¿Dónde Nace la Guaracha? Orígenes y Evolución de un Ritmo Contagioso

La guaracha es un tipo de música popular, de letra normalmente satírica o picaresca. Originada en Cuba, la música de la guaracha se acompañaba de un baile en parejas.

Hay constancia de su difusión desde el siglo XIX en el teatro bufo cubano. Se tocaba en salones de baile de clase baja, hasta que compositores profesionales la fueron introduciendo en la clase alta.

Si revisamos la etimología o significado de la palabra «Guaracha», encontraremos que es una «danza cubana de ritmo binario y movimiento rápido, semejante al zapateado». En Colombia entonces le dimos otra acepción al ritmo originalmente cubano para comenzarlo a asociar con expresiones tipo «zapateo» o «aleteo».

Sin embargo los sonidos bajos no son los protagonistas de la canción que está sonando. De hecho el plato fuerte en el set de esta nueva mañana es la percusión: una percusión de patrones cortos que a veces suena a congas, a veces a gente aplaudiendo y a veces suena a ese chacachá de la guacharaca, con cambios melódicos bruscos que suben y bajan rápidamente, acompañados de voces de mujeres, que dicen cosas como «tas tas tas» o que exclaman alegres que «¡todos los días son días de fiesta!». Y los lemas de estas canciones terminan volviéndose himnos dentro de la fiesta misma.

Guaracha, zapateo, aleteo, chancleteo, pandereteo y hasta narco beat le dicen popularmente al baile y al género que se escucha y se baila en muchísimas fiestas alrededor de todo el país, sobre todo a la hora de rematar y más si es en tierra caliente.

«Le dicen así por la manera en la que se mueve la gente con ese tipo de música, que es como pisando moscas», cuenta Isabella, asegurando que zapateo en la ciudad hay por todos lados.

«En el norte están sitios como Rush, Infinity Love que funciona todos los días y El Cubo…y más al sur, por la Caracas, hay un sitio que se llama Piso 7, que también lo usan para eventos de zapateo». Isabella también menciona a Terra Nova, a otro por la 22 que se llama Magic y hasta al mismísimo Castillo, el famoso puteadero que también queda por esa zona y que, según ella, también hace eventos de este género los domingos.

No es equivocado afirmar que esta nueva especie de «new tribal house» está en sus 15 minutos, colándose en los sitios crossover, volviéndose el género principal de muchas fiestas durante los fines de semana y siendo la materia prima de varios remataderos no solo en Bogotá, sino en las principales ciudades del país. Medellín, Manizales, Pereira, Barranquilla, Cartagena y hasta corregimientos como Chinauta, son destinos comunes para DJs nacionales e internacionales del género.

«Los artistas de acá más reconocidos son Zant-iu, Dasten, Kristian Arango, Iván Miranda, Exotic, Dihousen, Fumaratto Ferroso, Juan Bass, Santiago Chacón y Diego Marín», recopila Isabella. «Estos son los más reconocidos y los que más cobran para un privado o un evento, pero probablemente hay muchísimos más porque ahora todos están empezando a tocar esa música.

Cuando le pregunto a Dani Masi sobre el género musical al que se dedica, me responde que desde el inicio su carrera se fundó en el house, house con toques vocales y ritmos tribales. «Yo pienso que mi género es el tribal house y que según el lugar o el público lo puedo adaptar, volviéndolo más comercial, más tech house, más techno o más minimal, pero nunca pierdo mi estilo, siempre aporto mi toque personal».

Massi habla de referencias como Erick Morillo, Jamie Lewis, David Penn, Axwell y el sello Matinée, que fueron marcas que tuvo presente desde que comenzó hace ya más de 7 años en España.

Productores como Ángel, quien también es realizador de eventos, lleva en el circuito house más de 15 años y tiene como respaldo ser el encargado de la mítica fiesta Black & White en el lago Calima, que tiene lugar en el Valle del Cauca, de donde es oriundo.

«Lo que se hace en Colombia no es guaracha ni chancleteo ni zapateo, es tribal house», afirma Ángel, tajante. «Esos nombres los ponen entre los mismos peladitos, pero la gente que sabe de armonía, de notas musicales y de géneros, sabe que esos nombres son pura ignorancia».

Aunque Ángel lleva haciendo esto casi la mitad de su vida, el real auge de este género, según él, se presentó a finales del año pasado en lo que él considera la actual meca del tribal house de ahora: Medellín.

«Todo empezó porque en el barrio Antioquia se hacía una fiesta electrónica gratis, que no tiene nombre y que es solo para la gente del barrio», afirma Ángel. «Esta fiesta se volvió muy famosa, fue el boom. Iban amigos artistas de la gente del barrio y comenzaron a ir hasta 3000 personas a un evento donde por dos días solo sonaba música electrónica. Y el boom se esparció por todos lados.

Ángel cuenta que no solo se la pasa de gira en varias ciudades del país, sino que tiene toures en México y en Chile, países donde también suena el zapateo, aparte de Brasil, Perú y España, donde la movida también está empezando a volverse fuerte.

Acá en Colombia, según Ángel, la mejor discoteca del género es Living en Cali, aunque también le hace menciones especiales a Ícono o Fahrenheit en Medellín o Díscolo en Barranquilla.

«Todo esto ha sido un progreso que hemos ido ganando», afirma Ángel. «Hubo un fenómeno muy feo donde peladitos apenas salidos del colegio sacaban música horrible y en algún momento en Colombia gustó eso.

Para Isabella también está Kowel en Manizales, Lico Deluxe y Ático en Medellín, Fragma en Cartagena y por supuesto Living. «Hay sitios donde tú solo pagas 20,000 por entrar, como hay sitios donde te cobran de 100.000 a 500.000 pesos en la entrada», afirma Isabella.

Ángel describe a su público como jóvenes universitarios que están terminando su carrera o que ya trabajan y les gusta la fiesta. «En todas las ciudades tenemos público, siempre con una buena energía, mucha alegría y buen parche», dice el artista. «Hace mucho tiempo no se escucha que mataron a alguien, el comportamiento es muy diferente ahora.

Un estigma que ha permeado casi todos los géneros electrónicos, desde el techno hasta el progressive, pasando por el dnb, hardtechno y tribal house. O al menos así piensa en Barranquilla Diego Guzmán aka Egypt-D, entusiasta de la electrónica en el Caribe, quien alega que esta nueva ola tribalhousera o «aleta», como le dicen allá, es lo peor que le ha pasado a su ciudad.

«El aleteo representa todo lo malo que hay en nuestro país, si lo piensas bien. En la música underground también se ven drogas, sería hipócrita no decirlo, pero jamás al nivel de exceso molecular y espiritual de la aleta», afirma Diego.

Diego tampoco soporta las pintas de los asiduos asistentes a estas fiestas. «La moda del aleteo consiste en camisetas súper corronchas, por ejemplo copias de la línea que sacó A$AP Rocky con HBA. También usan muchas gafas de todos los colores y mucho gel para el pelo, con bolsitos Lacoste o Diesel de un solo hombro».

Las mujeres por su parte, según Diego, casi siempre están operadas y se llenan de accesorios brillantes y fluorescentes. Isabella tiene un nombre para las mujeres que se visten así en estas fiestas, las llama «exóticas», no solo por la manera en la que se visten, sino también por cómo bailan.

Para Ángel, quien se defiende diciendo que las drogas también se ven mucho en las fiestas under, la polémica no solo se genera por esto, sino por la puya que viene desde la escena underground. «Los DJs de techno se ganan en un toque 400.000 o 500.000 pesos; los DJs de este house se ganan millón y medio, somos los que más ganamos», explica el artista que también tiene un sello y promotora llamado Groovesound, desde hace seis años.

«La polémica de géneros no es entre artistas, ahí la polémica es entre públicos. Pero uno verá qué escoge, eso ya va en los gustos de las personas, no da para enfrentamientos entre DJs de diferentes géneros.

Lo cierto es que el auge de este movimiento parece todavía muy lejos de terminar, y ejemplifica actualmente la eterna disputa entre el underground y el mainstream: fórmulas simples de producción con un público, éxito y ventas masivas, versus propuestas sonoras amplias y elaboradas, con un público reducido, pero conocedor y fiel.

Ángel mismo lo reconoce: «Siempre he estado en esa onda tribal y groovera y quizá le cambie un bajo, un beat, pero la esencia se mantiene.

Jóvenes bailando guaracha en Colombia.

Maluma lo ha vuelto a hacer. Ha dado vida a nuestro nuevo vicio a través de unas melodías que han penetrado en nuestra cabeza para controlar nuestros movimientos. Llega Qué Chimba, el nuevo hit con el que nos ha querido presentar la jerga de su tierra natal.Y es que diríamos que este nuevo tema se ha convertido en el más colombiano de la discografía de nuestro protagonista.

Nacido en Medellín (Colombia), Maluma ha estado muy familiarizado con sus constumbres. De hecho, siempre ha procurado rodearse de familiares y/o amigos que le recuerden sus orígenes. Y claro, esto no iba a tardar en verse reflejado en su música, y no solo nos referimos al "parcero" que menciona en cada uno de sus temas.Este homenaje a su tierra llega en Qué Chimba y si no has nacido en Colombia ni conoces a nadie que lo haya hecho, quizás hayas fruncido el ceño al escuchar algunas palabras de su letra. Pero no temas porque te traemos el significado de todas ellas para que así, no solo te dejes guiar por los ritmos de la canción, sino también por términos. ¡Atento/a!

Chimba: Su significado depende del contexto. Aunque normalmente se usa para hacer referencia a algo bueno, también puede emplearse para todo lo contrario. Según el portal de Así Hablamos, puedes leer este término en frases como "Qué moto tan chimba" para señalar que la moto "es guay", pero también aparece en "Qué reloj tan chimbo. Lo compré ayer y ya no funciona". De este modo, se refiere a que el reloj no merece la pena. Pero lo cierto es que esta palabra también posee una connotación sexual, pues se refiere al órgano genital femenino. Por ello, Maluma incluye esta palabra para referirse a las mujeres: "Todas las chimbitas y todos los parceros prepárense".

Guaracha (La guaracha, mijo, la guaracha): Aunque su origen se encuentra en Cuba, el país natal de Maluma lo adoptó para aportarle un toque más electrónico. Ahora se conoce como la guaracha electrónica. Se trata de un estilo de música de melodías rápidas, toques de moombahton y sonidos de la trompeta que penetran en tu mente desde el primer segundo. Otro ejemplo de canción que forma parte de este estilo musical es la de Baila Conmigo de Daivy.

Lleras (Cien en lleras si empezamos con el guaro): Maluma hace referencia a uno de los rincones de su ciudad natal: el Parque Lleras. Este lugar es popularmente conocido por haberse convertido en lugar para las reuniones nocturnas de las generaciones más jóvenes.

Guaro: Bebida alcohólica popular en algunos lugares de Latinoamérica.

Sabaneta (A Sabaneta le llegamos a caballo): Es un municipio de Colombia que forma parte del departamento de Antioquia.

Bluntcito (Y en la Palma al mirador con un bluntcito): Según Gea Seeds, un blunt es el resultado de "liar marihuana con hojas de tabaco".

Como mencionamos en líneas anteriores, Maluma ha vuelto a nuestros oídos con unos sonidos muy pegadizos. Qué Chimba ve la luz como sucesor directo de Maldad, el tema con Steve Aoki que vio la luz en enero de este mismo año. Pero como era de esperar, el lanzamiento de esta canción no ha llegado solo, sino acompañado de un videoclip que fue grabado durante su paso por Europa y que ya supera los 2,3 millones de visualizaciones en Youtube.Y tú, ¿ya te has aprendido la letra de lo nuevo de Maluma?

En resumen, la guaracha ha evolucionado desde sus raíces cubanas hasta convertirse en un fenómeno musical vibrante en Colombia, especialmente como guaracha electrónica. Aunque existen controversias sobre su autenticidad y la cultura asociada, la guaracha sigue ganando popularidad y atrayendo a jóvenes a las discotecas y fiestas en todo el país.

Una breve HISTORIA sobre el ORIGEN de la SALSA como género musical

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