Las experiencias de mujeres que quedan embarazadas después de someterse a cirugías varían ampliamente, presentando desafíos únicos y decisiones difíciles. A continuación, exploramos algunos testimonios que ilustran estas vivencias.
Muchas mujeres se enfrentan a la decisión de someterse a procedimientos de esterilización después de dar a luz, especialmente si existen complicaciones médicas que hacen que futuros embarazos sean riesgosos. Sin embargo, la vida puede tomar giros inesperados, y algunas mujeres descubren que están embarazadas a pesar de haberse sometido a una cirugía de esterilización.
El Caso de Beth McDermott
Beth McDermott, una escocesa de 31 años, se sometió a un procedimiento de esterilización tras dar a luz a su segundo hijo por cesárea. La decisión la tomó porque los médicos le aconsejaron no tener más hijos, ya que sufre una enfermedad que afecta a la columna y provoca fuertes dolores durante los embarazos. Beth tiene el síndrome de la cola de caballo o cauda esquina, una enfermedad que causa dolor intenso en la zona lumbar y problemas urinarios (como incontinencia).
Durante los embarazos, a pesar de que la mujer había sido operada de la médula espinal para reducir el malestar, este dolor aumentó, provocando lo que Beth recuerda como una experiencia muy dura. A sabiendas de que otro embarazo significaría más dolor, y tras haber dado a luz dos veces, la mujer y su marido Shaun tomaron la decisión de someterse a la operación de la ligadura de trompas de Falopio en su país, Escocia.
"Fue muy difícil tomar la decisión de esterilizarme, pero tenía mucho miedo de volver a quedarme embarazada después de que mi enfermedad hiciera que mis otros dos embarazos fueran tan terribles", explica Beth en declaraciones a la BBC.
Pocos meses después de la intervención, Beth y su marido descubrieron que volvía a estar embarazada, tras dar positivo en cinco test de embarazo. Una exploración de emergencia en el hospital confirmó el pronóstico: estaban esperando un tercer hijo.
"Cuando descubrí que estaba embarazada quedé en shock, estaba hiperventilando y no podía respirar y mi esposo me decía por teléfono: 'por favor, cálmate', mientras se dirigía apresurado a casa desde el trabajo", relata Beth al mismo medio.
Para la familia fue algo inesperado, y una noticia que les dejó con un sentimiento agridulce: "En las primeras semanas, me sentí decepcionada. Ya había tomado la difícil decisión de esterilizarme, pero entonces también tenía que tomar otra difícil decisión, la de tener una interrupción del embarazo", confiesa Beth. En pocos días tanto Beth como Shaun tuvieron que tomar una decisión. "Tomar esa decisión mientras abrazaba a mi bebé de siete meses [su segundo hijo] y lo miraba a los ojos fue difícil", recuerda. Al final optaron por seguir adelante con el embarazo y el bebe ya viene en camino.
El Servicio Nacional de Salud (NHS) de Escocia se disculpó con Beth y su familia y dijo que el procedimiento de esterilización tiene una efectividad superior al 99%. La directora médica del NHS Lothian, en Escocia, la doctora Tracy Gillies, dijo: "Repetimos públicamente nuestras sinceras disculpas a la señora McDermott y su familia por la angustia y el malestar causado".
Beth quiere que los médicos investiguen qué salió mal, pero el NHS dice quienes se someten al procedimiento sobre la tasa de fracaso del 1%. "La esterilización femenina tiene una eficacia superior al 99%; sin embargo, existe un pequeño riesgo de que una operación de esterilización no funcione, ya que las trompas bloqueadas pueden volver a unirse inmediatamente o años después. Estos riesgos se analizan con todas las pacientes antes de realizar el procedimiento", añadió la doctora Gillies.
"Ahora que he superado el shock, estoy feliz, pero también estoy aterrorizada porque sé lo dolorosos que fueron mis últimos embarazos", explica Beth, quien lo único que pide es que "el bebé esté sano".
Cuando Beth se operó de la medula espinal, los médicos le advirtieron que podría ser que nunca pudiera tener hijos. De hecho, la intervención fue tan dura que la mujer tuvo que volver a aprender a caminar de cero, primero con muletas y después con andador. Tras eso y todavía a día de hoy, Beth tiene dolores casi todos los días, un malestar que aumentó con los dos embarazos -de riesgo- y que volverá a sufrir ahora.
Opciones para Embarazarse Después de una Ligadura de Trompas
Para aquellas mujeres que desean quedar embarazadas después de una ligadura de trompas, existen principalmente dos opciones:
- Reversión de la ligadura mediante cirugía: Esta opción es más apropiada para mujeres jóvenes con buena reserva y calidad ovárica.
- Fecundación in vitro (FIV): Este tratamiento permite conseguir un embarazo directamente, sin necesidad de revertir la ligadura.
La elección entre estas opciones dependerá de las características individuales de cada mujer, incluyendo su edad, reserva ovárica y estado de salud general. Es fundamental acudir a un ginecólogo para que evalúe el caso y recomiende la opción más adecuada.
Algunas usuarias de foros y revistas en línea han compartido sus experiencias y preguntas sobre la posibilidad de embarazo después de una Pomeroy (otro tipo de ligadura de trompas). Las respuestas de los expertos indican que, aunque es poco común, el embarazo es posible si la operación no se realizó correctamente. En estos casos, se recomienda realizar una prueba de embarazo y consultar a un médico.
La Abdominoplastia Después del Embarazo
Después de dar a luz, algunas mujeres no se sienten cómodas con los cambios en su abdomen. Isabel, tras tener dos cesáreas, decidió someterse a una abdominoplastia para recuperar la figura que tenía antes de los embarazos. El tratamiento le recomendó fue el de abdominoplastia y no puede estar más satisfecha con los resultados.
“Cuando nació mi hijo, sobretodo el segundo, me hicieron cesárea con los dos, pero con el segundo se me estropeó la tripa, la barriga, más de lo normal y, entonces, tenía muchas arruguitas, tenía muchas estrías…Lo necesitaba, más que físicamente, psicológicamente. Creía que era el momento oportuno por mi edad. Mis hijos me han apoyado en todo momento, mi marido también. Y contentísima porque el resultado ha sido espectacular.
El postoperatorio fue estupendo también. Muchas molestias porque, lógicamente, los músculos, todo el cosidos y tal… es una intervención. Pero muy bien porque en trece días estaba trabajando. No he renovado el armario. Lo único que, cuando voy a comprar, lo que me fijo es en la ropa de baño. Y cuando veo esos bikinis tan minúsculos que me voy a poner este verano me dan ganas de llorar de alegría. En mi entorno sienten admiración y creo que hay lista de espera entre ellos para hacerlo al verme a mí. Entonces creo que el efecto ha sido buenísimo“.
Isabel consiguió en un tiempo record recuperar la figura que tenía antes de dar a luz y para ella, es la mejor decisión que podría haber tomado.
Endometriosis y Fertilidad
Muchas mujeres desconocen qué es la endometriosis y cómo puede afectar a sus órganos reproductores y, por tanto, a su fertilidad. La endometriosis es una enfermedad benigna que se caracteriza por la presencia de tejido endometrial fuera del útero, cuando debería estar dentro. Una de cada 10 mujeres en edad reproductiva sufren esta patología, según datos de la Sociedad Mundial de Endometriosis. Entre un 30 y un 50% de las mujeres con endometriosis tienen problemas de fertilidad, una cifra que aumenta con el retraso de la edad de la maternidad.
Los tratamientos utilizados para tratar esta patología se dividen en analgésicos, tratamiento hormonal y cirugía. "Naturalmente debe estar enfocado a preservar o mejorar la fertilidad de las mujeres, pero los más habituales son los tratamientos hormonales, que provocan atrofia del endometrio o anovulación", añade.
Teniendo en cuenta que la endometriosis es una enfermedad progresiva y que la edad es un factor determinante para la inferti|ldad femenina, la vitrificación de óvulos puede ser una solución para poder ser madre más adelante. Extraer óvulos cuando la endometriosis aún no se encuentra muy avanzada, para congelarlos y guardarlos, puede permitir a muchas pacientes jóvenes no perder la oportunidad de tener hijos, llegado el momento.
Experiencias Traumáticas con Cesáreas
Algunas mujeres relatan experiencias traumáticas relacionadas con cesáreas, incluyendo la falta de control sobre la situación, la sensación de haber sido maltratadas o manipuladas, y el dolor físico y emocional. Estas experiencias pueden generar sentimientos de culpa, frustración y rabia.
Algunos testimonios incluyen:
- La angustia de creer que no podía parir, cuando me había preparado para un parto natural y que finalmente, fuera un extraño el que decidía por mi.
- Que los médicos me intentaran convencer durante muchas semanas de que la cesárea era necesaria, cuando yo sabía que no lo era, y que intentaran hacerme parecer una criminal por no querer someterme.
- Lo peor de la cesárea es que yo soñaba con darle a mi hijo su primer beso, su bienvenida, y sin embargo fui la última en la familia en besarlo (después de primos, tíos y abuelos).
Es fundamental que las mujeres reciban un trato respetuoso y considerado durante el parto, y que se les proporcione información clara y precisa para que puedan tomar decisiones informadas sobre su salud y la de sus bebés.
Parto Vaginal Después de Cesárea (PVDC)
Para aquellas mujeres que han tenido cesáreas previas y desean tener un parto vaginal, existe la opción del Parto Vaginal Después de Cesárea (PVDC). Aunque no siempre es posible, muchas mujeres han logrado tener un PVDC exitoso, incluso después de dos o más cesáreas. Es importante informarse adecuadamente, buscar profesionales de la salud que apoyen esta opción y prepararse física y emocionalmente para el parto.
Intentar un pvd2c implica que ya "fallamos" una vez en el intento. Así es como nos sentimos. Que algo salió mal, que alguien nos falló, que nos asustamos, que acallamos nuestros instintos...Hay muchas razones detrás de una segunda cesárea. Intentar un pvd2c implica que ya nos recompusimos dos veces. Ellas fueron más allá. Miraron cara a cara sus miedos y los de todos los que les rodeaban. Hicieron tribu, se rodearon de gente que las queria y respetaba. Buscaron profesionales seguros y respetuosos.
Algunas mujeres han compartido sus historias de PVDC exitosos, destacando la importancia del apoyo de profesionales de la salud y de otras mujeres que han pasado por experiencias similares. Estas historias pueden servir de inspiración y motivación para aquellas que desean intentar un PVDC.
Riesgos Asociados con el Embarazo Después de una Cesárea
Tras una cesárea, en el útero queda una cicatriz que hace que éste sea más débil. Durante el embarazo que sigue a una cesárea, el obstetra deberá controlar la pared del útero mediante ecografía, y hacer un seguimiento a lo largo de la gestación del grosor de la cicatriz.
Los riesgos obstétricos asociados a tener una cesárea anterior son la rotura uterina (ya que, como hemos comentado, el útero que ha pasado por una cesárea tiene una zona más débil). Tras una primera cesárea, existe un riesgo mayor de que el segundo parto sea también de esta manera.
No es recomendable realizar más de tres cesáreas, ya que con cada nuevo embarazo aumenta el riesgo de complicaciones. De nuevo, es importante recalcar que cada mujer es diferente, y esta recomendación general puede variar según cada paciente.
En resumen, las experiencias de mujeres embarazadas después de cirugía son diversas y complejas. Cada mujer enfrenta sus propios desafíos y toma decisiones basadas en sus circunstancias individuales. Es fundamental que estas mujeres reciban el apoyo y la información necesarios para tomar decisiones informadas y tener un embarazo y parto seguros y saludables.
