Tercer Embarazo a los 43 Años: Riesgos, Ventajas y Cuidados

La maternidad tardía es una realidad cada vez más común en la sociedad actual. Muchas mujeres deciden posponer la maternidad por razones personales, profesionales o simplemente porque no se ha presentado el momento adecuado. Hoy en día, abordar la especial maternidad entre los 35 y los 40 años es lo normal.

Si has leído este post puedes que te estés planteando ser mamá con 40 años o más, es cierto que existen algunos riesgos más, pero se puede ser mamá a una edad madura, la decisión de ser madre es algo muy personal a la que afectan muchos factores.

Ser madre después de los 40 es algo tan maravilloso como a los 20, 25, ó 35 años. Es importante saber que muchas de las complicaciones se previenen con un correcto control prenatal y cumpliendo rigurosamente las indicaciones médicas.

A continuación, exploraremos los riesgos y ventajas de un tercer embarazo a los 43 años, las opciones reproductivas disponibles, los cuidados prenatales necesarios y algunos consejos para afrontar esta etapa de la vida.

Riesgos Asociados al Embarazo Tardío

Los embarazos tardíos tienen más complicaciones en general, pero eso no significa que tu embarazo tenga que ir mal. A partir de los 35-40 años, aumentan las probabilidades de que, durante el embarazo y después del mismo, tanto el feto como la madre sufran problemas de salud, provocados, sobre todo, por errores en la división cromosómica de los ovocitos (meiosis). No obstante, existen pruebas al alcance de los especialistas para diagnosticar dicha alternación antes de dar a luz.

Como confirma el Dr. Bosch, sí, ya que “la gestación a estas edades conlleva un mayor riesgo de complicaciones como son la hipertensión arterial o la diabetes gestacional”. Además, añade que hay mayor riesgo de prematuridad y bajo peso al nacer.

En cuanto a otros riesgos de un embarazo a edad avanzada, el riesgo de abortos en el primer trimestre, debido a problemas cromosómicos es mayor. Por otro lado, aumentan las posibilidades de que se desarrollen anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down, debido a la disminución de la calidad de los ovocitos y el esperma conforme pasan los años.

Algunos de los principales riesgos incluyen:

  • Mayor riesgo de aborto espontáneo: Durante el primer trimestre de embarazo, las mujeres mayores de 35 años tienen un aumento del 45% de pérdida de la gestación -principalmente por abortos espontáneos y gestaciones extrauterinas-.
  • Complicaciones relacionadas con la presión arterial: Se da con mayor frecuencia en las mujeres mayores de 40 años, sobre todo porque en ocasiones son mujeres que ya sufrían de hipertensión antes de quedarse embarazadas.
  • Diabetes gestacional: Es un trastorno del embarazo bastante frecuente cuya incidencia aumenta a medida que se incrementa la edad materna.
  • Preeclampsia y eclampsia: Cuando la tensión alta se acompaña de otros síntomas, como niveles altos de proteína en la orina o proteinuria, e hinchazón de manos, pies o cara se trata de una preeclampsia. Cuando esta situación se agrava deriva en una eclampsia y aparecen síntomas como dolor de cabeza, hinchazón excesiva, visión doble, borrosa o con luces y convulsiones.
  • Desprendimiento prematuro de placenta: Pero a veces, casi siempre durante el tercer trimestre, la placenta se separa de la pared del útero de forma prematura, causando sangrado. En cualquier caso, el desprendimiento prematuro de placenta disminuye el suministro de oxígeno y nutrientes al feto, lo cual lo convierte en una complicación muy grave.
  • Mayor probabilidad de parto por cesárea: En el caso de mujeres mayores de 35 años, está incrementado por 2 el riesgo de parto por cesárea.
  • Riesgos genéticos: Con respecto a los riesgos genéticos hay manera de conocerlos por un asesoramiento genético y mediante varias opciones de estudios.
  • Miomas: La probabilidad de tener miomas puede aumentar con la edad.

Sin embargo, es importante recordar que muchas de estas complicaciones se pueden prevenir con un control prenatal adecuado y siguiendo rigurosamente las indicaciones médicas.

Ventajas de la Maternidad Después de los 40

Quedarse embarazada por primera vez con más de 40 años también tiene ciertas ventajas. Otra ventaja es que la depresión posparto es menos frecuente, ya que son madres más maduras emocionalmente. La depresión posparto ocurre a los pocos días de dar a luz y se caracteriza por una especie de melancolía, tristeza, ansiedad y dificultad para dormir.

La maternidad tardía, como apunta la psicóloga de ifeel, también tiene sus ventajas, así que no te desanimes por lo que te hemos contado antes si es que te lo estás planteando. Como recalca esta experta, “la maternidad a los 45 puede resultar muy satisfactoria pues es un periodo en el que la mujer ha alcanzado su plena madurez emocional y probablemente goce de una mayor estabilidad económica y de pareja, así como facilidades para conciliar”. Una relación estable y feliz también hace mucho y, a esta edad, solemos estar más seguros de nuestra situación personal.

  • Mayor estabilidad emocional y económica: Las madres mayores suelen tener una mayor estabilidad emocional y económica, lo que les permite ofrecer un entorno más seguro y estable para sus hijos.
  • Madurez emocional: Otra ventaja es que la depresión posparto es menos frecuente, ya que son madres más maduras emocionalmente.
  • Decisión meditada: “Además, al tratarse de una decisión muy meditada, se tiene mayor conciencia de lo que supone la crianza de un hijo y, aunque no resulte fácil, la mujer puede sentirse más preparada para afrontarla”, añade.

Opciones Reproductivas para Mujeres Mayores de 40 Años

Con 40 años, lo más probable es que la mujer tenga una reserva ovárica más disminuida que en años anteriores. Esto significa que el número de óvulos disponibles para dar lugar a un embarazo es cada vez menor y, además, su calidad también se encuentra afectada por el envejecimiento de los ovarios.

A todo esto, hay que sumar la acumulación de mutaciones genéticas y aneuploidias en los óvulos debido a la edad, lo cual aumenta el riesgo de aborto espontáneo o, lo que es peor, el nacimiento de un niño enfermo.

Si te preguntas ¿Cuándo empieza a reducirse la fertilidad en la mujer? Por tanto, aunque existen casos de embarazos naturales en mujeres después de los 40 años, no son situaciones frecuentes. Por eso, en la actualidad, se afirma que la fertilidad en la mujer empieza a declinar a partir de la tercera década y se hace más acusada alrededor de los 38 años.

Para evitar que esto suceda y poder tener un hijo sano con más de 40 años, la reproducción asistida cuenta con las técnicas más adecuadas: preservación de la fertilidad, FIV con DGP y FIV con óvulos de donante.

Las principales opciones reproductivas disponibles son:

  • Preservación de la fertilidad: Gracias a la técnica de vitrificación de óvulos, hoy en día es posible retrasar la maternidad sin que la probabilidad de éxito se vea seriamente afectada.
  • FIV con DGP: En caso de no haber congelado los óvulos a una edad más temprana, las mujeres con 40 años o más todavía tienen la posibilidad de convertirse en madres gracias a la fecundación in vitro (FIV).
  • Ovodonación: Si la reserva ovárica de la mujer ya es muy baja y, aunque se haga una estimulación con medicación hormonal, no se consiguen suficientes óvulos de calidad para hacer una FIV, será necesario recurrir a una ovodonación.

Cuidados Prenatales Específicos

Como explica el Dr. Bosch, “además de las pruebas de salud general previas, el seguimiento de la gestación debe ser más estrecho, prestando especial atención al control de la tensión arterial y la glucemia, y anticipándose a cualquier signo de amenaza de parto prematuro, como por ejemplo la medición frecuente de la longitud cervical”.

Cuando una mujer con más de 40 años se queda embarazada, generalmente su gestación se considera como “de riesgo” y los controles y pruebas médicas suelen ser más frecuentes. Además, se recomienda que durante la gestación sea atendida no en las consultas ginecológicas de los ambulatorios, sino en maternidades o unidades de Obstetricia de los hospitales.

Con estos 10 cuidados prenatales que propone la Dra:

  1. Control médico más frecuente: Es fundamental realizar un seguimiento médico más exhaustivo para detectar y tratar cualquier complicación a tiempo.
  2. Pruebas genéticas: Algunos se realizan sin que existan riesgos de complicar el embarazo, llamados no invasivos (diagnósticos prenatales sin riesgo) como la ecografía, los marcadores bioquímicos o el triple test; otros, cuya realización se asocia a un riesgo potencial de pérdida del embarazo, se llaman estudios invasivos (diagnósticos prenatales con riesgo) y son la amniocentesis y la biopsia coriónica y la cordocentesis.
  3. Control de la presión arterial y la glucemia: Se da con mayor frecuencia en las mujeres mayores de 40 años, sobre todo porque en ocasiones son mujeres que ya sufrían de hipertensión antes de quedarse embarazadas. Es un trastorno del embarazo bastante frecuente cuya incidencia aumenta a medida que se incrementa la edad materna.
  4. Dieta equilibrada y ejercicio moderado: Como hemos dicho antes, tener un peso adecuado, una dieta saludable (fruta, verdura, cereales, evitando los alimentos procesados y azucarados, así como el consumo excesivo de sal) y eliminar el tabaco, son hábitos fundamentales. Además, es indispensable que el ejercicio físico forme parte de nuestra rutina diaria.
  5. Descanso adecuado: En caso de embarazo de alto riesgo, tu médico te indicará cuáles son las recomendaciones a seguir, que suelen ser priorizar el descanso, limitar el esfuerzo físico y tomar algunos medicamentos prescritos.

Consejos para Afrontar la Maternidad Tardía

Lo que el Dr. Bosch aconseja a una mujer que quiera ser madre cumplidos los 45 es que esté muy segura de ello. “La gestación, pero también la crianza, requiere un esfuerzo físico muy importante, para el cual el organismo a esta edad no está igual de preparado que a edades más tempranas. Por eso, deben cuidarse desde antes, para estar en una forma física por encima de la media en el momento de quedar embarazadas, y, por supuesto, durante la gestación”.

Según la psicóloga de ifeel, “conseguir el embarazo a partir de los 45 años de forma natural se considera algo extraordinario, pues la mujer está más cerca de la menopausia que de su edad fértil; aún así, contamos con tratamientos de fertilidad eficaces como la ovodonación para alcanzar la deseada maternidad”.

Algunos consejos útiles incluyen:

  • Acudir a nuestro ginecólogo: En primer lugar, acudir a nuestro ginecólogo para que pueda guiarnos en nuestro proyecto.
  • Cuidar nuestra salud: Cuidar nuestra salud a través de una alimentación equilibrada, como la dieta mediterránea.
  • Protegerse del estrés: Protegerse de sufrir estrés mediante técnicas de relajación, yoga o meditación.
  • Compartir nuestras vivencias: Compartir nuestras vivencias con mujeres que hayan tenido nuestra experiencia ayudará a recibir un apoyo extra en las dificultades que puedan surgir.
  • Buscar ayuda profesional: Por último, si sentimos miedo, nos invade la ansiedad o la inseguridad para afrontar esta etapa, pedir ayuda a un psicólogo especialista será la mejor opción para aprender a disfrutarla.

Mitos y Verdades sobre el embarazo a partir de los 40

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