Victoria Federica Marichalar y Borbón, sobrina y ahijada del rey Felipe VI, celebró su 25 cumpleaños el 9 de septiembre. Se ha convertido en una de las figuras más mediáticas de la Casa Real, a pesar de que durante muchos años optó por mantener un perfil discreto, muy diferente al de su hermano Froilán.
Hija de la infanta Elena y de Jaime de Marichalar, nació en Madrid. Su nombre es un homenaje a dos mujeres clave en la historia de su familia, la reina Victoria Eugenia, su tatarabuela paterna, y la reina Federica de Grecia, su bisabuela materna.
Infancia y Educación
Junto a su hermano mayor, comenzó sus estudios en el colegio San Patricio de Madrid. Desde niña destacó por su serenidad y disciplina en las aulas, aunque sus verdaderas pasiones se encontraban fuera de ellas: la música, el ballet y, sobre todo, la equitación.
No es casualidad que hoy toque el piano con soltura, un talento que muchos vinculan con su tía abuela, la princesa Irene de Grecia. Cuando tan solo tenía dos años se trasladó con sus padres y su hermano mayor, Froilán, a Nueva York donde Jaime de Marichalar, quien el año anterior había sufrido un ictus, recibió sesiones de rehabilitación en el hospital Monte Sinaí; los Marichalar-Borbón regresaron a Madrid a finales de junio de 2003.
Al año siguiente, Victoria Federica inició su vida escolar junto a su hermano Froilán en el colegio San Patricio de Madrid. Desde un principio destacó por ser una alumna tranquila y disciplinada, que, al margen de sus buenas notas, mostraba sus preferencias por la equitación, el ballet y la música. A día de hoy toca muy bien el piano, habilidad sin duda heredada de su tía abuela, la princesa Irene de Grecia, quien ha dicho de ella “Es una niña que disfruta mucho con la música, el ballet y la armonía”.
En noviembre de 2007 se anunció oficialmente la separación de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, una noticia que ocupó titulares durante meses. Para Victoria Federica, que apenas tenía siete años, aquello supuso un cambio importante. Sin embargo, lo afrontó con naturalidad. Se instaló con su madre en Madrid, aunque mantenía frecuentes visitas a la residencia de su padre en el centro de la capital.
Frente al carácter más rebelde de su hermano Froilán, ella optó por mantener un bajo perfil y centrarse en sus estudios y aficiones. Victoria Federica debió adaptarse a la nueva situación familiar cuando el 13 de noviembre de 2017 se hizo pública la separación de sus padres. Tanto Victoria Federica como su hermano mayor, Froilán, se quedaron a vivir con su madre, aunque siempre que lo deseaban podían estar con su padre, en su triplex en pleno centro de Madrid.
Victoria superó esta histórica ruptura real sin grandes problemas y logró mantenerse en un discreto segundo plano, alejada del foco mediático. En 2012, Victoria Federica dejó el colegio de San Patricio para estudiar durante tres años en el internado Mayfield St. Leonard, a 64 kilómetros de Londres donde la joven royal pudo practicar una de sus grandes pasiones, montar a caballo.
En 2015 regresó a Madrid para ingresar en la International School, donde acabó la Secundaria y obtuvo el título de Bachillerato Internacional. Posteriormente, inició estudios universitarios en Business en The College for International Studies, una universidad estadounidense que tiene convenio con Endicott College y que está ubicada en el centro de Madrid, pero finalmente optó por dejar esa vía académica.
Ascenso como Influencer
Tenía claro que su camino estaba en otra dirección, ser influencer. Ese escaparate digital la ha consolidado como uno de los perfiles más seguidos de la esfera española vinculada a la realeza.
Fue a partir de los 18 años cuando empezó a aparecer en eventos de moda y a relacionarse con otros nombres conocidos del panorama influencer, como Tomás Paramo o María Pombo. Desde 2015 tiene cuenta privada en Instagram y actualmente la utiliza como su herramienta de trabajo para mostrar sus looks ya que la hija mayor de la infanta Elena se ha convertido en todo un icono de moda y estilo para una gran parte del público más joven.
Victoria se consolidó como influencer cuando cumplió los 18 años. Desde entonces se le ha visto acudir a muchos eventos y actos sociales y surgir amistades con otros influencers bastante conocidos como son el matrimonio formado por María G. Además, recientemente ha sido nominada a los Premios Forbes 2025 que premia a los mejores creadores de contenido de España.
Tal y como dicen en la web de Lecturas, Victoria podría haberse infiltrado ácido hialurónico en los labios para aumentar su volumen, asimismo, la toxina butolínica en el tercio superior le habría proporcionado volumen y estructura al pómulo, habría revitalizando su apariencia y corregido la tristeza en la mirada.
Aunque la exposición pública forma parte de su día a día, Victoria Federica ha sabido encontrar un equilibrio. A diferencia de otros miembros de la familia, no busca el protagonismo por polémicas ni declaraciones llamativas.
Victoria conocía al famoso dj de la jet del país Jorge Bárcenas a finales del verano de 2029 en el Festival Starlite, en Marbella. Su relación duró unos tres años y su relación nunca fue confirmada. Otro de los amores que se le atribuyen a la hija de la infanta es Gonzalo Caballero, un joven torero con el que incluso llegó a compartir piso en Madrid.
A los 25 años, Victoria Federica se consolida como una de las figuras jóvenes más influyentes de España. Con una comunidad digital en constante crecimiento, contratos con firmas de moda y una agenda social cada vez más activa, todo apunta a que seguirá reforzando su papel en el sector de moda y lifestyle.
Salto a la Televisión
Será el debut televisivo de la nieta del Rey emérito, que participará además en uno de los concursos de Atresmedia.
"El Hormiguero" no puede arrancar de manera más brillante la semana con una gran exclusiva, siendo el primer programa de la televisión española que tendrá en su plató a la nieta del Rey emérito y sobrina de Felipe VI, Victoria Federica, que debutará en la pequeña pantalla en el espacio de Antena 3 liderado por Pablo Motos.
La hija menor de la infanta Elena contará cómo han sido las grabaciones del concurso de Atresmedia "El Desafío", presentado por Roberto Leal, en el que participará recientemente en su nueva edición, que cuenta además de la propia Victoria Federica con grandes personalidades de nuestro país como son Genoveva Casanova, Lola Lolita, Susi Caramelo, Feliciano López, El Cordobés, Roberto Brasero y Gotzon Mantuliz.
Linaje y Familia
Victoria Federica de Marichalar y Borbón, nacida el 9 de septiembre de 2000 en Madrid, es la segunda hija de la Infanta Elena de Borbón y Jaime de Marichalar. Nieta de los reyes eméritos de España, Juan Carlos I y Sofía de Grecia, y sobrina del rey Felipe VI, ocupa el quinto lugar en la línea de sucesión al trono español.
Fue bautizada el 11 de octubre de 2000 en la pila del Palacio Real con agua del río Jordán, y sus padrinos fueron su tío, el entonces príncipe Felipe, y su tía paterna Ana de Marichalar. Su nombre completo rinde homenaje a figuras de su familia, como su tatarabuela Victoria Eugenia de Battenberg y su bisabuela Federica de Hannover.
Ahora, el mismo día en el que cumple 24 años, da su salto a la televisión con el programa de las hormigas de Antena 3 y el concurso "El Desafío" de la casa Atresmedia.
El pasado 6 de abril José Luis Martínez-Almeida (48 años) y Teresa Urquijo (27) protagonizaron la gran boda del año. Según publicó ¡HOLA! este pasado miércoles, 17 de abril, ambas familias refuerzan sus lazos por la relación sentimental entre Irene Urdangarin (18) y Juan Urquijo (25), cuñado de José Luis Martínez-Almeida. Su noviazgo es especialmente llamativo, no sólo por su figura dentro de la sociedad española. También porque comparten lazos de sangre. Sus abuelos maternos, el emérito Juan Carlos y Teresa de Borbón dos Sicilias y Borbón-Parma (87), son primos.
Juan Urquijo es la primera pareja sentimental que se le conoce. Ambos son descendientes de Carlos de Borbón de las Dos Sicilias, pero también del rey Alfonso XII. Es la sobrina mayor y ahijada del rey Felipe VI y uno de los miembros menos conocido de la Familia Real española.
Hace unas semanas su identidad trascendió públicamente por convertirse en el cuñado del alcalde de Madrid. Su romance habría comenzado tras coincidir el pasado verano gracias a Victoria Federica de Marichalar (23). La prima de Irene Urdangarin y Juan Urquijo estudiaron en el mismo colegio: el St. George's de La Moraleja.
Pese a ser nieta de lo Reyes eméritos, la hija menor de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin ha mantenido una vida discreta. Hasta el pasado verano, cursaba sus estudios escolares en Ginebra. Terminó en junio de 2023, poco después de alcanzar la mayoría de edad y previo a su reencuentro con Juan Urquijo. Entonces, Irene Urdangarin decidió tomarse un año sabático, por lo que no ha comenzado su etapa universitaria.
Victoria Eugenia de Battenberg
Victoria Eugenia de Battenberg pisó suelo español por primera vez el 27 de enero de 1906, acompañada de su madre la princesa Beatriz de Reino Unido y tras prometerse con el rey Alfonso XIII, para tomar chocolate con su futura suegra, la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, en el Palacio Miramar de San Sebastián. Después de 25 años como reina consorte abandonó el Palacio Real de Madrid el 15 de abril de 1931, un día después de que fuese proclamada la Segunda República.
El 7 de febrero de 1968, consumidos casi 37 años en el exilio, volvió para amadrinar a su bisnieto, el actual Felipe VI, la tarde siguiente. La reina Ena, como se la conocía cariñosamente, viajó en coche desde Montecarlo, donde acostumbraba a pasar los inviernos en la villa del príncipe Pierre, hasta Niza para tomar el avión de Air France que la condujo al aeropuerto de Barajas.
A pie de escalera una azafata le ofreció un ramo de flores con el que posó para la prensa francesa, consciente de la importancia de la vuelta de la escocesa. Tras cruzar los Pirineos, la abuela del rey Juan Carlos y su séquito brindaron con champán.
Cuando a las cinco menos 10 de la tarde la nave tomó tierra y se abrió la puerta, Victoria Eugenia no se esperaba semejante comitiva. A pie de pista la esperaban su hijo Juan de Borbón y Battenberg, seguido de otros miembros de la familia, varios ministros del Gobierno de la dictadura, consejeros privados del conde de Barcelona y numerosos espontáneos que agitaban la bandera nacional. Algunas crónicas hablan de unos 5.000 curiosos. La última reina consorte de España, que todavía no había cumplido los 81 años, vistió un traje color café con leche bajo un abrigo de pelo caoba a juego con el sombrero y se adornó con unas perlas que le había regalado la infanta Isabel La Chata, tía de su marido, quien todos los 25 de mayo le enviaba un detalle para conmemorar su llegada a España, ya para contraer matrimonio con el joven rey Alfonso el día 31 de ese mismo mes de 1906. También llevaba, colgando de una pulsera, la cruz que le había entregado la reina Federica de Grecia.
A modo de bienvenida, en el palacio de la Zarzuela se organizó un té al que asistieron Francisco Franco acompañado de su mujer, Carmen Polo, los condes de Barcelona, las infantas Pilar y Margarita, los anfitriones, Juan Carlos y Sofía, y la mencionada Federica de Hannover, abuela materna del recién nacido, Felipe de Borbón y Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, a quien tuvo la oportunidad de conocer su real bisabuela paterna.
Por la tarde, sobre las seis, Victoria Eugenia volvió de nuevo a la Zarzuela para asistir al bautizo del infante Felipe, tercer hijo y primer varón de su nieto y también ahijado Juan Carlos de Borbón y Borbón.
Poco antes de las siete, la reina y madrina hizo su entrada en el salón con el bebé en brazos vestido con el mismo faldón de encajes que había estrenado su padre el 25 de enero de 1938 en Roma. De oficiar la ceremonia, a la que asistieron cerca de 200 invitados, se ocupó el arzobispo de Madrid, Casimiro Morcillo, ayudado por el arzobispo de Sión y vicario general castrense. Para llevar a cabo el sacramento se acercó hasta palacio la pila bautismal de Santo Domingo de Guzmán, una tradición, la de bautizar a los príncipes e infantes en la misma bañera que el fundador de los dominicos, que inició Felipe III con su hijo Felipe IV en Valladolid en 1605.
Victoria Eugenia se engalanó con un conjunto de vestido dorado de encaje con detalles en calabaza por debajo de la rodilla y chaqueta a juego con los puños ribeteados en visón castaño, varios hilos de perlas de las joyas de pasar, pendientes, anillos y pulsera de brillantes y perlas y broche y brazalete de diamantes. Como collar eligió el hilo de perlas gruesas de la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena que recibió del mismo rey cuando se casó con el conde de Barcelona en 1935. La abuela materna, Federica de Grecia, prefirió cubrirse de gris y colgar de su collar de numerosas filas de perlas el pendentif de rubí rodeado de diamantes que heredó su primogénita, la reina Sofía.
Terminada la ceremonia, la griega cogió a Felipe Juan Pablo Alfonso de todos los Santos en brazos y, amparada por su esposo y sus hijas, las infantas Elena y Cristina, se lo fue presentando a todos los convidados.
El día 9 de febrero, Victoria Eugenia cumplió su sueño de volver a visitar el hospital de la Cruz Roja, ese en el que tantos esfuerzos había invertido durante su etapa como consorte. Allí fue recibida con gran entusiasmo por el presidente de la Cruz Roja, Enrique de la Mata, las damas de la Cruz Roja, enfermeras, mojas, alumnas y pacientes.
El día 10, sobre las seis de la tarde, Victoria Eugenia se acercó -escoltada por los príncipes de España (título inventado por Franco), Juan Carlos y Sofía, y el jefe de su Casa- a la iglesia de San Jerónimo el Real en la que había contraído matrimonio con el rey de España. El párroco Santiago Cornejo hizo las veces de guía por el templo durante esta visita privada. La reina viuda desde 1941, se entretuvo observado las pinturas del altar y el órgano, regalo de su suegra, María Cristina de Habsburgo-Lorena, a la parroquia con motivo de la boda de su hijo.
El domingo 11 de febrero, abrigada con el mismo sobretodo de piel con sombrero a juego con el que había aterrizado, Ena tomó el avión de vuelta a Niza en olor de multitudes. Iberia había puesto a su disposición la máquina Palma de Mallorca DC-9. A despedirla, además de numerosos monárquicos, acudieron los condes de Barcelona, los príncipes de España, el ministro del Aire, teniente general Jorge Lacalle, y el alcalde de Madrid, Carlos Arias.
El 15 de abril de 1969 la reina falleció en Lausana y sus restos fueron enterrados en la iglesia de Sacre Coeur de la ciudad suiza. El 25 de abril de 1985 ‘volvió’ a España por expreso deseo de su nieto, Juan Carlos I, que llevaba reinando una década.
Relaciones Familiares y Ascendencia Real
Del príncipe Juan Adan II de Liechenstein a Alberto II de Mónaco, todos tienen algún ascendiente en común con doña Sofía. Eso incluye también a su marido, don Juan Carlos, que como ella desciende de la reina Victoria de Reino Unido: Victoria Eugenia de Battenberg, abuela paterna del rey emérito, era nieta de la monarca británica al igual que el bisabuelo de doña Sofía, el káiser Guillermo II, último emperador de Alemania y abuelo materno de la reina Federica.
Los padres de Felipe VI son por tanto primos terceros entre sí, el mismo grado de parentesco que tiene doña Sofía con la actual monarca de Reino Unido, Isabel II, así como con los reyes Carlos XVI Gustavo de Suecia, Margarita II de Dinamarca y el que antes que don Juan Carlos fuera su pretendiente, Harald V de Noruega.
Pablo I de Grecia, bisabuelo paterno de doña Sofía y fundador de la actual casa real griega, nació siendo príncipe de Dinamarca como hijo del rey danés Christian IX. Por eso los miembros de la familia real griega nacen con el título de "príncipes de Grecia y Dinamarca", y de ahí también el hecho de que el rey de España y Felipe I de Bélgica compartan una gota de sangre además de nombre: la reina Astrid de Bélgica, abuela del actual monarca belga, era bisnieta de Christian IX de Dinamarca, tatarabuelo paterno de doña Sofía.
Para encontrar el ascendente común entre doña Sofía y Guillermo Alejandro I de Países Bajos hay que acudir a la familia de su madre, la reina Federica. Nacida con el título de princesa de Hannover, la abuela materna de Felipe VI descendía además de esta casa de la nobleza alemana de la familia imperial rusa. Su madre, la princesa Victoria Luisa de Prusia, era tataranieta del zar Pablo I, hijo de la famosa Catalina la Grande y tatarabuelo a su vez de la reina Juliana, abuela del actual rey de Países Bajos. Por lo tanto, doña Sofía y el marido de Máxima de Holanda son primos quintos.
Trepando ahora la rama Hannover, encontramos otro pariente ilustre: doña Sofía es prima carnal del todavía marido de la princesa Carolina de Mónaco, Ernesto de Hannover. En efecto, los dos son nietos del que fuera pretendiente al trono de Hannover como Ernesto Augusto III, padre tanto de la reina Federica como del padre del príncipe Ernesto.
Nacido en la isla de Corfú como príncipe de Grecia y Dinamarca, el consorte de Isabel II fue nieto por parte de padre de Jorge I de Grecia y primo carnal de Pablo I, padre de doña Sofía.
Tabla de Relaciones Familiares Clave
| Personaje | Relación con Victoria Federica |
|---|---|
| Rey Felipe VI | Tío y Padrino |
| Infanta Elena | Madre |
| Jaime de Marichalar | Padre |
| Reina Victoria Eugenia | Tatarabuela Paterna |
| Reina Federica de Grecia | Bisabuela Materna |
| Rey Juan Carlos I | Abuelo |
| Reina Sofía | Abuela |
