Tipos de Autismo en Niños: Características y Niveles de Apoyo

El trastorno del espectro autista (TEA) es una afección neurobiológica que altera el desarrollo del cerebro, impactando significativamente la comunicación, la interacción social y el comportamiento de quienes lo padecen. El trastorno del espectro autista (TEA), afecta a cada persona de manera diferente. Actualmente, el autismo no se considera un diagnóstico único sino un conjunto de trastornos que tienen en común un cierto grado de alteración en tres áreas: déficit de interacción social, problemas de comunicación y un repertorio anormalmente restringido de comportamientos e intereses.

Las personas con autismo pueden mostrar patrones repetitivos de comportamiento, intereses restringidos y sensibilidades sensoriales únicas. Desde formas leves hasta formas más severas, este trastorno abarca una amplia diversidad de síntomas que afectan de manera variable la vida diaria y la autonomía. Por eso, se habla de distintos tipos o niveles de autismo, según la ayuda que necesita cada niño o niña en su día a día.

Anteriormente, sin embargo, se contemplaban diferentes tipos de autismo dentro del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-IV), como el trastorno autista o síndrome de Kanner, el síndrome de Asperger, el trastorno desintegrador infantil o síndrome de Heller, y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado. Antes se hablaba de diagnósticos distintos como Asperger o trastorno autista. Hoy, todos se incluyen en el TEA, pero se diferencian por el nivel de ayuda que necesitan.

Clasificación Actual del Autismo: Niveles de Apoyo

Los 3 niveles del autismo, establecidos por el DSM-5, son la forma en que se clasifican los grados de autismo en función del nivel de apoyo que una persona necesita. Conocer los distintos tipos o grados de autismo nos ayuda a entender qué necesita cada niño o niña. No todos requieren el mismo tipo de apoyo, y eso es normal.

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A continuación, se presenta una tabla que resume los niveles de autismo y sus características principales:

Niveles de autismoApoyo requerido y recomendadoDescripción
Grado 1 (leve)Apoyo leve | Tutorías escolares, logopedia social y adaptación a entornosLe cuesta adaptarse a cambios y le incomodan las relaciones sociales. Puede hacer movimientos repetitivos.
Grado 2 (moderado)Apoyo sustancial | Programas estructurados como ABA, refuerzo emocional y sensorialTiene más dificultad para comunicarse. Suele seguir rutinas estrictas.
Grado 3 (severo)Apoyo muy sustancial | Terapias intensivas, comunicación alternativa (PECS, pictogramas y orientación familiar)Tiene grandes dificultades para hablar o relacionarse.

Tipos de Autismo Según Clasificaciones Anteriores

Dentro de del trastorno del espectro autista, se diferencian 5 tipos de autismo que presentan características distintivas y únicas. Es importante recordar que desde 2013, con la publicación del DSM-5, estos subtipos se agrupan bajo el término "Trastorno del Espectro Autista" (TEA), eliminándose las categorías separadas cambiando la clasificación. Los 5 tipos de autismo que anteriormente eran reconocidos de manera independiente, son el autismo infantil, síndrome de Asperger, síndrome de Rett, trastorno desintegrativo infantil y trastorno generalizado del desarrollo no especificado. Estos subtipos reflejan la diversidad y la complejidad del espectro, donde cada tipo tiene sus propias particularidades y necesidades de apoyo.

Autismo Infantil (Síndrome de Kanner)

Descrito por primera vez por Leo Kanner, se caracteriza por dificultades significativas en la comunicación y la interacción social desde una edad temprana. Las personas con este síndrome pueden mostrar patrones repetitivos de comportamiento y resistencia al cambio en sus rutinas. Es como se conocía el autismo clásico, caracterizado por problemas en diferentes habilidades intelectuales, sociales, de relaciones y de empatía, y por una limitada conexión emocional con los demás. Con un desarrollo deficiente de la interacción y comunicación sociales, quienes presentaban el síndrome de Kanner solían mostrarse indiferentes ante las reacciones de otras personas. Además, presentaban problemas de comunicación, un elevado deterioro lingüístico y un desmesurado interés por objetos inanimados.

Síndrome de Rett

Es un trastorno genético que afecta principalmente a las niñas y se manifiesta tras un período inicial de desarrollo normal. La característica diferencial de este tipo de autismo es que se presenta casi con exclusividad en niñas y tiene carácter regresivo. Las personas afectadas comienzan a sufrir un proceso degenerativo y progresivo del sistema nervioso que se manifiesta en forma de alteraciones en la comunicación, la cognición y la motricidad (tanto fina como gruesa) alrededor de los 2 años. Estas niñas tienen un desarrollo psicomotor normal, al menos en apariencia, hasta entonces. De cualquier modo, diversos estudios demuestran que, incluso en el periodo asintomático, se produce una reducción del tono muscular (hipotonia).

Síndrome de Asperger

Se trata de un tipo de autismo leve y se caracteriza por dificultades en la interacción social y patrones restrictivos de comportamiento e intereses. El Asperger es el tipo de autismo más difícil y, en ocasiones, tardío de diagnosticar, porque las personas afectadas no tienen ningún tipo de discapacidad intelectual ni rasgo físico que las identifique. El déficit se encuentra en el campo de las habilidades sociales y el comportamiento, siendo lo suficientemente importante como para comprometer seriamente su desarrollo e integración social y laboral. Problemas de interacción social, falta de empatía, poca coordinación psicomotriz, no entender las ironías ni el doble sentido del lenguaje, y la obsesión con ciertos temas, son algunas de las características más habituales en el Asperger.

Trastorno Desintegrativo Infantil (Síndrome de Heller)

También conocido como síndrome de Heller, es una enfermedad rara en la que los niños experimentan una pérdida significativa de habilidades previamente adquiridas en áreas como el lenguaje, las habilidades sociales y el control de esfínteres. Suele aparecer sobre los 2 años, aunque en ocasiones no se hace evidente hasta pasados los 10. Coincide con los otros tipos de autismo en afectar a las mismas áreas (lenguaje, función social y motricidad), pero se diferencia en su carácter regresivo y repentino, hasta el punto de que en ocasiones el mismo niño se da cuenta del problema, mostrando su preocupación a los padres.

Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (TGD-NE)

El TGD-NE es un tipo de autismos que incluye a individuos que muestran síntomas que no cumplen completamente con los criterios para otros trastornos del espectro autista. Es una etiqueta diagnóstica que se utiliza en aquellos casos en que los síntomas clínicos son demasiado heterogéneos como para ser incluidos en alguno de los otros tipos. También se presentan trastornos de reciprocidad social, problemas severos de comunicación y la existencia de intereses y actividades peculiares, restringidas y estereotipadas.

El Autismo en Adultos

El Tea es un trastorno que afecta a individuos de todas las edades y su forma en adultos puede presentarse de forma similar a la de niños, pero con características más sutiles o subestimadas en la infancia. Los tipos de autismo en adultos incluyen formas leves, moderadas y severas, que afectan la comunicación, la interacción social y el comportamiento de maneras variadas. El diagnóstico de autismo en adultos puede ser más complicado que en niños, debido a varios factores. En primer lugar, los síntomas pueden ser menos evidentes o pueden haber sido compensados por estrategias de adaptación desarrolladas a lo largo de los años. El proceso de diagnóstico en adultos suele requerir una evaluación exhaustiva de la historia clínica, entrevistas detalladas con el paciente y sus familiares cercanos, así como la observación de comportamientos actuales en diferentes contextos sociales y profesionales.

Detección Precoz y la Importancia de la Educación

La detección precoz del autismo es clave para iniciar una intervención temprana, que ha demostrado mejorar significativamente los resultados a largo plazo. El rol de la familia es igualmente importante, ya que son los primeros en observar comportamientos atípicos en sus hijos. El diagnóstico del autismo se basa en la observación clínica del comportamiento y desarrollo del niño. Los signos pueden notarse antes del primer año de vida, pero un diagnóstico confiable suele realizarse alrededor de los 18 meses. La intervención temprana juega un papel importante en el manejo del autismo, por lo que reconocer los síntomas y buscar ayuda de profesionales de la salud es un paso fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas con TEA.

El nivel de apoyo necesario varía en función del grado de autismo de la persona. Para aquellos en el nivel 1, el apoyo puede centrarse en habilidades sociales y comunicativas.

Tratamiento y Apoyo

Actualmente, no existe una cura para el autismo. Sin embargo, las intervenciones tempranas y los programas educativos personalizados pueden mejorar significativamente la calidad de vida de las personas con TEA. Los métodos de tratamiento para el autismo son diversos y deben ser personalizados. Estas terapias apuntan a mejorar la comunicación, habilidades sociales, comportamiento y autonomía del individuo con autismo.

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