¿Es necesario esperar a tener hijos antes de someterte a una cirugía mamaria? Intentaremos responder a esta pregunta tan frecuente. La respuesta dependerá de muchos factores.
Tener la imagen corporal que deseamos puede ser fundamental para gozar de una buena autoestima y seguridad en nosotras mismas. Sin embargo, existen situaciones en las que debemos tomar precauciones o incluso postergar unos meses nuestra operación, ya que podríamos poner en riesgo nuestra salud o los resultados de la intervención.
El aumento de pecho es una cirugía mamaria que en la actualidad ofrece grandes resultados, duraderos y eficaces, sin prácticamente riesgos ni complicaciones. Pero el embarazo es una de esas situaciones que pueden afectar al resultado de nuestro aumento de pecho, especialmente debido al uso de prótesis con gel de silicona.
Muchas pacientes se preguntan si el uso de estas prótesis puede afectar a su proceso de embarazo, si podrá llevar a cabo la lactancia o si el pecho se deformará. Desde una perspectiva profesional y crítica, el objetivo siempre será reducir riesgos y complicaciones y optimizar los resultados.
Si queremos hacernos un aumento de pecho durante el embarazo, lo mejor es que esperemos un tiempo y no lo hagamos a la vez, ya que esta intervención está desaconsejada para mujeres embarazadas. Hacerse un aumento de pecho antes o después del embarazo no tiene consecuencias negativas para nuestra salud y se puede realizar perfectamente, sin miedo de sufrir riesgos ni complicaciones.
Para responder a esta pregunta, lo más importante es saber en qué momento queremos ser madres, ya que esto nos ayudará a tomar mejor la decisión. Si queremos ser madres en un periodo de tiempo corto, debemos saber que la maternidad produce cambios visibles en nuestro cuerpo y, como no podría ser de otra manera, también en nuestro pecho.
Es normal que el pecho crezca y aumente su tamaño y grosor, lo que puede producir un estiramiento en la piel. La consecuencia de este proceso es que el pecho quede algo caído tras el periodo de gestación. Es por esto que es más aconsejable esperar a después de dar a luz para realizarnos un aumento de pecho.
Como ocurre con cualquier tipo de procedimiento, un aumento de senos durante el embarazo puede aumentar el riesgo de infecciones, hematomas y sangrado. Para quienes prefieren esperar pasar por el embarazo y el postparto sin la preocupación de un procedimiento quirúrgico, pero que aun así quieren mejorar la apariencia de sus senos de forma temporal, también hay opciones.
Aspectos a tener en cuenta en un Aumento de Pecho y Embarazo
Cuando se combinan decisiones importantes como someterse a un aumento de pecho y planificar un embarazo, es esencial tener en cuenta diversos factores médicos y estéticos que pueden influir en el resultado final. Aunque los implantes mamarios son perfectamente compatibles con la maternidad y la lactancia en la mayoría de los casos, cada mujer tiene una situación única que merece ser evaluada con detalle.
A continuación, te explicamos los aspectos más relevantes que debes considerar si estás pensando en realizarte una mamoplastia y también deseas ser madre, ya sea antes o después de la cirugía. Esta información te ayudará a tomar decisiones informadas y a optimizar tanto tu salud como tus resultados estéticos a largo plazo.
Impacto del tipo de incisión en la lactancia
La elección del tipo de incisión durante una cirugía de aumento de pecho puede influir en la capacidad de amamantar en el futuro. Las incisiones periareolares, al realizarse alrededor de la areola, presentan un riesgo ligeramente superior de afectar conductos galactóforos y nervios implicados en la lactancia. En cambio, las incisiones en el surco submamario o en la axila suelen minimizar este riesgo, al mantenerse alejadas de la glándula mamaria y sus conexiones funcionales. Es fundamental discutir este aspecto con el cirujano antes de la intervención si se planea ser madre posteriormente.
Un estudio publicado en Pediatrics encontró que las mujeres con incisiones periareolares tenían un riesgo significativamente mayor de insuficiencia en la lactancia en comparación con aquellas sin cirugía mamaria. El riesgo relativo fue de 4.55 (IC 95%: 2.21-9.43), lo que sugiere que este tipo de incisión puede afectar negativamente la capacidad de amamantar.
Ubicación del implante y su influencia en la lactancia
Los implantes mamarios pueden colocarse por encima del músculo pectoral (subglandular) o por debajo del mismo (submuscular). La colocación submuscular suele ser más recomendable para mujeres que desean amamantar, ya que preserva mejor la integridad de las glándulas mamarias y los conductos de la leche. Además, reduce el riesgo de compresión sobre los tejidos mamarios, lo que puede favorecer una lactancia más fluida y natural.
Riesgo de contractura capsular durante el embarazo y la lactancia
La contractura capsular es una complicación que puede presentarse tras una cirugía de aumento de pecho, y aunque no es común, los cambios hormonales y el aumento de volumen mamario durante el embarazo podrían desencadenarla o agravarla. Esta condición implica la formación de una cápsula fibrosa alrededor del implante, causando endurecimiento, dolor y alteración estética. Ante cualquier molestia o cambio en la forma del pecho, es fundamental acudir al cirujano para una evaluación precoz.
Seguimiento de los implantes durante y después del embarazo
Durante el embarazo y la lactancia, el cuerpo femenino atraviesa múltiples transformaciones, y los senos no son la excepción. Por ello, es recomendable realizar controles con el cirujano plástico para evaluar la integridad y posición de los implantes después del embarazo y la lactancia. Un seguimiento adecuado permite detectar a tiempo posibles desplazamientos, roturas o contracturas, y planificar intervenciones correctivas si fueran necesarias.
El Breast Implant Follow-Up Study (BIFS-001) evaluó a más de 4,600 mujeres que se sometieron a aumento de pecho y posteriormente dieron a luz. El estudio encontró que el 79.4% de estas mujeres amamantaron al menos a un hijo, y las complicaciones relacionadas con la lactancia fueron comparables a las de la población general. Esto resalta la importancia de un seguimiento adecuado para garantizar la salud tanto de la madre como del bebé.
Duración y necesidad de recambio de implantes tras el embarazo
Aunque los implantes mamarios no tienen una fecha de caducidad exacta, se estima que su vida útil ronda entre 10 y 15 años. El embarazo y la lactancia no dañan directamente los implantes, pero pueden alterar el tejido mamario circundante, generando cambios estéticos que motiven un recambio. Evaluar el estado de los implantes tras este periodo y consultar con el especialista es clave para mantener resultados estéticos y de salud óptimos.
Compatibilidad de implantes con la lactancia
La mayoría de las mujeres con implantes mamarios pueden dar el pecho sin inconvenientes. Las técnicas modernas de cirugía plástica respetan las estructuras necesarias para la lactancia, especialmente cuando se elige una incisión submamaria y la colocación submuscular. Es importante saber que los implantes no afectan la composición ni la calidad de la leche materna, por lo que amamantar con prótesis mamarias es seguro tanto para la madre como para el bebé.
Efectos estéticos del embarazo y la lactancia en los senos con implantes
Durante el embarazo, los senos aumentan de volumen y la piel se estira; tras la lactancia, puede producirse una pérdida de firmeza o una caída del pecho (ptosis). Estos cambios pueden alterar la posición o apariencia de los implantes. Aunque no representan un riesgo para la salud, sí pueden afectar la estética, llevando a algunas mujeres a considerar procedimientos de retoque como mastopexia o recambio de prótesis.
Si acabo de operarme, ¿cuánto tiempo debo esperar para quedarme embarazada?
Como ya sabrás, cada operación es diferente y cada paciente necesita un periodo de recuperación distinto. Lo normal es esperar a que el cuerpo se adapte perfectamente a la prótesis, generalmente esto suele ser alrededor de un año.
¿Cuánto tiempo debo esperar tras el parto para realizarme un aumento de pecho?
Durante el embarazo, el cuerpo suele sufrir una serie de cambios que afectan considerablemente a la forma, aumento del volumen de pecho, aumento de peso, etc. La recomendación es esperar entre 4 y 6 meses tras finalizar el periodo de lactancia.
Es muy importante que te informes y que resuelvas todas las posibles dudas que tengas si deseas someterte a un aumento de mamas y tener un bebé. Has de tomar una serie de decisiones sobre qué proceso hacer primero en función de tus prioridades. Como mencionamos antes, cada situación y cada caso es independiente en lo referente a cuánto tiempo debes esperar para tener un bebe si acabas de operarte o cuanto tiempo debes esperar para hacerte un aumento de pecho si acabas de ser mamá.
Es fundamental que la persona encargada de la cirugía estudie tu caso con detalle y que le traslades todas las preguntas que tengas sobre el proceso de aumento de pecho y el embarazo. Debes tener en cuenta que una cirugía de aumento de mamas realizada por unas manos inexpertas puede tener ciertas complicaciones en cuanto a los nervios mamarios para que la leche fluya.
Preguntas frecuentes sobre el aumento de pecho y el embarazo
- ¿Es posible que los implantes afecten la producción de leche materna? No, generalmente no afectan la producción ni los conductos, especialmente con ciertas incisiones y colocaciones.
- ¿Los cambios de peso durante el embarazo y la lactancia pueden dañar los implantes? No los dañan directamente, pero los cambios de volumen pueden afectar la estética y requerir una futura revisión.
- Si decido amamantar, ¿la leche materna podría estar en contacto con el implante o ser menos segura? No, la leche no entra en contacto con el implante. Su composición y seguridad no se ven afectadas.
- ¿Qué ocurre si ya estoy embarazada y no sabía que tenía que esperar un tiempo después de la cirugía? Informa de inmediato a tu cirujano y obstetra.
El pecho tras el embarazo: puede volver a ser como antes | Corpore Sano
En cualquier de estos casos, es posible encontrar mucha información al respecto en internet. Nosotros vamos a intentar de sintetizar las dudas más frecuentes de pacientes en nuestra consulta. Durante el embarazo, el pecho de la mujer sufre muchos cambios a consecuencia de las hormonas, sobre todo en el último trimestre, en el que aumenta notablemente la plenitud del seno. Al dar a luz, el pecho puede perder parte de este volumen, quedando desinflado.
En el caso de pacientes portadoras de prótesis, después del embarazo el pecho también cambia. Si bien los cambios son más limitados dado que los implantes son inertes a la acción de las hormonas. No obstante, especialmente tras la lactancia el aspecto del pecho puede ser de cierta flacidez. No es raro el caso de pacientes que tras la lactancia nos solicitan un recambio de implantes por otros de algo mayor tamaño para compensar esta situación. Aunque no ocurre así en todos los casos, es una condición que conviene tener en cuenta.
Después de una intervención de aumento mamario con prótesis, el cuerpo de la mujer necesita un tiempo para que las prótesis se acomoden y los tejidos acaben de cicatrizar correctamente. Las prótesis no interfieren en la capacidad de lactancia de la madre. Y una paciente portadora de prótesis puede perfectamente dar el pecho. No existe ninguna correlación entre pacientes portadoras de prótesis mamaria y los problemas que puedan surgir durante el embarazo.
La mastitis es una inflamación que afecta al tejido mamario y que suele venir provocada cuando el pecho no se vacía convenientemente y la leche materna queda retenida. Por lo que no existe ninguna evidencia de que los casos de mastitis en pacientes portadoras de prótesis sean consecuencia directa de llevar un implante mamario.
Si después del embarazo y la lactancia, no te gusta cómo te ha quedado el pecho, se puede planificar una intervención de cirugía mamaria, que podría combinarse con una mastopexia si fuera necesario recolocar la altura del complejo areola pezón. No obstante, se recomienda siempre esperar al menos 6 meses o 1 año desde que se terminó de dar el pecho, que es el tiempo aproximado que tarda el pecho en estabilizarse.
En pacientes con implantes mamarios que se han quedado embarazadas y que optan por amamantar a sus bebés, pueden sufrir bastantes cambios en la apariencia y plenitud de sus senos. Esto es debido a que, durante el embarazo y la lactancia posterior, el pecho se ve sometido a cambios bruscos de aumento y vaciamiento del mismo, que normalmente provocan distensión en el pecho.
Si la intervención de aumento de pecho se ha realizado correctamente, no debería afectar a la lactancia. Si amamanto, ¿Se deformará el pecho después de haberme hecho un aumento mamario? En un estudio publicado en el Plastic and Reconstructive Surgery en el 2008, se demostró que en presencia de un aumento de pecho, las mamas cambian debido al embarazo y no por la lactancia más o menos prolongada. Es decir, que tanto si llevo implantes como si no, hay una tendencia a la caida de los senos. Amamantar no determina un empeoramiento.
¿Cuándo hacerse una operación de pecho después de un embarazo?
Todos los que tenemos experiencia en cirugía plástica mamaria sabemos que es más sencillo hacer el bolsillo para un implante cuando la mujer ha tenido hijos que cuando todavía no los ha tenido. Esto es debido a que los senos sufren cambios durante el embarazo. Externos y visibles, como el aumento de volumen, el aumento de la areola y pezón, la hiperpigmentación de la piel, la aparición de venas superficiales e incluso de estrías.
E internos, como el aumento del tamaño de los lóbulos que producen la leche o la distensión de los ligamentos. Las mamas se preparan para la lactancia. Cuando ésta termina, se produce una involución. Es decir, la el tejido glandular vuelve al estado de reposo, el volumen mamario se reduce, la piel se encoge, la pigmentación desaparece. Desafortunadamente, las estrías que se hayan formado no desaparecen y el pecho muy posiblemente ya no será el mismo que antes del embarazo.
¿Cómo quedan los senos después de la lactancia?
Lo más habitual es que la mujer refiere que se le han «caído» los senos o que se los nota más vacíos. Puede que ambas cosas. Tras el embarazo y el cese de la lactancia suele haber un exceso de piel (que se ha distendido durante todo el proceso del embarazo) y una reducción de volumen del tejido mamario, especialmente en el polo superior. Al perder relleno en esta zona superior de los senos, la mujer refiere que se han vaciado. Este proceso es más ostensible después del segundo embarazo.
Cirugía plástica de la mama tras el parto
Una vez que cesa el estímulo de la lactancia, la mama comienza a involucionar, es decir, a recuperar el tamaño previo al embarazo. El problema es que los ligamentos y la piel se han distendido y éstos no se recuperan igual que la glándula. La mama cambia ligeramente de forma y posición y el cambio está en función de lo que haya crecido durante el embarazo, el tiempo total de estímulo (incluyendo la lactancia) y la calidad de los tejidos.
El cambio típico de la mama tras el embarazo es que queda como «vacía»: la glándula resbala sobre el músculo y llena más el polo inferior de la mama en detrimento del polo superior. En función de cómo se ha producido la distensión de los tejidos nos podemos encontrar con un exceso de glándula en polo inferior pero con posición correcta del complejo areola-pezón (pseudoptosis) o bien una malposición de éste que se sitúa por debajo del nivel del surco submamario (ptosis).
La mujer que nos consulta tras uno o varios embarazos presenta siempre una mama con las características antes descritas.
¿Qué podemos hacer para mejorar la mama tras el parto?
Hay que partir de la base que la mama que creemos no será la misma que existía antes del embarazo. La mama ha cambiado y su anatomía interna también. Tenemos una distensión de ligamentos y un exceso de piel en mayor o menor grado.
En los casos de atrofia de la mama con una buena posición (la mama no está caída), o hay una pseudoptosis (el tejido glandular está descolgado pero la areola sigue en buena posición por encima del surco submamario) basta con la inserción de un implante (aumento de mamas). Esto se puede hacer por cualquiera de las vias conocidas aunque nosotros preferimos la axilar y con el implante en posición subfascial. En mujeres muy delgadas usamos un doble plano, que significa que el polo superior está submuscular y el inferior subfascial o subglandular. Dado que nos falta volumen necesitamos un implante y que además trabaje de forma efectiva detrás de la glándula. En la mayor parte de casos elegimos un implante anatómico.
Una alternativa al implante es infiltrar tejido adiposo en el polo superior, para rellenarlo. Hay que tener en cuenta que otro de los cambios post embarazo es el acúmulo de grasa, y una intervención muy demandada es la liposucción de estos excesos (usualmente abdomen y caderas). La grasa puede «reciclarse» sirviendo para aumentar el volumen de la mama.
Mastopexia
Si los pechos están caídos y la areola ya está por debajo del surco submaamrio, la operación necesaria es una mastopexia. En función del tamaño de las mamas, del exceso de piel y de la posición del pecho podemos usar varias opciones: Quitar sólo piel alrededor de la areola, hacer una cicatriz vertical o una T invertida. Cuanta más piel sobra y más distancia hay de areola a surco, más cicatriz hemos de dejar.
Para el volumen mamario, si hay poco, usamos una prótesis. Esta prótesis normalmente no tiene más de 260 cc y preferimos la redonda de bajo perfil. Si hay glándula suficiente, podemos quitar una pequeña porción del polo inferior para ajustar el tejido y usar un implante para rellenar. O bien podemos usar el propio tejido glandular y suplementarlo con lipofilling,
Hay que esperar al menos 3-6 meses desde que se ha finalizado la lactancia para pensar en cirugía plástica-estética.
¿Existen soluciones sin cirugía?
Para la atrofia y caída de la mama no existen tratamientos no quirúrgicos. Tampoco para el abdomen una vez que se ha producido la diástasis, la separación de los músculos rectos. En el caso del abdomen pueden hacerse tratamientos justo después del parto para ayudar a la recuperación cutánea y muscular, como la radiofrecuencia o la electroestimulación. Pero habitualmente el tratamiento acaba siendo quirúrgico.
¿Cuando vuelven los pechos a la normalidad después del embarazo?
En realidad una vez que se ha dejado de amamantar, o si no se hace y se corta la producción de leche con bromocriptina. El tejido glandular vuelve a la normalidad y parece que células que ya no son útiles mueren y son fagocitadas (eliminadas por otras células). La mama vuelve a la normalidad, pero esto no significa que sea como la de antes del embarazo. Muy probablemente no.
Se calcula que el pecho puede tardar hasta un año en involucionar y normalizarse una vez se deja de amamantar.
¿Cuánto tiempo he de esperar a hacer una operación de pecho después de lactancia?
Pregunta importante. Para poder realizar una operación de senos tras el parto o lactancia hemos de esperar al menos 3 meses desde que se finaliza de forma efectiva. Lo ideal son 6 meses. Por tanto es posible llevar a cabo un aumento de mamas o una elevación de pecho en este periodo entre 3 y 6 meses.
Es muy importante que no haya ninguna toma. Mientras la mama está activa y produce leche hay un riesgo de mastitis y de contaminación del implante muy importante. Hay que pensar que una de las funciones saludables de la leche materna es aportar bacterias al colon del recien nacido. Una contaminación del implante puede dar lugar a una infección, o lo que es más frecuente, a una contractura capsular.
¿Qué ocurre si me quedo embarazada tras una operación de senos?
Pues nada. La mama cambiará como lo tiene programado exactamente igual que si no se tienen implantes. Se puede dar el pecho sin problemas dado que la glándula mamaria está por delante de la prótesis (da igual si el implante mamario está detrás o delante del músculo). Amamantar no es un problema ni para los senos ni para el bebé (la silicona no pasa al bebe, ni siquiera teniendo las prótesis rotas)
En cualquier caso, dado que tras una cirugía la mama tarda aproximadamente un año en normalizarse, es importante no quedarse embarazada dentro de éste año.
¿Cómo afecta el embarazo y la lactancia al pecho si tengo implantes?
Ni las mamas ni las prótesis se ven afectadas. Unicamente en caso de mastitis podría producirse una contractura capsular, por contaminación del implante. En cualquier caso, no es habitual.
Siempre que tenga decidido y claro la paciente que elegiría la opción de la lactancia materna en caso de tener hijos, practicaremos la intervención por vía axilar o submamaria, ya que en esos casos no se toca la glándula mamaria.
