Durante las últimas semanas del embarazo, las mujeres pueden experimentar diferentes sensaciones antes de ponerse de parto. Conocerlas es primordial para dar la importancia apropiada a cada momento y que el equipo ginecológico pueda actuar con la previsión necesaria llegado el momento. Es común que las mujeres experimenten una serie de síntomas antes de ponerse de parto que indican que el momento del nacimiento del bebé se acerca.
Estos signos pueden variar en intensidad y duración, y cada mujer puede experimentarlos de manera diferente. A continuación, se describirán los síntomas más habituales que pueden manifestarse días y horas antes del parto contrastados por nuestro equipo de ginecología.
¿Estoy de parto? Síntomas, mitos y falsas alarmas (Señales antes de dar a luz)
Síntomas Comunes Días Antes del Parto
Pueden darse síntomas días antes de que llegue el momento de dar a luz, por lo que conocerlos ayudará a la futura madre a ir mentalizándose de lo que ocurrirá en las próximas jornadas.
Encajamiento de la cabeza: Un síntoma común días antes del parto es la sensación de que el bebé ha descendido en la pelvis. Este movimiento se conoce como encajamiento y puede aliviar la presión en la parte superior del abdomen, pero a su vez ejercerá más presión en la vejiga, lo que puede aumentar la necesidad de orinar con frecuencia. Esta posición más baja del bebé indica que el cuerpo está preparándose para el momento del parto.
Aumento de flujo vaginal: Hay mujeres que pueden notar un aumento del flujo vaginal transparente, rosado o incluso con un poco de sangre días antes del inicio del trabajo de parto. Este aumento del flujo vaginal se debe a la congestión de la vagina por la presión del feto sobre la misma. Además de este aumento del flujo vaginal, se puede expulsar lo que conocemos como tapón mucoso, que no es más que el desprendimiento y la expulsión de un moco muy espeso que estaba alojado en el canal cervical durante las semanas previas de gestación.
El desprendimiento de este tapón mucoso se produce por la presencia de contracciones más o menos regulares y puede indicar que el cuello del útero se está dilatando ha empezado a modificarse y a prepararse para el parto. Es importante estar atenta a cualquier cambio en el flujo vaginal, ya que puede ser un indicio de que el momento del parto está próximo.
También se pueden presentar contracciones de Braxton Hicks o contracciones irregulares que pueden estar presentes semanas antes del incio del parto.
Síntomas Comunes Horas Antes del Parto
Hay determinados síntomas horas antes de ponerte de parto que te darán el tiempo suficiente para ponerte en manos de los mejores especialistas.
Contracciones: Las contracciones son un síntoma distintivo de que el parto está cerca. En las horas previas al parto, las contracciones pueden volverse más frecuentes, intensas y regulares. Pueden sentirse como dolores menstruales o dolor en la espalda y el abdomen. Cuando las contracciones son regulares, son una señal clara de que el trabajo de parto ha comenzado.
Rotura de membranas: En algunas mujeres, las membranas amnióticas romperse antes de que comiencen las contracciones. Esto se conoce como “romper aguas”, y puede manifestarse como una sensación de líquido que gotea o sale de golpe de la vagina. Si esto ocurre, es importante acudir a tu centro médico u hospital.
Es esencial tener en cuenta que cada mujer y cada embarazo son únicos, por lo que la experiencia antes del parto puede variar en cada caso. Es por esto por lo que siempre hay que consultar al ginecólogo para obtener una evaluación personalizada y garantizar un parto seguro y saludable. Además, conocer las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el embarazo ayudará a cualquier futura madre a encarar con mayor confianza tanto los meses de gestación como el momento de dar a luz.
Es importante tener en cuenta que el momento de romper aguas puede ser diferente en cada caso. Algunas mujeres pueden experimentar un goteo lento de líquido, o bien una salida de líquido más abundante. Esta rotura de la bolsa amniótica en algunas ocasiones puede no ser muy evidente y necesitar de opinión médica para determinar si ha sucedido realmente.
¿Cómo saber si ya me falta poco para dar a luz?
En las últimas semanas del embarazo, pueden percibirse algunos síntomas como la expulsión del tapón mucoso, molestias pélvicas intensas, cambios en la percepción del bebé, o dificultad para dormir. También pueden presentarse contracciones irregulares. Si hay dudas o inquietudes, es aconsejable consultar al equipo médico para obtener orientación adecuada.
¿Cómo saber si el día del parto está cerca?
A los síntomas previamente comentados, pueden unirse el descenso del bebé y la aparición de contracciones regulares y dolorosas. También es posible romper aguas, lo que no tiene por qué implicar que el parto sea inminente.
En las últimas semanas del embarazo, nuestro cuerpo y nuestra mente se empiezan a preparar para el parto. A partir del tercer trimestre de gestación, empezaremos a notar las llamadas contracciones de Braxton Hicks. Son sensaciones extrañas: notaremos que la barriga se pone tensa y dura.
No son contracciones dolorosas ni intensas ni regulares. Al principio las notaremos de forma aislada y puntual; puede que las confundamos con movimientos del bebé. Es importante que la embarazada las identifique, pero que no se "autodiagnóstique". Solo un médico o una matrona podrá saber si de verdad estás de parto o no.
Según el estudio Diagnóstico del parto: un estudio prospectivo, realizado en varios hospitales italianos con 423 mujeres que llegaron con contracciones uterinas, publicado en Medscape General Medicine, la autopercepción de las pacientes puede ser inexacta y llevar a un diagnóstico incorrecto en el 10% de los casos, y que por eso el parto se induzca sin necesidad o que se alargue demasiado.
Durante las últimas semanas de embarazo, el bebé baja en el abdomen de la mamá y apoya su cabecita en nuestra pelvis. Esto supone que notemos mas molestias en esa zona, puede que incluso, nos cueste andar y tengamos una gran sensación de presión en la zona del pubis.
Durante los primeros instantes del embarazo, en el cuello del útero se cierra totalmente con una mucosidad muy espesa: el tapón mucoso. El objetivo es defender el interior del útero de cualquier germen, como lo demuestra el estudio danés Niveles de inmunoglobulina y fagocitos en el tapón de moco cervical al término del embarazo en la revista Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica.
Cuando llega el final del embarazo, el cuello uterino se ablanda y se hace mas corto, y deja caer el tapón mucoso. Este fenómeno se conoce como expulsión del tapón mucoso. Podemos perderlo poco a poco, de forma que no nos daremos cuenta, o puede que notemos la expulsión de una cantidad importante de mucosidad. En cualquier caso, no supone un aviso de parto inminente.
Nuestro bebé se ha hecho grande y casi no cabe en su "casita". Aunque se mueve, lo hace de diferente manera, Aunque esté colocado de nalgas (aquí encontrarás ejercicios para ayudarle a que se dé la vuelta). Ya no notamos saltos y patadas vigorosas, sino movimientos mas lentos y fuertes, como estiramientos del bebé dentro de nuestro cuerpo.
Es el famoso síndrome del que, seguro hemos oído hablar en muchas ocasiones. Al final del embarazo la futura mamá necesita ver todo a su alrededor limpio y preparado para recibir a su bebé.
Aunque, de forma consciente, no pensemos mucho en el momento del parto, nuestra mente sí que lo tiene muy presente, así que durante el sueño todo el temor que tenemos a lo desconocido nuestra mente lo reflejará en nuestros sueños.
Al final del embarazo notamos que cada vez nos cuesta más descansar correctamente. El bebé pesa mucho y no encontramos la postura adecuada: unas veces porque no estamos cómodas y otras porque quien no está cómodo es el bebé. Según la postura que adoptemos, el pequeño no para de moverse y dar patadas.
Todos estos síntomas se intensifican los días previos al parto. Las contracciones son cada vez mas frecuentes y molestas, dormimos poco y con muchos sueños extraños. Nos encontramos más molestas en todos los sentidos. Ya queda poco, nuestro cuerpo se prepara para dar a luz. Descansa cuanto puedas, da paseos tranquilos y evita realizar trabajos intensos o de gran fuerza.
Mitos y Realidades Sobre el Tapón Mucoso
El tapón mucoso de la embarazada es objeto de coloquio en muchas ocasiones. Analizamos a continuación un listado de frases que frecuentemente se escuchan relacionadas con el mismo: explicamos las verdades y falsos mitos sobre el tapón mucoso en el embarazo.
Es una creencia muy extendida: los días de luna llena se producen más partos que cuando se la ve parcialmente. Pero los estudios que se han hecho al respecto han demostrado que es completamente falso: es un mito del embarazo que el cambio de luna o fase lunar influya en el parto.
Normalmente, el parto ocurre entre la semana 38 y la semana 40 de gestación. Sin embargo, hay veces que el momento del parto se adelanta y es lo que se conoce como parto prematuro. No es necesario que todas las embarazadas experimenten todos los síntomas de parto, pero sí notarán alguno de ellos.
¿Cómo Saber si el Parto se Está Acercando?
Una vez que comienza el tercer trimestre de embarazo, las mujeres pueden sentir contracciones. Sin embargo, estas contracciones no siempre indican que el parto va a comenzar. Lo más habitual es que al inicio del tercer trimestre sucedan contracciones de Braxton Hicks. Se trata de contracciones irregulares y de menor intensidad en comparación con las contracciones de parto.
Además, las molestias del final del embarazo, en ocasiones, se pueden confundir con el parto. Por ello, es importante conocer cuáles son los síntomas que se producen antes del parto. A continuación, se detallan algunos de ellos.
- Descenso del bebé: Unas semanas antes de que se produzca el parto, la embarazada puede sentir unas molestias en la pelvis o la vagina. Al mismo tiempo, se aliviará la tensión en la caja torácica, por lo que la mujer podrá respirar mejor. Esto es debido a que el bebé desciende y se encaja en la pelvis, preparándose para nacer en el canal del parto. Este descenso y acomodamiento del bebé también se como como aligeramiento.
- Contracciones de Braxton Hicks: Estas contracciones empiezan a partir del tercer mes de embarazo, pero la futura mamá no podrá sentirlas hasta que estás en un estado más avanzado. A diferencia de las contracciones verdaderas de parto, las de Braxton Hicks son contracciones esporádicas del útero.
- El cuello del útero madura: La maduración cervical o del cuello uterino es una etapa donde se producen cambios en la forma, en la posición y en la consistencia del cérvix. El ginecólogo determina el momento del parto a través de la dilatación uterina.
- Expulsión del tapón mucoso: Entre la semana 4º y 6º de embarazo, el cuello uterino comienza a segregar una mucosa muy densa que se denomina tapón mucoso. Esta sustancia gelatinosa sella la entrada al útero y actuará protegiendo al feto de infecciones. Además, el tapón mucoso permite que las relaciones sexuales puedan llevarse a cabo sin riesgo para el futuro bebé, siempre y cuando el embarazo tenga un desarrollo normal.
- Contracciones de parto: Al contrario de las de Braxton Hicks, las contracciones verdaderas de parto son siempre dolorosas y se producen cada vez con mayor frecuencia durante al menos una hora. Se debe ir al hospital cuando se produzcan contracciones uterinas cada 5 minutos durante más de una hora. Si se trata de un embarazo gemelar, se recomienda acudir al hospital cuando las contracciones uterinas se produzcan a intervalos de 10 minutos.
- Romper aguas: El saco de líquido amniótico, el fluido que recubre al bebé y gracias al cual puede sobrevivir, se rompe en el momento del parto. Tras su ruptura, el líquido amniótico es eliminado por la vagina. Esto es lo que se conoce popularmente como romper aguas y es bastante notorio porque es una cantidad considerable que empapa a la futura madre.
Falsas Alarmas de Parto
Cuando la embarazada está llegando al final de esta etapa se encuentra pendiente de cualquier signo que le haga sospechar de que se está poniendo de parto. Sin embargo, muchas veces ocurren falsas alarmas. Por este motivo, es importante diferenciar entre el trabajo de parto verdadero y falso.
A continuación, se enumeran algunos puntos a tener en cuenta y que ayudarán a distinguir un posible parto de una falsa alarma:
- Contar los intervalos de tiempo en el que suceden contracciones para valorar la regularidad.
- Describir si hay un aumento en la fuerza de las contracciones.
- Si la embarazada no es capaz de caminar durante las contracciones, seguramente sea señal de parto.
- Sensación de presión en la espalda.
En cualquier caso, si la mujer no está segura de lo que está notando en ese momento, lo mejor es informar al especialista. Así podrá determinar si va a comenzar el trabajo de parto o si ha sido una falsa alarma.
Otros Síntomas y Señales
Además de los síntomas mencionados, hay otras señales de parto en primerizas o en tu segundo embarazo que pueden indicar que se acerca, aunque no son tan evidentes ni universales.
- Aumento del flujo vaginal: Puede aumentar en cantidad y consistencia al final del embarazo, debido a los cambios hormonales y cervicales. El flujo vaginal debe ser claro o blanquecino y no tener mal olor.
- Diarrea o náuseas en el embarazo: Algunas mujeres pueden experimentar diarrea o náuseas horas antes del parto, como una forma de limpiar el organismo y prepararlo para el trabajo de parto. Estos síntomas suelen ser leves y pasajeros, y no requieren tratamiento específico.
- Pérdida de peso: Es posible que algunas mujeres pierdan uno o dos kilos antes del parto, debido a la disminución del líquido amniótico, la eliminación de líquidos retenidos o la reducción del apetito.
Recuerda que el parto es un proceso natural y fisiológico, que tu cuerpo está preparado para afrontarlo y que pronto tendrás a tu bebé en brazos. Confía en ti misma, en tu equipo médico y en tu instinto y verás como todo sale a las mil maravillas.
Las últimas semanas puede que tu cuerpo cambie por completo y aparezcan síntomas que no esperabas o molestias que anuncian que el momento del parto se acerca.
El síntoma más visible es que la barriga descenderá. Esto se debe al descenso del feto hacia la cavidad pélvica (el bebé coloca la cabeza en la parte inferior de la pelvis y descansa en el cuello del útero). Esto lo verás entre las dos y cuatro semanas antes del parto.
Notarás que la presión sobre el diafragma y el estómago es menor, por lo que podrás respirar mejor y tendrás digestiones más ligeras. Sin embargo, esa pequeña liberación al encajarse el bebé, hará que tu vejiga sufra una presión, lo que seguramente provoque que tengas que ir con más frecuencia al baño.
Empezarás a notar contracciones, pero estas serán muy irregulares, distanciadas en el tiempo, poco duraderas y no dolorosas en exceso, señal de que no hay que alarmarse. Además, suelen darse como consecuencia de esfuerzos y cesan cuando estás en reposo. Se llaman contracciones de Braxton Hicks y pueden aparecer desde la sexta semana de embarazo, aunque tú no las notes hasta mucho más adelante.
Al dilatarse el cuello uterino, la mucosa que cierra el orificio del útero puede caer y salir ser expulsada por la vagina. Es un flujo gelatinoso, transparente y espeso y puede que ni siquiera notes que ha salido.
Un embarazo normal dura cuarenta semanas desde el primer día de la última regla. Así se calcula la fecha probable de parto. El embarazo y parto, como hechos biológicos que son, presentan una variabilidad que es normal.
Identificar a las embarazadas que realmente están de parto es muy importante, ya que si se esto no es así se pueden realizar intervenciones innecesarias.
Los días previos al inicio del parto aparecen más contracciones, desciende el fondo del útero y se expulsa el «tapón mucoso». Las contracciones se caracterizan por ser irregulares, poco intensas y generalmente focalizadas en la parte baja del útero. Las molestias recuerdan a las molestias de las reglas. Estas contracciones provocan que el cérvix se ablande, se acorte e incluso se dilate un poco.
El descenso del fondo del útero se debe a que el feto comienza a meterse en la pelvis materna. Las articulaciones de la pelvis se preparan para el parto y adquieren un leve movimiento. En esta situación la cabeza del bebé puede provocar la sensación de que la pelvis «se abre» a la altura del pubis.
El feto durante el embarazo está aislado por el moco que sella el cuello del útero. Una situación especial en este periodo del embarazo es la rotura prematura de membranas. La mujer nota la pérdida líquido por sus genitales. Se llama prematura por ocurrir antes del inicio del parto. Una de cada diez gestantes tiene que acudir a urgencias por este motivo.
En este momento es importante ver el color de las aguas. Si no son claras, se debe acudir rápidamente a urgencias para comprobar el bienestar del feto.
Muchos son los controles que a lo largo de estos nueve meses se realizan para asegurar la correcta evolución de la gestación; análisis, ecografías, monitores, consultas….
Sentimientos de deseo y alegría se entremezclan con inquietud, incertidumbre y temor ante la nueva situación, siendo la labilidad emocional una de las características de esta etapa en la que apoyo del entorno familiar, social y de salud, juegan un papel primordial. En el último mes, es importante que la mujer disfrute del final del embarazo, preparándolo todo con ilusión y tranquilidad.
Unos días previos sosegados, serenos y relajados, harán que llegue al parto en las mejores condiciones, siendo éste uno de los objetivos de los planes de cuidados. La correcta información recibida durante el embarazo, hará que la mujer acuda en el momento adecuado (tal como especifica el Dr.
