A sus 41 años, Samanta Villar, periodista, ha sido madre de mellizos mediante una ovodonación, y ha querido compartir su experiencia en un libro. La periodista ha compartido la experiencia de su embarazo en el libro 'Madre hay más que una', dispuesta a romper tópicos y tabúes.
La publicación, titulada 'Madre hay más que una' pretende romper los tópicos y tabúes que existen alrededor de la maternidad y de la picaresca de las donaciones. Y como es habitual en ella, la periodista se sincera sin pelos en la lengua con unas afirmaciones que no han tardado en levantar ampollas y avivar la polémica.
«Hay un relato único de la maternidad como un estado idílico, que no coincide con la realidad y estigmatiza a las mujeres» que lo viven de manera distinta, ha comentado Samanta Villar en una entrevista con Efe. «Yo no soy más feliz ahora de lo que era antes», afirma, y «tener hijos es perder calidad de vida, aunque hay momentos que dices: son preciosos.
La controversia desatada por sus declaraciones
Algunas de sus afirmaciones no están exentas de polémica. “Un bebé destruye tu vida”, “Tuve hijos porque me dijeron que era todo maravilloso”, o “Tomé una decisión engañada” son una muestra de los titulares que acompañan a la promoción de su Madre hay más que una.
Este artículo generó controversia, con respuestas como la de Pilar Castañón, Secretaria General de la Fundación +Vida, quien se sorprende de que Samanta pretenda romper tópicos sobre la maternidad. Castañón argumenta que la felicidad de los hijos está por encima de cualquier sacrificio, evocando ideas del nacional catolicismo.
Un análisis profundo del libro
El libro no se centra exclusivamente en la maternidad, sino que relata el tratamiento de fertilidad y culmina en el parto. Samanta Villar no escribe libros ni hace programas para madres, ni siquiera para embarazadas. Porque ella no viene a contar nada nuevo que no nos hayamos contado entre amigas, en blogs, en redes sociales incluso.
El mensaje es el mismo, sí, lo que pasa es que lo que has cambiado es el público objetivo. Tú quieres llegar a todo quisqui. Desarmar esa imagen idílica de la maternidad que reina en la publicidad, y nos rodea por todas partes, a TODOS y TODAS.
Samanta busca desarmar esa imagen idílica de la maternidad que se presenta en la publicidad y en la sociedad, dirigiéndose a un público amplio y buscando generar una reflexión profunda sobre la realidad de ser madre.
Maternidad al descubierto con Samanta Villar
El mensaje detrás de la polémica
Algunas de sus declaraciones, sacadas de contexto, son fuertes… Pero entiendo que la ambiciosa cruzada que has emprendido necesita mensajes agresivos para hacerse eco. Las fuerzas rosas del papel cuché tienen mucho poder y alcance.
Y es necesaria una misiva totalmente opuesta para vencerlas y acidificar un poco esa visión edulcorada, de exclusivas de blanco inmaculado y madres perfectas. Porque esa visión idílica, tan alejada de la realidad, contribuye a crearnos más presión aún a las mujeres y madres. A generar frustración.
Que una mujer famosa, a la que se le supone un poder adquisitivo que le permita pertrecharse de ayuda y todo tipo de comodidades, hable de la crudeza de la maternidad me parece loable y necesario. Porque sí, si la maternidad se vive en plenitud, no importan los medios que tengas, nadie escapa a esas dificultades, a las noches sin dormir, a las preocupaciones, al estrés… A LA RESPONSABILIDAD tan grande que entraña ser padres.
Samanta habla de su experiencia y da su opinión, y todas somos libres de hacerlo, pero desde el respeto y la comprensión, o esto acabará en una guerra civil. Hay madres que adoran a sus hijos, madres que se arrepienten de haber sido madres, madres que lo fueron sin querer serlo y luego se sintieron orgullosas de haber parido...hay cientos de opciones.
Pero toda madre sabe que tener un hijo implica sí o sí sacrificios a nivel personal y laboral, con problemas económicos en ocasiones o para poder conciliar, con mujeres que se convierten en madres esféricas y dejan de lado a su pareja (o a la inversa) Porque la realidad es que el amor de un hijo, por muy inmenso que sea, no lo suple todo.
Y parece que si te quejas eres menos madre, o una peor que las demás. Samanta tiene derecho a decir que la maternidad para ella está sobrevalorada, porque en su vida necesita más cosas para sentirse realizada. Y no me parece ni medianamente bien que una jauría de mujeres enloquecidas se le lancen al cuello por decirlo, porque cada uno vive la maternidad a su manera, como puede, y todas y cada una de ellas son respetables.
Samanta dice que ama a sus hijos, lo que no le gusta es cómo le ha cambiado la vida a raíz de ellos, y que era igual de feliz antes que después. Tener hijos es una opción, no una obligación. Creo que ninguna madre del mundo sabía realmente de qué iba la maternidad hasta que fue madre. Precisamente ella ha tenido los hijos tarde porque ha sido una decisión meditada, y ha esperado al momento oportuno, cosa que muchas no pueden decir.
Si algo he aprendido en esta vida es que los sentimientos son eso, sentimientos, ni buenos ni malos, son emociones que despiertan en ti y no se pueden controlar. Por ello, siempre hay que respetar los sentimientos ajenos, por muy extraños o absurdos que nos parezcan.
Samanta Villar, nacida en Barcelona y licenciada en Ciencias de la Comunicación, empezó trabajando en el canal autonómico catalán TV3 como ayudante de realización. En 2005 se convirtió en reportera de España directo y en 2009 dio el salto profesional de asumir todo el peso de un programa de máxima audiencia, 21 días, de Cuatro, cadena en la que más adelante dirigió y condujo Conexión Samanta. Su último programa, 9 meses con Samanta, seguía de cerca su embarazo y el alumbramiento de sus mellizos.
Tabla resumen de las opiniones sobre el libro
| Aspecto | Opiniones a favor | Opiniones en contra |
|---|---|---|
| Sinceridad y valentía | Reconocimiento por romper con la idealización de la maternidad. | Críticas por declaraciones consideradas duras e hirientes. |
| Reflexión sobre la realidad | Apertura a un debate necesario sobre las dificultades de la maternidad. | Acusaciones de generar más presión y frustración en las mujeres. |
| Experiencia personal | Valoración del testimonio de una figura pública con recursos. | Cuestionamiento de la generalización de su experiencia. |
