¿Tú puedes leer? ¿Y escribir? ¿Cómo aprendiste? Pues para una persona sorda es lo mismo, a excepción de que cambia ligeramente el método de aprendizaje. He de deciros que el método de enseñanza a personas sordas y oyentes es diferente, pero igual de eficaz. Debemos tener claro que las personas sordas no cuentan con daños a nivel cognitivo. Sí, las personas sordas pueden leer y escribir.
Para una persona que ha perdido la audición a una edad avanzada, no existen problemas. En personas sordas intervienen algunos factores más.
El Aprendizaje de la Lectura y la Escritura
Una de las herramientas más útiles para ayudar a la escritura es el alfabeto dactilológico. En segundo lugar, para aprender su pronunciación, se observará la vocalización y expresión de la persona de referencia. Lo más importante es que el tutor de la persona sorda vocalice lo más claro posible. No solo el sonido es la fuente de la fonología.
La Capacidad del Habla en Personas Sordas
A diferencia de lo que muchas personas creen, los problemas de sordera no tienen por qué impedir hablar a aquella persona que los sufra. De hecho no existe conexión entre las dolencias que se pueden sufrir en el oído y las cuerdas vocales, que deberían permanecer intactas ante los problemas auditivos. De hecho, una persona sorda, incluso si la sordera es congénita, tiene la capacidad para hablar perfectamente: cuenta con facultades para hablar y sus cuerdas vocales podrán emitir sonidos y palabras, ya sea con ayuda de unos audífonos o con ayuda de un logopeda. Entonces, ¿por qué a una persona sorda le cuesta hablar? No hay una razón médica, por lo que si una persona con un problema auditivo no puede hablar bien, puede ser por otras razones, como dificultades para comunicarse derivadas por la sordera, pero no causadas por ella en sí misma. De esta manera ¿Significa esto que los niños con sordera prelocutiva pueden hablar?
Desafíos en la Comunicación
Uno de los mayores retos a los que se enfrentan las personas con pérdida auditiva es que no pueden oír correctamente lo que dicen otras personas. Esto hace que sea muy difícil mantener una conversación. Aunque hay formas de comunicarse con las personas sordas, como utilizar el lenguaje de signos o escribir lo que se quiere decir, aunque puede llevar mucho tiempo y ser frustrante para ambas partes.
Otro reto al que se enfrentan las personas sordas es que a menudo se sienten excluidas de las conversaciones. Esto se debe a que no pueden oír todo lo que dicen los demás y no pueden seguirles la conversación. Esto puede crear aislamiento y dificultar la creación de relaciones con los demás. Para ello, llevar los audífonos adecuados es crucial, así como tenerlos ajustados correctamente.
Por último, las personas sordas suelen perderse información importante que se transmite a través del habla. Esto incluye cosas como los chistes, el sarcasmo y el tono de voz.
Aunque las personas sordas se enfrentan a retos a la hora de comunicarse, tienen la capacidad del habla intacta, solo que su esfuerzo tendrá que ser un poco mayor. Ahora hay muchas formas de comunicarse con las personas sordas, además, cada vez hay más tecnología accesible que puede ayudar a las personas sordas a mantenerse conectadas y comprometidas con el mundo que les rodea, los audífonos actuales, en este sentido, cuentan con tecnología muy innovadora.
MILIONARIO RECUPERA EL OÍDO EN SECRETO… Y LO QUE ESCUCHA LO CAMBIA TODO
Historias Personales
Madrid - María Rosa descubrió que su hija era sorda cuando la pequeña, Pilar, tenía apenas meses. "Empecé a sospechar a los seis meses de que algo no iba bien, pero nunca había pensado que mi hija iba a ser sorda porque ni yo ni mi marido somos sordos ni tenemos antecedentes en la familia". Le hicieron pruebas y lo confirmaron. El golpe fue duro. "Lo encajé fatal. Sentí rechazo hacia mi hija. En mi cabeza cabía que hubiera tenido una hija con síndrome de Down, pero yo pensaba que los niños sordos nacían de padres sordos".
Le pasó lo mismo a María del Carmen con su hija Belén. "Porque tienes una hija normal, que no tiene ningún problema, y de repente descubres que es sordo. Es como que te descuadra todo, no sabes qué va a pasar, no conocer a nadie de las mismas características". En ese momento, todo son dudas, preguntas y, sí, miedo. "Lo único que quería era que mi hija estuviera con sus compañeros, con sus primos, con su hermano, con la familia, y que nos pudiéramos comunicar con ella. Nuestro mayor miedo era que no nos pudiéramos comunicar con ellas".
Ahora la situación es muy diferente. Sus hijas son mayores, estudian en la universidad. Y juntas, las cuatro, en la mesa de Hora 25, lo que demuestran es una admiración absoluta y un amor puro. "Me emociono mucho al escucharlas. Sabiendo que soy una persona sorda tengo la oportunidad de escuchar y es algo que no todo el mundo puede conseguir. Entiendo que hayan sentido rechazo y se hayan sentido nerviosas y con miedo y con muchos lloros de decir "tengo una hija y resulta que es sorda", que no sepas cómo actuar con ello. Tampoco sabes cómo tratar la situación ni tienes ningún conocimiento", dice Belén.
Su madre es la presidenta de la asociación ASPANSOR, asociación de Padres de Niños Sordos en Zaragoza. Pilar reconoce que "esto me ha enseñado a no tener miedo a lo que es diferente. Conocer, preguntar y tener que luchar con según qué barreras".
Implantes y Audífonos
Las dos, Belén y Pilar, llevan implantes en los oídos. Pilar lo explica: "Una cosa son los audífonos, que amplifican el sonido; el implante es una prótesis auditiva. Su parte externa es un procesador que recoge el sonido, se lo pasa a la parte interna y esta emite impulsos eléctricos para estimular el nervio auditivo". Cuenta que la parte interna requiere cirugía. A ella se los pusieron con tres años en el oído derecho y, con cinco, en el izquierdo. A Belén, más o menos igual.
Rosa cuenta cómo fue ese paso tan decisivo. "Cuando llegamos a la operación vas con la confianza de que es lo mejor que le puedes dar en ese momento". Explica que la parte interna, se supone, dura toda la vida. La externa, en cambio, hay que cambiarla cada cierto tiempo porque cada siete años empieza a deteriorarse.
No llevan siempre el implante. Se lo quitan en determinados momentos en los que el implante se convierte en un problema. Por ejemplo, en la piscina o cuando se van a dormir. En esas situaciones necesitan silencio total. "Al final es un dispositivo más que lo siento como parte de mi identidad. Es como que yo tenga los ojos marrones", dice Pilar. "Cuando te quitas el implante dejas de oír. En ambientes ruidosos nos cuesta entender qué dice la gente. De fiesta hay veces que es un horror. Tengo unos amigos increíbles, me suelen hablar de cara porque les leo los labios, pero a veces la gente se piensa que les quiero besar, pero no es eso, es que si no no les oigo".
Pilar reconoce que quitarse el implante puede llegar a ser un alivio en determinadas situaciones. "Llego a mi casa de fiesta, me quito los aparatos y es un alivio. Y mis padres se levantan a la mañana y pueden pasar la aspiradora sin ningún problema mientras yo duermo". Belén lo corrobora y sube la apuesta: "de pequeña, cuando me echaban la bronca me quitaba los implantes y se los enseñaba a mis padres". Las madres confirman que las hijas saben latín. "Tienen un máster en silencio y en ambientes ruidosos. Cuando le grito a mi hija y está muy tranquila, sé que no los lleva puestos". Y, entre risas, se rompe: "Es un poco frustrante porque acabas gritando más".
Sale en su apoyo María del Carmen: "Siempre he dicho que soy la madre que menos grita en la piscina porque da igual gritar porque sabes que no los llevan puestos".
Es entonces cuando Belén aprovecha para definirse: "Somos personas sordas pero somos muy observadoras, nos fijamos mucho en todo lo que tenemos alrededor". Y sobre su relación con el silencio, explica: "Mucha gente me pregunta que si siento mi respiración o mi corazón acelerado. Y no. No escucho absolutamente nada. Cuando me quito los implantes es totalmente tranquilidad". Su compañera Pilar matiza los distintos silencios que existen. Porque no es lo mismo el silencio absoluto que sienten cuando se quitan los implantes, que el "ruido blanco", que es lo que las personas que pueden escuchar llaman silencio. "Alguna vez, después de estar tanto rato escuchando ruido blanco en una biblioteca me pregunto si llevo el implante encendido o apagado y no lo sé y digo "voy a hacer ruido", dice Pilar.
El Dolor y la Esperanza de las Madres
Pero volvamos a las madres que ven como ese trozo de su carne, lo más querido, crece y se dan cuenta de que no oye. Nada. ¿Os dais cuenta de su angustia al comprobarlo? Pero hoy la Ciencia ha avanzado extraordinariamente y aún lo hará más en el futuro. Espero. Yo no he visto una cara más radiante, más feliz, más llena de vida, que la de una mujer cuyo hijo de dos o tres años, sordo de nacimiento, había sido sometido a una operación de implante de un sistema auditivo. Ver el rostro de aquella mujer era como beber el agua fresca de una fuente cristalina; era como contemplar un glorioso amanecer. ¿Quién era aquella madre que alumbraba con su brillo a quienes la miraban? Mi corazón se llenó de orgullo porque era el compañero inseparable de mis hijos.
La Sordoceguera: Un Mundo Contado por Otros
Observar a dos personas hablando un idioma totalmente desconocido para ti tiene algo extrañamente hipnótico: fascina verles gesticular, reaccionar y responder rápidamente, mientras tú no pillas absolutamente nada de lo que están diciendo. Cuando ves mantener una conversación a Joan y Salvador la fascinación sube un grado. Joan es una persona sordociega y Salvador, su mediador, se comunica con él utilizando lengua de signos táctil o apoyada.
Salvador le coge de las manos y se lo cuenta todo: le narra y describe a cada momento todo lo que pasa, recibe su respuesta o comentario y lo transmite al otro interlocutor. Verles hablando (signando) prueba la necesidad humana de contacto con los otros y muestra el grado de autonomía que una persona sordociega puede desarrollar con las adaptaciones necesarias.
Éste es uno de los mensajes que intenta transmitir desde 2017 la Fundación para la Atención a las Personas con Sordoceguera (FOAPS) de la ONCE. Su gerente, Esther Requena, señala que aunque esta condición de primeras «asusta» ya que es «una barrera que se hace muy presente» en un mundo «en el que la comunicación audiovisual manda», lo cierto que es que con medios y adaptaciones ese muro de silencio y oscuridad «se puede salvar».
En España hay unas 7.000 personas sordociegas; en Baleares, son algo más de una veintena. Los perfiles son variados, con más o menos capacidad visual y auditiva, y sus necesidades también. Por un lado, hay sordociegos congénitos, o que han perdido la vista o el oído antes de aprender a comunicarse; por otro lado, hay sordos de nacimiento que años más tarde padecen una pérdida significativa de visión (el caso de Joan); hay personas que nacen ciegas o con una capacidad visual muy reducida y que con los años manifiestan problemas de audición; y después están las que nacen con los dos sentidos pero empiezan a presentar dificultades significativas en la vista y el oído después de adquirir el lenguaje.
Este aspecto (si han adquirido el lenguaje antes de convertirse en personas sordociegas) es importante para los mediadores, que como explica Salvador han de adaptarse a cada usuario y «hacer un poco de Piaget» según su grado de alfabetización. Por ejemplo, Joan aprendió lengua de signos cuando aún veía, y ahora ha podido pasar a comunicarse con la lengua de signos apoyada. Sus sobrinos a veces se comunican con él dibujándole letras mayúsculas en la palma de la mano.
Un total de 22 personas sordociegas de las islas cuentan con el apoyo de un mediador gracias al servicio concertado desde 2022 por la conselleria de Familias y Servicios Sociales con la FOAPS. La cobertura varía según las necesidades de cada usuario, y puede llegar a cubrir hasta 20 horas semanales de mediación.
Aunque puede usarse para ayudar al usuario con tareas cotidianas o con su proceso laboral o de aprendizaje, como estos aspectos en teoría quedan cubiertos por otras vías la idea es que este servicio sirva para que disfruten de su ocio y de su vida social y para fomentar su presencia en la comunidad. Cada usuario decide qué le interesa más y la respuesta es flexible, explica la directora general de Dependencia, María Castro, quien recuerda que el concierto ha sido renovado hasta 2027.
La Vida Diaria y la Tecnología
La tecnología ayuda. «Me gusta cuando me dan al símbolo de ‘me gusta’», dice Joan (Salvador mediante) con el primer signo que la periodista oyente identifica de toda la conversación: el puño cerrado y el pulgar hacia arriba. De la televisión aprovecha (con muchísimo esfuerzo) un recurso para la mayoría olvidado: el teletexto.
Retos en la Infancia Sorda
Naiara Larrakoetxea sortea a diario las "barreras de comunicación" desde que se quedó sorda a los 11 años. Nació oyente, pero fue perdiendo audición de forma gradual hasta que ahora, a sus 37, padece de sordera profunda. Juan Diego García también habla con conocimiento de causa. De sus tres hijos, Carmen (12 años), Laura (10) y Marcos (6), los dos últimos tienen hipoacusia bilateral, lo que significa que deben llevar audífonos para escuchar.
Según la CNSE y los datos del Instituto Nacional de Estadísitica (INE), en España hay más de 1 millón 200.000 personas sordas mayores de 6 años. Esta misma encuesta cifra en 5.300 los niños sordos, de entre 6 y 15 años de edad, que hay en todo el país. Niños en edad de escolarización que, en su amplia mayoría, se forman en enseñanzas ordinarias -un 95,4% según cifras del curso 2021-2022 del Ministerio de Educación-, y que tienen riesgo de no reconocer que sufren bullying, según afirma la misma Confederación, por la falta de recursos adaptados o de estudios sobre su casuística.
El acoso no es el único problema al que se enfrenta la infancia y la juventud sorda. La dificultad para acceder a los recursos técnicos y humanos en las escuelas, la soledad no deseada o las trabas en la accesibilidad son cuestiones que también soportan.
Dificultad para acceder a los recursos técnicos en las escuelas
“El colegio realmente no lo viví con ninguna adaptación”, dice Larrakoetxea, que fue pasando por distintas etapas durante su pérdida progresiva de audición. “Conté con audífonos y utilizaba la lectura labial, poniéndome en la primera fila”, dice, por lo que afrontó la situación “con esfuerzo individual". Y, aunque las cosas han cambiado y ha habido muchos avances en cuanto a la accesibilidad en las aulas, “todos los alumnos y alumnas sordas se esfuerzan el doble, haya recursos o no. Si no hay recursos, imagínate”, expresa.
En la actualidad, por ley se contempla que el alumnado sordo tiene derecho a contar con sistemas tecnológicos que faciliten su audición, como los de Frecuencia Modulada. Este utiliza las ondas de radio para hacer llegar el sonido directamente al audífono del alumno gracias a un micrófono que se coloca el profesor. La legislación contempla también a los intérpretes en lengua de signos si hay en el aula algún niño signante.
Avances evidentes que, en la práctica no son tan fáciles de aplicar, según Juan Diego García: “En el aula tienen que estar instalados el primer día de colegio y, cuando nosotros llegamos, no estaban”. García, que es de Badajoz, subraya que “hay un equipo específico en la consejería de Educación de la Junta de Extremadura, que tiene que velar porque eso esté”. Sin embargo, se queja de que tienen que ser los padres los que estén pendientes. "Las comunidades autónomas tienen situaciones muy desiguales".
Según Naiara Larrakoetxea, cada región tiene “situaciones muy desiguales y muy desequilibradas”. En el otro extremo de la balanza se encuentra el caso del CEIP Margarita Salas de Zaragoza. Este colegio público cuenta con un Equipo de Atención a la Diversidad con cuatro personas. Una de ellas es Lucía Sánchez, maestra de Audición y Lenguaje, que explica a RTVE.es que su cometido es “atender directamente al alumnado según las necesidades de cada uno”. Adaptan el entorno, se anticipan a lo que el niño va a necesitar, y explican a los padres, antes incluso de comenzar el curso, cómo va a ser la educación de su hijo. “Los padres eligen el centro ya informados”, comenta, al ser un colegio que prioriza la integración.
Familias altamente implicadas en todo el proceso gracias a la detección precoz, otro avance que destaca Sánchez, quien afirma que a los niños “se les detecta la sordera en el minuto en el que nacen, se confirma a los tres días y ya empieza el protocolo, que funciona muy bien”. De ahí a saber si el niño necesita audífono, implante coclear o si debe desarrollar el lenguaje de signos.
Para Carmen Jáudenes, el avance en detección precoz es “fundamental”, ya que “eso hace que no haya tanta demora entre el diagnóstico y que los padres encuentren una estructura”.
La falta de intérpretes es "un problema recurrente"
Volviendo a la aplicación real de las normas, también existen problemas para acceder a los intérpretes de signos en las aulas según la presidenta de FIAPAS, que reclama que, cuando estén, lo hagan “todas las horas lectivas”. La secretaria general de la CNSE también pone el foco en esto: “Los recursos técnicos son más sencillos de solucionar. Pero cuando hablamos de la falta de recursos humanos, es un problema recurrente. Ahí ya comienza la primera discriminación". Y no solo en el caso de intérpretes, también en especialistas, ya que la lengua de signos está reconocida en la legislación como una lengua, por lo que “el alumnado sordo necesita un experto en ella para acceder a la gramática”, dice Larrakoetxea.
La ausencia de estos también se acusa en el cuidado de la salud mental. Sonia Muñoz, psicóloga sanitaria en Elijo Psicología y especializada en lengua de signos, explica a RTVE.es que solo conoce “a una o dos personas más” en su rama que sepan esta lengua. A su consulta llegan personas sordas, “aunque niños, pocos”. “Hay pocas personas que podamos hablar lengua de signos, entonces su posibilidad de pedir ayuda es limitada”, confiesa.
Camino a la normalización de la infancia con discapacidad auditiva
Muñoz afirma también que las principales problemáticas que trata con estos niños son “de comunicación y de integración social”, ya que “en ocasiones no interaccionan con otros que hablan lengua oral”. De ahí viene la “soledad no deseada” que comenta Naiara Larrakoetxea. “Al final tú te sientes mal porque eres la diferente y eso supone que eres más vulnerable a sufrir riesgo de bullying y a que te sientas sola”, dice. La CNSE afirma que un niño sordo tiene más riesgo de no reconocer que sufre acoso escolar.
Por otro lado, según un estudio sociológico realizado por FIAPAS, el 19% de los menores que participaron manifestó haber tenido alguna situación de acoso o rechazo por razón de su discapacidad, la mayoría de entre 12 y 17 años. Aun así, el grupo de usuarios de dos audífonos es en el que se identifica un mayor porcentaje de casos de bullying (21%) ya que, “la prótesis es lo que visibiliza la sordera y puede ser el signo de vulnerabilidad”, según la presidenta de la federación.
En el caso de Juan Diego García, él no ha experimentado acoso hacia sus hijos. “Realmente los adultos somos más propensos a marcar o a señalar que los niños”, dice, afirmando que sus pequeños hacen una vida totalmente normal. “Marcos juega en su equipo de fútbol y va a su academia de inglés. Y Laura va a su campamento de scouts, hace patinaje…”.
La Importancia de la Inclusión
Una normalización que también se vive en el CEIP Margarita Salas de Zaragoza, donde se dan charlas de sensibilización a alumnado y profesorado. “No tienen un problema de interacción social porque los compañeros están acostumbrados a que ellos llevan eso, igual que otros llevan gafas desde que tienen tres añitos”.
García, que forma parte también de la Asociación de Discapacitados Auditivos de Badajoz, reconoce que se ha avanzado mucho, pero que quedan pasos que dar en el mundo de la Administración. Esta cubre económicamente una parte de los audífonos una vez se compran, algo que no es suficiente en un mundo “que parece de lujo”, dice, por los altos costes que conllevan las pilas, recambios o revisiones.
Además, estas ayudas se dan hasta los 26 años, “lo cual es una clara discriminación”, dice Carmen Jáudenes, que insiste también en la necesidad de especialistas “profesionales y muy actualizados”. Por su parte, Naiara Larrakoetxea pide “que le den toda la información a las familias”, además de la necesidad de que haya referentes sordos. La psicóloga Sonia Muñoz, por su parte, pone el foco en mejorar la situación laboral de los intérpretes y que se facilite aprender la lengua de signos.
“Yo no quiero que ellos sean más que nadie, pero tampoco quiero que sean menos que nadie”, dice Juan Diego García. Lucía Sánchez apunta que la idea es que la discapacidad "no les condicione el futuro" a la infancia. "Que tenga todas las opciones abiertas y todo el mundo por delante".
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Detección Precoz | Fundamental para el desarrollo temprano y acceso a recursos. |
| Recursos en Escuelas | Necesidad de sistemas tecnológicos y personal especializado (intérpretes, logopedas). |
| Apoyo Familiar | Involucramiento activo en la educación y desarrollo del niño. |
| Inclusión Social | Fomentar la interacción y evitar el aislamiento. |
| Apoyo Económico | Ayudas para audífonos, implantes y revisiones. |
