Tiroides en el Embarazo: Síntomas, Causas y Tratamiento

La tiroides es una glándula situada en la parte antero-inferior del cuello. Es un órgano que se encuentra en el cuello, por delante de la tráquea, y que, si no está crecida, es difícil tocarla sin experiencia.

Es una glándula que interviene en el metabolismo y es esencial para la reproducción y el desarrollo adecuado de un embarazo. La tiroides en el embarazo es importante, dado que en el feto, al menos durante los primeros 3 meses, esta no funciona, por lo que depende completamente de la tiroides de la madre para poder desarrollarse con normalidad. Esto impactará en su sistema nervioso y, también, en el cerebro.

Nuestra tiroides es una pequeña glándula con forma de mariposa que se sitúa en la parte frontal del cuello. Bianca nos explica varias curiosidades sobre los trastornos de la tiroides durante el embarazo. Hoy hablamos con ella de un tema que produce mucha incertidumbre en nuestras pacientes. «Desde el primer día me sentí muy bien acogida aquí, todo el mundo es muy atento conmigo y con nuestros pacientes. Bianca nos cuenta que desde el primer momento se ha sentido integrada por todo el equipo y destaca la pasión y el esfuerzo que realizan todos nuestros profesionales para conseguir los mejores resultados.

Veamos en detalle los trastornos más comunes de la tiroides durante el embarazo, sus causas, síntomas y tratamientos.

Hipotiroidismo en el Embarazo

TIROIDES Y EMBARAZO, IMPORTANCIA, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -

Durante el embarazo también se puede aparecer el hipotiroidismo. El hipotiroidismo (cuando la tiroides no produce suficientes hormonas) y el hipertiroidismo (cuando produce demasiadas hormonas) se asocian con la interrupción de los ciclos menstruales y la subfertilidad, nos indica Bianca. La disfunción tiroidea es reversible y el tratamiento hormonal generalmente es seguro y puede tener un efecto positivo en la fertilidad.

El hipotiroidismo durante el embarazo debe ser tratado adecuadamente, pues de lo contrario, puede causar complicaciones tanto para la madre como para el futuro bebé. En este artículo te explicamos en qué consiste esta disfunción tiroidea, los tipos y el tratamiento habitual, así como la importancia de su diagnóstico temprano.

¿Qué es el hipotiroidismo?

Para entender qué es el hipotiroidismo, primero debes conocer la glándula tiroidea, también conocida como tiroides. Esta glándula, cuya forma recuerda a la de una mariposa, se ubica en la parte delantera del cuello y participa en el control de varios procesos metabólicos como:

  • Control de la temperatura corporal.
  • Control del gasto calórico.
  • Control del apetito.

La tiroides lleva a cabo sus funciones mediante la síntesis de dos hormonas: triyodotironina (T3) y tiroxina (T4). Pero ¿qué ocurre si la síntesis de alguna de estas dos hormonas no se produce de forma adecuada? En ese caso nos encontramos ante una disfunción tiroidea que puede ser:

  • Una síntesis de hormonas que se produce en una cantidad insuficiente, nos encontramos ante un caso de hipotiroidismo.
  • Un exceso de síntesis de dichas hormonas, nos encontramos ante un caso de hipertiroidismo.

Síntomas del Hipotiroidismo en el Embarazo

Los principales síntomas son cansancio, aumento inexplicable de peso, piel seca, intolerancia al frío, tristeza, pelo ó uñas frágiles, estreñimiento. Los síntomas del hipotiroidismo a menudo pasan desapercibidos ya que suelen presentarse de forma leve, siendo sutiles y graduales.

Además, no existe un síntoma característico que presenten todas las personas afectadas. Algunos de los síntomas más comunes del hipotiroidismo son:

  • Cansancio continuo.
  • Estreñimiento.
  • Aumento de peso sin causa justificada.
  • Expresiones faciales rígidas.
  • Voz ronca.
  • Poca tolerancia al frío.
  • Alteraciones del periodo menstrual en las mujeres.

Como has visto, algunos de los síntomas más comunes como el aumento de peso, el estreñimiento o incluso el cansancio, también son comunes durante la gestación y por tanto pueden pasar desapercibidos. Sin embargo, es muy importante detectar los casos de hipotiroidismo para poder iniciar el tratamiento adecuado lo antes posible y así evitar complicaciones tanto en la madre como en el feto.

Los síntomas de una tiroides poco activa, suelen ser los mismos para las mujeres embarazadas que para otras personas con hipotiroidismo.

Causas del Hipotiroidismo en el Embarazo

En el 85% de las personas con hipotiroidismo, la causa es un problema autoinmune llamado tiroiditis de Hashimoto. Tiene predisposición genética. La manera de diagnosticar hipotiroidismo en el embarazo es por la determinación de la hormona TSH. Sus niveles en el embarazo idealmente deben ser menores de 2.5 mUI/L.

Existen dos clases de hipotiroidismo que se diferencian por su causa:

  • Hipotiroidismo primario: se produce por un trastorno de la glándula tiroidea y puede tener varios orígenes:
    • Enfermedad de Hashimoto: es la causa más frecuente de hipotiroidismo primario. Se trata de una patología de carácter autoinmune, donde el propio organismo ataca a la tiroides.
    • Tiroiditis: consiste en una inflamación de la tiroides, que puede estar causada por infecciones.
    • Falta de yodo en el organismo.
    • Ciertos tratamientos, como los de yodo radioactivo o las radiaciones que se emplean para tratar ciertos tipos de cáncer.
    • Cirugía en la que se extrae la tiroides completa o de parte de ella.
  • Hipotiroidismo secundario: se produce cuando la hipófisis, otra glándula situada en la base del cerebro, deja de segregar la hormona TSH. La TSH o hormona estimulante de tiroides (por sus siglas en inglés) resulta fundamental para estimular producción de hormonas tiroideas por parte del tiroides. Este tipo de hipotiroidismo es mucho menos frecuente que el primario.

Hay que señalar que las causas del hipotiroidismo no están vinculadas al embarazo, es decir, su aparición puede producirse independientemente de que se esté o no gestando. Sin embargo, el riesgo de desarrollar hipotiroidismo sí que aumenta con la edad. Debido a que actualmente la maternidad se retrasa cada vez más, es más frecuente encontrar embarazadas que padecen hipotiroidismo.

Diagnóstico del Hipotiroidismo en el Embarazo

El hipotiroidismo suele detectarse mediante un análisis de sangre en el que se evalúan los niveles de hormona tiroidea (tiroxina o T4) y de hormona estimulante tiroidea (TSH). En caso de existir hipotiroidismo, los niveles de T4 suelen ser más bajos de lo normal, y los de TSH suelen encontrarse elevados.

En cuanto a su cribado durante el embarazo, generalmente se suele incluir en la analítica de la semana 9 de gestación, o en la primera consulta, el cribado de la función tiroidea, especialmente en aquellos casos en los que existe una sospecha clínica o en mujeres con factores de riesgo de presentar hipotiroidismo. Entre los principales factores de riesgo, destacamos:

  • Edad materna >30 años
  • Antecedentes personales/familiares de enfermedad tiroidea
  • Tener una enfermedad autoinmune como diabetes tipo 1
  • Antecedentes de abortos de repetición
  • Haber recibido tratamiento con yodo radioactivo, radioterapia en la zona próxima al tiroides o medicamentos antitiroideos

Consecuencias del Hipotiroidismo en el Embarazo

El hipotiroidismo puede ocasionar serias complicaciones en la embarazada y el recién nacido. Las hormonas tiroideas T3 y T4 cumplen funciones esenciales durante toda la gestación. Principalmente intervienen en el desarrollo y maduración del cerebro, el sistema nervioso central, los huesos, los pulmones y el corazón del feto.

Entorno a la semana 11-12 la glándula tiroidea fetal comienza a sintetizar sus propias hormonas a niveles bajos, hacia la semana 20 aumentan las concentraciones de hormonas tiroideas, y no es hasta la semana 35-36 cuando se alcanzan los valores correspondientes al adulto. Por este motivo, el feto necesita un aporte de hormonas tiroideas por parte de su madre hasta cerca del final del embarazo. Debido a ello, durante el embarazo la gestante aumenta la producción de estas hormonas.

En la embarazada el hipotiroidismo puede causar anemia, insuficiencia cardiaca, preeclampsia y hemorragia postparto, mientras que en el bebé puede provocar bajo peso al nacer y anomalías neurológicas. En caso de hipotiroidismo materno no controlado, especialmente durante los primeros meses de la gestación, aumenta el riesgo de que el feto presente daño neurológico, retraso madurativo o bajo peso al nacer, entre otros.

En los peores casos la consecuencia puede ser un aborto espontáneo o la muerte fetal. Además, el hipotiroidismo no tratado también puede causar complicaciones en la madre como anemia, cansancio extremo, diabetes y preeclampsia (una patología que cursa con tensión arterial elevada y presencia de proteínas en la orina).

Tratamiento del Hipotiroidismo en el Embarazo

El tratamiento del hipotiroidismo es por medio de levotiroxina, que es una hormona tiroidea sintética. En este caso el tratamiento consiste en la administración de tiroxina. El tratamiento del hipotiroidismo se realiza generalmente mediante la suplementación con hormona tiroidea,y en las mujeres embarazadas se utiliza una cantidad mayor, ya tuviesen tratamiento o no antes de la gestación, ya que como hemos explicado durante este periodo hay una mayor demanda de estas hormonas. Este tipo de tratamiento es seguro tanto para la madre como para el feto.

Durante el embarazo es necesario aumentar la dosis de levotiroxina, ya que las necesidades pueden aumentar hasta en un 50% desde la 5ª semana de gestación. Es necesario un seguimiento adecuado del hipotiroidismo durante el embarazo ya que la hormona tiroidea de la madre es fundamental para el desarrollo cerebral del feto.

Esta suplementación con hormonas tiroideas artificiales se conoce como terapia de reemplazo, y uno de los medicamentos más usados para suplementar la hormona T4 es la levotiroxina. Además, el tratamiento generalmente irá asociado a suplementos de yodo que garanticen el correcto aporte de este micronutriente.

Los niveles de hormonas tiroideas pueden fluctuar durante el embarazo por lo que es importante controlar sus niveles de forma rutinaria durante la gestación. Debido a estas fluctuaciones, es normal que se realicen varios ajustes de la medicación a lo largo del embarazo.

Cabe resaltar que, si es factible, conviene detectar el hipotiroidismo antes del embarazo, para comenzar el tratamiento lo antes posible logrando unos valores adecuados de hormonas tiroideas previos a la gestación. Se ha demostrado que aquellas mujeres con un tratamiento adecuado antes del embarazo presentan menos complicaciones que aquellas mujeres que comienzan su tratamiento durante la gestación.

El Yodo y el Hipotiroidismo en el Embarazo

El yodo es esencial para la formación de las hormonas tiroideas, por lo que si existe un déficit de este mineral se limita la síntesis de hormonas tiroideas. En la mayoría de los casos se consigue una cantidad adecuada de yodo con una dieta equilibrada, y se recomienda tomar sal yodada para asegurar dicha cantidad. En casos específicos en los que no se logre un consumo adecuado de yodo mediante la dieta, puede recomendarse un suplemento de yodo, aunque esto siempre debe ir prescrito por el especialista.

Institute of Medicine’ recomienda una ingesta diaria total de yodo (alimentaria y suplementaria) de 150 μg/día como objetivo para mujeres que planean un embarazo (óptimamente comenzando 3 meses antes). Buenas fuentes de yodo son los productos lácteos, mariscos, huevos, carne, aves de corral y sal yodada, es decir, sal con yodo añadido.

Por otra parte, no hay que olvidar que en el embarazo, la tiroides necesita una mayor cantidad de yodo para fabricar un extra de hormona tiroidea y así cubrir las necesidades del feto. Si no hay yodo suficiente, puede aparece hipotiroidismo. Una dieta adecuada y el tratamiento con suplementos de yodo desde unos meses antes del embarazo, puede prevenir el hipotiroidismo, ya que el yodo es mineral muy importante en la síntesis de hormonas tiroideas, esencial en la regulación del organismo.

También es conocido que el yodo participa de manera directa en desarrollo neurocognitivo del futuro bebe, de ahí la importancia de la suplementación.

Hipertiroidismo en el Embarazo

Sin embargo, ¿es peligroso el hipertiroidismo y embarazo? ¿Qué síntomas se pueden manifestar y cuáles son los riesgos de padecer este trastorno?

El hipertiroidismo es un diagnóstico que se recibe cuando la glándula tiroides produce más hormona tiroidea de la que debiera, cuando los valores normales deben estar entre 0,37 y 4,7 mUI/L. La causa más frecuente es la enfermedad de Graves. El adenoma tóxico es la tercera causa más frecuente. La causa más frecuente de hipertiroidismo en el embarazo es la enfermedad de Graves, que hace que el organismo produzca demasiada hormona tiroidea.

Síntomas del Hipertiroidismo en el Embarazo

Algunos síntomas del hipertiroidismo a menudo ocurren en embarazos normales, incluyendo una frecuencia cardíaca más rápida, dificultad para lidiar con el calor y cansancio.

Los síntomas de hipertiroidismo en el embarazo pueden variar de una mujer a otra, aunque, generalmente, suelen aparece un ritmo cardíaco mucho más rápido de lo normal vinculado a una sensación de cansancio y fatiga acusada. Igualmente, puede aparecer el temblor en las manos y, también, una delgadez que se va pronunciando, cuando lo normal es subir de peso durante el embarazo.

Otros síntomas pueden sugerir hipertiroidismo: latido cardíaco rápido e irregular, manos temblorosas, pérdida de peso inexplicable o falta de aumento de peso normal durante el embarazo. Asimismo, como explican algunos estudios, la sintomatología habitual que se padece cuando el hipertiroidismo no se encuentra regulado -nerviosismo, debilidad muscular, problemas para dormir- se exacerba durante el primer trimestre.

Riesgos del Hipertiroidismo en el Embarazo

El hipertiroidismo y embarazo tiene algunos riesgos asociados que es importante conocer. Desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) informan de que si el hipertiroidismo gestacional no se trata -o esto se hace de manera inadecuada- algunas consecuencias de la tiroides en el embarazo son un parto prematuro, la aparición de la preeclampsia (presión arterial alta), bajo peso en el feto, malformaciones congénitas e, incluso, hipertiroidismo fetal.

Otros riesgos podrían ser un empeoramiento repentino y grave de los síntomas, insuficiencia cardíaca congestiva, anemia y mortinato.

Tratamiento del Hipertiroidismo en el Embarazo

Realizar todas las pruebas necesarias para poder salir de dudas con relación al hipertiroidismo y embarazo es crucial para evitar confundir los síntomas con los que pueden aparecer, de manera normal, durante la gestación. Una vez diagnosticado, si la alteración de la tiroides en el embarazo si es leve se puede controlar sin medicación, pero en los casos graves habrá que recurrir a tratamiento farmacológico que puede atravesar la placenta e influir en el desarrollo del feto.

El tratamiento del hipertiroidismo durante el embarazo no está exento de riesgos, por eso, debe elegirse siempre la mejor opción para garantizar la salud y bienestar del bebé. Para ello se pueden recetar medicamentos, en casos graves que requieran medicación obligatoriamente, aunque debe pautarse la mejor dosis para prevenir futuras malformaciones en el feto.

En el caso de hipertiroidismo y embarazo, el control de la función de la hormona tiroidea debe ser más exhaustivo, con controles mensuales que permitan a los médicos decidir qué pasos se deben dar para tratar este trastorno. Así, por ejemplo, los betabloqueantes pueden ayudar reducir síntomas como temblores o palpitaciones que causen problemas durante el embarazo.

Tabla Resumen de Hipotiroidismo e Hipertiroidismo en el Embarazo

Condición Síntomas Comunes Riesgos para la Madre Riesgos para el Feto Tratamiento
Hipotiroidismo Cansancio, aumento de peso, piel seca, intolerancia al frío, estreñimiento Anemia, insuficiencia cardíaca, preeclampsia, hemorragia postparto Bajo peso al nacer, anomalías neurológicas, retraso madurativo Levotiroxina (hormona tiroidea sintética), suplementos de yodo
Hipertiroidismo Ritmo cardíaco rápido, temblores, pérdida de peso, intolerancia al calor Parto prematuro, preeclampsia, tormenta tiroidea Bajo peso al nacer, malformaciones congénitas, hipertiroidismo fetal Medicamentos antitiroideos (ajustados para el embarazo), betabloqueantes para síntomas

Es importante estar atentos y consultar al especialista en caso de síntomas. Clínica Imar, cuenta con cinco ginecólogos, un especialista en endocrinología y nutricionistas que podrán ofrecerte su ayuda para un adecuado control en caso de que padezcas hipotiroidismo ó tengas la duda de padecerlo.

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