Debilidad y Fatiga Durante la Lactancia: Causas, Síntomas y Tratamientos

La fatiga o el esfuerzo al respirar es un síntoma frecuente que puede aparecer en una amplia gama de problemas de salud y enfermedades. En el posparto, las madres pueden experimentar una variedad de síntomas que, en su mayoría, son normales. Sin embargo, la línea entre lo normal y lo anormal puede ser difícil de definir. Reconocer los síntomas y buscar ayuda es fundamental para la recuperación de la madre. Siempre, ante la duda de si algo es normal o no lo es, conviene acudir a los o las especialistas...

A continuación, exploraremos las causas más comunes de debilidad durante la lactancia, incluyendo la mastitis, la depresión posparto y otros factores, así como las estrategias para mitigar estos síntomas y asegurar una experiencia de lactancia saludable tanto para la madre como para el bebé.

1. ¿Qué es la Mastitis?

La mastitis es una inflamación del pecho que puede ir acompañada de infección o no. Hay que saber que no es lo mismo una obstrucción que una mastitis, aunque es cierto que las obstrucciones no resueltas pueden derivar a ella. Suelen ocurrir por un vaciado del pecho insuficiente y producen inflamación y dolor.

Dependiendo del tipo se pueden detectar una variedad de síntomas de mastitis. Es importante destacar que no es necesario abandonar la lactancia por las razones que explicamos a continuación: los gérmenes de la piel suelen entrar por las grietas del pezón, y como el interior del cuerpo no es su medio, lo infectan. Pero infectan la mama, no la leche.

2. Causas de la Mastitis en la Lactancia

La causa más frecuente de aparición de las grietas es porque el bebé no succiona correctamente: al agarrarse al pecho debe coger el pezón y parte de la areola.

3. Síntomas de la Mastitis

Los síntomas físicos del posparto son variados. Es normal tener un sangrado similar a una regla la primera semanaque luego irá disminuyendo poco a poco y cambiando de color a un tono marrón y posteriormente amarillento hasta los 15 o 20 días, aunque haya algún día con un manchado un poco más abundante. Son los loquios.

Es anormal continuar sangrando en cantidad mayor que una regla más allá de diez días, o volver a tener un sangrado hemorrágico y muy abundante después de varios días de manchado escaso. Es normal una ligera febrícula de hasta 37,5º cuando se produce la subida de la leche.

Es anormal una temperatura de más de 37,5º en varias ocasiones, en cualquier momento del posparto. Esto indica que puede haber una infección, que puede estar localizada en las mamas, el útero, la episiotomía, la incisión de la cesárea, o en la orina, y que será necesario tratar con antibiótico.

4. Tipos de Mastitis

4.1. ¿Qué son las Mastitis No Infecciosas?

Es un tipo de mastitis sin fiebre en la cual parte del pecho puede estar rojo, endurecido o hinchado.

4.2. ¿En qué Consisten las Mastitis Infecciosas?

Las mastitis agudas son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar. Esta clase tiene un tratamiento con antiinflamatorios y/o antibióticos.

Las mastitis subagudas son las más frecuentes y sin embargo las menos diagnosticadas. Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre. A veces no tiene ningún signo externo visible y esto dificulta su detección y otras veces la madre tiene un dolor moderado pero constante.

5. Tratamiento de la Mastitis Durante la Lactancia

Vaciado frecuente y completo del pecho.

6. Depresión Posparto

Pese a esto, no todas las madres van a experimentar tristeza tras el parto, aunque suele ser más común de lo que podemos llegar a pensar, siendo la depresión posparto una condición seria que afecta a muchas mujeres después del parto. La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que puede afectar a las mujeres después de dar a luz y que puede iniciarse en cualquier momento entre el parto y el año siguiente del nacimiento del bebé.

Los síntomas de depresión posparto pueden variar en cuanto a intensidad y duración, pero es crucial reconocerlos para buscar ayuda a tiempo. Es importante destacar que los síntomas de la depresión posparto pueden manifestarse de manera diferente en cada mujer. La depresión posparto puede aparecer en diferentes momentos después de dar a luz. Aunque muchas mujeres comienzan a experimentar síntomas en las primeras semanas después del nacimiento, es posible que se desarrolle más tarde.

Es crucial entender que la depresión posparto puede aparecer en cualquier momento durante el primer año después del parto. Esta pregunta es muy común entre las madres, pero, la duración puede variar significativamente de una mujer a otra. La depresión posparto sin tratamiento puede durar meses o incluso años. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, muchas mujeres experimentan una mejora significativa en unas semanas o meses.

Si estás experimentando síntomas de depresión posparto, es crucial que busques ayuda. La depresión posparto es una condición que afecta a muchas madres tras el nacimiento de su bebé, y es importante recordar que no estás sola. Si sientes que podrías estar experimentando depresión posparto, hay opciones de tratamiento que pueden ayudarte a sentirte mejor.

La duración y el enfoque del tratamiento variarán según la gravedad de tus síntomas y tus necesidades personales:

  • Psicoterapia: la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia interpersonal han demostrado ser efectivas para tratar la depresión posparto.
  • Medicación: en algunos casos, los antidepresivos pueden ser necesarios.
  • Cambios en el estilo de vida: mejorar tu dieta, hacer ejercicio y asegurar un descanso adecuado son pasos importantes para apoyar tu recuperación.
  • Apoyo familiar: contar con el apoyo de tu pareja y a otros familiares en el cuidado del bebé es crucial para tu recuperación.

La prevención y la detección temprana son esenciales para el manejo de la depresión posparto. La depresión posparto es una condición seria pero tratable. Reconocer los síntomas y buscar ayuda a tiempo es crucial para tu bienestar y el de tu bebé. Recuerda, experimentar depresión posparto no te hace una mala madre.

¿Cómo afrontar la depresión posparto?

En HM Hospitales, contamos con un equipo multidisciplinar de obstetras, psiquiatras y psicólogos especializados en salud mental perinatal. Si crees que puedes estar experimentando depresión posparto, no dudes en contactar con nuestros especialistas. Muchos estudios reconocen la importancia de la intervención psicológica temprana, por ello, pedir ayuda es un acto de amor hacia ti misma, hacia tu bebé y al desarrollo del apego entre ambos.

7. Causas Respiratorias de la Fatiga

La mayoría afecta a la vía respiratoria superior (nariz, boca y garganta): las infecciones víricas son la causa más frecuente. Pueden ser originadas por un gran número de virus diferentes que se transmiten rápidamente de persona a persona a través del aire, del contacto directo y tocando superficies contaminadas que puedan tener gérmenes. Son comunes en los menores de cinco años.

La afectación del sistema respiratorio inferior incluye los tubos bronquiales y los pulmones. En los menores de 5 años, los síntomas de una infección respiratoria baja son generalmente más severos que aquellos que afectan la parte alta.

7.1. Bronquiolitis

La bronquiolitis es causada por una infección vírica que afecta los bronquiolos. La causa más frecuente es el virus sincitial respiratorio (VSR). Afecta sobre todo a los menores de dos años durante los meses de frío. El contagio se produce a través de la mucosidad o la saliva de una persona infectada.

Los primeros síntomas suelen ser iguales a los de un resfriado común. Estos síntomas duran uno o dos días, y son seguidos de una inflamación de los bronquiolos que producen moco, dificultando el paso de aire a los pulmones. Esto agrava la tos y se produce dificultad al respirar.

7.2. Neumonía

La neumonía es una infección bacteriana del pulmón. Produce afectación del estado general, fiebre, tos, dificultad respiratoria. Se trata con antibióticos.

8. Alergias

Los niños con alergias tienen las vías respiratorias sensibles y se irritan con facilidad cuando están expuestos a ciertos desencadenantes -como virus, alérgenos, humo del tabaco, irritantes químicos, frío o polución ambiental- las vías respiratorias se inflaman produciendo exceso de moco y contracción de los músculos del aparato respiratorio dando lugar a obstrucción del paso del aire a través de los bronquios.

A los niños con alergia alimentaria, el contacto con ese alimento puede causarles una variedad de signos y síntomas, que pueden afectar a varios órganos del cuerpo: Piel: enrojecimiento, ronchas, irritación o eccema. Tracto gastrointestinal: nauseas, vómitos, diarrea. Tracto respiratorio: estornudos, rinitis, problemas para respirar (asma).

Algunas alergias -incluidas las picaduras de insecto, látex, medicinas y alimentos- pueden causar una reacción con riesgo vital llamada anafilaxia, que puede provocar la muerte en cuestión de minutos si no es tratada a tiempo. En estos casos se administrará adrenalina autoinyectable, para casos de emergencia.

9. Otras Causas de Fatiga

9.1. Inhalación de un cuerpo extraño

Los cuerpos extraños, como juguetes y alimentos, pueden ser inhalados accidentalmente a cualquier edad, pero esto ocurre con más frecuencia entre los dos y los cuatro años. Consulte rápidamente a su médico si sospecha la inhalación de un cuerpo extraño.

9.2. Enfermedades cardíacas

Pueden provocar fatiga o dificultad respiratoria. Niños con cardiopatías siempre deben ser evaluados por un pediatra.

10. Síndrome del Túnel Carpiano (STC)

El síndrome del túnel carpiano (STC) es una enfermedad del sistema nervioso periférico que sucede cuando el nervio mediano, que va desde el antebrazo hasta la mano, es presionado o se atrapa dentro del túnel carpiano, a nivel de la muñeca. El resultado puede ser dolor, debilidad o entumecimiento de la mano y la muñeca, irradiando por todo el brazo. El síndrome del túnel carpiano a veces puede aparecer durante la gestación o después de parir aunque puede aparecer en otras situaciones no relacionadas con la maternidad.

El STC asociado con el embarazo se cree que está relacionada con la inflamación y el edema del nervio mediano a medida que pasa a través de la muñeca. El STC en las madres que hacen lactancia materna podría estar más relacionado con movimientos repetitivos de la muñeca que hacemos cuando colocamos al bebé para mamar.

Ciertamente el STC también aparece en otras profesiones que realizan movimientos repetitivos en esta zona: camareros, personas que trabajan con ordenadores y usan el ratón, cajeros, carpinteros, trabajadores de líneas de montaje en fábricas y empacadores, violinistas y otros músicos, jardineros, costureras y bordadoras, cocineros, y mecánicos … Y a ninguno de ellos el médico les hace dejar el trabajo sí o sí. Lo que intenta es encontrar una solución, un tratamiento que ayude a resolver el STC.

El dolor viene por la inflamación de los tendones, o de la vaina que los recubre (el túnel por el que pasan los tendones y donde friccionan). Sin embargo, su asociación con el embarazo y el período posparto, sólo reconocida durante los últimos 15 años, presenta múltiples interrogantes y, aunque podría estar ligada a factores hormonales, los mecanismos de su génesis permanecen sin dilucidar, por lo que su causa más clara es la repetición de movimientos y el forzar posiciones con la mano.

10.1. ¿Qué hacer si notas dolor al coger a tu bebé?

Si has optado por la lactancia materna, busca posturas donde el bebé no tenga que reposar en la mano mientras está lactando. Usa portabebés ergonómicos, como un fular elástico. Llevar a tu bebé en una mochila, Mei Tai o bandolera que te deje las manos libres. Aplica frio localmente - nunca hielo directo sobre la piel - para que remita la inflamación. Usar muñequeras con férulas en la palma o el pulgar que impidan el movimiento. Tanto de día como de noche. Una visita a un fisioterapeuta. Si el dolor persiste acudir al médico.

11. Náuseas Durante la Lactancia

Las náuseas durante la lactancia son un fenómeno menos conocido que las náuseas matutinas del embarazo, pero pueden ser igual de incómodas para muchas madres. Es muy probable que ya sepas que las náuseas -matutinas o no- son tremendamente habituales durante la gestación. Pero ¿sabías que también pueden surgir durante la lactancia materna?

Aunque estos síntomas suelen disminuir a medida que avanza la gestación, en algunos casos pueden persistir después del parto y continuar durante la lactancia. Esto puede resultar frustrante, especialmente para aquellas madres que ya experimentaron náuseas intensas durante el embarazo. La sensación de malestar puede afectar la experiencia de la lactancia, pero entender las causas y cómo manejarlas puede ayudar a aliviar estos síntomas.

11.1. Persistencia de Náuseas Tras el Embarazo

Las náuseas que se presentan durante la lactancia pueden estar relacionadas con las experiencias previas durante el embarazo. Muchas mujeres que sufrieron náuseas intensas mientras estaban embarazadas encuentran que estos síntomas no desaparecen inmediatamente después del parto. En algunos casos, las náuseas pueden continuar durante las primeras semanas o incluso meses de lactancia. Este fenómeno puede deberse a la persistencia de cambios hormonales y físicos que el cuerpo experimenta durante el embarazo y que no se resuelven de inmediato tras el nacimiento del bebé.

11.2. Impacto de los Cambios Hormonales

Los cambios hormonales juegan un papel crucial en la aparición de náuseas durante la lactancia. La oxitocina, una hormona esencial para el proceso de lactancia, puede influir en el sistema digestivo. Durante la lactancia, la succión del bebé estimula la liberación de oxitocina, lo que puede desencadenar el reflejo de eyección de leche.

Aunque este proceso es fundamental para la lactancia, la oxitocina también puede afectar otras funciones corporales, como el sistema digestivo, provocando náuseas en algunas madres. Además, si la oxitocina se administró de forma sintética durante el parto, puede haber un aumento en los síntomas de náuseas y vómitos.

11.3. Alimentación e Hidratación

Una alimentación adecuada y una correcta hidratación son fundamentales para prevenir las náuseas durante la lactancia. Las madres lactantes necesitan consumir entre 400 y 500 calorías adicionales al día para satisfacer las demandas energéticas de la producción de leche. Si la ingesta calórica es insuficiente, pueden aparecer síntomas de hambre, que a su vez pueden provocar náuseas. Además, la deshidratación es un factor de riesgo significativo.

11.4. Estrategias de Hidratación Efectiva

Mantenerse hidratada es fundamental para combatir las náuseas durante la lactancia. Beber agua regularmente, incluso antes de sentir sed, puede prevenir la deshidratación. También se pueden incluir otros líquidos, como sopas y caldos, en la dieta diaria. Algunas madres encuentran que sus náuseas mejoran significativamente al aumentar su ingesta de líquidos. Tener una botella de agua accesible en todo momento puede facilitar este hábito.

11.5. Fatiga y su Relación con las Náuseas

La falta de sueño y la fatiga son comunes durante los primeros meses de vida del bebé y pueden contribuir a la aparición de náuseas. La privación de sueño puede afectar el sistema digestivo y ralentizar el vaciado gástrico, lo que puede provocar malestar estomacal. El estrés y el agotamiento físico también pueden exacerbar estos síntomas. Es importante que las madres intenten descansar siempre que sea posible y busquen apoyo en su entorno para manejar el cansancio. Dormir cuando el bebé duerme y aceptar ayuda de familiares y amigos puede ser beneficioso para reducir la fatiga.

12. Suplementos Nutricionales Para Madres Lactantes

La lactancia materna es una de las mejores maneras de alimentar a su bebé. Les proporciona importantes nutrientes y anticuerpos, que les ayudan a mantenerse saludables. Sin embargo, amamantar puede ser difícil para algunas mujeres debido a que no obtienen suficientes nutrientes de su dieta o pueden tener problemas de salud que les dificultan producir suficiente leche materna. Satisfacer las necesidades nutricionales de las madres lactantes es crucial para complementar su dieta.

Aunque la mayoría de las madres son conscientes de la importancia de nutrientes como el hierro, el calcio y la vitamina D, es posible que muchas no conozcan los beneficios de tomar suplementos nutricionales. La alimentación en madres lactantes necesita nutrientes adicionales para mantener su propia salud, así como el crecimiento y desarrollo de su bebé.

El hierro, el calcio y la vitamina D son algunos de los nutrientes esenciales que necesitan las madres lactantes. El hierro es necesario para la producción de hemoglobina, que transporta el oxígeno en la sangre. El calcio es esencial para el desarrollo de huesos y dientes fuertes, mientras que la vitamina D ayuda al organismo a absorber el calcio.

Natalis Lact es un suplemento nutricional diseñado específicamente para madres lactantes. Contiene una mezcla de vitaminas y minerales, como hierro, calcio y vitamina D, para favorecer la salud y el bienestar de las madres lactantes.

Uno de los beneficios más destacados de tomar Natalis Lact durante la lactancia materna es que puede ayudar a aumentar la producción de leche. El hierro y las vitaminas del complejo B son esenciales para la producción de glóbulos rojos y la síntesis de ADN, lo que puede mejorar la producción de leche materna. Otro beneficio importante de Natalis Lact es que puede ayudar a prevenir la deficiencia de hierro.

La deficiencia de hierro es común en las madres lactantes, ya que el hierro se pierde durante el parto y se utiliza para producir leche materna. La deficiencia de hierro puede provocar fatiga, debilidad y mareos, lo que puede afectar la capacidad de la madre para cuidar al bebé.

BeneficioDescripción
Promueve la producción de lecheContiene galactogogos que favorecen la producción de leche.
Aporta nutrientes esencialesIncluye hierro, calcio y vitamina D, cruciales para la salud materna.
Aumenta los niveles de energíaEl hierro ayuda a combatir la fatiga y aumentar la energía.

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