.

    Los avances científicos permiten de cierta forma “detener” ese reloj con el uso de congelación de óvulos. Mediante esta técnica, las mujeres pueden asegurar su potencial reproductivo para el futuro en caso de no estar preparadas en el momento.

  4. El entorno

    El entorno inmediato, aunque es una fuente de apoyo, puede terminar convirtiéndose en generador de estrés. En ocasiones, los amigos y los familiares proporcionan consejos con buenas intenciones que a la larga hacen que la persona se sienta más ansiosa por quedar en embarazo. Además de eso se convierten en una fuente de presión.

  5. Ver constantemente embarazadas

    Cuanto más deseamos algo, más lo percibimos en nuestro entorno. Por ejemplo, cuando tenemos hambre somos más conscientes de los anuncios de comidas. Algo parecido sucede con las personas que desean tener un bebé o estar embarazadas, por todas partes ven parejas embarazadas o con niños de brazos. Esto es una fuente más de ansiedad porque “todos tienen un hijo menos yo”.

    Las redes sociales son una fuente constante de ansiedad. Probablemente, la mujer que desea concebir seguirá páginas alusivas al tema que, sin ser esa la intención, le recuerdan continuamente su deseo frustrado. Los datos de navegación (las cookies) se convierten también en otro aliado para bombardear a la persona de temas sobre embarazos cuando realizan una búsqueda sobre ello. Todo esto hace que la persona se sienta más ansiosa.

Cómo disminuir la ansiedad por quedar embarazada

No hay fórmulas mágicas para que dejes de sentir la ansiedad, pero sí hay cosas que pueden ir haciendo para cambiar la forma de relacionarte con ella. Veamos qué puedes hacer en estos casos.

  1. Acepta tus preocupaciones y obsesiones

    Cuanto más luches por no pensar en ello y no preocuparte, más lo harás. Aunque te suene paradójico, lo mejor que puedes hacer es escuchar esos pensamientos y permitirte estar con ellos. Si pelear contra ellos no te ha dado resultado, ¿para qué continuar aplicando una estrategia que no funciona? Intenta conectarte con tus ideas y emociones.

    Acepta tu situación actual y no dejes de buscar cumplir tu objetivo. Aceptar no es resignarse, es abrirse a lo que está sucediendo, mirarlo y actuar en consecuencia. La aceptación requiere que te conectes con todas esas sensaciones displacenteras, con el malestar, la tristeza, la ansiedad. Un ejercicio que te ayudará a conseguirlo es la respiración y la observación.

  2. Respiración diafragmática consciente

    Ubícate en una posición cómoda, cierra los ojos y observa tu respiración. Préstale atención a su ritmo y profundidad. ¿Es profunda o superficial? ¿Es rápida o pausada? Luego coloca una mano en tu abdomen y procura que al respirar sientas como tu estómago se infla y desinfla con cada inspiración y espiración. Coloca la otra mano sobre tu pecho e intenta que no se mueva al respirar. Solo debe moverse la que tienes sobre tu abdomen.

    Inspira lentamente por la nariz, de manera que la mano que tienes en el abdomen sienta la presión de este elevarse. La mano en el pecho debe permanecer inmóvil. Sostén la respiración un momento y exhala lentamente por la boca, de modo que sientas la mano del abdomen descender.

    Ahora, deja que la respiración siga su curso con normalidad, no la controles. En ese estado de quietud y silencio observa tus pensamientos, tus emociones y tu ansiedad. ¿Cómo se siente? ¿De qué parte de tu cuerpo emerge? ¿Qué pensamientos la acompañan?

    Nada más observa, no intentes resistirte, solo ábrete a verla cara a cara. Aunque no lo creas, el ejercicio de respiración diafragmática te puede ayudar mucho con la activación filológica que provoca el estrés y la ansiedad.

  3. Deja que tu mente descanse

    Limítate únicamente a hacer lo necesario para concebir, no hagas búsquedas en tus redes sociales sobre el tema. Reduce tu exposición a todo aquello que se una fuente de ansiedad por quedar embarazada. Disminuir el tiempo que le dedicas a cosas relacionadas con el embarazo es una estrategia muy buena para hacer que tu mente descanse.

    No será sencillo que te desenchufes de todo de una vez, hazlo poco a poco. Que te desconectes no quiere decir que vas a dejar de intentarlo, sino que vas a evitar saturar tu mente con información sobre el tema. Trabaja hasta centrarte en hacer solamente lo necesario para embarazarte. Seguramente hay muchas cosas que no te aportan nada y lo único que hacen es ponerte más ansiosa.

  4. Desahógate

    Puedes compartir lo que sientes con las personas de tu entorno. Desahógate. Ponerle palabras a lo que te sucede en el marco de un entorno comprensivo, aunque sea reducido, suele producir una gran sensación de alivio. Otra opción es que lo pongas por escrito.

Decálogo de consejos para afrontar las emociones

Tanto si estás siguiendo un tratamiento de fertilidad como si estás comenzando a buscar un bebé, este decálogo de consejos para afrontar las emociones puede serte muy útil:

  1. Acepta la situación: Asumir que existe una dificultad para concebir un hijo es el primer paso para poder enfrentarte a ello. Es normal que sientas tristeza o frustración: aprende a identificar tus emociones, es el primer paso para gestionarlas.
  2. Mira hacia delante con actitud positiva: Enfoca el problema hacia la búsqueda de soluciones. Céntrate en los aspectos positivos de la vida cotidiana sobre los que tienes control: te dará fuerzas para continuar con el objetivo y reducirá en gran medida tu ansiedad.
  3. Sé realista y date tiempo: Si eres consciente de que seguramente tardes tiempo en quedarte embarazada, no te crees falsas esperanzas. Busca un equilibrio; toma las decisiones importantes en momentos en los que no estén aflorando emociones intensas, intenta controlarlas y emplea el tiempo que sea necesario, sin precipitarte.
  4. Apóyate en la pareja: Es fundamental permanecer unidos y mirar hacia delante juntos. Es importante respetar y validar las emociones del otro sin juzgarlas para fomentar la unión de la pareja.
  5. Consulta y resuelve tus dudas: Si estáis pasando por un tratamiento de fertilidad, es fundamental saber en qué consiste, sus fases y las posibilidades de éxito. Consulta a tu médico o especialista: son ellos los que mejor pueden ayudarte.
  6. Mantén el estrés a raya: Aunque el estrés en pequeñas dosis es beneficioso, cuando se prolonga en el tiempo en muy perjudicial, y en este caso puede impedirnos el embarazo.
  7. Continúa con tu vida y ten la mente ocupada: Sigue realizando tus actividades cotidianas y busca nuevos intereses. Realizar actividades de ocio o al aire libre hace que la mente se mantenga ocupada, disminuya la ansiedad y que la vida en pareja no se centre únicamente en conseguir la gestación.
  8. Busca apoyo psicológico: Acudir al psicólogo puede haceros mucho bien si la situación os está desbordando. Además de animaros en los momentos más difíciles, el equipo de psicólogos puede enseñaros técnicas de autocontrol para combatir mejor las situaciones de ansiedad y disminuir la carga emocional.
  9. Comparte tu experiencia con otras parejas en la misma situación: Las personas que están pasando por lo mismo te pueden entender mejor que nadie. Te ayuda a relativizar la situación y evita el aislamiento: no estáis solos con vuestro problema.
  10. Buscad un “plan B”: Un tercio de las parejas tratadas por problemas de fertilidad no logran tener un hijo biológico, por lo tanto hay que tener en cuenta esta posibilidad. Pensad en otras posibilidades como la acogida o la adopción, y valoradlas.
El apoyo mutuo en pareja es crucial.

Consejos adicionales para llevar una vida sana

Además de los consejos emocionales, llevar una vida sana es fundamental, y no solo para el proceso de fertilidad:

  • En caso de ser fumador/fumadora, es buen momento para dejar este hábito insano.
  • No abuses del alcohol.
  • Acupuntura: Un tratamiento de acupuntura puede ayudar a contrarrestar algunos de los efectos negativos del estrés sobre el sistema reproductivo.
  • Caminar: Caminar enérgicamente o trotar ayuda a relajar los sentidos y contribuye a aumentar las tasas de éxito de cualquier tratamiento de reproducción asistida, ya que se activa la circulación en la zona de pelvis y los órganos reproductivos.
  • Natación: Sumergirte en la piscina es una manera perfecta de relajarse después de un día ajetreado, ayuda a liberar tensión y reducir el estrés.
  • Gimnasio: A tus ejercicios físicos habituales puedes incorporar ejercicios que te obliguen a trabajar con el peso del cuerpo, tales como levantar algunas pesas o hacer algunas flexiones. Además de los beneficios físicos, estas actividades también aumentan las endorfinas, creando una sensación de felicidad y euforia.
  • Baile: En las clases de baile son todo beneficios: te ayudan a perder peso, a mantener unos huesos fuertes, a mejorar la postura y, lo más importante, a combatir el estrés. Sólo con una sesión de baile puedes eliminar la depresión y ansiedad más que con el ejercicio físico.
  • Meditación: Busca un lugar tranquilo lejos de las distracciones. Despeja tu mente y concéntrate en en tu respiración, durante unos 10 y 20 minutos. Trata de hacerlo a diario, y verás cómo este descanso físico y mental que das a tu cuerpo te aporta beneficios.
  • Yoga: Esta disciplina tiene efectos beneficiosos sobre las mujeres que desean quedarse embarazadas.
  • Pilates: El pilates ayuda a fortalecer los músculos y aumentar el flujo de sangre, además de ser una actividad muy relajante.
  • Descanso: Dormir las horas apropiadas es importante para llevar una vida sana. La falta de sueño causa pérdida de concentración y problemas de memoria, que llevan a situaciones de estrés.

Cuando el embarazo no llega, lo más normal es sentir frustración, ansiedad e impotencia. Los estudios indican que a más estrés, más difícil es conseguirlo.

Factores de infertilidad según la edad

Uno de los factores más importantes es la edad de inicio en la búsqueda de quedarse embarazada, el reloj biológico no se detiene y conforme avanza la edad de la mujer las probabilidades de que se quede embarazada disminuyen. Estadísticamente los datos son los siguientes:

Edad Probabilidades de embarazo por ciclo
20 años 25%
30 años 15%
Más de 35 años 7-8%

El estilo de vida de la madre es otro factor decisivo para poder quedarse embarazada, hemos de evitar el alcohol, tabaco, sobrepeso u obesidad son factores que van a influir de forma negativa. Ansiedad y estrés son dos de los elementos más nocivos para la fertilidad.

Es importante recordar que la concepción es un proceso mágico que hay que vivir y disfrutar, es un momento a compartir con la pareja, y marcará un cambio en sus vidas, por lo que hay que cuidar esta fase de la relación y vivirla al máximo.

Si la mujer ya se hizo la prueba ginecológica previa para descartar problemas de fertilidad, ahora es el momento que el hombre también se la haga y en el caso de que uno de los dos presente dificultades o complicaciones en relación a la fertilidad, no hay que dudarlo, tendréis que poneros en manos de especialistas de reproducción asistida.

En caso que no existan problemas físicos asociados a la fertilidad y que llevéis más de un año intentándolo sin éxito también sería recomendable que consultarais con un psicólogo, ya que como hemos comentado con anterioridad, estrés y ansiedad son dos factores claves de interferencia, que generan desánimo, apatía y en muchos casos desesperación en relación a poder quedarse embarazada. Otra opción es seguir intentándolo, ya que a veces nos agobiamos con las prisas y poder tardar dos años también es normal en algunas parejas.

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