Durante el embarazo, el asma puede presentar variaciones en su sintomatología, mejorando, empeorando o manteniéndose estable. Es crucial que el médico tratante conozca la gravedad del asma en la paciente y los factores desencadenantes. En el 30% de las mujeres cuyo asma empeora, los ataques pueden ocurrir en cualquier momento, con mayor incidencia entre las semanas 24 y 36, es decir, durante el tercer trimestre.
Tratamiento del Asma Durante el Embarazo
El tratamiento de una crisis asmática en una embarazada no debe diferir del de una paciente no embarazada. En el embarazo, las crisis son comúnmente infratratadas, lo que puede acarrear daño fetal importante. Los objetivos del tratamiento son controlar los síntomas, mejorar la función pulmonar, prevenir exacerbaciones y minimizar los efectos secundarios de la medicación.
Medidas Iniciales
El tratamiento debe comenzar con medidas ambientales para reducir la exposición a alérgenos y agentes irritantes como el humo. Sin embargo, estas medidas suelen ser insuficientes, y en la mayoría de los casos es imprescindible usar medicamentos.
Medicamentos Inhalados
Generalmente, el tratamiento consiste en la administración de fármacos inhalados que revierten el estrechamiento de los bronquios y reducen la inflamación. La elección de los medicamentos tendrá en cuenta la relación riesgo-beneficio para la madre y el niño. Es preferible mantener un tratamiento antiasmático continuado que correr el riesgo de agudizaciones que comprometan la seguridad feto-materna.
Tipos de Medicamentos Utilizados
- Broncodilatadores beta adrenérgicos: Existen de acción corta y de larga duración (salmeterol, formoterol).
- Teofilina: Aunque ha sido reemplazada por medicamentos más modernos, su seguridad durante el embarazo está bien documentada.
- Corticoides inhalados: Beclometasona y budesonida son los de elección.
- Corticoides orales: Esenciales para el manejo de las crisis agudas y severas.
Generalmente, el salbutamol es tolerado sin problemas y no se han descrito asociaciones con malformaciones ni problemas durante el embarazo o el parto.
Riesgos y Consideraciones
El asma no controlada puede disminuir la cantidad de oxígeno en la sangre de la madre, afectando al feto. Por suerte, la mayoría de los medicamentos utilizados para tratar el asma pueden usarse durante la gestación.
Es esencial que la gestante no suspenda los tratamientos prescritos para el asma durante el embarazo. A lo largo del embarazo, puede contar con el apoyo de la matrona y del médico de familia.
Estudios y Clasificaciones de Riesgo
Diversos países han creado sistemas de clasificación de riesgo para informar sobre el consumo de fármacos durante el embarazo.
Un estudio revisó 270 principios activos, encontrando que 260 tenían categoría de riesgo por la FDA (Food and Drug Administration) y 245 por la ACPM (Advisory Committee on Prescription Medicines), con una coincidencia del 70,2% en la categoría asignada.
Las discrepancias encontradas entre ambos sistemas de categorización pueden generar confusión a la hora de la prescripción y conocer las advertencias de seguridad de los medicamentos durante el embarazo, lo cual puede limitar su utilidad.
Tabla de Clasificación de Riesgo de Medicamentos en el Embarazo
| Categoría FDA | Descripción |
|---|---|
| A | Considerados seguros en el embarazo. |
| B | Estudios en animales no muestran riesgo, pero no hay estudios adecuados en humanos. |
| C | Riesgo no puede descartarse; usar solo si el beneficio justifica el riesgo potencial. |
| D | Evidencia de riesgo fetal humano, pero el beneficio puede ser aceptable a pesar del riesgo. |
| X | Contraindicados en el embarazo. |
Es importante recordar que la evaluación del tiempo de exposición al fármaco, la dosis, así como la frecuencia con que se administra son factores a considerar.
