Llegan días festivos, y con motivo de ellos a muchas madres les surgen dudas relacionadas con el consumo de alcohol y la lactancia materna. Vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre el tema, con un resumen en forma de preguntas y respuestas.
En fiestas, cumpleaños o celebraciones especiales surge la duda de si es posible tomar una cerveza o una copa de vino mientras se está dando el pecho al bebé. La leche materna extrae gran parte de sus nutrientes y componentes de la sangre de la madre, por lo que todas las sustancias que esta contenga pueden pasar al bebé a través de la leche materna.
Durante la lactancia, el mejor aliado es la prudencia. A más pequeño sea tu bebé, más cuidado debes tener. A medida que crecen -pese a que hay que continuar siendo precavidas- si quieres tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para tu bebé es mucho menor.
Pero, ¿qué dice la evidencia científica? ¿Es realmente perjudicial tomar cerveza durante la lactancia? Aquí te lo explicamos.
¿Cómo Afecta el Alcohol al Bebé Lactante?
El alcohol que toma la madre que da el pecho puede afectar al sistema nervioso del bebé. De hecho, tal como advierte la experta, “un consumo excesivo podría producir incluso convulsiones y coma”.
Hay que tener en cuenta que cuanto más pequeño sea el niño, más efectos perniciosos pueden tener estas bebidas sobre él, al igual que el resto de drogas que pasan a la leche. “No es lo mismo un bebé menor de tres meses cuyo hígado y riñones metabolizan peor”, recuerda.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las principales sociedades pediátricas recomiendan que el bebé sea alimentado solo con leche materna (o en su defecto, leche de fórmula) hasta los seis meses. Mientras tanto, si el bebé es pequeño y solo toma pecho, se le puede dar una toma con leche que la madre se hubiera extraído previamente a la ingesta de alcohol. Si el niño se ha iniciado en la alimentación complementaria, puede tomar otro tipo de alimento hasta que el alcohol haya desaparecido por completo en la leche materna.
Es importante saber que el alcohol pasa rápidamente a la leche, alcanzando sus concentraciones máximas a los 30-60 minutos tras la ingesta, y su disminución en sangre (y en la leche) también es rápida.
El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria.
El alcohol pasa a la leche materna en las mismas proporciones que lo hace a la sangre. Esto significa que hay que tener una especial precaución y cuidado cuando la mujer está amamantando a su hijo y decide tomar una bebida alcohólica.
Para saber de qué modo puede afectar al niño y qué hacer en el caso de que se ingiera alcohol durante el periodo de lactancia hemos recurrido a Paloma de Miguel Aguilar, consultora internacional en Lactancia Materna IBCLC y especialista en la Consulta de Lactancia Materna de la Unidad de Pediatría de Quironsalud Valencia.
Alcohol y Lactancia Materna.
Recomendaciones y Cantidades Seguras
Según la Asociación Española de Pediatría, después de los primeros meses de vida del bebé, cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky.
La recomendación durante la lactancia materna exclusiva en los primeros meses de vida es no beber nada de alcohol ya que pasa muy poco tiempo entre una toma y otra, por lo que el alcohol puede pasar a la leche y provocar ciertos problemas al bebé, especialmente a nivel cerebral.
No se debe ingerir más de 0,5 gramos por cada kg que pese la madre al día. Por ejemplo, la cerveza tiene 4 gramos de alcohol por 100 cc y el vino tiene 12 grs por 100 cc.
Un consumo moderado de alcohol es la ingesta inferior a 0,5 gramos de alcohol por cada kilo de peso por día.
Es importante saber que el tiempo que transcurre desde la ingesta de alcohol hasta que éste desparece de la sangre depende del peso de la madre (a mayor peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol (a mayores niveles, más tiempo).
Para que te hagas una idea, si pesas 60 kg y te has tomado un vaso de vino debes esperar 2,5 horas; si te has tomado dos tercios de cerveza, hasta 5 horas.
Por lo tanto, si quieres beberte una cerveza o una copa de vino, hazlo justo después de una toma para que pase el mayor tiempo posible hasta la siguiente toma. No obstante, si te sacas leche al poco de haber bebido, esa leche sí debes desecharla ya que sí contendrá alcohol en su composición.
Si decides beber que siempre sea pasados los 3 meses del niño, que sea de forma moderada, ocasional y siempre alejadas de las tomas.
No existe una cantidad concreta de alcohol que se pueda considerar segura beber mientras se amamanta. Va a depender de varias variables, como la edad de tu bebé.
A medida que crecen -pese a que hay que continuar siendo precavidas- si quieres tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para tu bebé es mucho menor.
La recomendación es evitar su consumo, cuanto menos alcohol mejor.
Es muy importante no beber alcohol al menos durante los primeros 3 meses.
El uso ocasional de alcohol es improbable que cause problemas a corto o a largo plazo en un bebé amamantado, aunque mi consejo es actuar por principio de precaución y evitar su consumo al máximo ya que no existe una dosis segura.
En caso de que las dosis de alcohol sean muy elevadas, resulta más peligroso poder cuidar al bebé en ese estado que la cantidad de alcohol que pudiera tener la leche, por lo que se recomendaría pedir ayuda profesional para dejar de beber.
La lactancia materna no es complicada, que nada te haga persuadir de ello. Los beneficios de la lactancia materna son infinitamente superiores al riesgo de un consumo puntual y moderado de una bebida alcohólica.
No es cierto que una copa de vino al día sea saludable, la evidencia nos dice todo lo contrario.
Las cifras de consumo de alcohol en España son elevadas, son numerosas las personas que aún creen que una copita de vino o cerveza al día son saludables, no existe ninguna evidencia científica seria que lo demuestre, de hecho, la evidencia científica actual nos dice que no existe un nivel seguro y que, incluso en pequeñas dosis, es perjudicial para la salud.
Hasta la fecha, no hay evidencia que apoye de forma sustancial una asociación de causalidad entre el consumo moderado de alcohol de la madre y el deterioro cognitivo del bebé.
Según la plataforma e-lactancia.org, que establece el nivel de riesgo en la lactancia del consumo de numerosas sustancias, el alcohol se sitúa en nivel de riesgo, lo que significa que no se debe tomar o bien se debe hacer de forma moderada y ocasional.
Tiempo de Espera Según el Consumo de Alcohol
Hay que tener en cuenta el tiempo que pasa desde que se bebe alcohol hasta que se da el pecho al bebé. El alcohol pasa rápidamente al torrente sanguíneo, pero sus niveles también descienden rápidamente. El pico máximo de concentración de alcohol en sangre se produce entre 30 y 60 minutos después de haber bebido y empieza a disminuir a las 2 horas. No obstante, hay que tener en cuenta que el tiempo que se debe esperar para dar el pecho tras haber ingerido alcohol depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo).
La norma es que, a mayor graduación y cantidad de alcohol, más tiempo de espera.
¿Cuánto tiempo hay que aguardar para la toma al pecho? “Depende del peso de la madre y de la cantidad ingerida habrá que esperar más o menos tiempo para amamantar”, destaca Paloma de Miguel.
Igual que va disminuyendo la concentración de alcohol en sangre hasta que desaparece, ocurre lo mismo en la leche materna”, indica la consultora internacional de lactancia.
Con el estómago vacío, el pico de alcohol en sangre se da a los 30 minutos, mientras que con el estómago lleno ocurre sobre los 60-90 minutos.
También puedes consultar esta tabla de la revista Clinical Canadian Family Physician.
| Bebida | Cantidad | Tiempo Aproximado de Espera (para una mujer de 60 kg) |
|---|---|---|
| Cerveza (4.5% alcohol) | Un tercio (330 ml) | 2.5 horas |
| Cerveza (4.5% alcohol) | Dos tercios | 5 horas |
| Vino (12% alcohol) | Un vaso (120 ml) | 2.5 horas |
¿Hay que Desechar la Leche Tras Haber Bebido Alcohol?
Muchas mujeres dudan sobre si hay que desechar la leche tras haber tomado alcohol. Pues bien, no es necesario: “Basta con esperar.
No obstante, si te sacas leche al poco de haber bebido, esa leche sí debes desecharla ya que sí contendrá alcohol en su composición.
El Mito de la Cerveza y la Producción de Leche
Popularmente se ha extendido la idea de que tomar cerveza aumenta la producción de leche. La realidad es que “no se ha demostrado” que sea así, por lo que en ningún caso está indicado que la mujer tome cerveza, aunque sea sin alcohol, para producir más leche.
El mito popular de que un vaso de cerveza al día aumenta la producción de leche no tiene ninguna evidencia científica que lo apoye.
Y de que la cerveza aumenta la cantidad de leche materna ¿Qué? Pues aunque algunos estudios han demostrado que la cerveza puede estimular la secreción de prolactina (la hormona que ayuda a iniciar y mantener la lactancia) no hay conclusiones definitivas de que pueda realmente aumentar la producción de leche materna.
Lo que sí está claro es que el alcohol que toma la madre pasa muy rápido a su leche. Por suerte, no se acumula en la glándula mamaria. Y sus niveles bajan muy rápido. A pesar de esto, puede hacer que la leche huela muy fuerte. Y también que el bebé llegue a rechazarla.
Según algunos estudios, puede incluso secretar menos leche durante un par de horas.
Debes saber que….Es importante saber que esto no es cierto. No hay ninguna evidencia científica que demuestre que beber cerveza aumente la producción de leche materna.
El mecanismo para segregar toda la leche que necesite el bebé es que “el lactante sea amamantando con una buena técnica y a demanda”.
Alternativas: Cerveza Sin Alcohol
Si hubiéramos hecho caso a las antiguas abuelas habríamos tomado cerveza durante la lactancia. Algo de razón tenían, aunque no sabían cuáles eran sus efectos beneficiosos. Ahora sabemos que es una bebida recomendable para embarazadas y madres lactantes, siempre que sea sin alcohol.
La cerveza (con y sin alcohol) aporta fósforo y otros minerales, es una de las principales fuentes de folatos (forma natural de la vitamina B9) y proporciona también otras vitaminas del grupo B, necesarias para muchas reacciones químicas del organismo.
Si eres de las que tiene nauseas podría ayudarte. Una de las posibles causas son los cambios bruscos del nivel de azúcar en la sangre. Entre el 90%- 95% de la cerveza es agua, lo que contribuye a una buena hidratación, y está considerada como la bebida que más fibra soluble aporta.
También puede venirte bien si tienes retención de líquidos, porque su contenido en sal muy bajo, parecido al del agua, y mucho menor que el de la leche. Es, además, una bebida con pocas calorías, lo que disminuye el riesgo de que tu peso aumente más de lo necesario.
Pero ¡ojo!, tomar cerveza es también una manera de cubrir tus necesidades de nutrición. Un estudio reciente ha demostrado un aumento de la capacidad antioxidante de la cerveza en madres lactantes.
Puedes encontrar más información sobre este tema dentro de nuestra app gratuita LactApp, disponible para descargar en Android y iPhone.
