Saco de Semillas para Cólicos del Bebé: Guía de Uso y Beneficios

Una de las principales preocupaciones de los padres es el bienestar de su bebé. La incapacidad de comunicarnos con ellos requiere prestar especial atención para valorar los síntomas que presenta, como un bebé llorando a causa de los cólicos de gases.

¿Qué son los Cólicos del Lactante?

El cólico del lactante (CL) es un síndrome que se caracteriza por llanto excesivo y repentino. El criterio más comúnmente utilizado es el de Wessel quien define el Cólico del Lactante como “episodios de llanto intenso y vigoroso al menos 3 horas al día, 3 días a la semana durante al menos tres semanas en un bebé sano y bien alimentado”.

Se desconoce la causa exacta y probablemente se deba a una suma de factores. Una de las teorías más apoyadas por los pediatras es que se debe a cierta inmadurez del aparato digestivo. Otra de las causas conocidas es el exceso de aire intestinal, que puede ocurrir en los bebés que tragan demasiado aire durante las tomas, o al tragar el aire en las propias crisis de llanto, lo que perpetúa la crisis.

El cólico del lactante, también conocido como cólico de gases, es un dolor en el vientre de carácter agudo, intermitente y espasmódico, ocasionado por las contracciones de los músculos que rodean al órgano afectado. Los espasmos intestinales aparecen cuando el intestino quiere eliminar algo, generalmente gases en el caso de los lactantes.

¿Cómo saber si tu bebé tiene cólicos?

Aunque no todos los bebés reaccionan igual ante un cólico de gases, existen ciertos factores que nos pueden ayudar a saber si nuestro bebé está sufriendo los dolores del cólico del lactante:

  • Encogen las piernas: Es habitual que cuando sufren estos dolores flexionen las piernas, llevando las rodillas hacia su vientre, es una reacción natural a los dolores de barriga.
  • Aprietan los puños: Los cólicos tienen carácter espasmódico e intermitente.
  • Cara enrojecida: Al sufrir dolor tendemos a cortar la respiración algunos instantes y solemos forzar músculos.

Estos son algunos de los indicadores clave a tener en cuenta para reconocer si nuestro bebé está sufriendo cólicos. Es deber del pediatra informar a las familias con seguridad, tranquilidad y de forma correcta sobre el problema, haciéndoles ver que el niño es sano y que el cuadro es transitorio. El ayudar al niño con cólico es una cuestión de experiencia, tranquilizar a los padres, reforzar su paciencia, y sobre todo darle tiempo al tiempo, ya que esta situación también pasará.

Alivio de los Síntomas con Calor Seco

De todas maneras, hay formas de aliviar los síntomas. Muchos pediatras recomiendan el uso del calor seco para ayudar a los bebés a aliviar los cólicos del lactante. La sensación de calor en el abdomen puede ayudar a relajarles e incluso liberar endorfinas, mejorando así el dolor. En este aspecto, los sacos térmicos de semillas son una excelente opción para combatir los dolores de los cólicos.

Aplicar calor seco en el abdomen para relajar al pequeño y reducir el dolor gracias a la segregación de endorfinas. A parte de lo ya comentado durante el artículo en pro de la tranquilidad del bebé, el cojín de semillas es práctico y muy moldeable. Como está relleno de semillas, es totalmente natural y es respetuoso con el cuidado del medio ambiente.

Es una bolsa tejida y rellena de semillas que, al calentarla y colocarla en el abdomen del pequeño, reduce los síntomas del cólico del lactante. El saco de semillas de bebés ayudará a que el bebé no sienta ni los dolores ni las molestias que se producen por la acumulación excesiva de gases en el intestino.

Utilizar el saco de semillas de bebés para aliviar los síntomas de los cólicos es muy sencillo. Seguramente cuando compres tu saco de semillas, vendrá con instrucciones de uso, así que no te preocupes por esto.

CÓLICOS en Recién Nacidos y lactantes. 7 TIPS que ayudarán a tu bebé a aliviar el dolor y gases 💨

¿Cómo Calentar un Saco de Semillas?

A estas alturas todo el mundo sabe que para poder usar los sacos térmicos de semillas en modo calor seco es necesario meterlo en el microondas a máxima potencia durante aproximadamente 2 minutos. No obstante, no todo el mundo es partidario de usar el microondas en su hogar.

Calentar con Microondas

Una de las consultas más frecuentes que recibimos es sobre cuánto tiempo calentar los saquitos de semillas en el microondas. Hay que tener en cuenta que un microondas disminuye su potencia con paso del tiempo debido a que su tubo de magnetrón se debilita. El tubo de magnetrón de los microondas es un sistema de alto voltaje que actúa como fuente de energía. Cuando este tubo se vuelve más débil, el microondas se vuelve menos potente también.

Un factor importante para calentarlo más o menos tiempo es el uso que se le vaya a dar. No es lo mismo usarlo para calentar la cama antes de meternos por la noche, que usarlo para colocarlo sobre las cervicales a causa de un dolor. En este último caso es conveniente que el calor no sea muy agresivo.

Un buen método para saber si el saquito se ha calentado lo suficiente es colocar un vaso de agua lleno por la mitad junto al plato y el saquito. Cuando el agua hierve es síntoma de que el calor es suficiente.

Estos son los principales factores a tener en cuenta para decidir cuanto tiempo calentar los saquitos de semillas en el microondas.

Alternativas para Calentar sin Microondas

Entonces, ¿cómo calentar un saco de semillas sin microondas? ¿Es posible? La respuesta es si, aunque de manera distinta. Calentar sacos térmicos de semillas sin microondas es posible con algunos métodos alternativos. Son métodos eficaces, pero menos eficientes que el microondas por diversos motivos.

  • Calentar saco térmico en un horno: Esta opción es la preferida de quienes no tienen microondas. Se debe colocar el saquito de semillas sobre un plato y colocarlo a una altura media-baja, lo suficientemente alejado de las resistencias del horno. Aunque es eficaz es menos eficiente que el microondas, ya que el tiempo necesario para calentar el saquito es mayor, normalmente unos 30 minutos, y el consumo del horno también es mucho mayor que el del microondas.
  • Calentar un saco térmico sobre un radiador: Otra buena opción, con sus pros y sus contras. Calentar el saquito sobre el radiador requiere menos atención que hacerlo en el horno, ya que el calor al que llegan los radiadores no es lo suficientemente alto como para poder quemar el saquito. El calor del radiador también provoca que el aroma a azahar, lavanda o romero se extienda por tu hogar, algo muy agradable sin duda.
  • Calentar un saco térmico al sol: La mejor opción para los más naturistas. Calentar los sacos térmicos de semillas al sol es posible. Es un calor natural y sin prejuicio para nuestro bolsillo. No obstante, el sol debe ser lo suficientemente intenso como para hacer que el saquito llegue a la temperatura deseada. También hará falta mucho más tiempo que en el caso del horno o el microondas.

Estas son las diferentes opciones que planteamos para calentar los sacos térmicos de semillas sin disponer de microondas. Por todo ello, lo más rápido y barato para calentar un saco térmico de semillas es el microondas.

¿Qué Semillas son las Mejores?

Es una de las dudas más recurrentes que recibimos. No todas las semillas son iguales. De hecho no todo el mundo usa semillas, también usan otros elementos, cómo el arroz y los huesos de oliva o de cereza.

Hemos hecho numerosas búsquedas para saber cuáles son las semillas más utilizadas y después de ello las hemos testado una a una para averiguar cuáles son los pros y contras de cada una de ellas.

  • Semillas de trigo: Son muy utilizadas para rellenar estos cojines térmicos pero, tras haberlos probado, encontramos algunos inconvenientes en su uso. Tras varios calentamientos en el microondas, las semillas de trigo se tuestan y desprenden un olor un poco desagradable.
  • Huesos de cereza: También son utilizados frecuentemente para rellenar saquitos térmicos. Una vez lleno de huesos el saquito es ligero y retiene bien el calor.
  • Huesos de aceituna: Cuando decidimos probarlas, la valoración final fue similar a la que tuvimos tras probar los huesos de cereza.
  • Sacos rellenos de arroz: Estos son poco recomendables, ya que tras someterlo al calentamiento en el microondas y con el paso del tiempo, pueden acabar naciendo bichos en su interior y es algo realmente desagradable.
  • Semillas de mijo: Son nuestras favoritas y por eso siempre las utilizamos para rellenar nuestros saquitos. Tras haber probado todos los rellenos, podemos afirmar que las mejores semillas para rellenar los saquitos son las de mijo.

Estos saquitos, además de las semillas, en algunos casos también llevan plantas naturales en su interior. Estas desprenden un agradable aroma al ser calentadas en el microondas y te envuelven mientras usas tu saquito, preferiblemente en un momento de relajación. En definitiva, las mejores semillas para rellenar saquitos son, bajo nuestro punto de vista, las de mijo, siempre combinadas con plantas aromáticas.

Características de los Sacos de Semillas

  • Ergonómicas
  • Higiénicas
  • Resistentes
  • Aromáticas
  • No desprenden mal olor
  • Terapéuticas

Pero, al fin y al cabo es una cuestión de gustos. ¿Todavía no los has probado?

Saco Térmico de Semillas Especial para Bebés

Si, por supuesto. Contamos con unos saquitos térmicos especialmente confeccionados para su bebé. Con unas dimensiones de 10 x 15 cm, y su escaso peso, son ideales para colocarlos sobre la barriguita de nuestro bebé cuando sufren de cólicos y otros dolores y gases. El calorcito también les ayudará a rebajar la irritación y a relajarlos, gracias a una de las principales propiedades de la lavanda que contiene en su interior.

Si nuestro bebé está sufriendo debido a la fiebre, podremos utilizar el saquito que deberá haber sido enfriado previamente en el congelador.

Mantenimiento y Conservación

Los saquitos deben almacenarse en lugares frescos y evitando ambientes húmedos. Para la óptima conservación del saco térmico, se aconseja meter en el microondas al calentar el saquito térmico, un vaso de agua medio lleno, lo cual ayudará a mitigar la excesiva sequedad en el tejido.

La vida útil del saco térmico dependerá de la cantidad de veces que se utilice, y del cuidado con el que se trate el saquito.

Conclusión

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