Nena Daconte, artísticamente conocida como María Meneses, ha presentado su nuevo álbum, La escafandra, un proyecto que marca una nueva etapa en su carrera, explorando temas profundos como el amor, la dualidad y la superación personal. Este séptimo disco, producido por Sergio Sancho y lanzado bajo el sello Altafonte en 2025, representa un viaje emocional que invita a la reflexión sobre las relaciones y las barreras que construimos para protegernos.
María Meneses explica que La escafandra es una metáfora de la coraza que nos ponemos para evitar ser heridos. "Pero a la vez le estamos pidiendo a la otra persona que rompa esa escafandra y nos saque de la profundidad emocional en la que nos hemos metido". Este álbum narra una historia de amor, desde la idealización hasta la desilusión, abordando temas universales que resuenan con la experiencia de muchos.
El significado detrás del nombre "María"
Un cambio significativo en esta nueva etapa es su decisión de volver a ser llamada María en lugar de Mai. "Quería empezar de cero, desde donde lo dejé". Su intención es quitarse todas las caretas y barreras que ha construido para protegerse, buscando recuperar la ingenuidad de su infancia.
María explica que el nombre "Mai" estaba asociado a inseguridades y perfeccionismo. "Y de pronto creo que construí un personaje en torno a esa Mai, a ese nombre que estaba lleno de inseguridad; no tenía nada bondadoso ese nombre. Todo lo hacía mal, bailaba mal, cantaba mal". Por lo tanto, decidió dejar atrás esa parte negativa de su personalidad y renacer como María.
Superando el miedo escénico
El miedo escénico fue un desafío que María enfrentó durante muchos años. Para superarlo, recurrió a la programación neurolingüística, repitiéndose las ideas que quería ser. "Al final, al cabo de mucho tiempo, de muchos meses y de muchos años, el cerebro se acaba convenciendo". Este trabajo constante fue clave para fortalecer su autoestima y sentirse más segura en el escenario.
Reflexiones sobre el éxito y la felicidad
En su libro Tenía tanto que darte: amor, música, ansiedad, sueños y locura, María explora la idea de que nunca consideró que su lugar fuera el del éxito. "Hay una frase de una canción mía que dice que en la vida, princesita, también hay que aprender a ganar. Y es verdad, a veces te enseñan a perder, te enseñan cómo tienes que afrontar esa frustración, cómo tienes que caminar para adelante, pero saber ganar también es importante".
Actualmente, María se permite disfrutar del éxito y resolver conflictos internos relacionados con su valía personal. "Me estoy permitiendo el lujo de ganar y disfrutar con eso".
La influencia familiar y la maternidad
La relación con sus padres también ha evolucionado con el tiempo. Inicialmente, su madre veía la música como un "veneno" y temía que fuera "una desgraciada". Sin embargo, al ver que María ha vivido de la música durante 20 años sin pedirles ayuda, han aceptado su profesión.
La maternidad ha sido un punto de inflexión en la vida de María. "Cuando tuve hijos. A veces somos muy injustos como hijos y no nos damos cuenta de lo que significa ser padre. Yo conocí el amor cuando fui madre, todo porque lo de antes no era amor".
El proceso creativo y las experiencias personales
María ha sido transparente sobre sus experiencias personales, incluyendo su salud mental y el uso de sustancias. "Cuando tienes en la cabeza tanto desequilibrio y tantas idas y venidas, pues piensas que a lo mejor todos los artistas son iguales". Aunque reconoce haber probado drogas en el pasado, insiste en que no buscaba drogarse para componer. "Pero alguna rara vez he probado con otras cosas y ha funcionado. Pero no buscaba drogarme para componer, sino que daba la casualidad que en ese momento compuse".
De hecho, una de sus mayores éxitos, "Tenía tanto que darte", surgió de una situación casual. "Me quedé sola en casa, y dije: 'Bueno, voy a distraerme'". Sin embargo, también admite que hay canciones que no recuerda haber compuesto, como "Disparé".
Lidiando con la cordura y los diagnósticos
María ha enfrentado diagnósticos de trastorno límite de personalidad, bipolaridad y depresión psicótica. "Solo me lo han diagnosticado dos veces, de bipolar, cuando era joven, pero no me ha vuelto a decir nadie si soy bipolar o no. Y luego, depresión psicótica". Aunque la medicina le ayudó, se negó a ser una enferma crónica y buscó el origen de su estrés mental. "La medicina a mí me hizo mucho bien, pero yo me negaba a ser una enferma crónica, entonces me empeñé en ir al origen, dónde estaba ese estrés mental, por qué tenía tanto estrés mental... y entonces lo conseguí".
Después de 12 o 13 años, logró superar sus problemas de salud mental y sentirse libre. "Yo pensaba que mi personalidad era esa, pero ahora estoy fenomenal y soy libre. Me he quitado una losa de encima. Estaba enferma. Iba tirando, haciendo, lloraba por todo..."
"Libre": Un canto a las relaciones abiertas y la vulnerabilidad
Su canción "Libre" aborda el tema de las relaciones abiertas en el siglo XXI, explorando la vulnerabilidad y la capacidad de soltar a la otra persona. "Habla del amor, de las relaciones abiertas en el siglo XXI. Ahora podemos decirle a la otra persona nuestra necesidad de que esto sea así o no".
Colaboraciones y reflexiones finales
Una colaboración destacada en La escafandra es "Sueño" junto a Iván Ferreiro. María conectó con el mensaje de Ferreiro sobre la música como algo más que una competición y lo invitó a participar en la canción. "Es una canción que no le pega ni con cola, pero es tan romántica que quería quitarle ese punto ñoño con una voz masculina como la suya, que no se le presupone ñoñería por ningún lado".
Finalmente la artista también dejaba entrever que esta nueva parte de su trayectoria musical supone un continúo renacer, ya que habla de cinco cicatrices en siete vidas. «Yo me he muerto y he resucitado unas cuantas veces y ahora estoy viviendo mi última vida«, señalaba para explicar el significado.
Estas son las canciones que componen el album La Escafandra:
- Vuela
- Torpezas
- Sueño (con Iván Ferreiro)
- Libre
- Maldita Inocencia
El desafío de la autoedición
Nena Daconte ha compartido en sus redes sociales los costes de autoeditar su álbum La escafandra, revelando la inversión económica que implica ser una artista independiente. La producción, mezcla y masterización supusieron un desembolso de 17.000 euros, mientras que el pago a los músicos y el diseño del disco sumaron otros miles de euros. En total, la inversión superó los 58.000 euros, con un retorno estimado de 15.000 euros después de comisiones y gastos de distribución.
Con este gesto, Nena Daconte visibiliza la realidad económica de muchos artistas independientes y el esfuerzo que hay detrás de cada álbum.
En resumen, La escafandra es un testimonio de la evolución personal y artística de María Meneses, un viaje emocional que explora el amor, la superación y la búsqueda de la autenticidad. Con este álbum, Nena Daconte invita a sus oyentes a conectar con sus propias experiencias y a reflexionar sobre las barreras que construimos en nuestras vidas.
