¿Se puede esterilizar una gata embarazada? Riesgos y consideraciones

La esterilización en gatos permite controlar la reproducción, mejorar su comportamiento y evitar problemas de salud. El tema de la castración suele suscitar preguntas entre los que tienen gatos.

Es una decisión muy importante, con profundas implicaciones en la salud y bienestar de nuestros queridos animales. Si tenéis algún gato o gata y dudáis de si es recomendable esterilizarlo/a, queréis saber qué riesgos conlleva la cirugía, etc.

En este artículo profundizaremos en todos estos aspectos, para que puedas tomar una decisión informada y en favor del bienestar de tu mascota.

CUIDADOS😷 ESTERILIZACION EN GATA😺 DESPUES DE LA ESTERILIZACIÓN

Diferencia entre esterilización y castración

Esterilizar y castrar no es lo mismo: la castración implica pérdida de función sexual.

Podemos resumir de la siguiente forma la principal diferencia entre la castración y la esterilización de los gatos: mientras que al esterilizarlos mantenemos intacta su sexualidad, al castrarlos evitamos que pueda mantener relaciones sexuales.

Con la castración, la intervención es mucho más invasiva, lo que implica que se pierde la capacidad sexual del animal. Sin embargo, ambos términos, castración y esterilización, suelen emplearse como sinónimos por aquellos que no son profesionales veterinarios.

La esterilización en el gato consiste en la eliminación de sus testículos. En el caso de las gatas, en extraer los ovarios y en ocasiones el útero.

La esterilización felina también recibe el nombre de orquiectomía (para machos) u ovariectomía (para hembras). La intervención en los machos es menos invasiva. De hecho, es posible que ni siquiera requiera puntos y estén recuperados al día siguiente.

En la siguiente tabla se resumen las diferencias clave:

Término Descripción Efectos
Esterilización: Corte de los conductos deferentes (machos) o ligadura de ovarios (hembras). Infertilidad, pero se mantienen los instintos sexuales.
Castración: Extirpación de testículos (machos) u ovarios y útero (hembras). Infertilidad y supresión del instinto reproductivo.

«Hoy en día, algunos veterinarios esterilizan a las gatas por laparoscopia, que es menos invasivo.

Edad ideal para esterilizar gatos

La edad ideal para esterilizar gatos es entre 6-8 meses. No es necesario que las hembras pasen un primer celo o tengan una camada antes de esterilizarlas.

En general, los gatos deben castrarse antes de que alcancen la madurez sexual. Esto tiene lugar entre el sexto y el octavo mes de vida. En general, no conviene esperar demasiado. Un solo encuentro de una gata de exterior con un gato no castrado puede ser suficiente para tener una camada. Es frecuente realizar castraciones precoces a la edad de entre ocho y 14 semanas. No obstante, este procedimiento sigue siendo muy controvertido.

Conclusión: desde el punto de vista veterinario, no hay nada en contra de la castración precoz, especialmente en poblaciones grandes, como en las protectoras. Aquí lo primordial es evitar la procreación incontrolada.

¿Qué hacer si sospechas que tu gata está embarazada?

En muchas ocasiones, las gatas preñadas no muestran síntomas del embarazo hasta los quince o veinte días de gestación. Si piensas que tu gatita está embarazada, contacta a tu veterinario de confianza.

Beneficios de la esterilización

Esterilizar a un gato es un procedimiento que ofrece tanto ventajas como inconvenientes. En hembras hay múltiples beneficios, como evitar gestaciones no buscadas y la superpoblación.

Control de la población

La esterilización es una herramienta fundamental para prevenir la reproducción no deseada, lo cual contribuye a reducir el nombre de gatos sin hogar y promueve la responsabilidad en la tenencia de animales.

Salud

Este es el factor más importante, la castración en hembras y en especial antes de haber tenido varios celos reduce el riesgo de desarrollar tumores mamarios, infecciones uterinas y otras enfermedades reproductivas. Además, son muchas las gatas que se medican con “pastillas para parar el celo” (progestágenos) y la medicación de este tipo a largo plazo también puede ser perjudicial para su salud.

La ventaja más evidente es la reducción del riesgo de heridas e infecciones relacionadas con las peleas territoriales. La castración pero puede ayudar también a prevenir problemas como tumores testiculares y enfermedades de próstata, que pueden ser dolorosos y costosos de tratar.

Comportamiento

Los gatos castrados tienden a ser menos agresivos y a mostrar menos marcaje territorial. Esto mejora la convivencia con otros gatos y reducirá las peleas por el territorio. También es menos probable que intenten escapar para encontrar hembras en celo, reduciendo el riesgo de accidentes o pérdidas.

La esterilización reduce prácticamente en su totalidad la frecuencia de los comportamientos asociados al celo, como la vocalización y la atracción de gatos machos.

Riesgos de la esterilización

Esterilizar a un gato es un procedimiento que ofrece tanto ventajas como inconvenientes.

Sí, aunque no son comunes:

  • Infección, inflamación o desgarro en la zona de incisión.
  • Puede ocurrir que uno o varios puntos se suelten.
  • Pérdida leve de apetito unas horas o algunos días después de la intervención.
  • Mayor propensión a desarrollar problemas del tracto urinario, como cálculos renales.
  • Es poco frecuente, pero podría ocurrir que las hembras vuelvan a mostrar signos de celo incluso meses después de la esterilización.

Riesgos de la anestesia

Como en cualquier operación, en la castración en gatos también pueden aparecer complicaciones. La anestesia siempre conlleva riesgos. Hemorragias: los vasos sanguíneos de los ovarios o los testículos se atan durante la operación con ligaduras. En teoría, una ligadura podría deslizarse y provocar hemorragias. Por eso, es importante observar al gato atentamente después de la intervención. Problemas por lamerse la herida: por naturaleza, los gatos tienen la necesidad de lamerse las heridas literalmente. Para evitarlo, el veterinario le pondrá un collar isabelino o un bodi. De lo contrario, las púas de la lengua del gato podrían arrancar los puntos. En ese caso, habría que volver a coser la herida. Además, las bacterias de la boca del gato podrían infectar la herida.

La operación se lleva a cabo con anestesia, por lo que deberás llevar al gato en ayunas al veterinario. No le des nada para comer en las 9-12 horas anteriores a la intervención. Además, hay que asegurarse de que la gata no esté en celo en el momento de la operación.

Cambios en el comportamiento

La castración en gatos va acompañada de cambios hormonales. Esto, a su vez, afecta al comportamiento del minino. Algunos se alegran de que su minino deje de subirse por las paredes (a veces, literalmente). Otros creen que su gato está demasiado apático después de la operación.

Uno de los efectos negativos más frecuentes es la disminución del nivel de actividad. La mayoría de gatos se vuelven más mansos y tranquilos. Además, son menos agresivos frente a otros gatos y tienen un territorio más pequeño. Ya no se produce el celo permanente, que puede aparecer en gatas no castradas cuando no se aparean.

Cuidados postoperatorios

Pasadas unas horas tras la cirugía, lo normal es que, tanto los machos como las hembras, puedan volver a sus hogares. Es importante que los gatitos recién operados estén en un ambiente tranquilo, cómodo y a una temperatura agradable. Así, se irán recuperando poco a poco.

Si castras a tu gato por la mañana, normalmente podrás recogerlo por la tarde en el veterinario. La mayoría de gatos se quedan muy atontados con la anestesia. Colócalo en una manta o una camita en el suelo. El dolor, especialmente en las gatas, puede tardar unos días en desaparecer. Observa atentamente a tu gato durante esta fase para poder informar al veterinario a tiempo de las posibles complicaciones.

Consejos para el cuidado tras la cirugía. Es importante mantener un ambiente limpio y tranquilo. Intenta reducir el nivel de actividad física del gato y sigue al pie de la letra las indicaciones del veterinario.

Después de la operación, la gata deberá mantenerse en reposo, con acceso limitado a zonas donde pueda saltar o lesionarse. También es recomendable utilizar un collar isabelino o un body quirúrgico para evitar que se lama la herida.

La administración de antibióticos y antiinflamatorios se realiza por prescripción del veterinario, y las visitas de control son esenciales para asegurar una recuperación sin complicaciones.

En general, las gatas jóvenes se recuperan más rápidamente, lo cual es otro motivo para no retrasar la decisión sobre cuándo esterilizar una gata.

Alimentación tras la esterilización

Tras la esterilización o castración de los gatos es normal observar ciertos cambios en su metabolismo. Al reducir sus actividades diarias, puede gastar menos calorías. Para evitar la obesidad en tu gatito o gatita, necesitas adaptar la comida a sus nuevas necesidades.

Una intervención como la castración influye en la demanda energética de los gatos. Dos días después de la operación, el metabolismo basal, es decir, la demanda calórica, ya disminuye alrededor del 30 %. En combinación con un menor nivel de actividad, es muy fácil que el gato adquiera sobrepeso. Sin embargo, no hace falta que cambies todas sus costumbres alimentarias. Reduce la cantidad de las raciones y pesa al gato regularmente. En este caso, puede ser conveniente cambiar a un pienso bajo en calorías. No te preocupes si en el envase pone «Pienso para gatos esterilizados».

Una vez esterilizados, la dieta debe ser pobre en calorías, alta en fibra y con un control óptimo del pH urinario. Royal Canin, Ownat, Brekkies, Gosbi, Purina One...

  • Royal Canin Sterilised.
  • Ownat Sterilized. Una de las opciones más naturales que encontrarás en el mercado.
  • Brekkies Sterilized.
  • Gosbi Exclusive Sterilized.
  • Purina One Sterilcat.

Mitos sobre la esterilización

Existen muchos mitos alrededor de la esterilización felina. Por ejemplo, se suele escuchar que los gatos esterilizados se vuelven obesos, pero no tiene por qué ser así. Si bien es común que pierdan algo de energía y se muevan menos, esto no quiere decir que vayan a pasarse el día sentados y a ponerse gordos. Tu gato seguirá teniendo el mismo instinto y curiosidad.

Por el contrario, un aspecto al que sí que hay que prestar atención es a la posibilidad de que se produzca la obstrucción de las vías urinarias del felino.

Pues no, esto es un mito muy extendido pero hacer criar a una gata no supone ninguna ventaja ni tiene ningún efecto preventivo sobre tumores de mama u otros problemas. De hecho, hacer criar una gata (aparte del interés económico en la venta de gatitos) sólo puede comportar problemas ya que el mismo embarazo conlleva riesgos de salud para la hembra, tanto durante la gestación como en el parto.

¿Se puede esterilizar a una gata embarazada?

La esterilización de una gata embarazada es un tema controvertido y delicado. Algunos veterinarios consideran que es éticamente incorrecto realizar una esterilización en este estado, ya que implica interrumpir el proceso natural de gestación y potencialmente poner en riesgo la salud de la gata y sus crías. Sin embargo, en ciertas situaciones excepcionales, como cuando la vida de la gata está en peligro o cuando no se pueden cuidar adecuadamente a los gatitos, puede considerarse la esterilización.

Proceso de esterilización en gatas embarazadas

Si se decide proceder con la esterilización de una gata embarazada, el proceso generalmente implica los siguientes pasos:

  1. Evaluación de la salud: El veterinario realizará exámenes y pruebas para evaluar el estado de salud de la gata y determinar si es seguro continuar con la esterilización.
  2. Anestesia: Se administrará anestesia general a la gata para evitar cualquier dolor o malestar durante el procedimiento.
  3. Cirugía: El veterinario realizará una incisión en el abdomen de la gata para acceder a los ovarios y el útero. Se procederá a la extirpación de los ovarios y el útero, interrumpiendo así el embarazo.
  4. Recuperación: Después de la cirugía, la gata será monitoreada de cerca durante el proceso de recuperación. Se le administrarán analgésicos y se le brindará el cuidado adecuado para asegurar una recuperación exitosa.

Es importante tener en cuenta que la esterilización de una gata embarazada puede tener complicaciones y riesgos adicionales en comparación con una esterilización tradicional. Estos riesgos incluyen infecciones, hemorragias y problemas de cicatrización. Por lo tanto, es crucial contar con un veterinario experimentado y seguir todas las indicaciones y recomendaciones postoperatorias para garantizar la salud y seguridad de la gata.

La esterilización de una gata embarazada es un procedimiento delicado y controvertido. Antes de tomar cualquier decisión, es imprescindible consultar con un veterinario de confianza y considerar cuidadosamente los riesgos y beneficios involucrados. Siempre se debe priorizar el bienestar y la salud de la gata, así como la de sus crías.

Alternativas a la esterilización durante el embarazo

Si estás preocupado por los riesgos y las consideraciones éticas de esterilizar a una gata embarazada, existen alternativas que puedes considerar. Una opción es esperar a que la gata tenga y críe a sus gatitos antes de esterilizarla. Otra opción es hablar con tu veterinario sobre la posibilidad de esterilizar a la gata después de que haya dado a luz y haya terminado de amamantar a sus gatitos.

En lugar de optar por la esterilización de una gata embarazada, es recomendable considerar otras alternativas que puedan ser menos invasivas y más seguras tanto para la madre como para los futuros gatitos.

1. Esperar hasta que los gatitos nazcan

Una opción es esperar hasta que los gatitos nazcan y la madre termine de amamantarlos. Una vez que los gatitos sean independientes y se puedan separar de la madre, se puede proceder a la esterilización de la gata. Es importante tener en cuenta que las gatas pueden quedar embarazadas nuevamente poco tiempo después de dar a luz, por lo que es fundamental tomar medidas para evitar futuras camadas no deseadas.

2. Esterilización postparto

Otra alternativa es optar por la esterilización postparto. Este procedimiento se realiza poco tiempo después de que la gata haya dado a luz. Es importante consultar con un veterinario para determinar el momento adecuado para realizar la esterilización postparto. Este método puede ser más seguro que la esterilización durante el embarazo, ya que los fetos ya han nacido y la madre se encuentra en un estado más estable.

3. Cuidado responsable y control de la reproducción

En lugar de esterilizar a una gata embarazada, es fundamental asumir la responsabilidad de controlar la reproducción de nuestras mascotas. Esto implica mantener a nuestras gatas en un entorno seguro y controlado, evitando su acceso a machos no esterilizados. Además, es importante considerar la esterilización antes de que la gata entre en celo y tenga la posibilidad de quedar embarazada.

Siempre es importante consultar con un veterinario para determinar la mejor opción para nuestra gata y sus futuros gatitos.

¿Qué hacer si descubres que tu gata está embarazada antes de la esterilización?

Si descubres que tu gata está embarazada antes de la esterilización, es importante tomar algunas precauciones adicionales. La esterilización de una gata embarazada puede ser un procedimiento más complicado y conlleva mayores riesgos. En la mayoría de los casos, se recomienda esperar hasta que la gata haya dado a luz y se haya recuperado antes de realizar la esterilización.

  1. Consulta a tu veterinario: Lo primero que debes hacer es programar una cita con tu veterinario para discutir las opciones disponibles. Tu veterinario podrá evaluar la situación y brindarte la mejor orientación sobre cuándo es el momento adecuado para esterilizar a tu gata.
  2. Espera hasta que la gata haya dado a luz: La opción más común es esperar hasta que la gata haya dado a luz y haya terminado el período de lactancia antes de realizar la esterilización. Esto permite que la gata se recupere completamente del parto y que los gatitos sean destetados adecuadamente.
  3. Planificación de la esterilización: Una vez que la gata haya dado a luz y los gatitos hayan sido destetados, es importante planificar la esterilización lo antes posible. Habla con tu veterinario para programar la cirugía y asegurarte de seguir todas las instrucciones preoperatorias proporcionadas.
  4. Considera la adopción de los gatitos: Si no tienes la capacidad o los recursos para cuidar a los gatitos, considera la posibilidad de encontrarles un hogar adecuado a través de la adopción responsable. Puedes contactar a refugios de animales locales o buscar familias interesadas en brindarles un hogar amoroso.

Recuerda siempre buscar la orientación de un profesional veterinario para tomar las mejores decisiones para la salud y el bienestar de tu gata y sus gatitos.

Coste de esterilizar o castrar a un gato en España

El precio de la castración en gatos varía bastante de un veterinario a otro. En general, el precio para los machos oscila entre 50 y 100 euros y para las hembras, entre 70 y 270 euros. No obstante, estos precios solo cubren la intervención en sí. La diferencia de precios se debe a varios factores.

Publicaciones populares: