Diferencias clave entre el primer y segundo embarazo: Síntomas, Parto y Cuidados

No importa haber tenido un hijo previamente, con el segundo embarazo vuelven las dudas y, aunque es normal compararlo con el primero, nunca será igual: los síntomas típicos del embarazo pueden cambiar, la barriga crece antes y, normalmente, el parto suele ser mucho más rápido. Aunque una mujer ya sea madre con un nuevo embarazo le vuelven las dudas. ¿La barriga crece antes? ¿Tendré más náuseas? ¿Se me complicará?

Cuando ya has pasado por un embarazo y un parto y te quedas encinta de nuevo, es probable que pienses que todo transcurrirá de la misma manera. Al final no hay dos mujeres, dos embarazos y dos partos iguales, por lo que cada caso debe verse de manera individual. En este post analizaremos los aspectos clave que debes tener en cuenta a la hora de preparar la llegada de tu segundo bebé.

Si vas a ser mamá de nuevo o estás pensando en ir “a por el segundo”, es probable que veas la maternidad desde otra perspectiva y, en general, estés más tranquila. Pero debes cuidarte igual o más que en el primer embarazo, porque lo que suele pasar en estos casos es que el protagonismo de la madre baja y el cansancio y el trabajo aumenta, ya que hay otro hijo que atender y se dispone de menos tiempo para una misma. Además, se da por hecho que ya controlas la situación y que todo va a ser más rápido y más fácil. Pero no siempre es así. Cada embarazo y cada parto es diferente y también se vive de forma distinta.

Cambios en el Cuerpo y Síntomas

“Lo que está claro es que tras el primer parto, el cuerpo de la madre cambia para siempre. En un segundo embarazo no tienen porqué aparecer las mismas complicaciones que hubo en otros embarazos y podrían aparecer nuevas. En cuanto a los síntomas, es posible que en el primero no tuvierais apenas náuseas y ahora tengas muchas, o viceversa.

Si una mujer ha tenido muchos vómitos con su primer bebé, este síntoma suele repetirse en el resto de los hijos. Si la mujer no nota apenas síntomas también puede preocuparse, al pensar que la gestación no se desarrolla como debiera, lo que suele ser un motivo frecuente de consulta.

Durante el segundo embarazo hay síntomas muy característicos y la madre va a experimentar cambios físicos diferentes. Por ejemplo, el volumen de sangre aumenta un 10% pero baja la tensión arterial. El pecho se hincha más y se vuelve más sensible. Además, el segundo embarazo se notará antes porque las formas del abdomen que va a alojar al feto se redondean de modo más precoz.

En el primer embarazo se empiezan a notar entre las 20-21 semanas. Pero en el segundo embarazo el cuerpo se adapta más rápidamente al crecimiento, está más distendida la musculatura y a partir de las 17-18 semanas se pueden empezar a notar. Pero si no lo notas hasta más tarde no te preocupes.

Cambios Adicionales:

  • Aumento de Peso: En el segundo embarazo la mujer suele aumentar de peso más rápido. Por esto, es común que la mujer tarde más en recuperar la figura tras el segundo parto. En el segundo embarazo, el abdomen crece antes, pero la ganancia ponderal total debe ser similar a la del primer embarazo, entre 7 y 12 kg si la paciente está en normopeso antes del embarazo.
  • Dolor de Espalda y Presión Pélvica: Uno de los síntomas que se agudizan en el segundo embarazo son la presión pélvica y el dolor de espalda ya que el feto está situado más abajo en el abdomen, por lo que la presión pélvica y el dolor de espalda pueden intensificarse.

Por otro lado, el peso materno no influye en el del bebé.

Es habitual que en el segundo embarazo la madre note antes al bebé. La percepción de los movimientos fetales suele producirse en torno a una semana antes que en la primera gestación.

No obstante, la experiencia en el embarazo, como dice el dicho, es un grado. Muchas veces el hecho de haber tenido un parto previo, y por tanto contracciones, puede hacer que la mujer sepa cuál es la sensación y las identifique mejor.

Si has tenido un bebé hace poco y te has vuelto a quedar embarazada, es posible que tu organismo tenga algunas carencias nutricionales, como de ácido fólico y hierro. Con la ayuda de la nutricionista Marta González Caballero, te contamos cómo evitarlas.

El primer consejo que ha de intentar seguir una madre durante su segundo embarazo es permanecer tranquila en la medida de lo posible.

Sí, porque tenemos otro hijo/a al que atender, estamos “más puestas” en el tema y somos más prácticas. Además, tenemos menos tiempo para descansar y dedicarnos espacio. Pero hay que buscar tiempo para una misma y también para prepararse para el parto: masaje de drenaje linfático, clases de mindfulness, yoga o natación.

Si la madre sufrió tensión arterial o diabetes gestacional en el anterior embarazo, deberá tomar medidas desde el primer día para que no vuelva a suceder.

El Parto: ¿Qué Esperar en el Segundo?

¿Cómo será el parto de tu segundo hijo? ¿Igual al primero? ¿Más corto? ¿Más largo? Los médicos aseguran que no hay dos partos iguales y lo más frecuente es que tu segundo parto se presente con menos complicaciones que el primero.

Lo normal es que los segundos partos sean más cortos, el cuello del útero se borra y dilata más rápido y todo el proceso suele durar menos. El cuello del útero se borra a la vez que empieza a dilatarse por lo que el periodo de dilatación suele durar la mitad. Además, la vagina está más distendida y el bebé suele salir más rápidamente.

Tras ese primer parto, el cuello del útero no recupera su estado previo. Cuando hay un segundo parto, el proceso de borramiento y dilatación es simultáneo. Como tanto la fase de dilatación como el periodo expulsivo del parto se acortan en el tiempo, el dolor es menor.

Las mujeres que han tenido hijos previamente suelen tener un mejor posparto, en parte porque el riesgo de parto instrumental o de desgarro es menor.

Normalmente el parto tras un segundo embarazo suele ser más corto y menos duro. Esto se debe a que las estructuras internas del cuerpo de la mujer ya se han distendido. También hay menos posibilidades de episiotomía y, cuando ésta es necesaria, su tamaño es menor.

En un segundo embarazo el bebé nacerá cuando le toque. No suele adelantarse.

Cesárea Anterior: Si tuviste un parto por cesárea con tu primer hijo, tu segundo retoño no tiene por que nacer así. Según la doctora Mónica Martín, si el periodo entre los dos partos es mayor de 18 semanas puede intentarse un parto por vía vaginal, siempre que previamente la gestante esté de acuerdo. Sí es verdad que si la cesárea anterior se practicó por desproporción pélvico-cefálica, frecuente cuando el niño es grande, o por no progresión de parto tienen más riesgo de una segunda cesárea, aunque no se contraindica un parto vaginal. Pero por supuesto no siempre es posible. O si la incisión de la cesárea que se le practicó la primera vez fue a lo largo (desde el ombligo hacia el pubis) o en forma de T.

Es posible un parto vaginal, y no debe asustarte. A muchas mujeres les preocupa que los pujos o contracciones puedan provocar que se vuelva a abrir la herida, o que otra cesárea tenga un impacto negativo a nivel físico para la posterior recuperación o para su salud.

No obstante, en un parto, aunque la mujer haya tenido varios hijos previos por vía vaginal, siempre pueden surgir complicaciones o imprevistos que aconsejen realizar una cesárea. Puede pasar, aunque es mucho menos frecuente dado que con un parto previo la probabilidad de parto vaginal es muy alta, pero siempre existe urgencias obstétricas que serían indicación de una cesárea.

En general, tras una cesárea lo que sí se recomienda es esperar al menos un año antes de volver a buscar un embarazo para que haya cicatrizado bien la herida. Si tienes dudas, consulta a tu ginecólogo/a y déjate guiar.

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Comparación entre el Parto Verdadero y Falso
Característica Parto Verdadero Parto Falso (Contracciones de Braxton Hicks)
Regularidad de las contracciones Regulares y siguen un patrón predecible Irregulares e impredecibles
Progresión Se vuelven más frecuentes, duraderas y fuertes No se observa progresión con el tiempo
Ubicación del dolor Comienzan en la parte baja de la espalda e irradian hacia la parte delantera Se sienten en la parte delantera
Efecto del cambio de actividad o posición No se detienen con el cambio de actividad o posición Pueden disminuir o detenerse con el cambio de actividad o posición
Cambios cervicales El cuello uterino adelgaza, se ablanda o se dilata No se producen cambios cervicales

Lactancia en el Segundo Embarazo

Si con el primer hijo la lactancia fue bien, con un segundo también suele ir bien e incluso es más fácil. Aunque en el primer hijo no se haya dado el pecho, en un segundo puede intentarse.

En un segundo embarazo la lactancia también es más sencilla. Los pechos y pezones de la madre están más preparados: su piel está más curtida y son menos sensibles así que las grietas y heridas en ellos, tan comunes en las madres primerizas, lo son mucho menos con el segundo hijo. Además, habiendo vivido ya la experiencia de la lactancia la madre se adapta mejor a las necesidades del bebé para las tomas.

Diste el pecho a tu primer bebé… o no. Ahora estás embarazada de tu segundo bebé. ¿Cómo será amamantar a tu segundo hijo? ¿Si el mayor sigue tomando el pecho, tienes que destetarlo? ¿Y tras el parto, podrás dar el pecho a los dos a la vez? Te lo contamos.

Mantener la lactancia materna es un esfuerzo metabólico considerable para cualquier madre. Por eso, dar el pecho al bebé es un gran estímulo para recuperar la figura y que se reduzca el abdomen materno.

Cuidados Adicionales y Consideraciones

Pero eso no significa que no debas cuidar la parte emocional y pedir apoyo. Dos hijos/as suponen más trabajo y atención, así que pide ayuda en casa o a la familia y no “cargues tú sola con la mochila”. Busca actividades que te saquen un poco del rol “madre, trabajo, casa, familia”.

Además, es posible que, con un niño en casa, la madre apenas tenga tiempo para ella.

Es verdad que gestar por segunda vez te da una perspectiva que no tenías en tu primer embarazo, y que suele ser más positiva. La madre está más segura de sí misma. Es como si en el primer embarazo se 'pagara la novatada'. La experiencia de la embarazada del segundo hijo también es muy útil de cara al parto y en la lactancia. Circunstancias del primer parto como la dilatación uterina, si hubo o no cesárea, nos sirven de mucho para anticiparnos en el segundo parto.

Si hay algo que caracteriza al segundo embarazo, y a los sucesivos, es que las madres están mucho más cansadas. Tienen que cuidar al hijo mayor y a la vez cuidar de su embarazo.

La principal ventaja de un segundo embarazo es que la madre está más segura.

Muchas mujeres disfruten más su segunda gestación porque están más tranquilas, relativizan los pequeños problemas y conocen mecanismos para superar los nervios y el estrés. Aún así, habrá nuevas cosas a tener en cuenta.

También es más sencilla la recuperación de la vida sexual con la pareja tras un segundo embarazo.

Por último, y para que la madre esté más tranquila durante los nueve meses, se recomienda cumplir el calendario de visitas y pruebas al completo.

Condiciones Médicas Preexistentes: También hay enfermedades que suelen repetirse, por lo que el médico te hará un control exhaustivo y especial si en el primer embarazo padeciste diabetes gestacional, preeclampsia o cualquier otro problema.

En un segundo embarazo no tienen porqué aparecer las mismas complicaciones que hubo en otros embarazos y podrían aparecer nuevas. Una paciente que ha padecido diabetes gestacional, preeclampsia o anemia en su primer embarazo, es más propensa a desarrollarlas en una segunda gestación. Por eso, es importante referir detalladamente los antecedentes a su ginecólogo durante la primera consulta de embarazo.

En líneas generales, se llevan a cabo los mismos controles durante el embarazo. Se pueden evitar algunas analíticas como el grupo y Rh materno y algunas serologías si ya fueron positivas en la primera gestación, por ejemplo inmunidad frente a toxoplasmosis o rubeola.

En el caso de que la madre sea Rh negativo y haya tenido un hijo previo con Rh positivo, es necesario estudiar si ha desarrollado anticuerpos anti-Rh.

Los especialistas encaramos el embarazo con más información: si ha habido preeclampsia en el primero, o diabetes gestacional, anemia... Son cosas en las que podemos ir por delante.

Edad Materna: La edad materna también cuenta: "A medida que tenemos más edad, existen más posibilidades que haya más alteraciones cromosómicas en el bebé, pero eso ya los saben las madres mayores.

Según los expertos, la probabilidad de Síndrome de Down sí aumenta en los segundos embarazos. Esto es así por el hecho simple de que la probabilidad de las anomalías cromosómicas está ligada a la edad de la gestante.

En general el riesgo es menor, porque ya se ha pasado por una primera experiencia. Además, las mujeres que ya son madres suelen sentirse más seguras en cuanto a cómo han de asumir ese papel.

Es verdad que gestar por segunda vez te da una perspectiva que no tenías en tu primer embarazo, y que suele ser más positiva.

Planificación Familiar: El tiempo mínimo recomendado para quedarse embarazada de nuevo son seis meses, ya que es posible que la mujer en este tiempo no se haya recuperado para afrontar los cambios estructurales y físicos de un nuevo embarazo. Aún así, la OMS recomienda a las mujeres un mínimo de 18 meses entre dar a luz y volverse a quedar embarazadas.

El primer paso es preparar tu organismo para una nueva gestación. En la consulta preconcepcional, el médico o ginecólogo te darán todos los consejos y recomendaciones de salud y te hablarán de los suplementos vitamínicos que tienes que tomar en esta etapa. Recuerda que el tubo neural del bebé empieza a cerrarse a partir de la sexta semana de gestación. ¿Qué significa eso? Muchas mujeres no saben que van a ser madres hasta la semana ocho de gestación o incluso más tarde. Y si existe algún déficit de nutrientes como ácido fólico o yodo, podría afectar a la salud del bebé. "Solicitamos una analítica que compruebe el estado de salud materno, descarte la anemia y marque los niveles de vitamina D de la mujer", explica la especialista de la Clínica de Navarra.

"Cada vez vemos más embarazadas con nódulos mamarios o incluso cáncer de mama, debido a la elevada edad materna. Por eso es muy importante pedir cita con el ginecólogo para preparar adecuadamente el embarazo", insiste. Gracias a la consulta preconcepcional, se pueden corregir y tratar patologías "difíciles" para el embarazo. Aprovecha para vacunarte contra la rubeola si no tienes anticuerpos.

Señales de Parto:

¿Cómo comienza el parto? ¿Rotura de aguas? ¿Contracciones? Ambas son señales seguras, pero a veces la cosa no está tan clara. Nuestro cuerpo casi siempre nos indica que ha llegado el momento. ¿Qué es el parto?El parto es la experiencia por la que tu bebé sale del útero cálido al mundo exterior. Probablemente, llevas un tiempo esperando este momento con entusiasmo y ansiedad, pero debes saber que es un proceso lento de varias fases. Depende de cada mujer y cada embarazo. Dicho esto, el parto tiende a seguir un patrón general en la mayoría de las mujeres.

Aunque la fecha de parto se calcula según la duración promedio del embarazo, que es de 40 semanas para un embarazo a término, no esperes que el bebé la respete. Tampoco es raro que el parto comience antes de las 40 semanas, como en la semana 38 o 39. El trabajo de parto antes de las 37 semanas de embarazo se considera parto prematuro.

Si tu fecha de parto ya ha pasado, es posible que estés ansiosa por que llegue el momento. Tal vez hayas oído hablar de los métodos tradicionales para inducir el parto, como beber aceite de ricino, que no ha demostrado ser eficaz. De hecho, los expertos no recomiendan probar ninguno de estos remedios caseros.

Parto. Esta primera fase se divide en dos etapas: el parto temprano y el parto activo. Las principales diferencias entre ambas son la frecuencia y la intensidad de las contracciones. Pujo y expulsión. Esta fase suele ser más corta que la anterior. Alumbramiento. Es la fase más corta. Puede que aún tengas contracciones, que ayudan a separar la placenta de la pared uterina y desplazarla hacia el canal de parto.

El parto es una experiencia diferente para cada mujer, incluso puede variar de un embarazo a otro en la misma persona. No obstante, hay algunas similitudes. El parto temprano puede ser impredecible en cuanto a la duración. Pueden pasar horas o incluso días antes de pasar al parto activo, especialmente si es tu primer bebé. Por lo general, este tiempo se acortará si decides tener más hijos. Hasta que las contracciones sean más regulares e intensas, o bien hasta que rompas aguas, intenta estar relajada.

Señales y síntomas de parto activo:

El parto activo indica que tu bebé está a punto de llegar. Es aquí cuando debes ir al hospital. Puede durar de cuatro a ocho horas, aunque a veces es más. En este momento, es probable que el cuello uterino se haya dilatado de 6 a 10 centímetros. Rotura de aguas. El saco amniótico que rodea al bebé durante el embarazo puede romperse varias horas antes del parto o durante el proceso. Contracciones fuertes y regulares. A medida que el útero se contrae con más frecuencia antes del parto activo, puedes notar dolor en la espalda o la pelvis. Las contracciones serán más regulares y seguidas, llegando incluso a los tres minutos de frecuencia, y cada una durará aproximadamente 45 segundos. Calambres en las piernas. Dolor de espalda o presión. Náuseas. A veces puedes notar que te has puesto de parto, pero no es así.

¿Qué debo hacer durante el parto temprano?

En el parto temprano, con solo algunos síntomas, lo más seguro es que no tengas que ir al hospital todavía. El parto puede durar mucho tiempo, y es posible que te sientas más cómoda y segura si te quedas en casa. Darte cuenta de que estás de parto puede generar muchos sentimientos, desde la emoción hasta la incredulidad o la aprensión. Intenta mantener la calma y concentrarte.

Cuando se acerque la fecha de parto, presta atención a las señales de parto y ten a mano el plan de parto. Probablemente, no te pondrás de parto sin previo aviso. Tu cuerpo te hará saber que estás cerca del gran día. Saber que estás preparada reducirá la ansiedad cuando notes los primeros síntomas de parto. Estás llegando al final del embarazo, y tu bebé llegará al mundo en cualquier momento.

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