La semana 18 de embarazo marca la transición del cuarto al quinto mes y constituye un momento importante en la gestación, donde el bebé sigue creciendo y ganando peso. En esta etapa, tanto la madre como el bebé experimentan cambios significativos.
Un bebé de 18 semanas tiene el tamaño de una patata grande, midiendo aproximadamente 14 cm y pesando alrededor de 200 gramos. A partir de esta etapa, el bebé comenzará a crecer mucho más rápidamente y, según vaya ganando masa, también crecerá la tripa de la madre.
Desarrollo del Bebé en la Semana 18
Durante la semana 18, el bebé continúa desarrollándose en el interior de su madre. La piel se vuelve más gruesa y las uñas están completas. Esta semana es crucial para el desarrollo del sistema nervioso, que crea conexiones complejas. Además, el gusto se afina, permitiendo al feto distinguir entre sabores como ácido, amargo, dulce y salado, gracias al desarrollo de las papilas gustativas.
El oído se vuelve muy sensible, y el pequeño puede responder a sonidos fuertes o repentinos con patadas o movimientos. En la ecografía de la semana 18 se visualizan las cuatro cámaras cardiacas y mediante una ecografía Doppler se puede ver el recorrido de todos los vasos sanguíneos del cuerpo del bebé.
El corazón del feto está dividido en cuatro cámaras (dos aurículas y dos ventrículos) y cuatro válvulas (tricúspide, mitral, aórtica y pulmonar). Parte de la sangre de la aurícula derecha pasa directamente a la aurícula izquierda a través de un agujero llamado foramen oval, evitando así el paso de esa sangre por los pulmones.
Los pies y las piernas están moldeados. En su interior se visualizan sombras oscuras que corresponden a los centros de osificación. Es decir, las porciones cartilaginosas que hasta el momento han formado el esqueleto del feto, se transforman en tejido óseo.
En la semana 18 de embarazo, en el desarrollo del feto se distinguen perfectamente los genitales externos de las niñas. Estas ya cuentan en sus ovarios con todos los óvulos que tendrán al nacer, además de otros órganos como vagina, útero y trompas de Falopio.
En los pulmones se están formando los alvéolos, unos pequeños sacos que se encuentran al final de los bronquios y que cuando nazca se llenarán de aire. De momento no utiliza sus pulmones porque el oxígeno le llega a través de la placenta y el cordón umbilical. Pero es importante, que se empiecen a formar en este segundo trimestre de gestación, ya que en el supuesto de que el bebé naciera de forma prematura -antes de la semana 36 - tendría posibilidades de sobrevivir.
Ya veíamos en la semana 11 de desarrollo fetal que el bebé empezaba a tragar líquido amniótico. Ahora ya lo hace en grandes cantidades y su estómago del bebé funciona, al menos para digerir este fluido. Ese líquido amniótico que tu bebé traga lo elimina a través de la orina. De hecho, a partir de ahora el líquido amniótico está producido en un 90 por ciento por su riñón.
Pero además en su intestino, a partir de la semana 18 de desarrollo fetal, el bebé empieza a acumular algunos deshechos (restos epiteliales, células muertas…). “El meconio indica que el aparato digestivo ya ha empezado su motilidad y se prepara para empezar su función en el recién nacido.
Entre las divertidas muecas que hace os sorprenderá teniendo hipo.
18 semanas de embarazo - Cuarto mes - EMBARAZOYMAS
Cambios y Síntomas en la Madre
En las 18 semanas de embarazo la barriga de la madre es bastante notable, generalmente te debrias sentir en muy buena forma, aunque ocasionalmente puedes sentir dificultad para resppirar al caminar o hacer ejercicio físico, es completamente normal y está provocado por el aumento de volumen del útero. Lo que ejerce presión sobre la vejiga, haciendo que las ganas de orinar sean más frecuentes, incluso por la noche. ¡Esto también es normal! Después de dar a luz, todo volverá a la normalidad.
La embarazada habrá ganado unos 4 o 5 kg de peso. El útero llega dos dedos por debajo del ombligo.
- Micción Frecuente: El aumento del volumen del útero comprime la vejiga, incrementando la necesidad de orinar, incluso durante la noche.
- Estreñimiento: Las hormonas del embarazo y la compresión del útero sobre los intestinos pueden enlentecer la digestión y dificultar el vaciamiento de los intestinos.
- Hemorroides: El estreñimiento puede favorecer la aparición de hemorroides debido al aumento de presión en las venas rectales.
- Aumento del Apetito: Es habitual tener más apetito, ya que los requerimientos del bebé y la placenta son mayores.
- Movimientos Fetales: A partir de la semana 18, ya es habitual empezar a notar los movimientos del feto, primero como pequeños “retortijones” o “mariposas” en el abdomen y después poco a poco se van identificando mejor las patadas y movimientos del bebé.
- Telangiectasias o Arañas Vasculares: Pueden aparecer en la piel de cualquier parte de tu cuerpo pequeñas zonas rojas con múltiples vasos sanguíneos en su interior.
- Fatiga y Disnea: Como consecuencia de este aumento de volumen pueden presentarse una serie de síntomas que empiezan a ser más o menos evidentes a partir de las 18 semanas de embarazo. Uno de ellos es una mayor sensación de fatiga (disnea) al realizar algún tipo de movimiento: muchas mujeres notan que se quedan sin aliento y la mayoría pueden comprobar que su ritmo cardiaco se acelera. Todo ello es absolutamente normal.
Otros síntomas de una embarazada de 18 semanas pueden ser los mareos, especialmente al levantarte rápidamente. En este caso la causa es una caída repentina de la presión arterial, que se produce porque el sistema cardiovascular no reacciona tan rápido a los movimientos como antes del embarazo. El consejo es avanzar lentamente, para evitar movimientos bruscos.
A partir de la semana 18 de embarazo, también se da una fase que hace que las articulaciones y los ligamentos se vuelvan menos sólidos, especialmente en la zona de la pelvis que se prepara para acoger mejor al bebé durante el rápido crecimiento de los próximos meses: todo esto podría provocar algún dolor en el hueso de la cadera, pubis o en general algo de flacidez en las rodillas.
Entre los cambios de tu cuerpo el peso ya estará en torno a los 4kg. Tu útero va ganando tamaño y subiendo a casi la altura de tu ombligo. La vejiga se comprime y la sensación de tener ganas de ir al baño es más constante. A veces esa sensación responde a infecciones de orina que son muy habituales también. Observáos pero no os mediquéis en ningún caso sin que os lo recete vuestro médico.
Puede que tengas ardores y mucho apetito. Incluso, es posible que tengáis que ir cambiando la postura para dormir, sobre todo si estáis acostumbradas a dormir boca abajo. Lo mejor es dormir sobre el lado izquierdo con un cojín entre las piernas. El estreñimiento será otro de vuestros compañeros habituales.
Consejos para Sobrellevar la Semana 18
Toda embarazada debe prevenir el estreñimiento para intentar evitar en lo posible las temidas hemorroides. Para ello se aconseja evitar el estreñimiento con una dieta rica en líquidos, vegetales y fibra, baños de asiento con agua fría y sal gorda y la utilización de pomadas locales con antiinflamatorios y anestésicos para aliviar el dolor.
Algunas embarazadas sienten molestias poco agradables, además del ardor de estómago. Una recomendación para aliviar el reflujo estomacal es comer menos cantidad de alimento y masticarlo todo bien. Además, es aconsejable evitar los alimentos grasos y picantes.
Hay que seguir hábitos saludables a lo largo de todo el embarazo, evitando el alcohol y el tabaco.
Dado que el oído del tu bebé ahora es muy sensible, es el momento adecuado, si aún no se ha hecho, de empezar a hacerle sentir la presencia del padre. Aprovechando los momentos de relación con la madre, para hablar con el bebé o cantarle una canción. Los estudios dicen que los bebés ya escuchan lo que se produce a su alrededor antes de la semana 18 de embarazo, así que no es demasiado pronto para hablarle. Y si te les gusta leer, pueden coger su libro favorito y leer unas líneas: ¡se convertirá también en un auténtico momento de relajación para la futura madre!
Además, habiendo repasado ya los posibles síntomas que la madre puede sufrir en la semana 18 de gestación, el padre asegúrarse de ayudarla lo máximo posible, y ser paciente y comprensivo. Habiendo pasado ya la mitad del embarazo, es ahora cuando más apoyo va a necesitar la futura madre.
Alimentación y Precauciones
Tan importante es ingerir alimentos sanos, como evitar aquellos que pueden resultar dañinos en el embarazo, como las carnes, huevos o pescados crudos o poco hechos. Una de tus preocupaciones ahora que estás embarazada es el correcto desarrollo de tu bebé. Y en tu alimentación tienes una aliada. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.
El parásito, gusano o larva llamado anisakis se encuentra en el pescado crudo o poco cocinado. Por eso se aconseja no comer pescado crudo o de dudosa procedencia. Los síntomas en la mujer embarazada aparecen en un plazo máximo de 24 horas tras la ingesta de pescado con anisakis. Estos consisten en náuseas y vómitos continuos acompañados de fuertes dolores abdominales, fiebre y en ocasiones erupción cutánea.
La clave para evitar la infección por anisakis es la prevención:
- Congelar el pescado a -20ºC durante al menos 72 horas. Los pescados que se consumen crudos como el sushi, el sashimi, el ceviche, el tartar de atún, los boquerones en vinagre, los marinados o los ahumados, deben haber estado congelados en esas condiciones.
- Cocinar el pescado a 70 ºC.
- Comprobar el aspecto del pescado antes de consumirlo: olor y color.
- Lavarse las manos después de limpiar el pescado y haber extraído las vísceras.
Es importante recordar que ni el vinagre ni la sal eliminan el anisakis. El pescado que se ultracongela en alta mar no supone ningún peligro para la salud porque se le extraen las vísceras nada más capturarlo, y de esta forma, se eliminan las larvas de anisakis.
Para evitar infectarse por el anisakis, la mujer embarazada debe llevar a la práctica de manera responsable todas las medidas preventivas expuestas.
Pruebas Diagnósticas en la Semana 18
En algunos países como Estados Unidos se realiza en esta semana el cuádruple test o "quad-screen" test. Es un test diagnóstico similar al triple test, pero con la determinación sanguínea de un cuarto marcador sanguíneo: la inhibina A.
Ecografía de la Semana 18
Durante la ecografía de la semana 18, se pueden observar varios aspectos del desarrollo del feto:
- Corazón: Se visualizan las cuatro cámaras cardiacas.
- Columna: Se puede ver un corte de la columna fetal con las vértebras cervicales, dorsales, lumbares y sacras.
- Estructuras Faciales: En la ecografía de la semana 18 de gestación será posible observar al bebé chuparse el dedo y sonreír.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto tiempo de embarazo es la semana 18?
La semana 18 forma parte del quinto mes de embarazo y, por tanto, del segundo trimestre de gestación.
¿Cuál es el tamaño del bebé en la semana 18 de embarazo?
Cada bebé puede desarrollarse de manera diferente, pero lo habitual es que en la semana 18 de embarazo el bebé mida alrededor de 13 y 14 cm y pese unos 150-200 gramos.
¿Se puede saber si es niño o niña en la semana 18 de embarazo?
Sí, pero también se puede saber desde la semana 15 de embarazo a través de una ecografía. Sin embargo, si es un embarazo gemelar es más complicado conocer el sexo de los bebés, ya que podrían taparse uno al otro.
