Signos de Alarma Durante el Puerperio: Guía Completa para la Salud Materna

El puerperio, también conocido como cuarentena, es un período de adaptación en el que el organismo de la mujer vuelve a su estado anterior al embarazo. Este período comprende desde el final del parto hasta la aparición de la primera menstruación. Durante estas semanas, el cuerpo experimenta cambios hormonales, físicos y emocionales muy importantes.

Las posibles patologías acontecidas en este periodo son un motivo frecuente de consulta en urgencias, siendo además estos procesos la causa más frecuente de mortalidad materna, incluso en nuestro medio. Es fundamental que las madres y sus familias estén informadas sobre los cambios típicos de esta etapa y sobre los síntomas que requieren atención médica inmediata.

En este tiempo los profesionales permanecen vigilantes, sobre todo para calcular la pérdida sanguínea de las dos primeras horas y la formación del globo de seguridad de Pinard (se produce la hemostasia uterina por retractilidad y contractilidad), que se aprecia por la palpación abdominal. Según dicha palpación, se recomienda la perfusión de oxitocina o no. Actualmente en muchos hospitales dicha perfusión está dentro del protocolo de atención al parto normal, aunque no ha demostrado su utilidad cuando se ha respetado la fisiología del parto y el bebé está piel con piel y mamando (y por tanto, produciendo oxitocina de manera natural).

Una vez has dado a luz, si lo has hecho en un hospital, probablemente tendrás el alta entre las 24 horas del parto y los 2-3 días del parto y es probable que no vuelvas a ver a un profesional de la salud hasta los 7-10 días del parto. O, en ocasiones, hasta el final de la cuarentena.

En el posparto, las madres pueden experimentar una variedad de síntomas que, en su mayoría, son normales. Sin embargo, la línea entre lo normal y lo anormal puede ser difícil de definir. Reconocer los síntomas y buscar ayuda es fundamental para la recuperación de la madre. Siempre, ante la duda de si algo es normal o no lo es, conviene acudir a los o las especialistas... Lo más importante: acudir a las revisiones y tener una comunicación fluida con el médico.

En esta etapa, llamada cuarentena o puerperio, pueden aparecer algunos trastornos, completamente independientes del embarazo y el parto: es decir, aunque estos hayan sido normales, pueden surgir complicaciones después. Hay que estar alerta para poder determinar que es normal y que no lo es. Y ante la duda, consultar. El cuerpo puede mostrar signos de alarma, por ello es fundamental que las madres y sus familias estén informadas sobre los cambios típicos de esta etapa y sobre los síntomas que requieren atención médica inmediata.

Cambios Físicos y Signos de Alarma

Los síntomas físicos del posparto son variados. En el posparto, el organismo de la mujer experimenta muchos cambios.

Aquí te presentamos algunos de los signos de alarma más comunes:

1. Sangrado Anormal

Es normal tener un sangrado similar a una regla la primera semana que luego irá disminuyendo poco a poco y cambiando de color a un tono marrón y posteriormente amarillento hasta los 15 o 20 días, aunque haya algún día con un manchado un poco más abundante. Son los loquios.

Durante la cuarentena, vas a tener una secreción vaginal característica del momento: los loquios, una mezcla de sangre y restos celulares del embarazo. Tienen un olor característico, pero en ningún caso deben ser malolientes. En este caso, es ideal poder hacer una revaloración de tu situación, ya que podría ser causado por una infección uterina.

Asimismo, la cantidad puede llegar a ser algo más abundante que una regla durante los primeros 4-5 días del posparto, para después disminuir a cantidad igual a una regla hasta el final de la 2a semana del posparto. Si observas que el sangrado es abundante más allá de lo normal, pregunta a tu matrona o ginecóloga.

Cuándo preocuparse:

  • Sangrado abundante (mayor que los días previos, y/o con expulsión de coágulos).
  • Mareo o inestabilidad.
  • Continuar sangrando en cantidad mayor que una regla más allá de diez días.
  • Volver a tener un sangrado hemorrágico y muy abundante después de varios días de manchado escaso.

En el posparto, la mujer tiene sangrados. Es lo que se denomina loquios, que pueden prolongarse durante varias semanas. Pero hay ocasiones en que estas pérdidas no son normales. “La hemorragia postparto complica del 5-15% de todos los partos y es la causa aislada más importante de mortalidad materna. La mayoría ocurren en las primeras 24 horas posparto, pero también puede ocurrir pasados varios días, con la madre ya en casa”, advierte el especialista.

Es importante recordar que la incontinencia tras el parto suele depender de cuatro factores, la realización de una episiotomía (mayor riesgo de incontinencia), la duración de 2ª etapa de trabajo de parto (a mayor duración más riesgo), la circunferencia de cabeza de RN y su peso al nacer (cuanto mayores, mayor riesgo).

2. Fiebre

La fiebre es el síntoma más frecuente ante una complicación del posparto. La fiebre puede ser debida a una infección del endometrio (la capa mucosa que recubre la pared interna del útero), de la herida de una cesárea, de una infección de orina o de una mastitis.

Cuándo preocuparse:

  • Temperatura de más de 37,5º en varias ocasiones, en cualquier momento del posparto.
  • Temperatura mayor de 38°C de forma persistente, sin responder a paracetamol.
  • Acompañamiento de enrojecimiento y endurecimiento de las mamas o también de los puntos o cicatriz de la cesárea.

Es normal una ligera febrícula de hasta 37,5º cuando se produce la subida de la leche. Es anormal una temperatura de más de 37,5º en varias ocasiones, en cualquier momento del posparto. Esto indica que puede haber una infección, que puede estar localizada en las mamas, el útero, la episiotomía, la incisión de la cesárea, o en la orina, y que será necesario tratar con antibiótico. Se atribuía a la tumefacción mamaria y se consideraba fisiológica.

Con respecto a la temperatura corporal, a los 3-4 días es frecuente una subida de temperatura de 37,5-38 ºC, coincidiendo con la subida de la leche.

No obstante, cuando hay ingurgitación mamaria, la madre sí puede sentirse deestemplada con la subida de la leche. En este caso aparecería febrícula (37-38ºC).

3. Problemas de Tensión Arterial

Uno de los controles que harán las enfermeras o matronas en planta durante la estancia en el hospital será el control de las constantes vitales, dando importancia a la tensión arterial. Puede ser que hayas oído hablar de la preeclampsia, que se relaciona con la tensión arterial en el embarazo.

Cuándo preocuparse:

  • Tensiones de 140/90 o más.
  • Intenso dolor de cabeza que no cede con calmantes.
  • Destellos en la vista.
  • Dolor en la parte alta del abdomen.

Es anormal tener tensiones de 140/90 o más. Cuando la tensión sube mucho, se nota un intenso dolor de cabeza, que no cede con calmantes, y puede haber destellos en la vista. A veces también aparece dolor en la parte alta del abdomen.

4. Cansancio Extremo

Es normal sentir cansancio debido a los cuidados del bebé, la falta de sueño y la adaptación a los cambios. Incluso puedes sentir que eres capaz de realizar esfuerzos importantes.

Cuándo preocuparse:

  • Cansancio extremo que no te permite realizar las actividades de la vida cotidiana ni cuidar a tu recién nacido.

Es anormal sentir un cansancio extremo que no te permite realizar las actividades de la vida cotidiana ni cuidar a tu recién nacido. Puede deberse a una anemia.

5. Problemas en las Mamas

Es normal que los primeros días de la lactancia aparezcan algunas molestias en las mamas, porque están inflamadas y los pezones son extremadamente sensibles y no están acostumbrados a la succión continua del bebé.

Cuándo preocuparse:

  • Dolor insoportable en las mamas.
  • Pecho con zonas enrojecidas muy dolorosas y calientes (síntomas de mastitis).
  • Pezones agrietados y heridos.

Es anormal que sea un dolor insoportable, que el pecho tenga zonas enrojecidas muy dolorosas y calientes (síntomas de mastitis) o que los pezones estén agrietados y heridos.

6. Mal Olor Vaginal

Es normal que la zona genital de una mujer que acaba de parir tenga un olor muy fuerte, aunque haya una higiene adecuada.

Cuándo preocuparse:

  • Olor muy malo (con olor a carne podrida).
  • Dolor en la tripa por debajo del ombligo.

Es anormal que huela muy mal (con olor a carne podrida). Puede deberse a una infección dentro del útero que además se acompañaría de dolor en la tripa por debajo del ombligo.

7. Cicatriz de Cesárea

La cesárea es una cirugía mayor abdominal, por lo tanto, los cuidados que requiere y la vigilancia han de ser más estrictos.

Cuándo preocuparse:

  • Enrojecimiento, endurecimiento y/o dolor en la cicatriz.
  • Salida de líquido purulento de la cicatriz.

La evolución de la cicatriz es preocupante cuando hay “enrojecimiento, endurecimiento y/o dolor, sobre todo si se acompaña de salida de líquido purulento”, comenta el ginecólogo.

Es bastante frecuente que aparezcan mánchas violáceas oscuras que van cambiando progresivamente a un tono amarillento. No son preocupantes, “pues se deben a un sangrado agudo y autolimitado del tejido subcutáneo durante la intervención”.

8. Cuidado de la Episiotomía

La episiotomía cicatriza entre 7 y 10 días después del parto y los puntos habitualmente se caen solos. En caso de cesárea, no hay inconveniente en ducharse, siempre y cuando se sequen bien los puntos.

Signos de alarma: dolor intenso en la cicatriz, aumento de volumen de la misma, y secreción purulenta.

Lactancia Materna

La subida de la leche puede tardar entre 2 y 5 días después del nacimiento y los pechos se inflaman, están calientes y pueden doler. El mejor remedio es amamantar al bebé para aliviar los síntomas y prevenir la ingurgitación mamaria o inflamación de los pechos. Las molestias leves se alivian con un automasaje del pecho, suave y en dirección al pezón, para facilitar el vaciado de la mama previo al amamantamiento. Si las molestias se agravan y/o aparece fiebre se debe consultar con la comadrona o acudir a urgencias.

Cuidados en caso de episiotomía o desgarro

Si se practica una episiotomía o se desgarra el perineo, para el cuidado de los puntos se debe lavar la zona con agua y jabón neutro 1 vez al día, mantener la zona seca, utilizar compresas de algodón sin plástico y cambiarlas con frecuencia.

La episiotomía cicatriza entre 7 y 10 días después del parto y los puntos habitualmente se caen solos. En caso de cesárea, no hay inconveniente en ducharse, siempre y cuando se sequen bien los puntos. La herida cicatrizará en 5 o 6 días (la cicatrización total tardará unos días más) y los puntos o grapas se retirarán entre el sexto y el séptimo día por la comadrona en el centro de salud.

Sangrado durante el posparto

Los loquios son el sangrado que se produce en el posparto y que dura entre 6 y 8 semanas tras el parto. Va cambiando de color y disminuye en cantidad con el paso de los días. El olor de esta secreción es similar al del flujo menstrual. En el caso de que aparezca mal olor, es recomendable realizar una visita al centro de salud o al hospital para descartar que exista una infección.

Signos de Alarma en el Puerperio

Hábitos saludables y ejercicio

Es importante mantener una ingesta adecuada de líquido y una dieta variada y equilibrada. Durante el posparto no es buen momento para seguir dietas restrictivas (adelgazantes).

Se recomienda aumentar la ingesta de fibra diaria y agua para favorecer el tránsito intestinal.

También hay que favorecer el descanso siempre que sea posible, aprovechando los periodos de sueño del bebé y organizando las visitas de familiares y amigos.

Un paseo diario de 30 minutos ayudará a disminuir la hinchazón en piernas y pies y prevenir el riesgo de complicaciones circulatorias, que es mayor durante esta etapa.

Se recomienda iniciar los ejercicios de Kegel, que ayudan a fortalecer los músculos del suelo pélvico, de manera progresiva, aumentando la frecuencia y la intensidad para adaptarse al estado físico de la madre e individualizando en cada caso.

Es importante iniciar progresivamente la práctica deportiva y dejar el ejercicio moderado o intenso para más adelante.

Estado Emocional en el Puerperio

Después del parto, entramos en una montaña rusa en la que poco a poco nos vamos acostumbrando. Hay alegría, lágrimas, risas, tristeza, cansancio, energía,… todo a la vez. La llegada de un bebé es uno de los mayores cambios al que nos enfrentamos, y la adaptación a esta nueva situación conlleva semanas o meses. Durante este periodo de tiempo, viviremos de todo, sentiremos muchas emociones. En su mayoría, deben haber momentos de alegría, tranquilidad, de bienestar.

El posparto es un torbellino de emociones, por eso hay que estar muy atentos a cómo se encuentre la madre a este nivel.

Cuándo preocuparse:

  • Sentimientos de tristeza que duren más allá del primer mes.
  • Incapacidad para cuidar a tu bebé y continuar con tu vida.
  • Más tristeza que alegría.
  • Miedos sin motivo.
  • Más lágrimas que sonrisas.
  • Insomnio.

Es normal tener una sensación de tristeza y desánimo unos días después del parto, por el cansancio, la adaptación a los cambios que supone tener un hijo y por la revolución hormonal que se produce tras el parto. Es anormal que esa tristeza dure más allá del primer mes, que te impida cuidar a tu bebé y continuar con tu vida.

Si sientes que no es así, si sientes más tristeza que alegría, si tienes miedos sin motivo, si hay más lágrimas que sonrisas, insomnio… No lo dudes, no lo demores y acude a una persona que te pueda ayudar a manejar esta situación y a salir de ella. Y si necesitas ayuda, puedes contar con nuestro equipo de expertas en maternidad y lactancia.

Depresión puerperal

En el posparto pueden aparecer sentimientos de tristeza y cambios de humor frecuentes (tristeza, llanto y euforia). Es una reacción normal de adaptación a los cambios y se conoce como maternity blue o depresión puerperal.

Puede aparecer entre el 3.ery el 5.º día después del parto y desaparece a los 15 días aproximadamente. Si esta situación se alarga en el tiempo o los síntomas se agravan, se debe consultar con la comadrona o con el profesional cualificado más cercano.

Cuidados Generales Durante el Puerperio

Además de estar atentas a los signos de alarma, es importante seguir estos consejos generales:

  • Higiene: Instrucciones sobre los lavados perineales: Se aconsejan 1-2 veces al día. Los lavados se hacen con agua tibia. No se utiliza ningún tipo de antiséptico, evitar especialmente aquellos que lleven yodo (Betadine).
  • Alimentación: Es importante mantener una ingesta adecuada de líquido y una dieta variada y equilibrada.
  • Vitaminas: Preparados vitamínicos y de hierro: Su uso generalizado es dudoso, se recomienda un preparado de yodo si se va a amamantar, el hierro sólo se recomendará en caso de anemia.
  • Ejercicio: Es característico que durante esta semana las paredes abdominales permanezcan blandas y flácidas por la ruptura de fibras elásticas y la distensión prolongada. El ejercicio ayuda a fortalecer estas zonas, pero lo ideal es que sea dirigido por un profesional, ya que un exceso de ejercicio en estos momentos puede tener efectos contrarios a los deseados.
  • Relaciones sexuales: Con penetración, sólo se recomiendan una vez pasada la cuarentena. Si aparece dispaurenia, valorar la hipotrofia vaginal de la lactancia (por disminución de estrógenos).
  • Menstruación: Si la lactancia es normal, a demanda, puede no reaparecer hasta que no deje de lactar, pero es variable. Durante la lactancia la ovulación se inhibe, pero puede producirse ovulación sin menstruación, es decir, puedes quedarte embarazada durante la lactancia, aunque no estés menstruando. Si la lactancia es artifical suele aparecer entre 6-7 semanas tras parto.

Seguimiento del Recién Nacido

En el hospital, al recién nacido se le realiza la prueba del talón, y el cribado de hipoacusia en las primeras horas.

Puerperio Precoz

Hablamos de puerperio precoz en la primera semana postparto. Es el momento de máxima involución genital, reduciéndose el tamaño del útero y eliminándose los restos del endometrio, lo que llamamos expulsión de loquios. También es el período de instauración de la lactancia, y el momento de mayores cambios endocrinos.

Al desaparecer la actividad hormonal de la placenta, se produce la caída de gonadotropina corial, lactógeno placentario, estrógenos y progesterona. Cesa la acción trófica sobre el aparato genital, promoviendo la involución uterina, y también la acción hormonal general sobre el organismo, lo que favorece una pérdida de sodio y agua mediante diurésis y sudación.

Tracto Urinario

En cuanto al tracto urinario, la vejiga en el puerperio tiene su capacidad aumentada y una relativa insensibilidad a la presión del líquido intravesical. Se puede producir un vaciamiento incompleto y orina residual, con el mayor riesgo de infecciones urinarias. Los uréteres y la pelvis renal se mantienen dilatados, alcanzando dimensiones normales entre 2-8 semanas.

Revisiones

La primera revisión posparto con la comadrona suele realizarse hacia el séptimo día posterior al parto. Es conveniente acudir con la pareja, para valorar la adaptación y solucionar dudas y dificultades, y con el bebé, para poder valorar la lactancia materna.

Pasadas 6 u 8 semanas del parto se lleva a cabo otra visita de rutina, donde se valora el estado general tanto físico como psicológico de la madre y la lactancia materna. Es un buen momento para tratar la anticoncepción, y se debe valorar el estado del suelo pélvico y su musculatura.

Es necesario acudir a las visitas de control del bebé con su pediatra y con enfermería.

La cuarentena

Durante la "cuarentena" se recomienda evitar:

  • las inmersiones en agua;
  • el uso de tampones.

Si a la mujer le apetece mantener relaciones sexuales, se pueden reiniciar durante este periodo. Es recomendable utilizar el preservativo.

La primera menstruación aparece alrededor de los 40 días tras el parto en madres que no amamantan. Las que alimentan a sus hijos con lactancia materna no reanudan su ciclo menstrual generalmente hasta el destete, aunque no por ello están exentas de riesgo de embarazo.

Métodos anticonceptivos

Se recomienda informarse de los métodos anticonceptivos con la comadrona del centro de atención primaria. Hay que individualizar en cada caso y tener en cuenta si existe lactancia materna o artificial, ya que esto, junto con otros antecedentes de salud de la mujer, ayudará a definir el método más adecuado.

Publicaciones populares: