Separación Matrimonial: Consecuencias para los Hijos y Cómo Afrontarlas en España

La separación de una pareja es siempre un proceso complicado, y se torna aún más delicado cuando hay hijos de por medio. La mayoría de autores coinciden en que la separación de los padres y sus consecuencias es uno de los acontecimientos vitales más estresantes que pueden acontecer a los niños.

Es crucial que los padres aborden esta situación con sensibilidad y responsabilidad para minimizar el impacto negativo en los menores. A continuación, exploraremos las consecuencias de la separación en los hijos y cómo los padres pueden mitigar estos efectos, basándonos en la legislación española y las recomendaciones de expertos.

Comunicación y Estabilidad: Pilares Fundamentales

Es conveniente que los hijos, llegada esta situación, sean conocedores de la realidad que rodea a sus padres. Comentar la situación con claridad es el primer paso. Relacionado con lo anterior, es importante hablar con los hijos de la realidad de la separación, aunque sin entrar en detalles de los motivos.

Se explicará qué va a suceder a partir de ahora, haciendo hincapié en que las bases fundamentales del estilo de vida del menor (donde vivirá, donde estudiará, etc.) van a ser las mismas. Esto es importante de cara a la estabilidad y seguridad emocional en el menor. Explica claramente que el divorcio es definitivo, que no existe la posibilidad de volver atrás.

Es crucial, sobre todo al inicio de la separación que se mantenga sin cambios la rutina habitual de tu hijo: domicilio, entorno, relaciones con los amigos, colegio, horarios, etc. Asegura a tus hijos que ellos no tienen ninguna responsabilidad en el divorcio. Ellos no tienen la "culpa".

Consolidar Lazos de Amor y Evitar Culpabilizar

Los padres deberán hacer saber y recordar a sus hijos que ambos cónyuges continúan queriéndoles igual o más que antes. El padre o la madre que no tenga su custodia podrán verles siempre que ellos quieran. Trata de proteger las opiniones positivas que tu hijo tenga de ambos padres. No es beneficioso para la seguridad emocional, la autoestima y apego del menor, criticar al progenitor que no convive con él. Facilitar la relación de tus hijos con el otro progenitor.

El Interés Superior del Menor: Principio Fundamental

Uno de los aspectos fundamentales en cualquier proceso de separación o divorcio cuando hay hijos menores de edad es el principio del interés superior del menor. Este principio establece que cualquier decisión que afecte a un niño debe tomarse priorizando su bienestar y protegiendo sus derechos fundamentales.

Tanto el Código Civil estatal como el Código Civil catalán incluyen disposiciones específicas sobre este principio. En el Código Civil, el artículo 92 establece que la custodia y el régimen de visitas deben decidirse siempre en función del bienestar de los menores.

Cuando un tribunal debe resolver cuestiones de custodia y visitas en un proceso de separación o divorcio, se analizan diversos factores con el objetivo de garantizar que los derechos de los menores sean protegidos de la mejor manera posible:

  • La proximidad del hogar al colegio y al entorno habitual del niño: Se busca minimizar cambios drásticos que puedan afectar negativamente la estabilidad del menor.
  • La opinión del menor (si tiene edad suficiente para expresarla): En muchos casos, si el niño tiene la madurez necesaria, se le escucha durante el proceso judicial para conocer su opinión sobre la custodia y el régimen de visitas.

Siempre que sea posible, se recomienda que los progenitores lleguen a acuerdos amistosos en lugar de dejar que un tribunal decida por ellos. Garantizar que el bienestar del menor sea la prioridad absoluta es fundamental para proteger sus derechos y su estabilidad emocional.

Aspectos Legales Clave en la Separación con Hijos

Cuando se habla de divorcio, rara vez se pone el foco directamente en los más vulnerables: los hijos menores. Aunque los adultos toman la decisión de separarse, los niños y niñas son quienes enfrentan muchas veces las consecuencias más complejas. Este artículo no pretende solo ofrecer información legal, sino profundizar en cómo este proceso afecta a los menores desde una mirada práctica, emocional y legal.

Patria Potestad y Custodia

Uno de los errores más comunes al hablar de separaciones de parejas no casadas es creer que, al no existir un vínculo matrimonial, uno de los progenitores pierde derechos sobre sus hijos. Sin embargo, esto no es cierto. La patria potestad, que es el conjunto de derechos y deberes que los padres tienen sobre sus hijos, se mantiene independientemente del estado civil de los progenitores.

El artículo 156 del Código Civil establece que la patria potestad debe ser ejercida conjuntamente por ambos progenitores. Cuando se produce una separación, es común que uno de los progenitores obtenga la custodia del menor, mientras que el otro se convierte en progenitor no custodio. No obstante, esto no significa que el progenitor que no tiene la custodia pierda sus derechos sobre el hijo.

Pensiones Alimenticias

Otro aspecto clave en la separación con hijos es la obligación de ambos progenitores de aportar económicamente para la crianza y bienestar del menor. En la actualidad, muchas parejas optan por convivir sin contraer matrimonio, estableciendo así una unión de hecho en lugar de una unión conyugal formalizada legalmente. Esta decisión, sin embargo, no afecta los derechos y obligaciones de los progenitores respecto a sus hijos.

Custodia Compartida vs. Custodia Monoparental

Cuando una pareja con hijos pequeños decide separarse, la situación adquiere una especial sensibilidad debido a la necesidad de garantizar el bienestar emocional y la estabilidad del menor. El Código Civil, en su artículo 92, y el Código Civil catalán, en su artículo 233-8, establecen que la custodia debe decidirse en función del interés superior del menor.

En este sentido, los jueces tienden a favorecer modelos de custodia compartida siempre que sea posible, ya que esto permite que ambos progenitores continúen involucrados activamente en la crianza del niño. Cuando no es posible establecer una custodia compartida, el juez determinará un régimen de visitas que garantice que el progenitor no custodio pueda mantener una relación estable y regular con sus hijos.

Adolescentes y la Separación

Cuando una pareja con hijos adolescentes decide separarse, la situación puede volverse más compleja en comparación con familias con niños más pequeños. En el ámbito legal, los adolescentes en España tienen derecho a ser escuchados en los procedimientos judiciales que determinen su custodia y la relación con cada progenitor.

Los puntos 2 y 6 del artículo 92 del Código Civil estatal establecen que los menores con suficiente juicio pueden expresar su opinión en estos procesos, lo que implica que un juez tomará en cuenta su criterio a la hora de decidir con quién vivirán y cómo se estructurarán las visitas con el progenitor no custodio.

Obligación de Pagar la Pensión Alimenticia

Una de las preocupaciones más comunes en el proceso de separación es la obligación de pagar la pensión de alimentos cuando uno de los progenitores se encuentra en una situación laboral complicada o desempleado. El artículo 93 del Código Civil establece que la obligación de prestar alimentos a los hijos subsiste en cualquier circunstancia.

No cumplir con la obligación de pago sin haber solicitado una modificación judicial puede acarrear graves consecuencias legales, ya que el impago de la pensión alimenticia está considerado un delito de abandono de familia según el artículo 227 del Código Penal Español.

El hecho de quedarse sin empleo no exime automáticamente a un progenitor de su obligación de contribuir al mantenimiento de sus hijos. No obstante, el sistema legal permite solicitar ajustes en la pensión si se demuestra una reducción significativa y justificada de los ingresos.

Hijos Mayores de Edad y la Pensión Alimenticia

Una de las dudas más comunes que surgen en los procesos de separación o divorcio cuando los hijos han alcanzado la mayoría de edad es si los progenitores deben seguir asumiendo la obligación de proporcionarles alimentos. El artículo 152 del Código Civil no establece que la obligación de prestar alimentos a los hijos necesariamente termina cuando estos alcanzan la mayoría de edad (18 años).

El artículo menciona de manera explícita que la obligación de prestar alimentos cesará “cuando el alimentista pueda ejercer un oficio, profesión o industria, o haya adquirido un destino o mejorado de fortuna, de suerte que no le sea necesaria la pensión alimenticia para su subsistencia.”

En resumen, la obligación de seguir pagando alimentos a los hijos mayores de edad no cesa automáticamente al alcanzar la mayoría de edad. Según los artículos 142 y 152 del Código Civil estatal y los artículos 237-1 y 237-13 del Código Civil catalán, la obligación de prestar alimentos se extiende más allá de los 18 años en aquellos casos en los que el hijo no es económicamente independiente.

Vivienda Familiar e Hipoteca

Uno de los aspectos más complejos y emocionalmente delicados de una separación o divorcio cuando hay hijos menores es la cuestión de quién se queda con la vivienda familiar. Según el artículo 96 del Código Civil, la vivienda familiar es un bien cuyo uso se puede atribuir al progenitor que tenga la custodia de los hijos, es decir, al que se encargue de su cuidado diario y sea el encargado de atender sus necesidades.

El caso se complica aún más cuando en la vivienda existe una hipoteca pendiente de pago. La división de responsabilidades respecto a la hipoteca debe ser resuelta entre las partes involucradas en el proceso de separación. Generalmente, en el acuerdo de separación o divorcio, se establece quién se encargará de los pagos mensuales de la hipoteca y cómo se gestionará la deuda en el futuro.

Si ambos progenitores continúan siendo titulares de la propiedad, a pesar de que uno de ellos se quede con la vivienda, la responsabilidad de la hipoteca se mantiene compartida.

En Cataluña, el Código Civil catalán regula de manera similar las cuestiones relativas al uso de la vivienda familiar en situaciones de separación y divorcio. El artículo 233-20 del Código Civil catalán establece que el juez puede otorgar el uso de la vivienda familiar al progenitor con el que los hijos continúan viviendo, priorizando siempre el bienestar y el interés superior del menor.

El Divorcio Contencioso vs. el Divorcio de Mutuo Acuerdo

Una de las decisiones más relevantes es cómo se tramitará el divorcio: ¿de mutuo acuerdo o de manera contenciosa? Un divorcio de mutuo acuerdo es, sin lugar a dudas, la opción menos traumática. Permite que ambos padres establezcan conjuntamente las condiciones del convenio regulador: custodia, visitas, pensión alimenticia y demás aspectos que afectan directamente a los menores.

Por el contrario, el divorcio contencioso es, por definición, una ruptura sin entendimiento. Cuando los padres no logran ponerse de acuerdo, es un juez quien decide las condiciones que afectarán a los hijos. Esto implica un proceso largo, con tensiones, audiencias, y en muchos casos, informes psicosociales que involucran a los propios menores.

La elección de la vía legal debe considerar, por encima de todo, la estabilidad emocional de los hijos.

Divorcio con hijos: cómo proteger a los niños en una separación.

El Papel del Ministerio Fiscal

En todos los procedimientos de divorcio donde hay hijos menores, la presencia del Ministerio Fiscal es obligatoria. Su función no es intermediar entre los padres ni resolver conflictos entre adultos, sino velar exclusivamente por el interés superior del menor.

Cuando se presenta un convenio regulador, el fiscal revisa que las medidas propuestas -custodia, régimen de visitas, pensión alimenticia- sean adecuadas para proteger al menor. Es decir, no basta con que los padres estén de acuerdo: el Estado tiene la responsabilidad de supervisar que los derechos de los niños estén realmente resguardados.

Por tanto, el Ministerio Fiscal se convierte en una figura clave, un garante externo que vela porque la voz del menor -aunque muchas veces no se escuche directamente- sea tenida en cuenta.

Apoyo Emocional y Acompañamiento Psicológico

Más allá de lo legal, los menores necesitan un acompañamiento emocional durante el proceso de divorcio. El apoyo psicológico puede marcar la diferencia entre un tránsito sano y uno traumático. Contar con un psicólogo infantil o familiar puede ayudar a detectar estos signos a tiempo y ofrecer estrategias para canalizar las emociones.

También es fundamental que los adultos comuniquen adecuadamente el divorcio. Explicar la situación con honestidad, evitar culpabilizar al otro progenitor, asegurarles que seguirán siendo amados por ambos… son pequeños gestos que tienen un gran impacto.

No Separarse por los Hijos: ¿Es la Mejor Opción?

Un gran porcentaje de los matrimonios no se divorcian o se acaban divorciando pero más tarde por los hijos. Es una decisión perfectamente respetable, pero que no suele ser recomendable, pues supone mantener una ficción que no suele ser saludable ni para los progenitores ni para los hijos a los que se les puede mostrar como un aprendizaje.

Permanecer juntos por el bien de los hijos, puede ser totalmente contraproducente para los niños. El gran problema es que el mantenimiento de un matrimonio que querría divorciarse, puede crear una tensión en la convivencia perjudicial para todos los miembros de la familia pero especialmente para los hijos.

Impacto en los hijos de mantener una relación disfuncional

El impacto en los hijos de que sus padres mantengan una relación disfuncional puede ser muy grave. Habrá hijos a los que aparentemente no les afectara y otros a los que les marcará de manera perjudicial en su vida.

Los efectos psicológicos para los hijos de mantener una relación disfuncional entre los progenitores pueden ser gravemente perjudicial:

  • En la infancia puede suponer carencias afectivas en los niños.
  • En la adolescencia puede crear grave confusión.
  • En la juventud puede crear roles y pautas disfuncionales que imiten la relación que ha visto en sus padres.

Se pueden desarrollar preocupantes problemas de comportamiento y emocionales de hijos que se han criado con unos padres que hubieran preferido o necesitado separarse, pero han optado por mantener un matrimonio no deseado.

Consecuencias para la pareja al no separarse

Desear o necesitar separarse pero no dar el paso puede provocar graves consecuencias a todos los niveles para ambos miembros de la pareja. En ocasiones la decisión de divorciarse es de uno sólo y puede percibirse como que hace un favor al otro por no separarse, pero no suele ser así. Una relación sentimental es de dos y el mantenimiento de una relación disfuncional puede perjudicar tanto a quien quiere divorciarse como a quien no, pues mantiene una relación irreal.

Mantener una relación indeseada es antinatural y puede supone la acumulación de conflictos y resentimientos. Cuando una persona quiere separarse es por motivos concretos. De no materializar la ruptura al final esos motivos suelen potenciarse de manera que la necesidad de separarse y malestar aumenta exponencialmente.

Lo más preocupante de mantener un matrimonio no deseado es la afectación de la salud mental y bienestar individual, pues supone hacer una vida que no se quiere. El sentimiento de encierro por vivir presa de una relación no deseada puede superar a cualquier persona. De hecho, las consecuencias de afectación en salud mental pueden aparecer con el paso del tiempo de manera abrupta.

Alternativas a la convivencia conflictiva

De entre las alternativas a la convivencia conflictiva están la terapia de pareja, la mediación familiar o, de ser posible, hasta que se aclare si la ruptura o relación se aclara, pasar a vivir por separado como una pareja LAT.

La terapia de pareja y mediación familiar es la mejor alternativa aun matrimonio no deseado, pues puede reforzar relaciones para que vuelva a ser deseadas y viables, o descartar la reconciliación y confirmar la ruptura pero en términos razonables.

La separación amistosa es la mejor opción ante una crisis matrimonial definitiva. Mantener una relación que es inexistente realmente no deja de ser un paripé, una ficción o la recreación de algo que no existe.

Cómo Abordar la Separación Pensando en el Bienestar de los Hijos

Para afrontar la separación pensando en el bienestar superior de los hijos habrá que mantener la cordialidad, de manera que la tensión se mantenga controlada y el respeto se muestre en todo momento. Hay que evitar hacer partícipes a los hijos de las discusiones y conflictos, tanto estando juntos como separados.

La comunicación con los hijos debe de estar pensando en los niños de forma clara y concreta. No debe de ser enfocada desde el punto de vista o intereses de los adultos, sino desde el punto de vista del bienestar infantil.

Efectos del Divorcio en los Hijos Según la Edad

El divorcio es un evento que puede sacudir profundamente el mundo emocional de los niños, dejando un impacto significativo en su desarrollo y bienestar psicológico. Aunque sea un proceso desafiante, puede ser un cambio positivo para los niños, especialmente cuando se maneja de manera constructiva.

Viendo las reacciones que tienen los niños según la edad en que se presente la separación de los padres, se observa que, en los primeros años de vida, si el menor ha estado atendido con el cariño continuado por ambos progenitores y no ha habido escenas de violencia física y/o verbal en que el menor se haya visto involucrado como protagonista o directo observador, no tiene por qué presentar respuestas específicas al proceso de separación.

A continuación, se presentan los efectos del divorcio en los hijos según su edad:

  • Niños pequeños (0-5 años): Pueden mostrar ansiedad por separación, problemas para dormir, cambios en los hábitos alimenticios y regresión en el control de esfínteres.
  • Niños en edad escolar (6-12 años): Pueden experimentar sentimientos de abandono, culpa o responsabilidad por arreglar la situación. También pueden mostrar problemas de conducta en la escuela o con amigos.
  • Adolescentes (13 años en adelante): Pueden reaccionar de manera diversa al divorcio, desde la rebeldía hasta la tristeza. Pueden sentirse avergonzados o resentidos y pueden buscar independencia de sus padres.

Para aliviar el impacto del divorcio en las hijas y los hijos, es necesario empatizar con ellas y ellos, entender su dolor, sus pensamientos, respetar sus sentimientos, aportarles seguridad, y responder, SIN MENTIR y sin dar detalles innecesarios a sus preguntas.

Recomendaciones Finales para una Separación Responsable

Cuando una pareja con hijos decide separarse, es fundamental considerar cuidadosamente diversos aspectos legales antes de tomar decisiones definitivas. El asesoramiento legal ayuda a abordar claramente asuntos esenciales como la custodia, el régimen de visitas, la pensión alimenticia y la vivienda.

Las recomendaciones finales son las del mantenimiento del respeto y control de la tensión, pues es la garantía para que las decisiones que se temen sean acertadas y lo menos condicionadas posible. Priorizar el bienestar emocional de todos los miembros de la familia es fundamental, pues la separación integrativa y no excluyente siempre es posible.

Para tomar una decisión de separarse es recomendable acudir a un psicólogo y abogado de confianza para que el plano sentimental psicológico y legal vayan de la mano coordinada y equilibrada. La decisión final es personalísima, pero con un buen asesoramiento a tiempo, se pueden prevenir grandes problemas.

Recuerda que el divorcio no tiene por qué ser una tragedia para los hijos menores, pero sí es una experiencia que requiere atención, cuidado y compromiso por parte de los adultos.

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