La relevancia social de la música y la etnicidad es innegable, especialmente en un mundo marcado por conflictos y migraciones. Un himno o una canción pueden ser emblemáticos, y la música, o el uso que se hace de ella, no siempre es inocente. La comprensión de la etnicidad es indispensable para toda política social orientada hacia el futuro, trascendiendo los intereses estrictos de la Musicología o la Antropología.
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Si además tenemos en cuenta la gran importancia que está adquiriendo el fenómeno migratorio y que una adecuada comprensión de la etnicidad, tal como es sentida por autóctonos y recién llegados, es indispensable para toda política social orientada hacia el futuro, creo que una rúbrica tal com música y etnicidad trasciende claramente los intereses estrictos de la Musicología o la Antropología.
El Concepto de Etnicidad
El concepto de etnicidad es relativamente nuevo dentro del vocabulario antropológico, utilizándose desde los años sesenta. La etnicidad se define por la consciencia de pertenecer a un grupo humano determinado por atributos socioculturales. Esta consciencia implica una percepción socialmente subjetiva del grupo y un sentimiento de colectividad. Lejos de todo presupuesto primordialista, podemos entender la etnicidad como un proceso dinámico que se insiere en un momento histórico determinado y que surge asimismo de la oposición o contraste entre diversos grupos equiparables.
Diversidad Cultural en el Mundo.
Ámbitos de la Etnicidad
En el fenómeno de la etnicidad podemos observar dos ámbitos diferenciados cuya distinción es importante para comprender el papel que en ello desempeña la música: el expresivo y el instrumental.
- Expresivo: Permite la construcción social del fenómeno. La etnicidad crea la percepción social de la diferencia, y esta diferencia es la que otorga carta de validez a la etnicidad dentro de nuestro universo simbólico.
- Instrumental: Permite que esta consciencia de pertenencia juegue un papel dinámico en las fuerzas que configuran la realidad social.
Por lo que respecta a nuestra problemática, hay tres aspectos básicos dentro de la génesis de la etnicidad que me interesa destacar: consciencia, proceso y contraste. No es necesario subrayar la componente fuertemente subjetiva que implica la noción de etnicidad. Etnicidad es sobre todo consciencia de identidad grupal.
La Música como Expresión de Etnicidad
Cuando esta consciencia necesita contenidos expresivos para justificar la "realidad" del constructo social referencial, es cuando se manifiesta en determinadas producciones culturales, como, por ejemplo, la música. Estas producciones culturales pasan a ser entonces importantes formas simbólicas que objetivizan las relaciones entre individuos y grupos .
Globalización y Expresiones Musicales de la Etnicidad
Si privamos la idea de etnicidad de todo contenido esencialista y permanecemos fieles a la definición que le hemos otorgado, no hace falta que esperemos verla manifestada en cualquier producción musical surgida en el seno del grupo. Es decir, prescindimos de la idea de que cualquier producción musical tendrá que reflejar el espíritu del grupo. Una primera relación, sin que nos tengamos que esforzar demasiado, nos la aporta la idea de "músicas étnicas".
Cuando dentro del contexto de los países occidentales, utilizamos el concepto de "música étnica" resulta claro que no se refiere a toda la música perteneciente a un grupo definible como "etnia" sino solamente a una parte muy concreta restringida de su producción. Podemos pensar que este elemento discriminador del que hablábamos antes es el de "valor étnico", y, por tanto, si entramos en la dimensión axiológica, ya podemos estar seguros que nos movemos dentro del escurridizo ámbito del subjetivismo social.
Mapa Mundial de Banderas.
"Músicas étnicas" serán aquellas, pues, a las cuales otorgamos un valor étnico, un valor que viene definido por el mito romántico de la creación colectiva, por el mito de la paternidad cultural del grupo, por el mito de la historia que otorga a las etnias una continuidad ontológica a través del tiempo. Músicas étnicas son aquellas que tienen como elemento característico y diferenciador el hecho de que les otorgamos en primer lugar y de manera claramente predominante sobre otras alternativas axiológicas, el valor de expresar etnicidad.
La idea de "músicas étnicas" nos ejemplifica a la perfección el carácter autoreferencial de la etnicidad en su vertiente expresiva. La existencia de este tipo de músicas constituye la prueba tangible de que existe algo (el grupo místico) al que una persona puede sentirse adherido (etnicidad); pero en realidad es la misma etnicidad aquello que crea la etiqueta de "músicas étnicas": ambos constructos se justifican y afianzan mútuamente.
Músicas con Representatividad Étnica
Al lado de estas músicas con todas las consabidas características que les otorga el folklorismo, las hay también que no se consideran ni arcaicas ni rurales, que no pertenecen al club de las canciones anónimas, y que lejos de considerarse inmóviles y atemporales coquetean con los "mass media" y se dejan llevar también por los vientos globalizadores actuales. Ejemplos bien conocidos por todos serían para ello la samba y el tango.
Hay músicas, pues, como el tango y la samba, que poseen una indudable representatividad étnica, a pesar de que su uso trascienda a los grupos que representa. Son músicas claramente marcadas por su denominación de origen pero que se encuentran plenamente inmersas en el proceso de globalización.
Antes he mencionado que la etnicidad se manifiesta en la dimensión axiológica a través de la idea de "valor étnico", que puede llegar a cumplir una función definitoria en el caso de las "músicas étnicas". Las producciones musicales son polisémicas, y por tanto, serán también polivalentes. El valor étnico, tal como otras cualidades que reciben el rango de valor tal como la belleza, la perfección o la elegancia, puede ser aplicable en principio y en potencia a cualquier tipo de producción humana.
La Música "Culta" y la Etnicidad
No toda música es "étnica" pero sí toda música puede ser en potencia etnicitaria: es decir, puede expresar valor étnico aunque ello no constituya su marca definitoria. Sólo es necesario que se la identifique en un momento dado con el referente de la etnicidad. La música denominada "culta" puede ser también aliada de la etnicidad, y esto todavía se aprecia de manera mucho más clara en aquellas sociedades no occidentales que disponen de una sofisticada tradición musical.
Una especial atención merecerían evidentemente los discursos etnicitarios que hallamos no ya en la música misma sino en las reflexiones que se hacen sobre ella, es decir, en los estudios musicológicos. También aquí se manifiesta claramente la etnicidad, y no tan sólo dentro del estricto ámbito etnomusicológico en el que desde sus mismos inicios la componente ideacional del folklorismo decimonónico ha jugado un marcado papel, sino también en los estudios pertenecientes a la Musicología histórica.
Bedřich Smetana.
Cuando los estudiosos se interesaron por Bach, Monterverdi o Cabezón no eran tan sólo valores artísticos o musicales los que estaban en juego. Muchos países se esforzaron por sacar a la luz sus "monumentos de la música" no únicamente con el fin de divulgar la música sino también como expresión del orgullo nacional. No hace falta llegar al chauvinismo para que nuestra investigación ofrezca rasgos etnicitarios. Los tiene sin que por ello tenga que llegar a conclusiones de malsana estridencia y patente etnocentrismo, como, por otra parte, también ha ocurrido.
La Dimensión Ideacional en la Música y la Etnicidad
El hecho de que unas músicas "neutras" en un momento dado puedan jugar el papel de músicas etnicitarias ya nos pone sobre la pista sobre la necesidad de no reducir las posibles formas de expresión de la relación entre música y etnicidad a la existencia de unas formas musicales concretas; en caso de hacerlo así, no habríamos entendido el fenómeno en toda su profundidad.
La relación entre música y etnicidad no se refleja tan sólo en unos productos musicales concretos sino que también implica la actualización de una determinada componente ideacional en los usos que se hacen de la música. Es decir, implica también unas actitudes que pueden llegar a condicionar ciertos usos de los diferentes códigos musicales. La música, de manera rabiosa o velada, franca o subrepticiamente siempre puede conllevar un cierto deje de etnicidad.
Ya hemos dicho muchas veces que la música, como fenómeno cultural, va mucho más allá de la mera partitura o de su concreción sonora. Por eso, insistimos también en la necesidad de someter a observación no tan sólo aquellos sonidos "humanamente organizados" de los cuales nos hablaba John Blacking, sino también, por ejemplo, los momentos en los que son actualizados.
El Caso de Bedřich Smetana
Como en tantos otros casos a lo largo y ancho del mundo, y en eso los españoles somos expertos, no por tratarse de hechos falsos dejan de ser muy ciertos sus efectos sentimentales. El principal protagonista fue Bedrich Smetana (1824-1884), padre del nacionalismo musical y principal compositor romántico checo junto a Antonin Dvorak, una generación más joven y de mayor fama más allá de las fronteras de su patria.
Con quince años había asistido a un concierto suyo en Praga, momento en el que comprendió que la música era la vocación a la que tenía que dedicar su vida. Al final de su vida, en una carta a un amigo, recordó así la influencia que en su persona y su obra había ejercido el húngaro durante toda su vida.
La Música Vanguardística y el Folklore Tradicional
En la música vanguardística aflora una nutrida serie de materiales folklóricos tradicionales. La música contemporánea encierra un rico venero de melodías folklóricas, en la mayor parte de los casos enmascaradas en mundos y densidades sonoras abstractas.
Las melodías, ritmos y giros de tradición oral han sido empleados por los compositores en sus obras desde el *ars antiqua*. A partir de este momento los encontramos presentes con mayor o menor profusión a lo largo de todas las épocas y estilos.
La Influencia de Otras Culturas
Las expresiones musicales de tradición oral de otras culturas y pueblos, especialmente las de Asia y África, ejercieron una fascinación sobre aquellos jóvenes compositores de la década de los años cuarenta y cincuenta que pretendían renovar el lenguaje musical, romper con el tradicionalismo y buscar a toda costa la originalidad y la novedad. Precisamente fue este espíritu de búsqueda, latente en todos los compositores de la época, el que llevó a muchos de ellos a interesarse por otras culturas.
Los jóvenes compositores tomaron en consideración las músicas de otras culturas hasta entonces ignoradas, estudiaron -gracias al notable progreso de los estudios etnomusicológicos- y asimilaron rápidamente los logros de estas culturas exóticas extraeuropeas y los aprovecharon para su música, prestando especial hincapié a las sonoridades y a los timbres, a pesar de que también les fascinaron el empleo de la microtonalidad y la complejidad rítmica de algunas culturas.
Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
Olivier Messiaen y la Música Hindú
Olivier Messiaen (1908-1992) fue después de C. Debussy uno de los primeros compositores que pretendiendo aventurarse en campos nuevos abrieron "de par en par las ventanas al mundo para escapar a la asfixia". Oriente fue su punto de mira, particularmente la música hindú. Messiaen, que se interesó por la cultura musical de otras civilizaciones extraeuropeas, estudió e investigó profundamente los metros de la música hindú, especialmente los Deçi-Talas, ritmos provinciales de la India antigua, los cuales ejercieron una influencia considerable en su lenguaje musical.
Olivier Messiaen.
Caravaggio y la Música
Lo primero que debemos destacar es la utilización de un motivo musical en un lienzo de temática sagrada. En este cuadro semejante aseveración toma cuerpo y se nos muestra de manera palpable. El carácter poético de esta “canción de cuna” angelical para arrullar a la madre y al niño se visualiza pictóricamente. Las tres en uno.
El viaje toca a su fin. Ya contemplamos la tela con otros ojos, y casi podemos escuchar la música de ese violín. Para los que no son capaces de escucharlo con la imaginación, os propongo la audición de una página de Antonio Vivaldi. La poesía, la música y la pintura unidas para siempre.
