Tobillos Hinchados en el Segundo Trimestre del Embarazo: Causas y Remedios

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios notables para albergar y nutrir al bebé en desarrollo. Uno de los síntomas más comunes, aunque a veces incómodo, es la hinchazón de piernas y tobillos, conocida como edema. Si estás en el segundo trimestre y notas esta hinchazón, es importante entender las causas y saber cómo aliviar las molestias.

¿Por Qué se Hinchan las Piernas Durante el Embarazo?

Las piernas de la embarazada suelen inflamarse en el tercer trimestre por razones derivadas de los cambios en el cuerpo inducidos por el propio estado de gestación. Esa hinchazón es más llamativa tanto por la tarde como por la noche y también cuando hace mucho calor, como en verano.

Cuando la hinchazón de piernas ocurre en el tercer trimestre, lo más probable es que se deba a causas relacionadas con el propio embarazo. Hay dos mecanismos que influyen en ello.

“En primer lugar, el útero ha crecido, alberga un bebé que cada día se hace más grande, esto provoca una compresión de las estructuras vecinas del útero como son los grandes vasos y entre ellos los más afectados son la vena cava y las venas ilíacas que se encuentran en la pelvis (transportan la sangre desde las piernas al corazón), responsables del retorno venoso, por este motivo el retorno venoso se ve ralentizado y se puede acumular líquido en las piernas”, explica la experta.

El segundo motivo es que las glándulas suprarrenales de la embarazada trabajan en el tercer trimestre un poco más liberando dos hormonas, la adolsterona y el cortisol, “que provocan un aumento en la retención del líquidos”.

¿Cuándo Puede Haber un Problema?

La hinchazón de piernas en el embarazo puede estar revelando un problema más importante de salud, sobre todo cuando ocurre en el primer trimestre o a comienzos del segundo trimestre.

Tal como detalla la Dra. Si se hincha únicamente una pierna, nos indicaría que existe un problema circulatorio circunscrito a esa pierna. “El motivo más frecuente es la formación de un trombo o un coágulo en las venas de esa pierna, se llama trombosis venosa profunda”. Este problema de salud se manifiesta con dolor en la pierna afectada y enrojecimiento.

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Patologías Podales Comunes Durante el Embarazo

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios que afectan a los pies, tales como:

  • Aumento de peso corporal, especialmente en el segundo y tercer trimestre.
  • Dificultad para realizar la higiene y cuidado podales de forma autónoma debido al aumento del volumen abdominal.
  • Problemas circulatorios, frecuentemente, insuficiencia venosa gestacional.
  • Cambios hormonales, que pueden afectar a la hidratación del cuerpo, incluidos los pies.

Las patologías podales más habituales durante el embarazo son cinco: fascitis plantar, hinchazón de pies (edema), uña encarnada u onicocriptosis, sudoración excesiva y mal olor, y sequedad y talones agrietados. A continuación las analizaremos y veremos qué soluciones tenemos a nuestro alcance para mitigar las molestias que provocan.

Hinchazón de Pies (Edema)

¿Qué es? Inflamación o edema de los pies, aunque también es muy frecuente que se hinchen los tobillos y las piernas. Puede deberse a la retención de líquidos o a la insuficiencia venosa gestacional.

¿Cuándo se produce? Durante todo el embarazo, aunque es más agudo al final del segundo y tercer trimestre, cuando los pies soportan más peso.

Soluciones: Realizar duchas con agua fría o baños con agua templada y sal, mantener los pies en alto y realizar ejercicios para favorecer la circulación sanguínea. En caso de sufrir hinchazón de pies debido a la insuficiencia venosa gestacional, el uso de pantys especiales para embarazadas ayudará a favorecer el buen retorno venoso y mejorar la sensación de pesadez, dolor y edema.

¿Cómo Disminuir las Molestias y la Hinchazón de Piernas?

Los remedios que buscan reducir la hinchazón durante el embarazo y aminorar las molestias van dirigidos, sobre todo, a ayudar al retorno venoso.

Aquí te dejamos algunos consejos prácticos y seguros:

  1. Eleva tus piernas: Cuando descanses, pon las piernas en alto, idealmente por encima del nivel del corazón. Esto ayuda a que la sangre fluya de regreso y reduce la acumulación de líquidos.
  2. Evita estar mucho tiempo de pie o sentada: Si trabajas sentada, trata de levantarte y caminar cada hora. Si estás mucho tiempo de pie, haz pausas para sentarte y estira las piernas.
  3. Usa ropa cómoda y holgada: Evita medias o pantalones que aprieten las piernas. Las medias de compresión para embarazadas pueden ser una excelente opción: ayudan a mejorar la circulación y reducen la hinchazón.
  4. Hidrátate: Beber suficiente agua no causa más hinchazón, al contrario, ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de líquidos.
  5. Cuida tu alimentación: Reduce la sal, que favorece la retención de líquidos, e incorpora alimentos ricos en potasio (como el plátano, aguacate, espinaca o papas) para equilibrar los electrolitos.
  6. Date baños de agua fría: Sumergir los pies y piernas en agua fría durante 10-15 minutos puede proporcionar un alivio casi inmediato.

Recomendaciones Generales

Para combatir estas molestias podales, además de poner en práctica las soluciones que te hemos propuesto, es muy recomendable que sigas los siguientes consejos:

  • Lava y seca muy bien los pies (especialmente, entre los dedos) cada día e hidrátalos realizando masajes.
  • Realiza duchas de contraste con agua fría y caliente: así estimularás la circulación sanguínea.
  • Evita permanecer de pie mucho tiempo (bipedestación) o sentada.
  • Eleva los pies cuando no camines: esta posición mejorará el riego sanguíneo y disminuirá la retención de líquidos, reduciendo también la hinchazón de pies y tobillos.
  • Mantente activa: realizar ejercicio moderado de forma regular es la mejor manera de combatir el exceso de peso durante este periodo y de prevenir problemas lumbares y podales.
  • Realiza ejercicios con los pies y los tobillos y ejercicios concretos para mejorar la circulación de las piernas y no olvides usar medias de compresión terapéutica para mejorar la circulación venosa.
  • Atención a la dieta: además de realizar ejercicio regular, otro elemento básico para no coger kilos de más durante el embarazo y evitar el sobrepeso y las posibles patologías podales es la dieta.
  • Escoge un calzado y vestuario adecuado: si un buen calzado es siempre fundamental, aún lo es más durante el embarazo.
  • Evita exponer las piernas directamente a fuentes de calor y humedad: las altas temperaturas favorecen la vasodilatación (dilatación de los vasos sanguíneos) y, por ende, la hinchazón de piernas, tobillos y pies.

¿Se Puede Prevenir la Hinchazón de Piernas en el Embarazo?

Lo ideal es llegar al embarazo con la circulación sanguínea sin ningún problema, esto supone que no haya varices ni otros problemas de este tipo. Pero, al margen de este punto, “se recomienda una vida sana, evitando el sobrepeso, realizando actividad física que mantenga un tono muscular correcto de los músculos de las extremidades, que ayude al retorno venoso”, indica la Dra. Muniesa.

Aunque habitualmente la hinchazón de los pies durante el embarazo es totalmente normal y no hay por qué preocuparse, puede llegar a ser peligroso en algunos casos extremos si se dan una serie de casuísticas muy concretas.

Por eso, aunque los tobillos y pies hinchados en el embarazo no tienen porqué ser motivo de preocupación, nunca está de más que comentemos algunos síntomas que podrían indicar unos pies hinchados pudieran llegar a ser motivo de preocupación.

Signos de Alerta

A veces, la hinchazón excesiva es un síntoma de un problema más complejo conocido como gestosis o preeclampsia, que se caracteriza no solo por la retención de líquidos, sino también por un aumento de la presión arterial y la presencia de proteínas en la orina.

Los síntomas fácilmente reconocibles de la gestosis son, además de hinchazón excesiva, vómitos, dolor de cabeza, dolor abdominal y problemas de visión: en estos casos es mejor consultar inmediatamente a un médico para evitar complicaciones que podrían poner en grave peligro la vida de la madre.

Pero, en principio, si no detectas todos estos síntomas, los pies hinchados durante el embarazo no deberían preocuparte ni son peligrosos.

Ahora ya sabes por qué se hinchan los pies y los tobillos de las embarazadas, cómo podemos tratar de reducir la hinchazón y los posibles problemas en los que podría derivar. Pero, en cualquier caso, si tienes cualquier duda o preocupación, no dudes en consultar con tu médico.

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