Superhéroes en Pañales: Origen y Características

El concepto de superhéroe ha evolucionado significativamente desde sus inicios. Exploraremos el origen de los superhéroes, sus características distintivas y cómo han influido en la cultura popular, especialmente en el contexto de personajes infantiles o adaptaciones cinematográficas.

Portada de Action Comics #1, donde apareció Superman por primera vez.

El Origen de los Superhéroes

La RAE define a un superhéroe como un «Personaje de ficción que tiene poderes extraordinarios». Sin embargo, esta definición puede ser confusa. Muchos consideran que el primer superhéroe oficial es Superman, cuya primera publicación fue en junio de 1938. Creado por Jerry Siegel y Joe Shuster, Superman causó sensación por ser diferente a los héroes y justicieros enmascarados de la época. Él era extraterrestre, tenía superfuerza y rayos de luz en los ojos. El personaje era una mezcla de conceptos propios de la ciencia ficción y la literatura heroica.

En las primeras décadas del Siglo XX, en los Estados Unidos triunfaron las revistas "pulp", una serie de publicaciones baratas especializadas en diferentes géneros de ficción con las que aprendieron a leer a varias generaciones y que marcaron para siempre la cultura popular norteamericana. Por sus páginas pasaron Tarzán de los Monos, Conan el Bárbaro, El zorro, Fu Manchú, La Sombra o Los mitos de Chtulhu. Esas revistillas baratas tuvieron una influencia fundamental en la cultura popular occidental, no solo en la literatura, sino en otros medios de posterior desarrollo como el cómic o el cine.

Con la llegada de la Era Industrial se simplifica y economiza enormemente la impresión y la distribución. En las décadas sucesivas, los libros y la prensa llegan a más público que, a su vez, demanda cosas menos serias y más entretenidas. En la prensa satírica de los siglos XIX y XX proliferan las caricaturas y las tiras cómicas. Conforme estas obras gráficas van adquiriendo complejidad, se va gestando un nuevo formato narrativo, el cómic.

Características Clave de los Superhéroes

La hibridación de géneros es la clave para entender el diseño de superhéroes. Batman, el siguiente boom de DC comics, es un héroe enmascarado que toma su estética de la literatura gótica, resuelve crímenes como en las novelas policiacas y se ayuda de gadgets tecnológicos propios de la ciencia ficción. En Marvel mezclan las historietas bélicas con sueros y materiales propios de la ciencia ficción y consiguen crear al supersoldado Captain America.

En Fawcett Comics llevan la hibridación aún más lejos cuando publican uno de los cómics más vendidos de la historia, Captain Marvel (Shazam). Este niño superhéroe recibe sus poderes de un hechicero que le da los atributos de un montón de dioses del Olimpo y puede invocarlos con la palabra mágica «¡Shazam!». Captain Marvel es en su génesis: mitología clásica y literatura de espada y brujería.

Los universos de los superhéroes son compartidos, persistentes y mantienen una coherencia que dura décadas. Pese a ese hándicap, actualmente los elementos de diferentes géneros narrativos siguen mezclándose sin pudor en los cómics. Es habitual ver a los héroes mutantes de Marvel (X-Men) protagonizar sagas galácticas (Imperio Shi’ar) que no tienen nada que envidiar a las mejores space-operas, o incluso tienen sus historias de terror-espacial (Los Nido).

Superhéroes y Adaptaciones Cinematográficas

Las adaptaciones cinematográficas de cómics de superhéroes a menudo toman libertades creativas con respecto al material original. Wanted, la película, nos gusta menos a los que hemos leído el cómic, claro. Los golpes de efecto del cómic están dirigidos a un público que ya conoce los pilares del universo del cómic de superhéroes y que entiende cuándo se están pervirtiendo. Y llevar esa propuesta al cine de forma fiel hubiese sido demasiado extravagante para demasiada gente.

Pasa algo parecido a la situación que atravesamos ahora con Supercrooks: la película y el cómic se están escribiendo a la vez, en paralelo, y a partir de ahí no se puede hablar de fidelidad de la película respecto al cómic, sino que la interpretación que hizo Matthew Vaughn conforme iba recibiendo la historia de Mark Millar iba en otra dirección.

Si la película puede satisfacer al fanático de Mark Millar que hasta ahora se ha sentido un poco traicionado por las películas será porque yo mismo soy fanático de Millar desde hace ya más de diez años. Toda la primera década del siglo me la pasé sintiendo un fervor absoluto por sus tebeos, antes de que se hiciesen populares. En este sentido reconozco que las ideas que plantea Millar que son más osadas o aparentemente difíciles de llevar al cine son en las que más empeño voy a poner.

Superhéroes en Netflix: "Educar a un superhéroe"

Si disfrutaste del tono fresco y el enfoque más humano de Wonder Man en Disney+, existe una joya en Netflix que comparte esa misma esencia íntima y alejada de los grandes eventos épicos tradicionales. Se trata de ‘Educar a un superhéroe’ (Raising Dion), una producción apadrinada por Michael B. Basada en el cómic de Dennis Liu, la serie se desmarca de las capas y las grandes metrópolis para situarnos en el salón de Nicole (Alisha Wainwright), una madre viuda que lucha por criar a su hijo Dion tras la misteriosa muerte de su marido Mark (interpretado por el propio Michael B.

El conflicto estalla cuando Dion, un niño pequeño y carismático, comienza a manifestar habilidades sobrehumanas: telequinesis, invisibilidad y manipulación de la materia. A pesar de contar únicamente con dos entregas, la serie dejó una huella importante en el catálogo de Netflix.

La Evolución del CGI en Películas de Superhéroes

El CGI ha ido evolucionando desde entonces en más sentidos que el más superficial, que es de la búsqueda del hiperrealismo visual. Bueno, no olvidemos que la película es pionera en ese sentido. En realidad, era algo que sufría toda la película con todos los personajes digitales. Parecía que, segundo a segundo, músculo a músculo, el personaje tenía que demostrar que estaba vivo. Y el resultado era bastante inconfortable.

Tenías a Liam Neeson hablando y, en profundidad de campo, a cien extras digitales, cada uno llamando la atención de una manera que no se consentiría a los extras reales. A Jar Jar Binks lo odia todo el mundo, hasta los niños, que es al público para el que en teoría está diseñado. Es un personaje que tenía todos los puntos para fracasar porque, por un lado, su función en la película, atraer al público infantil, era bastante impopular de antemano y por otro, la tecnología necesaria para desarrollar un personaje enteramente digital estaba en pañales.

El resultado flojeaba no por una cuestión de pobreza técnica, sino precisamente de lo contrario, de sobreactuación.

Superhéroes y la Hibridación de Géneros

Alan Moore giró la tortilla treinta años más tarde con Miracle Man, un trasunto del personaje de Fawcett Comics que invocaba sus poderes gritando «¡Kimota!», que si se lee del revés es «atomik». Como su triunfo es incontestable, la industria del cómic de superhéroes decide empezar a reunir a sus personajes en formaciones estables, siendo la hibridación de géneros aún más patente.

Cada personaje aporta peculiaridades del género del que proviene, generando historias para el conjunto del grupo con matices de todo tipo. La JLA (Liga de la Justicia) es la formación original de DC Comics. En sus filas tenemos a Batman, un detective millonario y tecno-gótico; Flash, un científico súper veloz; Wonder Woman y Aquaman, dioses de origen mitológico; y a Linterna Verde, Detective Marciano y Superman, los tres con poderes de origen extraterrestre.

Pese a ese hándicap, actualmente los elementos de diferentes géneros narrativos siguen mezclándose sin pudor en los cómics. Es habitual ver a los héroes mutantes de Marvel (X-Men) protagonizar sagas galácticas (Imperio Shi’ar) que no tienen nada que envidiar a las mejores space-operas, o incluso tienen sus historias de terror-espacial (Los Nido). Los eventos más importantes de DC se han desencadenado gracias a fallas en el espacio-tiempo: fusiones de universos paralelos y viajes en el tiempo.

Hay números especiales que explotan el romanticismo con bodas entre personajes célebres y también hay muchos amores de instituto, por ejemplo en Spider-Man o en Ms Marvel. En los setentas, Green Lantern y Green Arrow se embarcaron en un road trip que podría firmar Kerouac, y el Batman de los ochentas vive pesadillas propias de Lovecraft cuando visita el manicomio de Arkham.

Si el híbrido es un elemento recurrente en la postmodernidad, entonces los cómics de superhéroes son posmodernidad en estado puro. Y aunque en literatura este tipo de mezclas también se dan, no lo hacen en el mismo grado ni con la misma profusión. Hay una percepción bastante dominante de cajones estancos que es mejor no desordenar.

Pero, pese a estas reticencias, muchos géneros nuevos nacen de estas combinaciones locas, y la narrativa de superhéroes es una buena prueba. En este primer artículo os quiero animar a hibridar géneros sin prejuicios y sin miedo.

Personaje Editorial Características
Superman DC Comics Extraterrestre, superfuerza, rayos de luz en los ojos
Batman DC Comics Detective, millonario, gadgets tecnológicos
Captain America Marvel Supersoldado, suero, fuerza y resistencia aumentadas
Captain Marvel (Shazam) Fawcett Comics Niño superhéroe, poderes de dioses del Olimpo

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