Los beneficios de la leche materna en los bebés son ampliamente conocidos. Constantemente se descubren nuevas ventajas asociadas a su consumo.
La leche materna contiene factores inmunológicos y no inmunológicos que confieren protección al lactante frente a los agentes infecciosos. Sin embargo, la infección en los lactantes que reciben lactancia natural suele cursar asintomáticamente o al menos con manifestaciones mucho más leves.
Estudios Recientes sobre la Leche Materna y el Rotavirus
Un estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation, financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, ha revelado datos importantes sobre la protección que ofrece la leche materna contra el rotavirus. Este estudio detectó que los bebés cuyas madres tenían altos niveles de anticuerpos específicos en la leche materna pudieron defenderse de la infección durante un período más largo que los bebés cuyas madres tenían niveles más bajos.
La investigación, dirigida por la Dra. Kirsi Jarvinen-Seppo, profesora de la División de Alergia e Inmunología del Hospital Infantil Golisano (GCH) de UR Medicine, realizó un seguimiento de los niveles de anticuerpos y la cinética a lo largo del tiempo para analizar las respuestas de los anticuerpos a una amplia gama de patógenos respiratorios, diarreicos y de sepsis en la leche materna.
Hallazgos Notables del Estudio
- La leche de mujeres de países de ingresos bajos y medios contenía niveles más altos de anticuerpos IgA e IgG contra diversos patógenos intestinales y respiratorios en comparación con la leche de países de ingresos altos.
- Esta diferencia fue particularmente notable en el caso de patógenos como Shigella y neumococo, que son importantes contribuyentes a la morbilidad y la mortalidad en niños pequeños.
- El índice de masa corporal (IMC) más alto se asoció con menores niveles de anticuerpos. Es decir, las mujeres con sobrepeso u obesidad solían contar con menos anticuerpos protectores en la leche materna, en comparación con las mujeres de peso normal.
“La variación en los perfiles de anticuerpos entre regiones resalta el impacto de los factores económicos y ambientales en la inmunidad materna. Además, habíamos previsto que las madres con bajo peso podrían tener niveles más bajos de anticuerpos debido a un peor estado nutricional”, afirmó Jarvinen-Seppo.
“Si bien los datos sobre la protección contra el rotavirus son convincentes, las variaciones geográficas y relacionadas con el IMC resaltan áreas en las que es esencial realizar más investigaciones. El estudio prepara el terreno para investigaciones adicionales que podrían conducir a una mejor comprensión e intervenciones para mejorar la salud infantil a nivel mundial”, concluyó la profesora de la División de Alergia e Inmunología del Hospital Infantil Golisano (GCH) de UR Medicine.
Leche Materna como Potencial Antirrotavirus
En 2019, investigadores españoles ya evidenciaron la importancia de la lactancia materna como protectora frente a la infección por rotavirus. Para ello, los científicos definieron por primera vez en un estudio publicado por la revista científica Plos Pathogens, la interacción que se produce entre el rotavirus P [8] y algunos receptores de la mucina, una capa protectora del intestino compuesta por proteínas y azúcares.
Además, demostraron que algunos azúcares de la leche materna son idénticos a los receptores de este virus, lo que evidencia su potencial como antirrotavirus.
Pero no solo los niños que son amamantados pueden beneficiarse de ello. Y es que esta investigación puede tener dos aplicaciones: la molécula que hallaron podría añadirse a las leches artificiales para proteger también a los bebés que no pueden alimentarse con lactancia materna y, por otro lado, se podrían desarrollar moléculas mejoradas para incluir en fármacos antivirales que sean capaces de actuar en el intestino en casos de diarrea aguda.
El rol protector frente a enfermedades respiratorias y otro beneficios de la Lactancia Materna.
Vacunación contra el Rotavirus
En febrero de 2006 se autorizó en Estados Unidos el empleo de una vacuna reabsorbente oral de rotavirus humanos/bovinos vivos (RV5 [RotaTeq]) en una serie de 3 dosis en el lactante. La American Academy of Pediatrics recomendó el empleo rutinario de RV5 en los lactantes estadounidenses.
En abril de 2008 se autorizó en Estados Unidos una vacuna oral de rotavirus humanos atenuados (RV1 [Rotarix]) como serie de 2 dosis a utilizar en los lactantes. La American Academy of Pediatrics recomienda la vacunación de los lactantes en Estados Unidos con la vacuna contra el rotavirus. La American Academy of Pediatrics no expresa preferencia por RV5 o RV1.
RV5 se debe administrar por vía oral en una serie de 3 dosis, a los 2, 4 y 6 meses de edad; RV1 se debe administrar por vía oral en una serie de 2 dosis, a los 2 y 4 meses de edad. La primera dosis de la vacuna contra el rotavirus debe administrarse entre las 6 semanas y las 14 semanas y 6 días de edad. El intervalo mínimo entre las dosis de la vacuna contra el rotavirus es de 4 semanas. Se debe haber administrado todas las dosis a los 8 meses y 0 días de edad.
En base a la evidencia generada en ensayos clínicos, la lactancia materna no reduce la protección frente a la gastroenteritis por rotavirus conferida por la vacuna.
Tabla 1: Comparación de Vacunas contra el Rotavirus
| Vacuna | Tipo | Dosis | Edad de Administración |
|---|---|---|---|
| RV5 (RotaTeq) | Vacuna reabsorbente oral de rotavirus humanos/bovinos vivos | 3 | 2, 4 y 6 meses |
| RV1 (Rotarix) | Vacuna oral de rotavirus humanos atenuados | 2 | 2 y 4 meses |
Investigación Adicional y Perspectivas Futuras
Estudiar y cuantificar los niveles de IgA específica frente a rotavirus en leche humana y de IgA e IgG anti-rotavirus en suero. Realizar un seguimiento de los niveles de IgA anti-rotavirus en leche durante la lactancia. Estudiar la capacidad neutralizante "in vitro" de las muestras de leche humana y de suero materno. Valorar la actividad neutralizante de IgA secretoria purificada de leche humana frente a rotavirus.
Como esperan los científicos, estos descubrimientos servirán para impulsar más investigaciones orientadas en el “desarrollo de estrategias de protección pasiva contra la morbilidad y mortalidad infantil”, esto es, que mejoren la salud de los más pequeños con prácticas optimizadas de lactancia materna.
