Lactancia Materna a los 9 Meses: Beneficios y Consideraciones

Si estás esperando un bebé, seguro que una de las muchas preguntas que se te pasan por la cabeza es si dar el pecho a tu bebé o no. La leche materna se considera el mejor alimento para los bebés recién nacidos, ya que contiene todos los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo. Además, la lactancia materna tiene otras muchas ventajas tanto para la madre como para el bebé. Entre ellos se logra establecer un vínculo emocional muy especial que favorece su relación y autoestima.

En este artículo, exploraremos los beneficios de la lactancia materna a los 9 meses, tanto para el bebé como para la madre, así como algunas consideraciones importantes en esta etapa.

Beneficios de la Lactancia Materna para el Bebé

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva para todos los bebés durante al menos sus primeros 6 meses de vida y, preferiblemente, hasta los 2 años con alimentación complementaria.

La leche materna tiene múltiples beneficios para los recién nacidos. A continuación, vamos a detallar los más importantes:

Es muy nutritiva

La composición de la leche materna es muy completa y se adapta a las necesidades del bebé en función de la etapa del crecimiento en la que se encuentre.

  • El calostro es la leche que se secreta durante los primeros días tras el parto. Es de color amarillento y tiene un alto contenido en proteínas para satisfacer la demanda del recién nacido. Además, contiene la inmunoglobulina A secretora que proporciona al bebé defensas en su sistema digestivo.
  • La leche madura contiene la combinación ideal de nutrientes (hidratos de carbono, vitaminas, proteínas, minerales y grasas) disueltos en un alto contenido de agua. Estos nutrientes son fácilmente digeribles por el sistema digestivo del bebé, lo que reduce el riesgo de sufrir gases, diarrea o estreñimiento. Además, la composición de la leche va cambiando conforme va creciendo el bebé y se adapta a sus necesidades metabólicas.

A pesar de que las tomas se irán reduciendo gradualmente con la progresiva ingesta de alimentos sólidos y el aumento de la edad del bebé, entre los 9 y los 12 meses de edad el lactante puede seguir tomando unos 500 ml diarios, una cantidad que proporciona, aproximadamente, la mitad de su ingesta calórica diaria. Además, a los 18 meses, la leche seguirá suponiendo el 29% de las calorías y nutrientes necesarios.

Protege contra infecciones

La leche materna contiene anticuerpos de la madre que ayudarán al bebé a combatir infecciones por parte de virus y bacterias. De esta manera, la leche materna alarga el periodo de inmunidad natural y contribuye al desarrollo del sistema inmunológico del bebé.

Otra ventaja de la leche materna es que también reduce la predisposición a sufrir enfermedades respiratorias y alergias: asma, infecciones de oído, reacciones alérgicas a alimentos, etc. En conjunto, los bebés amamantados tienen menos infecciones y se hospitalizan menos que los bebés alimentados con leche artificial.

Por otra parte, la leche materna es especialmente beneficiosa para los bebés prematuros, ya que sus componentes ayudan a disminuir la incidencia de muchos trastornos.

Tiene sabores diferentes

El sabor de la leche materna cambia en función de la alimentación de la madre y esto ayuda a estimular el sentido del gusto del bebé. También puede suceder que el bebé note un sabor demasiado fuerte y reaccione con llantos o irritación. Por tanto, es importante que la madre controle su alimentación y aprenda a identificar las comidas que no le gustan al bebé.

Normalmente, son los vegetales los alimentos que más influyen en el sabor de la leche materna. Por ejemplo: coliflor, espárragos, alcachofas, cebollas, rábanos rojos, pimientos crudos, ajos, puerros, etc.

Vínculo entre la madre y el bebé

El contacto directo de la madre con su hijo durante la lactancia establece un vínculo emocional muy fuerte que les ayudará a tener una mayor confianza y buena relación en el futuro. Los niños que han sido amamantados tienen una mayor seguridad y autoestima que aquellos alimentados con biberón.

Además, la lactancia materna exclusiva contribuye al desarrollo psicomotor y sensorial de estos bebés. Por otra parte, la secreción de oxitocina durante la lactancia provoca una sensación de bienestar en la madre mientras da el pecho, lo cual hace que aún disfrute más de este momento y reduce el riesgo de sufrir depresión posparto.

Otros beneficios

Además de todo lo comentado hasta ahora, la leche materna ofrece otras ventajas para los bebés recién nacidos:

  • Disminuye el riesgo de padecer obesidad o problemas de sobrepeso.
  • Disminuye el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
  • Disminuye el riesgo de desarrollar diabetes infantil o celiaquía.
  • Favorece la correcta formación de la estructura facial, ya que la succión ayuda al desarrollo de la mandíbula y los dientes, y previene de las alteraciones del lenguaje.
  • En general, contribuye a mantener una buena salud durante toda la vida.
  • Al succionar el pecho, se favorece el crecimiento de los maxilares del bebé, preparándolos para las siguientes etapas del desarrollo. Todos los músculos faciales se fortalecen durante los intervalos de succión. Además, la posición de los labios en el pezón favorece el desarrollo perioral y la posterior pronunciación de fonemas. La dinámica de la cadena neuromuscular relacionada con la respiración, el aparato masticatorio, deglución y fonación, depende del amamantamiento.

Beneficios de la Lactancia Materna para la Madre

Dar el pecho al bebé también tiene muchos beneficios para la madre a corto y largo plazo. Por una parte, la lactancia contribuye a la rápida recuperación posparto y, por otra parte, ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades como el cáncer o la osteoporosis.

A continuación, vamos a detallar más estos y otros beneficios de amamantar al bebé para la madre.

Recuperación de la talla

El alto consumo de calorías durante la lactancia ayuda a que la mujer pierda peso de forma natural y rápida. Aproximadamente, dar el pecho supone un gasto entre 450 y 500 calorías al día. Además, la oxitocina secretada debido a la succión del lactante provoca unas contracciones en el útero que le ayudan a encogerse y volver a la normalidad más pronto. La oxitocina también favorece la eliminación de los loquios (restos de sangre que quedan después del parto).

Todo esto hace que las mujeres que amamantan a sus bebés adelgacen y recuperen la figura más deprisa.

Ahorro de tiempo y dinero

Como todo el mundo sabe, la leche materna es gratis, lo que supone un ahorro económico importante. En cambio, la leche de fórmula tiene un precio bastante elevado, además del coste de los biberones, tetinas y otros artilugios necesarios para la lactancia artificial.

Por otra parte, el hecho de que el bebé tenga menos riesgo de enfermar o contraer infecciones implica un menor número de visitas al pedriatra, menor gasto en medicamentos, etc.

En cuanto al ahorro de tiempo, no es necesario preparar la leche materna, ir al supermercado a por ella o calentarla y atemperarla. La leche materna está siempre disponible y lista para tomar, lo cual es muy cómodo para salir a la calle o durante las tomas nocturnas.

Previene enfermedades

Hay estudios que demuestran que la lactancia materna reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama, de útero y de ovarios. Por otra parte, dar el pecho también ayuda a prevenir la osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y las infecciones de las vías urinarias.

Sirve como anticonceptivo

Se considera que la lactancia es un anticonceptivo natural, ya que la liberación de la hormona prolactina inhibe el desarrollo folicular y la ovulación. Por esta razón, las mujeres no tienen la menstruación mientras dan el pecho.

A pesar de ello, se recomienda que las mujeres tomen algún método anticonceptivo compatible con la lactancia si desean evitar otro embarazo, puesto que éste no es un método infalible.

Lactancia Prolongada: Más Allá de los 6 Meses

Aunque los componentes de la leche materna se adaptan a las necesidades y etapas de desarrollo y crecimiento de cada niño, a partir de los seis meses el bebé necesitará ingerir alimentos sólidos para obtener las proteínas y nutrientes -como el hierro o las vitaminas B y D- que no puede conseguir a través de la leche materna o de sus propias reservas.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar el pecho durante dos años, pues la prolongación de la lactancia, junto a otros factores, tiene un impacto positivo en la salud actual y futura de los bebés y las madres. Las proteínas y nutrientes que contiene en las distintas etapas proporcionan los pilares de la salud de una persona a lo largo de su vida y contribuirán a reducir las probabilidades de padecer enfermedades durante la infancia y la edad adulta, ayudándole a recuperarse de un modo más rápido.

Prolongar la lactancia contribuye a reducir el riesgo de que la madre desarrolle distintas enfermedades en el futuro, entre ellas, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, diabetes de tipo 2 o cáncer de ovarios, de útero y de mama. En este sentido, cabe señalar que el riesgo de padecer cáncer de mama se reduce un 4,3% por cada año que la madre produce leche.

La oxitocina -también conocida como la «hormona del amor» o la «hormona de las caricias» - se libera cada vez que el bebé succiona el pezón durante una toma y tiene un efecto antidepresivo para las madres. En este sentido, mientras el bebé siga tomando el pecho, las madres se sentirán más calmadas y presentarán unos niveles más bajos de cortisol, la «hormona del estrés» . Además, la lactancia también influye en que las madres presenten una presión arterial más baja y en que aumente su umbral de dolor.

Transcurridos los primeros seis meses de vida del bebé, en los que tanto la madre como el lactante han cogido práctica la lactancia, las tomas permiten alimentar a los bebés en horarios que se ajusten más a la rutina de las madres, como por ejemplo, antes del trabajo o antes de acostarse.Mantener la lactancia no solo es un modo de conservar el importante vínculo creado entre la madre y el bebé; también facilitará la vuelta de las madres a la rutina y ayudará a que ambos vuelvan a conectar tras pasar un tiempo separados. Además, existen extractores de leche que permiten que el bebé pueda seguir disfrutando de todas las ventajas y beneficios que ofrece la misma. Finalmente, cabe señalar que el impacto de una buena nutrición en los primeros meses de vida del bebé no solo puede tener efectos en su salud, también pueden trascender a futuras generaciones .

Consideraciones Adicionales

  • En la etapa de lactancia es muy similar. Debes tener en cuenta que lo que comas tú, afectará a la nutrición del bebé.
  • Cereales, tubérculos y legumbres, no pueden faltar en tu dieta semanal. Te ayudarán a tener energía extra para la crianza del bebé, además de aportar gran cantidad de vitaminas y minerales.
  • Lácteos: so la principal fuente de calcio, por lo que se recomienda tomar al menos 3 raciones al día. Ya sea en forma de leche, queso o un yogur.
  • Frutas y verduras, es importante que incluyas todas las frutas y verduras que puedas en tu dieta. Te proporcionarán gran parte de las vitaminas y minerales necesarios para esta etapa.
  • Proteínas: durante la lactancia necesitamos un 30% más de proteínas respecto a las condiciones normales. Para conseguir alcanzar la ingesta adecuada, es preferible consumir fuentes de proteínas de alta calidad, como la leche y derivados, los huevos, el pescado y la carne.
  • Este punto es importante, estés en la etapa que estés. En el caso la lactancia, estar hidratada te ayudará a una correcta producción de leche. Gestagyn lactancia es un complemento alimenticio específico para esta etapa.

Preguntas Frecuentes Sobre la Lactancia Materna

  • ¿Cuáles son los beneficios demostrados de la lactancia materna?
  • ¿Es perjudicial para el bebé no tenerla?
  • ¿Cuál es la mejor forma para conservar la leche materna? En un congelador que es parte de la nevera pero con puerta separada (tipo combi): 3-4 meses.
  • ¿Es normal que una madre tenga poca leche? A muchas madres les preocupa si producen la cantidad de leche suficiente para alimentar a su bebé. La producción de leche insuficiente se denomina hipogalactia (alteración que se da en un porcentaje muy bajo de mujeres impidiendo satisfacer las necesidades básicas de su bebé de manera exclusiva necesitando completar su alimentación con biberones).
  • ¿Cómo debo actuar si tengo mastitis? La mastitis se produce principalmente por una obstrucción en alguno de los conductos que transportan la leche provocando una inflamación localizada que puede acabar en un absceso si se infecta.
  • ¿Cuántas tomas de leche al día tengo que dar al bebé? Dar el pecho a demanda, ya que el bebé es el que sabe en cada momento si tiene hambre, sed o necesidad de consuelo. Cuantas más veces succiona el bebé más leche se produce.
  • ¿Qué posición es la mejor para amamantar al bebé? Una postura correcta es la clave para una buena alimentación. La boca debe estar bastante abierta, cogiendo areola y no solo pezón. Si hemos colocado al bebé correctamente al pecho, no sentiremos molestias y evitaremos la aparición de grietas, dar de mamar no debe causar dolor.
  • ¿Qué hago si mi bebé rechaza el pecho? Lo primero que hay que hacer es detectar cual es la causa o el motivo que han llevado al bebé a dicho rechazo.

Es normal que durante las primeras semanas de vida de tu bebé tengas muchas dudas sobre la lactancia, especialmente si eres mamá primeriza. No debemos angustiarnos ni culpabilizarnos si, por alguna razón no damos de mamar a nuestro bebé.

Lactancia prolongada

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