El aborto es la finalización de forma brusca de un embarazo por medio de la muerte del embrión o el feto. Esto supone un cambio brusco en el proceso fisiológico del embarazo que ya estaba en curso. Como consecuencia, se alteran las hormonas, vasos sanguíneos, útero y otros sistemas que estaban preparados para el embarazo. Estos cambios de forma brusca son siempre un hecho dramático para el cuerpo de la mujer y su psique.
Los métodos de aborto provocado se suelen dividir entre los que utilizan productos químicos (hasta la séptima semana de gestación) y los que suponen una intervención quirúrgica (a partir de la octava semana de embarazo).
El pasado 29 de enero, el estado de Nueva York, promulgaba una ley para actualizar la política del estado en relación con el aborto: “Un practicante de atención médica licenciado, certificado o autorizado bajo el título ocho de la ley de educación, actuando en su lícito ámbito de práctica, puede realizar un aborto cuando de acuerdo a su juicio profesional razonable y bien intencionado basado en los hechos del caso del paciente: La paciente se encuentre dentro de la vigésimo cuarta semana del embarazo, o haya una ausencia de viabilidad fetal, o el aborto sea necesario para proteger la vida o la salud del paciente”.
¿Cómo funcionan las píldoras abortivas? | Noticias Telemundo
Métodos de Aborto Provocado
Entre los productos químicos que más se utilizan están la píldora «EllaOne», la RU-486, las prostaglandinas y el Cytotec. Estos métodos de aborto se suelen llevar a cabo cuando el embarazo es de 4 a 7 semanas. Hay otros productos que también provocan la muerte del embrión poco después de la fecundación impidiendo que éste se implante con éxito en el útero.
La «EllaOne» es un producto con efectos similares a la RU-486. Este producto es un antagonista de la progesterona y se utiliza con forma de abortar hasta 5 días después de la relación sexual.
La RU-486 es un producto que bloquea la hormona progesterona de la madre. Se utiliza como método para abortar en embarazos de 4 7 semanas, y provoca que el embrión ya implantado se desprenda por una alteración endometrial y vascular, produciendo su muerte y en ocasiones la expulsión de los restos abortivos acompañados de una hemorragia.
Pasadas 48 horas tras haberse administrado la píldora RU-486, tienes que pasar una revisión médica para confirmar si se ha expulsado entero, si no tendrán que administrarte un medicamento llamado Cytotec que te ayudará a expulsar los restos del aborto que queden dentro del útero. Posiblemente te den un sedante para disminuir los síntomas.
Se administra este fármaco para dilatar el cuello del útero y provocar contracciones. Como no actúa directamente sobre el feto, puede ocurrir que sea expulsado antes de morir y nace vivo, lo cual se considera una ‘complicación’.
Los métodos de aborto por intervención quirúrgica se llevan a cabo a partir de la semana 8 de gestación, incluso antes, a partir de la 5ª semana de gestación. Los métodos más habituales son los siguientes:
Succión
El 85% de los abortos en el mundo se llevan a cabo por este método en el primer trimestre del embarazo (hasta las 12 semanas). Se dilata el cuello del útero y se inserta un tubo hueco que tiene un borde afilado y está conectado a un potente aspirador que, mediante una fuerte succión, aspira el feto.
Algunas complicaciones para la mujer son: infecciones, laceración o perforación del útero, trauma renal, embolias, trombosis, esterilidad.
Dilatación y Curetaje (D y C)
Se utiliza a finales del primer trimestre o principios del segundo, cuando el feto ya es demasiado grande para ser extraído por succión. Este método de aborto es similar al de succión, pero esta vez se utiliza una cureta o cuchillo provisto de una cucharilla con una punta afilada con la cual se desprende todo el saco gestacional del útero con el fin de facilitar su extracción por el cuello del útero.
Este procedimiento tiene más complicaciones que el método de succión.
Dilatación y Evacuación (D y E)
Comúnmente utilizado como método abortivo cuando el segundo trimestre del embarazo está bien avanzado o durante el tercer trimestre. Se administran fármacos para la dilatación cervical, como las prostaglandinas. Una vez dilatado el cuello del útero se procede a la extracción fetal. Para ello en ocasiones son necesarias unas pinzas o tenacillas (tipo forceps) para extraer el cuerpo.
La complicación más importante es cuando no se consigue extraer la cabeza, entonces deben ser más agresivos y fracturarla para facilitar su extracción. El hueso fracturado puede lesionar el útero y otras partes blandas de tu aparato genital.
Este método tiene las mismas consecuencias para la mujer que los demás, pero es mucho más peligroso. Cuanto más avanzado esté el embarazo mayor es el riesgo de complicaciones y muerte para la mujer.
Inyección Salina
Este método se utiliza solamente después de las 16 semanas. El líquido amniótico que protege al feto es extraído y se inyecta en su lugar una solución salina concentrada. El feto ingiere esta solución que le produce la muerte por envenenamiento, deshidratación, hemorragia del cerebro y de otros órganos, y convulsiones. Esta solución salina produce graves quemaduras en la piel del feto. Unas horas más tarde, la madre comienza un ‘parto’ prematuro y da a luz.
Algunas de las complicaciones de este tipo de aborto para la mujer son la ruptura del útero, embolismo pulmonar y peligrosos coágulos intra-vasculares.
«D y X» o Parto Parcial
Este método de aborto se lleva a cabo durante el segundo o tercer trimestre del embarazo. El procedimiento es el siguiente: se introducen unos fórceps en el útero que, guiados por la ecografía, agarran los pies del feto y tiran de ellos hasta que la parte inferior de la cabeza está expuesta. Después se utilizan unas tijeras para abrir la base nucal, a través del cual se introduce un catéter para succionarle el cerebro. Una vez hecho esto, el cuerpo inerte del feto es ‘evacuado’. En algunas ocasiones se le decapita.
Histerectomía u Operación Cesárea
Este procedimiento se lleva a cabo durante los últimos tres meses del embarazo. Consiste en realizar una cesárea, y extraer el feto. En ocasiones el feto nace vivo y tarda horas en morir, -se han documentado casos de más de 12 horas-.
Dolor Durante el Aborto
Sí, el aborto provocado te podría doler. En los abortos quirúrgicos te pueden poner anestesia total, en ese caso no te dolerá, aunque sentirás molestias después. Pero en la mayoría de los casos, el aborto se realiza con anestesia local que se inyecta a nivel del cuello del útero, que es la zona donde más duele porque hay que dilatarla. Sin embargo, el cuello uterino muchas veces no queda anestesiado y puedes notar cómo se realiza el legrado. Aunque sea sin dolor, no se elimina totalmente la sensación de la cirugía.
En palabras de una persona que ha pasado por ello: «La sensación es de que te vacían de cintura para abajo, como si te arrancaran los órganos». Muchas mujeres describen sensaciones similares. El dolor es mayor si no se utiliza ningún tipo de anestesia.
Complicaciones en Futuros Embarazos
Tras un aborto inducido, en general no tienes por qué tener problemas para concebir y llevar una gestación a término. Pero debes tener en cuenta que se trata, generalmente, de una cirugía sobre el útero y, por tanto, no está exenta de consecuencias físicas potencialmente severas: perforación uterina, inflamación pélvica, cicatrices uterinas, adherencias, etc. Se podría poner en peligro tu fertilidad futura.
Los ginecólogos se encuentran a menudo con mujeres que después de un aborto, y sobre todo después de varios, no pueden quedarse embarazadas o bien tienen abortos espontáneos. En casos más extremos, como hemorragias o infecciones graves, puede llegar a ser necesaria una histerectomía, es decir, la extirpación del útero o parte de éste.
Otras veces, si se daña el cérvix (cuello del útero), debes saber que en embarazos futuros habrá riesgo de perder el hijo por tener un parto extremadamente prematuro, es lo que se llama incompetencia cervical.
Toda esta información relativa a las consecuencias del aborto deberías encontrarla en el consentimiento informado previo a la intervención. Si no la encuentras, debes exigir que te lo expliquen y, sobre todo, que te indiquen cuáles serían los riesgos específicos en tu caso concreto, ya que por las características propias del cuerpo de cada mujer el riesgo podría incrementarse, por ejemplo si tienes útero miomatoso, hidrosalponx, estenosis cervical, útero biconre, etc.
Problemas en la Relación de Pareja
Someterte a un aborto inducido podría afectar a tu relación de pareja. Hay estudios que indican una incidencia de ruptura de parejas entre el 60% y el 70% (Dra. Burke) tras un aborto provocado.
Manejo del Aborto Espontáneo Diferido
El manejo del aborto espontáneo diferido puede variar según la situación y las preferencias de la mujer.
- Manejo expectante: En muchos casos, el cuerpo de la mujer expulsa naturalmente el tejido fetal días o semanas después si el embarazo no evoluciona.
- Dilatación y legrado: Si el cuerpo no expulsa todo el tejido fetal de manera natural, se puede realizar un legrado. Este es un procedimiento médico en el que se dilata el cuello uterino y se retiran los tejidos que están dentro del útero.
Tipos de Aborto Espontáneo
- Aborto espontáneo incompleto: No se han expulsados todos los tejidos (embrión/feto/bebé y placenta) del cuerpo.
- Embarazo ectópico: Se produce cuando un óvulo fecundado se implanta fuera del útero, normalmente en una de las trompas de falopio.
Aborto con Medicamentos: Proceso y Eficacia
Por decisión de la mujer, existen diferentes métodos para interrumpir el embarazo según las semanas de gestación y dependiendo de la situación de cada mujer. Se trata de un procedimiento recomendado por la OMS para interrumpir el embarazo. Es un método eficaz y seguro hasta las 9 semanas de gestación, estimandose una eficacia entre el 94-98%.
- Mifepristona: Se administra por vía oral en el momento de la consulta en el centro sanitario.
- Misoprostol: Se administra por vía vaginal entre las 24-48 horas depués de la mifepristona, en el domicilio de la mujer.
- Analgesia: Durante el proceso suele aparecer dolor, por lo que es necesario utilizar, de manera rutinaria, medicamentos analgésicos.
Se trata de una técnica altamente eficaz con una tasa muy pequeña de complicaciones importantes. Se realiza mediante aspiración con cánulas específicas previa dilatación del cuello uterino.
Que se realice con el consentimiento expreso y por escrito de la mujer embarazada, o en su caso, el representante legal. En el caso de las menores de ≤ 14 años será preciso, además de la manifestación de su voluntad, el consentimiento expreso de personas que ostenten la patria potestad (madre/padre, tutores o representantes legales).
La IVE tiene que realizarse en centros públicos o privados que estén autorizados.
Riesgos Asociados a los Métodos de Aborto
Sea cual sea la técnica utilizada, el aborto provocado es un procedimiento quirúrgico o químico, que siempre se acompaña de un riesgo para la salud. A continuación te describimos las complicaciones más frecuentes según el método utilizado:
Aborto por Succión, Legrado o Aspiración
Puede provocar infección, trauma del cérvix, peritonitis, endometritis, laceración o perforación del útero, hemorragia, trauma renal, inflamación pélvica, embolismo, trombosis, esterilidad.
Aborto por Dilatación y Curetaje (D y C)
Los mismos riesgos que el de succión o aspiración, y además puede haber complicaciones adicionales: perforación uterina, hemorragia, infección del tracto genital, laceración intestinal, absceso pélvico y tromboembolismo.
Aborto por Dilatación y Evacuación (D y E)
Los mismos riesgos que el método de dilatación y curetaje (D y C), ya mencionados, además de los siguientes: infección pélvica, renal, del cérvix y peritoneal. También puede causar que la mujer tenga en futuros embarazos implantación ectópica (fuera del útero), bebés de bajo peso o que nacen muertos.
Aborto Mediante Inyección Salina
Puede provocar embolismo (coágulo) pulmonar, y formación de coágulos intravasculares que pueden afectar a distintos órganos.
Aborto Mediante Administración de Prostaglandinas
Los riesgos más comunes son los siguientes: ruptura del útero, sepsis, hemorragias, paro cardíaco, vómito y aspiración de éste, embolia cerebral y fallo renal agudo.
Administración de Mifeprex o Mifepristone (RU-486)
La RU-486 puede provocar grave infección bacteriológica, sepsis (infección en la sangre), sangrado prolongado y abundante que podría requerir una cirugía, e incluso muerte.
