Crisis de Lactancia: Causas y Soluciones para Superarlas

La lactancia materna es un proceso de aprendizaje tanto para la madre como para el bebé. Hemos pasado los primeros días después del nacimiento de nuestro bebé aprendiendo a entender sus necesidades. Una de las cuestiones más complicadas habrá sido, seguramente, la lactancia materna. Dar el pecho no siempre resulta un camino de rosas. Para muchas mujeres los comienzos son duros, normalmente por falta de información. En el primer trimestre de lactancia, las madres pasan su primera prueba de fuego: el bebé aprende a engancharse al pecho, a extraer la leche, tragarla y digerirla. La madre sufre las primeras molestias en los senos. Y también le asaltan muchas dudas.

Poco a poco las tomas se han organizado, por fin el bebé come tranquilo, se sacia, espacia y duerme entre las tomas, y la mamá se siente cada vez más tranquila y entendiendo perfectamente al bebé… Sabe interpretar ese “lenguaje” tan peculiar de su bebé, y está segura de que tiene suficiente leche para alimentarle. Pero a los 15 días y un mes después, se dan ciertas circunstancias que pueden hacer que la mujer deje definitivamente la lactancia materna. Son las llamadas crisis de lactancia.

Estas fases se denominan “crisis, baches o escalones de lactancia”. Sabiendo esto es lógico pensar que estos periodos de crisis de lactancia son una etapa normal en el periodo de lactancia. Solo necesitamos tener paciencia y no dejarnos llevar por la desesperación y la falsa creencia de que se nos ha acabado la leche. Nada más lejos de la realidad. En este momento no es buena idea ofrecer al bebé suplementos de leche artificial que interfieran en el desarrollo y cambios normales de la leche materna.

La crisis de la lactancia ocurre cuando el bebé de repente pide mamar constantemente, coincidiendo con algunos brotes de su crecimiento. Normalmente estas crisis de lactancia se justifican porque el bebé tiene un pico o brote de crecimiento, de forma que el bebé mama con mas frecuencia para adaptar la leche materna a sus nuevas necesidades de crecimiento y desarrollo. La leche materna es un fluido vivo, que cambia según nuestro bebé crece y sus necesidades cambian.

En España, el alta hospitalaria suele darse a las 48 horas del parto. En el hospital la madre puede preguntar cualquier duda sobre la lactancia materna a matronas y médicos, pero luego tendrá que continuar en casa.

¿Por Qué Ocurren las Crisis de Lactancia?

Y de repente, sin saber por qué, el bebé quiere mamar constantemente, parece no saciarse y llora enrabietado si no le ofrecemos enseguida el pecho. Incluso puede regurgitar, pero sigue queriendo estar enganchado al pecho sin parar de comer. Esta situación suele ser muy estresante para los padres, en particular para la mamá. Tras notar durante los primeros días de la lactancia los pechos llenos de leche, se da cuenta de que esa sensación ya no es tan intensa. Incluso puede notar el pecho blando, hasta el punto de creer que se ha interrumpido la secreción de leche. Pero eso no ha ocurrido.

La más conocida es la crisis de los tres meses, que coincide con la primera de las distintas regresiones del sueño de los bebés, pero hay dos antes que conviene tener en cuenta. En todas ellas, para saber que es una crisis de lactancia y no una complicación mayor, debes fijarte en lo siguiente:

  • El bebé no pierde peso y crece.
  • Las heces y micciones son como siempre.
  • El pecho está congestionado y no mejora tras las tomas.

Crisis de las 2-3 Semanas

El primer bache de la lactancia sucede en torno a los 12-21 días. A las dos semanas de su nacimiento, el bebé tiene unos “días raros”.

¿Qué le pasa? Está más inquieto, mama con mucha frecuencia, llora si no está lactando, las tomas parecen no acabar nunca, regurgita, pero vuelve a pedir que su madre lo amamante…

¿Qué se piensa? Tanto quiere estar en el pecho de su madre (da la sensación que lo tiene al pecho cada cinco minutos), que la mujer (o su entorno) puede llegar a pensar que no tiene leche, que no es de calidad y que su hijo siempre se queda con hambre. Incluso por la cabeza pasa la idea de darle una “ayudita”, es decir, suplementarle con leche de fórmula en un biberón, o de abandonar la lactancia materna.

En realidad, ¿qué ocurre? Lo único que está sucediendo es que el bebé está creciendo y necesita más leche, por lo que mama más para producir más. Es un brote de crecimiento.

¿Cuánto dura esta crisis? Tan solo unos tres o cuatro días, hasta que el bebé aumenta de forma óptima la producción de leche de su madre. A partir de ese momento, se espaciarán las tomas.

¿Cómo superarla? Con calma, tranquilidad y paciencia, siempre que el peque siga ganando peso. Continúa dando el pecho a demanda y tranquilízale con tus abrazos (o ponle música para calmar al bebé, por ejemplo). Ten en cuenta que en muchos casos esta crisis de lactancia también coincide en el tiempo con el inicio de los temidos cólicos del lactante por la tarde-noche.

Crisis de las 6-7 Semanas o del Mes y Medio

Pero llegamos a las 6-7 semanas de vida y de repente, aparece la segunda gran crisis de lactancia. Cuando parece que la lactancia materna ya está instaurada y se tiene cierto control de las tomas, sobre el mes y medio, de nuevo, el comportamiento del bebé es “extraño”. No está clara la razón de esta crisis. Es la crisis más compleja, duradera y difícil de afrontar.

¿Qué le pasa? El peque se muestra nervioso, incómodo cuando su madre le amamanta: quiere el pecho, demanda ponerse continuamente, pero parece que se pelea con él, pues se agarra, pero enseguida se arquea, se estira y lo suelta, llora mientras mama…

¿Qué se piensa? El cambio en la conducta del bebé frente al pecho hace que la madre crea que su hijo rechaza lactar o se pone tan alterado porque no tiene leche. De nuevo surge la tentación de dejar la lactancia materna.

En realidad, ¿qué ocurre? A estas alturas el bebé ha aprendido a mamar y ha crecido, tiene fuerza y capacidad para mamar, así que lo hace de forma muy eficiente: en muy poco tiempo es capaz de terminar la toma. Y si antes estaba encantado de estar enganchado al pecho, dejando que mamá le acariciase y hablase ahora prefiere comer rápido y curiosear todo lo que hay a su alrededor. Probablemente la ganancia de peso sea menor. A partir de los tres meses los bebés ralentizan su ganancia de peso de forma natural. La leche ya no se acumula en el pecho como al principio. Es necesario que el bebé succione unos minutos para que empiece a fluir con la velocidad que nuestro bebé precisa. Por un lado, el peque necesita más leche, está en una nueva crisis de crecimiento, por lo que quiere producir más. Pero también a estas alturas, la composición de la leche cambia: ya no es tan dulce como antes. Está algo más salada, como también ocurre cuando hay mastitis, un nuevo embarazo o durante la regla. De ahí que a algunos bebés les cueste adaptarse al nuevo sabor que le está preparando para la alimentación complementaria y que, por lo tanto, se muestren más intranquilos.

¿Cuánto dura esta crisis de lactancia? En una semana, todo vuelve a la normalidad.

¿Cómo superarla? De nuevo, con paciencia y calma, y continuando con la lactancia materna. Busca un ambiente tranquilo y relajado para darle de mamar. Es algo transitorio. En unos días, los momentos de alimentarle al pecho serán como antes.

Ten paciencia. Poco a poco todo volverá a la normalidad. Busca un lugar tranquilo para amamantar al bebé. Te ayudará a mantener la calma durante la toma alejarte de familiares y amigas que te da consejos y opiniones. Da el pecho a tu bebé antes de que se enfade. A estas alturas ya conoces bien a tu bebé. No intentes obligar al bebé a comer. Igual de importante que darle el pecho siempre que lo pida es respetar al bebé cuando no quiere comer.

Otros Problemas Comunes Durante la Lactancia

Además de las crisis de lactancia, existen otros problemas que pueden surgir durante este periodo:

Mordiscos: Casi todas las madres van a sufrir algún mordisco durante el curso de la lactancia. Los mordiscos son una situación habitual que puede formar parte de la lactancia y tan solo es necesario aprender a frenar el proceso y reconducir la situación para volver a disfrutar de la lactancia. Los mordiscos involuntarios se producen cuando el bebé se duerme o se relaja mientras mama y cierra la boca de manera brusca.

Grietas: Durante los primeros días después del parto puede ser normal que duelan los pezones. Pero si el dolor persiste después de unos días o no se limita al inicio de la toma, podemos pensar en la aparición de grietas. En ocasiones, puede aliviar aplicar crema de lanolina purificada, cuyo efecto es favorecer una cicatrización en húmedo, y evitar por lo tanto la formación de costras duras y secas que son arrancadas por el bebé en cada toma.

Obstrucción: La obstrucción es la consecuencia de un vaciado ineficaz. Se manifiesta por la presencia de un bulto doloroso en el pecho que puede estar enrojecido, no hay fiebre ni síntomas generales. En estos casos se debe aumentar la frecuencia de las tomas, previo masaje y aplicación de calor local. Es importante que lo valore un profesional.

Mastitis: Si se determina que la causa es infecciosa, además del masaje suave y el vaciado, hay que descansar mucho y puede ser preciso un tratamiento con antibióticos. Si está pensando en el destete, la mastitis no es la situación indicada.

Huelga de Lactancia: En ocasiones, el bebé que lleva tiempo mamando felizmente, de repente deja de hacerlo. No hay causa aparente para que se produzca una huelga de lactancia, por lo que la actitud del bebé desconcierta mucho a los padres, que no entienden qué está ocurriendo.

Es muy importante recolocar al bebé de nuevo al pecho como si fuera un recién nacido durante las primeras semanas de lactancia, es decir: muy pegado al pecho, intentar que abra mucho la boca poniéndola como un “león” y colocarlo en una postura “clásica”, es decir, nada de mamar de pie, de lado o haciendo el pino puente… Hay que evitar que ponga boca de piñón como si succionara un espagueti porque con esa boquita cerrada es muy fácil morder.

Si, a pesar de todo lo anterior, sigues recibiendo mordiscos, hay que ir un poco más allá. Porque si comenzamos a dar el pecho con miedo o tenemos dolor mientras amamantamos, esa lactancia tiene fecha de caducidad. Aquí te damos algunas ideas para conseguir que deje de morder, siempre de la forma más respetuosa posible. Es mejor que la toma sea breve y evitar que el bebé se aburra o se relaje demasiado.

En otras ocasiones, “guardar” el pecho es más que suficiente para que lo entiendan. Si a pesar de todo sigue mordiendo, la solución pasa por separarse del bebé, dejarlo en un sitio seguro y salir de su campo de visión para poder llorar o gritar. Hay que evitar hacerlo delante de ellos.

Es una situación bastante habitual que un bebé no quiera mamar después de este tipo de experiencias. Literalmente se asustan y no quieren repetir el incidente por lo que dejan de mamar. Rechazan el pecho y todo contacto con él. Este tipo de destete/huelga puede ser temporal.

No es lo ideal que un bebé de menos de un año se destete, así que con un poco de empeño el bebé suele volver a mamar. Tan solo es necesario no forzarle a mamar, debe tener el pecho a pedir de boca pero no debemos ofrecer de manera directa ni ponerle en posición para mamar, especialmente si esto le incomoda.

Es mejor “seducir”, intentar que se relaje cerca del pecho, que se reenamore… y, para eso, lo ideal es hacerle reír mucho, bañarse con él, hacerle cosquillas… y esperar, tener paciencia. Estos destetes/huelgas pueden durar de unos días hasta un mes.

Estas heridas se infectan con mucha facilidad. Es vital que mantengas la higiene sobre estas heridas, realizando una limpieza a fondo dos o tres veces al día con agua y jabón neutro y secando la herida dando toques.

En los casos de plétoras muy molestas o dolorosas, se puede intentar bajar la inflamación con medidas físicas como aplicación de frío después de las tomas y calor húmedo justo antes. Siempre con cuidado y según los resultados y el alivio que produzcan a la madre. Y especialmente se indica intentar un masaje de drenaje linfático sencillo conocido como “Presión Inversa Suavizante”. Después de la subida de la leche a menudo durante los primeros días se producen ingurgitaciones del pecho en diferentes momentos. Las medidas físicas de calor, frío y masajes también pueden ser de gran ayuda. En todo caso si se usan extractores ha de hacerse con precaución y según su efecto. Lo ideal es que la lactancia logre regularse de forma natural con el bebé mamando normalmente y a a demanda.

Otras veces aparecen grietas en lactancias más avanzadas y pueden ser debidas a afecciones dermatológicas como por ejemplo eccemas; que suelen causar enrojecimiento picor y piel seca o descamada. Suelen ocurrir en madres con piel sensible y que han tenido eccemas en otras partes del cuerpo.

Herramientas y Apoyo

Lactapp es una aplicación española de descarga gratuita para resolver dudas durante la lactancia de forma personalizada. Si quieres más, puedes acceder al contenido Premium de LactApp Plus de pago. También dispones dentro de la aplicación de un Canal de Consultas gratuito, con una versión de pago para una respuesta en menos de dos horas.

Si se descartan problemas asociados, es probable que este sea el patrón de crecimiento normal en su niño. Aunque la báscula puede ser un recurso, no es el más importante. Lo mejor es la observación, conocer el bebé y conocer sus verdaderas necesidades. Un bebé sano puede aumentar de peso a ritmos diversos.

Para muchas mujeres los comienzos son duros, normalmente por falta de información. Y también le asaltan muchas dudas. En el primer trimestre de lactancia, las madres pasan su primera prueba de fuego: el bebé aprende a engancharse al pecho, a extraer la leche, tragarla y digerirla. La madre sufre las primeras molestias en los senos.

Como se recoge en el estudio LAyDI realizado con casi 2.000 bebés en consultas de atención primaria, las variables asociadas a una mayor duración de la lactancia materna exclusiva van desde una relación mayor de cinco años de los padres hasta, de nuevo, no usar chupete o hacer colecho al mes de vida, pasando por decidir este tipo de alimentación antes de la gestación, recibir información sobre lactancia durante el embarazo y participar en un grupo de apoyo a la lactancia.

No obstante, muchas madres que en un principio apostaron por la lactancia materna, pasado un tiempo, no amamantan. Las razones son diversas, pero hay momentos clave en los que la mujer decide abandonarla del todo o decantarse por la lactancia mixta (materna y de fórmula).

Las conclusiones del último ‘Barómetro Elvie España’ revelan que una de cada tres madres dejó de amamantar a su hijo tras su reincorporación al trabajo, principalmente por incompatibilidad horaria, y más del 60 % reconoció que les hubiera gustado seguir más tiempo del que lo hicieron.

De ahí que el Área de Lactancia Materna del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) haya propuesto en la Semana Europea de la Lactancia Materna 2023 una serie de recomendaciones para las empresas como proporcionar periodos de descanso para que las madres puedan dar el pecho a sus hijos o extraerse leche o facilitar otras opciones para compatibilizar la lactancia y el trabajo como flexibilidad en los horarios, jornada parcial o el teletrabajo.

Además, otros momentos que tienen mucho peso para que las madres empiecen la suplementación con leche de fórmula o se planteen el inicio del destete son cuando sienten que tienen menos leche, presentan problemas con el pecho o creen que sus hijos lo rechazan, como se apunta en la Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia (2013). Sufren lo que se entiende como crisis de lactancia.

La crisis de lactancia no es un problema, no indica que tu leche haya dejado de alimentarle. En unos días el niño comenzará a ganar peso.

Tabla Resumen de las Crisis de Lactancia

Crisis Edad del Bebé Características Duración Soluciones
Primera Crisis 2-3 Semanas Inquietud, tomas frecuentes, llanto 3-4 Días Calma, lactancia a demanda, abrazos
Segunda Crisis 6-7 Semanas Nerviosismo, incomodidad al mamar, rechazo temporal 1 Semana Paciencia, ambiente tranquilo, lactancia continua

CRISIS de Lactancia de los 3 MESES 😭💦 [ 4 TIPS para Superarla ] || Embarazo y Bebés

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