La moda de tomar placenta humana, conocida como placentofagia, se ha extendido peligrosamente por Estados Unidos y Europa. Esta práctica, que consiste en consumir la placenta en cápsulas, cocinada o en batidos, ha ganado popularidad gracias a figuras del mundo del espectáculo como Tom Cruise, Kim Kardashian, EvaLuna Montaner y Jennifer López. Pero, ¿qué hay detrás de esta tendencia? ¿Cuáles son los verdaderos beneficios y riesgos de la placentofagia?
¿Qué es la Placentofagia?
La placentofagia es el acto de comer la placenta después del parto. Aunque esta práctica es común en muchos mamíferos, en humanos ha experimentado un resurgimiento en las últimas décadas, especialmente en Estados Unidos, Canadá y Europa. La placenta se puede consumir de diversas formas: cruda, cocida, en batidos o encapsulada, siendo esta última la más popular debido a su facilidad de consumo y menor impacto en el sabor.
El Proceso de Encapsulación
Convertir una placenta en cápsulas puede costar hasta 400 euros. El proceso implica cocer, deshidratar y moler el órgano. Aunque el consumo de la placenta se ha recomendado desde el año 1500 en la antigua China, donde se mezclaba con la leche humana como un antídoto para el agotamiento, su popularidad actual se debe más a la influencia mediática y testimonios personales que a la evidencia científica.
Posibles Beneficios Atribuidos a la Placentofagia
Los defensores de la placentofagia le atribuyen diversas propiedades beneficiosas para la salud de la madre, incluyendo:
- Aumento de la energía
- Mejora del estado de ánimo
- Mayor producción de leche materna
- Recuperación postparto más rápida
- Aporte de vitaminas y nutrientes
Se argumenta que la placenta contiene ácido hialurónico, colágeno, hierro, estradiol y progesterona, elementos que podrían contribuir a estos beneficios.
¿Qué es la placentofagia y cuáles son sus beneficios?
Riesgos y Advertencias de los Especialistas
A pesar de los testimonios positivos, los especialistas advierten sobre los posibles problemas de salud que puede generar este hábito. Entre los riesgos se incluyen:
- Posible contaminación de la placenta con bacterias o virus
- Riesgo de transmitir enfermedades o infecciones al bebé a través de la lactancia
- Exposición a metales pesados como cadmio, plomo y mercurio
- Interferencia con la lactancia debido a niveles residuales de estrógenos, progesterona y oxitocina
- Falsa sensación de seguridad, retrasando el acceso a tratamientos probados para la depresión postparto
Además, se ha expresado preocupación por el riesgo de contagio de enfermedades como SIDA y hepatitis.
La Falta de Evidencia Científica
Hasta la fecha, no hay estudios científicos serios que avalen la placentofagia en humanos. Organizaciones como el "Royal College of Obstetricians and Gynaecologists" (RCOG) afirman que no hay ninguna justificación médica para esta práctica. Las autoridades sanitarias de Estados Unidos también previenen contra los vendedores de cápsulas de placenta que realizan afirmaciones médicas no demostradas científicamente. No hay justificación médica para la placentofagia en relación con la lactancia materna.
Disparidad Legal en Europa
En Europa, la legislación sobre la placentofagia varía. En Francia, por ejemplo, está prohibida. Tras el parto, la placenta deja de ser propiedad de la madre y se destruye como material de riesgo biológico o se emplea para la investigación, previa autorización escrita. En España, existe un vacío legal al respecto.
Investigaciones en Curso
La placentofagia humana es un campo que se está empezando a estudiar. Investigadores como Daniel Benyshek, Sharon Young y Allison Cantor están llevando a cabo estudios para examinar la motivación y experiencias de las mujeres al consumir placenta. Un estudio realizado con 189 mujeres que ingirieron su placenta después de dar a luz reveló una variedad de experiencias, desde beneficios percibidos hasta efectos negativos como calambres uterinos, sangrado vaginal y problemas digestivos. Sin embargo, estos estudios son limitados y no permiten sacar conclusiones definitivas.
Tabla Resumen: Beneficios vs. Riesgos
| Beneficios Atribuidos | Riesgos Potenciales |
|---|---|
| Aumento de energía | Contaminación bacteriana o viral |
| Mejora del estado de ánimo | Transmisión de enfermedades al bebé |
| Mayor producción de leche materna | Exposición a metales pesados |
| Recuperación postparto más rápida | Interferencia con la lactancia |
| Aporte de nutrientes | Falsa sensación de seguridad |
Conclusión
Aunque la placentofagia ha ganado popularidad, especialmente entre celebridades y mujeres que buscan alternativas naturales para el postparto, es crucial considerar que la evidencia científica sobre sus beneficios es limitada y que existen riesgos potenciales para la salud de la madre y el bebé. Ante la duda, es fundamental consultar a profesionales de la salud y basar las decisiones en información respaldada por la ciencia.
