Carmen Alborch fue una figura clave en la política y la cultura española. Su trayectoria se caracterizó por su defensa de la igualdad, su pasión por las artes y su compromiso con la justicia social. A continuación, exploraremos su vida, desde sus orígenes familiares hasta sus logros profesionales y personales.
Orígenes y Familia
Carmen Alborch nació en el seno de una familia de empresarios y comerciantes de Castelló de Rugat, un pueblo de Valencia. Ella era la mayor de cuatro hermanos, dos chicas y dos chicos. Sus padres, descritos como "jóvenes y modernos", decidieron trasladarse a la capital valenciana para brindarles a sus hijos una mejor educación.
Según Carmen, su madre siempre lamentó no haber podido estudiar debido a las limitaciones impuestas por vivir en un pueblo y ser mujer. Esta experiencia familiar influyó en su posterior defensa de la igualdad de oportunidades para las mujeres.
“Mis padres me han dejado en herencia su ejemplo de esfuerzo y honradez y la alegría de vivir. Provengo de una familia de empresarios y comerciantes. Somos de un pueblo de Valencia, Castello de Rugat. Mi abuelo paterno creó una pequeña fábrica de zapatillas y tenía un negocio de naranjas. El materno, primero tuvo un negocio de coches de caballos, que pasó a ser luego una línea de autobuses”.
Educación y Primeros Años
Carmen Alborch recibió una educación religiosa en las Esclavas del Sagrado Corazón. Ella misma reconoció que, si bien esta educación inculcó un sentido de culpa y represión sexual, también fomentó el amor por el estudio y la disciplina, cualidades que le serían muy útiles en su vida.
“Me matricularon en las Esclavas del Sagrado Corazón y allí estudié hasta el PREU [el curso preuniversitario de entonces]. Educarte en un colegio de monjas imprime carácter, pero de todo tipo, bueno y malo. Se nos inculcó mucho el sentido de la culpa y el pecado, de la represión sexual. Por otro lado, tengo que decir a favor de las monjas que nos estimulaban mucho el amor por el estudio y el valor de la disciplina, que me ha sido muy útil”.
A principios de los años 60, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia. Aunque sentía interés por la Historia y la Filosofía, su profundo sentido de la justicia la llevó a optar por el Derecho. En su promoción, solo 28 de 220 estudiantes eran mujeres.
“Me gustaban mucho la Historia y la Filosofía, pero sobre todo tenía un profundo sentido de la justicia, una justificada fama de chica rebelde y protestona que reaccionaba siempre ante comportamientos que yo consideraba injustos. Por eso opté por el Derecho. En mi promoción comenzaron 220 personas, de las cuales sólo 28 éramos mujeres”.
Durante su etapa universitaria, Alborch participó activamente en movimientos estudiantiles y conoció a figuras clave que marcarían su futuro, como Manuel Broseta, quien sería asesinado por ETA. Conocí al que sería mi maestro, Manuel Broseta, luego asesinado por ETA. Tenía unos aires de libertad y transgresión que me impresionaron muchísimo".
Vida Personal: Amor, Matrimonio y la Decisión de No Tener Hijos
Carmen Alborch se casó a los 25 años, tras leer su tesis, con un profesor de Sociología de su grupo de amigos. Sin embargo, el matrimonio duró solo cinco años. “El amor ha sido una parte importantísima de mi vida. Es mucho mejor vivir con amor, pero el mío ha sido siempre un amor disperso.
Una de las decisiones más personales de Carmen Alborch fue la de no tener hijos. Ella explicó que esta elección estuvo influenciada por la falta de una relación continuada y por la convicción de que la maternidad es una decisión trascendente que requiere circunstancias muy claras. Decidió no tener hijos y no se arrepiente de ello: He tenido historias de amor maravillosas, aunque nunca me he planteado casarme de nuevo. No es que me considere autosuficiente, conozco mis carencias, pero me he acostumbrado a apañarme sola y además a disfrutar de esa soledad. Supongo que no haber tenido una relación continuada me ha influido a la hora de no tener hijos. Claro que alguna vez he pensado en tenerlos, pero esas son las ventajas de la maternidad elegida. Es una decisión muy importante y trascendente, se tienen que dar las circunstancias, y si no se plantean de una manera muy clara, no das el paso.
A pesar de no tener hijos propios, Alborch expresó en varias ocasiones su deseo de adoptar un niño o, incluso, inventar la figura de la "abuela adoptiva". Lo que sí ha pensado en alguna ocasión es optar por la adopción. Muchas veces he pensado en adoptar un niño. Pero ahora que ya soy mayor voy a inventar una nueva figura: la abuela adoptiva o adoptadora.
Trayectoria Profesional y Política
La carrera profesional de Carmen Alborch fue multifacética y exitosa. Su pasión por la cultura la llevó a ser nombrada en 1988 directora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM). “Carmen unió a un equipo de gente muy preparada y les dejó trabajar. Hizo que, en un muy poco tiempo, el museo se convirtiera en un referente nacional e internacional, le dio el empuje que necesitaba”, recuerda hoy el abogado y gestor cultural que montó el armazón jurídico del IVAM.
En 1993, Felipe González la nombró Ministra de Cultura, cargo que desempeñó hasta 1996. Durante su gestión, se ganó el apodo de "ministra pop" o "ministra Almodóvar" por su estilo innovador y su defensa de la cultura contemporánea.
Aunque no era militante del PSOE, aceptó el cargo y se convirtió en una figura destacada del gobierno socialista. De hecho, durante toda su etapa de ministra de Educación se mantuvo como independiente y su primer carné del PSOE es de hace apenas un año. La mía siempre ha sido una militancia muy dispersa, me he movido mucho en los movimientos de profesores no numerarios y en asociaciones de mujeres. Siempre he sido una persona próxima a la izquierda, pero he estado en muchos espacios porque no me gustan las ataduras. Fiché por el PSOE ahora hace un año, aunque recuerdo perfectamente que voté a los socialistas en las primeras elecciones porque una amiga mía me convenció para que no lo hiciera por los comunistas, que era lo que yo quería. En 1982 obtuve una beca de estudios en Roma. Me fui después de que se celebraran las elecciones para votar a Felipe.
Tras su paso por el Ministerio de Cultura, Alborch continuó su carrera política como diputada en el Congreso y candidata a la alcaldía de Valencia. Luchó contra la alcaldesa de Valencia Rita Barberá: “Mujer, si contigo no puede nadie, no he podido ni yo”.
Además de su labor política, Carmen Alborch destacó como escritora. Publicó varios libros, entre ellos la trilogía conformada por "Solas", "Malas" y "Libres", dedicados a las mujeres y al feminismo. Nunca pensó que se convertiría en una autora de éxito. Soy muy insegura, me cuesta muchísimo escribir. Cuando terminé Solas estaba aterrada por cómo sería recibido, pero la verdad es que escribir ha sido una de las experiencias más maravillosas de mi vida, como lo han sido ser directora del IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) o decana de mi facultad... Me siento muy afortunada.
Feminismo y Legado
Carmen Alborch fue una ferviente defensora de los derechos de la mujer y una figura clave en el movimiento feminista español. En una ocasión, alguien le preguntó por qué era feminista. Y ella respondió: “¿Y qué otra cosa se puede ser?”.
Quince días antes de su fallecimiento, propuso que el feminismo fuera declarado "Patrimonio Inmaterial de la Humanidad". Dos días después de su muerte, el 26 de octubre de 2018, la plataforma change.org recibió más de 6.000 firmas con la petición de que la Unesco pusiese en valor el feminismo; movimiento cuyo objetivo no es otro más que la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
Su legado perdura en su obra escrita, en su trayectoria política y en su incansable lucha por la igualdad y la justicia social. Como cierre, María Vicenta Mestre recordó a Carmen Alborch para hacerse eco de su pedido respecto al feminismo en tanto patrimonio de la humanidad. “Vinculado a la solidaridad entre las mujeres, ella fue una de las que más me apoyó en campaña. Me decía: «No tengas miedo Mavi, irán contra ti incluso grupos de mujeres»".
Carmen Alborch ha sido una de las mujeres, dedicadas a la política, más respetada por sus colegas y querida por los periodistas. Y no solo los que se dedicaban a la información parlamentaria, sino a todos en general. No ponía pegas a las entrevistas salvo si no tenía tiempo, que era precisamente lo que muchas veces le faltaba.
Tabla resumen de la vida de Carmen Alborch:
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Nacimiento | Castelló de Rugat, Valencia |
| Familia | Padres empresarios, 3 hermanos |
| Educación | Derecho en la Universidad de Valencia |
| Matrimonio | Casada durante 5 años, sin hijos |
| Profesión | Política, escritora, gestora cultural |
| Cargos | Directora del IVAM, Ministra de Cultura, Diputada |
| Legado | Defensa de la igualdad, feminismo, promoción de la cultura |
