Semana 7 de Embarazo: Ecografía y Desarrollo Fetal

En la séptima semana de embarazo, el embrión sigue desarrollándose rápidamente y tomando la forma del futuro bebé. Esta etapa es crucial para el desarrollo de todos sus órganos y sistemas del cuerpo, un proceso conocido como organogénesis.

Durante esta semana, es posible que la mujer empiece a notar un aumento de peso, además de otros síntomas característicos del embarazo. Es importante prestar especial atención al cuidado del cuerpo y llevar un estilo de vida saludable para combatir los síntomas no deseados como las náuseas.

Desarrollo del embrión en la semana 7 del embarazo.

Desarrollo del Embrión a las 7 Semanas

Con 7 semanas de embarazo, el embrión tiene una edad gestacional de 5 semanas, ya que la gestación se empieza a contar desde el día de la última regla, es decir, 2 semanas antes de la concepción del embrión.

El tamaño del embrión en la semana 7 de embarazo es de aproximadamente 1 cm. A continuación, se detallan los cambios que experimenta el embrión durante esta semana:

  1. El cerebro: Ya tiene los dos hemisferios y tiene lugar la neurogénesis, produciéndose alrededor de mil millones de neuronas.
  2. Los rasgos faciales: Se vuelven más evidentes. Los ojos tienen color, aparecen los párpados, la nariz empieza a asomar con las fosas nasales, y aparece el hueco correspondiente a la boca al inicio del tracto digestivo. Los ojos todavía no están bien abiertos, pero la córnea ya se está formando en ellos.
  3. El corazón: Se convierte a un espacio de cuatro cámaras y late a un ritmo más regular. Si te realizas una ecografía en nuestro centro en este momento, escucharás perfectamente los latidos de su corazón.
  4. Otros órganos: El hígado, el páncreas y los bronquios se forman y empiezan a funcionar. El hígado es el encargado de fabricar las células sanguíneas porque la médula ósea aún no se ha formado. En cuanto a los órganos, los pulmones permiten ya el paso del aire a través de un bronquio primario. El estómago toma su lugar habitual y produce jugo gástrico, los riñones comienzan a funcionar, se forma el asa intestinal primaria y se desarrolla el cordón umbilical.
  5. La piel: Es muy fina, casi transparente.
  6. Las extremidades: Los brazos y las manos se intuyen, pero aún no han aparecido los dedos. Las protuberancias de las piernas empiezan a crecer. La formación de brazos ya es visible.
  7. El esqueleto: Va adquiriendo su forma y aparece el tejido que formará las futuras vértebras.
  8. Las glándulas sexuales: Continúan formándose, aunque aún no es posible reconocer el género del bebé. En este momento, en los niños, los testículos se están formando, y en las niñas, todo el suministro de óvulos que los acompañará toda su vida.
  9. Actividad motora: Estos cambios van acompañados de un aumento en la actividad motora, el bebé ahora agita sus brazos y piernas levemente.

Debido a todos estos grandes cambios, estas semanas son críticas para el correcto desarrollo del embrión. La exposición a agentes teratógenos podría provocar malformaciones congénitas en el futuro bebé.

La placenta sigue con su proceso de formación para poder servir de suministro nutricional próximamente. También será la encargada de retirar los productos de desecho del feto durante el resto del embarazo. El cordón umbilical, que une al embrión con la placenta, aumenta su tamaño y se ensancha durante esta semana para mejorar la conexión.

¿Qué se puede ver en la ecografía?

En la ecografía, ya puedes ver los oídos, la nariz y las fosas nasales! En la imagen puedes ver un pequeño embrión en un saco fetal de forma ovalada. El bebé ya se mueve, aunque la mami aún no lo siente. Los símbolos marcan la cabeza y brazos. Así es como se ve, nadando libremente en el líquido amniótico.

Como se puede ver en la imagen, la cabeza es más grande que el cuerpo. Al igual que el cuello del bebé, ya está empezando a enderezarse. La formación de brazos ya es visible. En el lado izquierdo del cuerpo, en el área de los brazos cruzados sobre el pecho, puedes ver un pequeño punto oscuro, este es el corazón.

El saco vitelino es visible al lado de las piernas. Se muestra como un anillo de luz con un centro oscuro. La nutrición y la actividad vital del bebé en las primeras etapas de desarrollo se llevan a cabo precisamente a través de este apéndice. La presencia del saco vitelino indica que el embarazo se está desarrollando correctamente.

Ecografía de un embrión en la semana 7 del embarazo.

En la siguiente imagen, vemos a dos preciosos gemelos que nadan libremente en el líquido amniótico del saco fetal. Están separados por un tabique amniótico y unidos por una placenta común. Alrededor de cada feto, una capa del endometrio es claramente visible, y una superficie más oscura llena de vasos sanguíneos que son las paredes del útero.

Ecografía de gemelos en la semana 7 del embarazo.

Síntomas en la madre

No existen cambios importantes con respecto a la semana pasada del embarazo. Es probable que algunos síntomas en la embarazada comiencen a mejorar o desaparezcan, pero lo habitual es que se siga con los mismos síntomas de las anteriores semanas.

A continuación, se enumeran las manifestaciones clínicas típicas del embarazo durante el primer trimestre:

  • Náuseas, acompañadas o no de vómitos.
  • Cambios de humor repentinos. Emocionalmente, puedes sentirte más sensible, irritable o con cambios de humor.
  • Aparece el ardor como consecuencia de la presión del útero sobre el estómago. Consejo: Evita comidas pesadas, muy picantes o especiadas.
  • Ligero aumento de peso. Ya has empezado a coger peso, a medida que tu cuerpo acumula sus reservas de células grasas. Se está preparando para las exigencias del parto y el tiempo inmediatamente posterior. También necesitarás un montón de reservas (grasas) para dar de mamar a tu hijo. Es durante el periodo de lactancia cuando las madres comienzan a perder el peso que han cogido en los últimos meses, lo que significa que es un momento importante tanto para tu hijo como para tu salud.
  • Estreñimiento, ya que el tránsito intestinal se vuelve más lento. Es importante, para evitar en la medida de lo posible el estreñimiento, tomar alimentos ricos en fibras, así como aumentar los líquidos en la dieta.
  • Dolor de cabeza y fatiga. El cansancio extremo es uno de los síntomas más comunes en el primer trimestre debido al aumento de progesterona y a todos los cambios internos.
  • Ganas frecuentes de orinar por la presión sobre la vejiga.
  • Es posible que note un exceso de salivación. No es un problema importante, pero bastante incómodo, en ocasiones motivado por las náuseas.

La mayoría de estas molestias suele durar los primeros meses de embarazo. A partir del cuarto mes, van desapareciendo los síntomas de embarazo, a excepción de los relacionados con el aumento de la barriga.

El nivel elevado de la hormona progesterona durante el embarazo hace que la mujer se sienta más sensible y emotiva.

Por último, un cambio importante en el cuerpo de la futura madre es la formación del tapón mucoso, el cual se encarga de sellar el útero para proteger al feto y evitar las infecciones.

Control del embarazo

En algún momento entre las 7 y las 9 semanas es habitual, y recomendable, programar ya la primera visita al médico o la matrona. Esta visita es importante porque se valorarán todos los posibles riesgos de la gestación, aunque lógicamente la mayoría de embarazos son de bajo riesgo. También ya es momento de programar el primer análisis de sangre y la primera ecografía para dentro de unas semanas.

Cuando la mujer acude a la primera visita ginecológica una vez descubre el embarazo, se abre una historia clínica para empezar con el seguimiento de la gestación durante los próximos 9 meses.

Se toman las primeras medidas que deben controlarse durante el embarazo: el peso y la presión arterial. Es aconsejable no ganar más de 1 o 1,5 kg por mes durante todo el embarazo.

También se programa un análisis de orina y de sangre para ver si todos los parámetros están dentro de la normalidad y comprobar si existen anticuerpos de virus como la hepatitis, la toxoplasmosis y la rubeola.

Normalmente, las mujeres que se hacen una ecografía temprana en la semana 7 de embarazo son aquellas que vienen de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), las que tienen abortos previos o las que han tenido un sangrado vaginal en los últimos días.

Para un embarazo de evolución normal, la ecografía del primer trimestre se realiza unas semanas después. No obstante, en esta séptima semana de embarazo ya es posible ver al embrión por ecografía y escuchar su latido cardiaco.

Recomendaciones en la semana 7

En la semana 7 de embarazo, es importante que la mujer empiece a prestar especial atención al cuidado de su cuerpo si no lo ha hecho todavía. Llevar un estilo de vida saludable no solo ayudará a mantener un embarazo sano, sino que también es esencial para combatir los síntomas no deseados como las náuseas.

En los siguientes apartados se detallan algunas recomendaciones a tener en cuenta durante esta séptima semana de embarazo:

Alimentación

En primer lugar, es recomendable hacer todas las comidas, incluso picar algo entre horas si la mujer tiene muchas náuseas. De esta manera, el estómago no estará vacío y será más fácil combatirlas. Los alimentos con mucha proteína son los más adecuados para las náuseas. Por otra parte, el jengibre es una planta natural que ayuda a aliviar las náuseas, ya sea en infusión o en caramelos.

Es muy importante beber mucha agua durante todo el embarazo. La hidratación evitará la salida de estrías y reducirá el estreñimiento. Tampoco hay que pasarse bebiendo agua, ya que esto puede hacer empeorar las náuseas y aumentará las ganas de orinar.

Como hemos dicho, la semana 7 de embarazo es muy importante para la correcta evolución del bebé. Por tanto, es muy importante que la mujer lleve una dieta sana y nutritiva que favorezca toda la organogénesis. Para ello, vamos a destacar algunos nutrientes que son esenciales en la dieta:

  • Ácido fólico: Como suplemento alimenticio, además de encontrarse en verduras de hoja verde y legumbres. Es una vitamina esencial para evitar el riesgo de malformaciones fetales.
  • Hierro: En verduras de hoja verde y carnes magras, además de tomates y naranjas que mejoran su absorción. Puesto que el bebé tiene una mayor demanda de sangre, es importante tomar hierro para evitar la anemia.
  • Calcio: Tomar con la leche y yogures desnatados o semidesnatados. También con el queso semicurado. El calcio es muy importante para el desarrollo de los sistemas nervioso y muscular del bebé.
  • Fibra: La fruta, la verdura y los cereales deben consumirse diariamente para evitar el estreñimiento.
  • Ácidos grasos omega-3: En pescados. El omega-3 tiene múltiples beneficios durante el embarazo.

Por otra parte, es importante destacar los alimentos que deben evitarse durante el embarazo para evitar la toxoplasmosis o la listerosis: carnes y pescados poco cocinados o crudos, leche y quesos no pasteurizados, embutidos, patés, etc. También es muy importante lavar adecuadamente la fruta y la verdura antes de ingerirla.

El pescado azul (sardinas, boquerones, salmón...) contiene ácidos grasos esenciales omega 3, vitales para el cerebro de tu hijo y para el desarrollo de la visión.

Hay exceso de mercurio en algunas especies que se consumen en España como el atún rojo, pez espada, emperador, lucio y diversos ejemplares de la familia del tiburón (cazón, marrajo, pintarroja, tintorera y mielgas).

Ejercicio

Una mujer embarazada no debe abandonar el ejercicio físico por completo. Practicar un deporte de intensidad moderada ayudará a llevar mejor el embarazo, reducir los dolores de espalda, evitar las estrías, etc.

Además, el deporte ayuda en gran medida a mantener el tono muscular, la fuerza y la resistencia, lo cual hará que la mujer tenga un parto más llevadero.

Los deportes más adecuados, tanto para una mujer deportista como para aquellas a quienes no les gusta practicar deportes, son los siguientes: pilates, yoga y natación. Otra opción sería realizar largos paseos diariamente. Caminar es muy bueno para la circulación y, además, ayuda a descansar y dormir por las noches.

Si quieres leer más información sobre este tema, te invitamos a visitar el siguiente enlace: Ejercicio físico en el embarazo: beneficios y deportes recomendados.

❤️ Semana 7 de embarazo 🤰 Síntomas, consejos y desarrollo del bebé | El embarazo semana a semana

¿Qué hay que evitar?

Además de los alimentos perjudiciales para la mujer embarazada que ya hemos comentado, existen otras sustancias que conviene eliminar de nuestro día a día:

  • Tabaco: La nicotina influye en el transporte de oxígeno hasta el feto y podría causar enfermedades bronquiales en el recién nacido.
  • Alcohol: Es una sustancia tóxica que podría afectar al desarrollo físico y mental del bebé. Una de las malformaciones que aparecen en los fetos de las madres bebedores es el llamado síndrome alcohólico fetal.
  • Cafeína: Puede provocar anemia y aumentar el riesgo de aborto espontáneo. No más de 1-2 tazas de café al día (máx.

Lo más recomendable es dejar estos hábitos poco saludables antes de quedarse embarazada cuando la mujer se encuentra buscándolo. De esta manera, será más llevadero que hacerlo de golpe y, además, habrá menos riesgo de que hayan afectado al bebé.

Otras recomendaciones

  • Entre las semanas 6 y 8 se realiza habitualmente la primera visita con la matrona en el centro de salud. También es buen momento para empezar a controlar el aumento de peso.
  • Si todavía no lo habéis contado a nadie, quizás estéis decidiendo cuándo anunciar el embarazo.
  • Aprovecha esta semana para cuidarte, descansar y seguir con buenos hábitos. Y si tienes dudas, recuerda que tu matrona está para acompañarte.
  • Existen métodos curativos naturales para los síntomas desagradables que experimentan las mujeres embarazadas. Uno de ellos es la homeopatía, un método curativo basado en el principio de que sustancias que generan ciertos síntomas pueden curar enfermedades que generan los mismos síntomas, que casi no tiene efectos secundarios y que resulta particularmente eficaz durante el embarazo.

Preguntas frecuentes

¿Es normal no escuchar el latido cardíaco en la semana 7 de embarazo?

El latido cardiaco fetal debe aparecer entre las 5 y 6 semanas de embarazo, por lo que a las 7 semanas ya se debería poder detectar dicho latido sin problemas por ecografía doppler.

Existe una circunstancia que podría explicar un retraso en la detección de dicho latido. Esto ocurriría cuando el tiempo real de embarazo fuese menor al calculado en función de la última regla. Normalmente se calcula que la ovulación se produce a mitad de ciclo en mujeres con ciclos regulares entre 25 y 35 días. Sin embargo, sobre todo en mujeres con ciclos irregulares, la ovulación puede retrasarse, con lo que el embarazo se produciría más tarde de lo calculado.

Por ello, si hacemos una ecografía a las 7 semanas de embarazo y observamos un embrión de menor tamaño y sin latido, lo más prudente será esperar un tiempo y repetir la ecografía para valorar si el embrión ha crecido y ha desarrollado latido cardíaco.

Otra situación a tener en cuenta sería el caso de mujeres con obesidad en las que la visualización del embrión puede ser más dificultosa por la interposición de grasa. En estas mujeres a veces hay que esperar a que el tamaño del embrión sea algo mayor para poder detectar el latido cardíaco fetal con claridad.

Sin embargo, si estamos visualizando un embrión de 7 semanas, con un tamaño acorde (de unos 8mm) y no tiene latido cardíaco fetal, lo más probable es que nos encontremos ante un aborto.

Me he hecho una ecografía en la semana 7 de embarazo y no se ve nada, ¿pasa algo malo?

Hacia la séptima semana de gestación, el embrión debería ser visible dentro del saco gestacional, y es muy probable que se detecten también los latidos cardíacos.

Si esto no se logra observar, el ginecólogo puede considerar la posibilidad de un embarazo anembrionario, una condición en la que el saco gestacional está presente, pero el embrión no se desarrolla debido a que su crecimiento se detuvo en etapas muy tempranas.

¿Cuántos meses son 7 semanas de embarazo?

La séptima semana de embarazo está comprendida dentro del segundo mes de gestación. Sin embargo, la edad gestacional del embrión es de 5 semanas. Por tanto, quedaría aún 33 semanas por delante para que tenga lugar el parto.

¿Qué pasa si tengo candidiasis vaginal en la semana 7 de embarazo?

La candidiasis es una infección causada por hongos en la vagina. La principal causa de la aparición de la candidiasis durante el embarazo suele ser los cambios hormonales típicos de la gestación. Al aumentar los niveles de estrógenos en la mujer, es bastante frecuente que la embarazada presente una infección vaginal.

En principio, el feto no correrá peligro pese a que la mujer tenga candidiasis. No obstante, ante cualquier síntoma de una posible infección vaginal, es importante que la mujer acuda al médico y siga el tratamiento indicado.

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