Los abortos espontáneos presentan una tasa de complicaciones muy baja, pero es importante estar informado sobre las posibles complicaciones y cómo manejarlas.
En este artículo, exploraremos en detalle las causas del sangrado anormal después de un aborto, los diferentes tipos de aborto y sus síntomas, así como los tratamientos disponibles para asegurar la salud y el bienestar de la mujer.
Tipos de Aborto y Sus Características
Es importante comprender las diferencias entre los distintos tipos de aborto para abordar adecuadamente cada situación:
- Abortos Diferidos: No presentan sangrado y a menudo no hay síntomas. Se diagnostican mediante ecografía, donde se observa la ausencia de latido cardíaco embrionario o la falta de crecimiento del saco gestacional.
- Abortos Completos e Incompletos: Se caracterizan por sangrado y dolor abdominal intenso, similar al menstrual pero más fuerte. El aborto incompleto implica la expulsión parcial del contenido uterino, mientras que el aborto completo resulta en la expulsión total.
Causas del Sangrado Anormal
El sangrado anormal después de un aborto puede ser causado por diversas complicaciones, entre las que destacan:
- Retención de Restos: La complicación más frecuente después de un legrado es la retención de restos gestacionales, lo que significa que no se elimina todo el tejido y requiere tratamiento médico o un nuevo legrado.
- Infección Genital: Ocurre hasta en un 10% de los casos y se sospecha cuando aparece fiebre superior a 39ºC en las primeras 72 horas tras el aborto.
- Hemorragia: El riesgo de hemorragia es bajo, aproximadamente 1 cada 1.000 abortos, y es menor en gestaciones más precoces. La hemorragia puede llegar a ser muy intensa y requerir transfusión sanguínea. Suele ceder con un legrado uterino, pero si la pérdida de sangre es muy importante se puede complicar con una coagulación intravascular diseminada (CID).
- Aborto Séptico: Se produce por la infección del material gestacional dentro de la cavidad uterina. En algunas ocasiones se produce al intentar manipular el útero de forma mecánica o química en un intento de interrumpir la gestación. La fiebre es el síntoma principal y su evolución puede ir desde un cuadro leve que se resuelva con tratamiento antibiótico a un cuadro muy severo que precise tratamiento quirúrgico y unidad de cuidados intensivos.
- Hematometra: Consiste en la acumulación de coágulos dentro del útero y puede ocurrir tras el tratamiento quirúrgico. Los síntomas pueden ser inmediatos o tardíos dependiendo de la velocidad de acumulación y del volumen.
- Perforación Uterina: Tampoco es infrecuente, precisando generalmente solo de tratamiento médico y la cicatrización del tejido lesionado.
- Síndrome de Asherman: En algunos casos puede producirse una reparación anómala del tejido endouterino, formando sinequias o adherencias dentro de la matriz, de forma que no queda una cavidad normal sino que las paredes del útero están «pegadas». Este síndrome es una de las causas de esterilidad y puede también alterar el flujo menstrual al impedir su salida normal hacia el exterior.
El Legrado Uterino: ¿Qué es y Cuándo se Realiza?
El legrado uterino, también llamado curetaje, es una técnica ginecológica que consiste en raspar el tejido de las paredes internas del útero para eliminar la capa mucosa del endometrio. Se realiza bajo anestesia y dura aproximadamente 15 minutos.
Las indicaciones del legrado incluyen:
- Aborto espontáneo o retenido.
- Interrupción voluntaria o terapéutica del embarazo.
- Diagnóstico de cáncer de útero.
- Tratamiento de menstruaciones irregulares.
- Eliminación de pólipos o DIU incrustados.
El legrado uterino es una intervención quirúrgica en la que se raspan las paredes internas del útero con el objetivo de que este quede limpio.
En concreto, con el legrado se raspa la capa interna del útero conocida como endometrio, la cual tiene la capacidad de regenerarse en cada ciclo menstrual.
Esta intervención es bastante sencilla y la realiza un ginecólogo bajo anestesia local o general suave, según el caso particular.
LEGRADO UTERINO... DUDAS MÁS FRECUENTES: PREPARACIÓN, CUIDADOS, RIESGOS. - Ginecología y Obstetricia
¿Cómo se hace un legrado?
El legrado uterino es una intervención muy sencilla que dura unos 15 minutos, aproximadamente.
Aún así, para su realización es necesario administrar anestesia local o general a la paciente para que no sufra ningún dolor.
En general, el legrado uterino consta de los siguientes pasos:
- Dilatación: Consiste en la apertura del cérvix para facilitar la introducción hacia el útero del instrumental necesario para el curetaje. Para ello, el ginecólogo introduce unos cilindros pequeños a través del cuello uterino, los cuales van ensanchándose y agrandando el cérvix poco a poco hasta conseguir un tamaño adecuado.
- Curetaje: Es la introducción de una varilla, denominada legra o cureta, que tiene en su extremo una pequeña y fina asa para poder hacer el raspado de la cavidad uterina. De este modo, el ginecólogo irá extrayendo poco a poco el endometrio por el cuello del útero. Por otro lado, también es posible realizar un legrado mediante aspiración del tejido endometrial.
Actualmente, existen varillas con una cámara incorporada que permiten dirigir mejor el raspado y, por tanto, aumentar la eficacia y reducir las complicaciones del legrado uterino.
Además, el asa de estas nuevas varillas puede calentarse de tal manera que se produce la coagulación de las heridas a la vez que el raspado, reduciendo así el sangrado.
Cuidados Tras el Legrado Uterino
Después de un legrado, es crucial seguir ciertas recomendaciones para una recuperación adecuada:
- Reposo: Descansar durante el primer día.
- Abstinencia Sexual: Evitar relaciones sexuales durante al menos dos semanas.
- Higiene: No usar tampones ni realizar duchas vaginales.
- Actividad Física: Evitar el ejercicio físico intenso.
Es normal experimentar sangrado vaginal y molestias abdominales durante varios días después del legrado. Sin embargo, se debe buscar atención médica si hay sangrado abundante, fiebre, flujo con mal olor o dolor intenso.
Riesgos y Complicaciones del Legrado Uterino
Aunque el legrado uterino es generalmente seguro, existen algunos riesgos y complicaciones potenciales:
- Daños en el útero (perforación, desgarro del cérvix).
- Síndrome de Asherman (adherencias uterinas).
- Infecciones del útero o zona pélvica.
Es fundamental estar al tanto de estos riesgos y comunicarse con el médico ante cualquier síntoma inusual.
Tratamiento del Sangrado Anormal
Manejo Inicial
Ante una hemorragia postparto, es crucial una actuación inmediata y secuencial. Se recomienda disponer de un plan de acción previamente establecido y que resulte familiar al personal de la maternidad.
La conducta inicial ha de centrarse en mantener y/o recuperar la estabilidad hemodinámica de la paciente. Para ello ha de instaurarse fluidoterapia agresiva con SF o Ringer Lactato a razón 3:1 (300 cc de reposición por cada 100 perdidos).
En general, se debe considerar la transfusión cuando se han perdido entre 1 y 2 litros de sangre aproximadamente. En tales circunstancias, si se administran 5 ó más concentrados de hematíes, debe añadirse plasma fresco congelado para reducir el impacto de la coagulopatía dilucional.
Deben administrarse concentrados de plaquetas si el recuento de éstas desciende por debajo de 20.000 o si hay una disfunción plaquetaria.
Durante este tiempo, las constantes vitales (TA, pulso, saturación de O2) han de ser monitorizadas y obtenerse analíticas seriadas cada 30 minutos.
Consideraremos detener la transfusión una vez alcanzada una hemoglobina >8 gr/dl (hematocrito >21%), recuento plaquetario >50.000, o tiempos de coagulación (TP y TTPa) inferiores a 1,5 veces el valor control.
Simultáneamente ha de colocarse una sonda urinaria con la triple función de favorecer la contracción uterina (gracias al vaciado vesical), preparar a la paciente en caso de una intervención quirúrgica y controlar la diuresis.
Tratamiento Farmacológico
Para corregir la atonía uterina, el primer paso es realizar un masaje manual del útero con evacuación de los coágulos del segmento uterino inferior.
Se pueden utilizar los siguientes fármacos:
- Oxitocina (Syntocinon): 10 U im ó 10-40 U/l en dilución. Es la terapéutica de primera elección en la actualidad.
- Metilergonovina (Methergin): 0,25 mg im ó 0,125 mg iv cada 5 minutos (máx. 5 dosis). Contraindicado en HTA (y por tanto preeclampsia).
- PG F2 alfa (Carboprost, Hemabate): 250 µg im cada 15 minutos (máx. 8 dosis).
- PG E1 (Misoprostol, Cytotec): 400-600 µg vo o vía rectal. Ventaja: puede administrarse en pacientes con asma o HTA.
- Carbetocina (Duratobal): 0,1 mg iv en bolo lento en dosis única. Se trata de un análogo sintético de la oxitocina, pero de vida media más larga recientemente comercializado en España, por lo que su rango de acción es más prolongado (>1 hora).
Intervenciones Quirúrgicas
- Taponamiento Uterino: Se basa en un mecanismo de actuación por compresión (se rellenan con aprox. 500 ml de suero salino) una vez han sido introducidos correctamente a través del canal cervical.
- Embolización Arterial Selectiva: El objetivo de esta técnica es disminuir de forma transitoria y no permanente el flujo sanguíneo de modo que los mecanismos fisiológicos de coagulación actúen por sí solos.
- Ligadura Arterial: La ligadura uterina bilateral ha pasado a ser la técnica de primera elección, desplazando a un segundo plano la ligadura de las arterias ilíacas internas (arterias hipogástricas), debido a su mejor accesibilidad y a su localización no tan próximas a uréteres o venas ilíacas, lo que le confiere un mayor porcentaje de éxito al disminuir complicaciones iatrogénicas.
- Plicatura: La plicatura es una técnica que se basa en la compresión del útero mediante suturas transmurales, siendo la más conocida y aplicada la plicatura de B-Lynch. Ésta consiste en una sutura continua que «abraza» el útero en su longitud.La indicación más frecuente para su realización es la atonía uterina postcesárea.
- Histerectomía: La histerectomía es el último recurso ante una HPP.
Duración del Sangrado y Aspecto
En un aborto espontáneo temprano, el sangrado puede durar desde unos días hasta 6 semanas si se espera la evacuación natural. Con medicación, puede durar de unos días a 2 semanas. La hemorragia más intensa suele durar unas horas, seguida de un sangrado más leve durante una o dos semanas.
Es crucial distinguir entre la menstruación y un aborto espontáneo temprano. Los síntomas de un aborto incluyen sangrado más abundante y prolongado, y la expulsión de coágulos de sangre o tejido.
Fertilidad Después de un Aborto
La mayoría de los especialistas recomiendan esperar unos 2 o 3 meses después de un legrado para intentar un nuevo embarazo. Esto permite la recuperación física y emocional de la mujer.
Es importante recordar que la mayoría de las mujeres que han tenido un aborto pueden tener embarazos exitosos en el futuro.
Tabla Resumen: Causas, Síntomas y Tratamientos
| Causa | Síntomas | Tratamiento |
|---|---|---|
| Retención de Restos | Sangrado persistente, dolor abdominal | Tratamiento médico o nuevo legrado |
| Infección Genital | Fiebre, dolor, flujo con mal olor | Antibióticos |
| Hemorragia | Sangrado abundante, mareos, debilidad | Transfusión sanguínea, legrado uterino |
| Aborto Séptico | Fiebre alta, dolor intenso, shock | Antibióticos, cirugía, cuidados intensivos |
| Hematometra | Dolor, ausencia de sangrado, inflamación | Drenaje uterino |
| Síndrome de Asherman | Ausencia de menstruación, infertilidad | Cirugía para eliminar adherencias |
