El aborto sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad, a pesar de que su frecuencia ha aumentado significativamente en las últimas dos décadas. Esto se debe, en parte, a que las mujeres, generalmente, deciden más tarde por la maternidad, si es que eligen esta opción. Ante cualquier duda o sospecha, es fundamental hablar con tu médico o matrona, quienes pueden asesorarte y aumentar tu confianza.
El aborto espontáneo es aquel que se produce sin intervención farmacológica ni quirúrgica. En la mayoría de los casos, ocurre antes de la semana 20 de gestación, y el 80% de ellos suceden antes de la semana número 12, es decir, durante el primer trimestre. La mayor diferencia entre las semanas se da cuando el embrión supera los 10 mm, alrededor de la novena semana. A partir de ahí, el riesgo se reduce de manera importante.
Para reducir el riesgo de aborto, es importante conocer sus posibles causas y tomar medidas preventivas. Sin embargo, es crucial recordar que, desafortunadamente, no siempre se puede evitar un aborto.
La Edad y el Riesgo de Aborto
Como principal causa de aborto, presente en aproximadamente el 60% de los casos, se encuentran las alteraciones genéticas en los cromosomas del embrión. Estas alteraciones, o mutaciones, hacen inviable el desarrollo del embrión, derivando en un aborto. Los cambios en los cromosomas que impiden que un embrión prospere pueden aparecer de manera aleatoria, aunque algunos factores pueden favorecerlos.
Entre esos factores, está muy contrastado el del incremento de la edad de la madre. Teniendo en cuenta que la edad media para quedarse embarazada en España ronda los 32 años, y que los embarazos en mujeres mayores de 40 años, ya superan a los de las menores de 25, es lógico que las conversaciones sobre los riesgos de aborto, cada vez sean más frecuentes.La tasa de aborto espontáneo es menor del 20% en las madres de menos de 35 años, mientras que a los 40 años ya ronda el 40%. A los 45 años, el riesgo de aborto alcanza casi el 80%, aunque esto es una media y puede variar entre mujeres.
Otros Factores que Aumentan el Riesgo de Aborto
En muchas ocasiones, se desconoce la causa exacta de un aborto. Puede haber trastornos hormonales o inmunitarios desconocidos y difíciles de detectar. Sin embargo, existen patologías o circunstancias ya identificadas, algunas de las cuales se pueden prevenir.
Causas y factores que pueden suponer una amenaza de aborto:
- Agentes teratógenos: Lovastatina, metotrexate, antiandrógenos, quimioterapia, ácido valproico.
- Baja disponibilidad de nutrientes: Ácido fólico (vitamina B9), vitamina B6, vitamina B3, vitamina D, hierro, yodo.
- Alteraciones en el peso: Bajo peso, obesidad, sobrepeso moderado y ganancia de peso elevada durante el embarazo.
- Enfermedades crónicas: Hipotiroidismo, hipertiroidismo, diabetes, hipertensión.
- Alteraciones en la coagulación de la sangre: Trombofilias.
- Trastornos inmunitarios: Síndrome antifosfolipídico.
- Consumo de sustancias: Alcohol, tabaco u otras drogas.
- Consumo excesivo de café: Ingerir 3 o más tazas de café diarias.
- Trastornos hormonales: Síndrome del ovario poliquístico.
- Infecciones: Sífilis, listeriosis, candidiasis congénita.
- Traumatismos severos: En la zona abdominal.
- Estudios ginecológicos invasivos: Amniocentesis.
Los factores implicados son muy variados, y nuestro cuerpo utiliza casi de todo para poner en marcha una nueva vida, siendo afectado por muchas cosas. Algunos de estos factores no se pueden influir, pero sí se puede actuar sobre otros.
¿Cómo evitar abortos espontáneos? | Nascere
¿Cómo Reducir el Riesgo de Aborto?
Es importante recordar que el riesgo cero no existe en ningún aspecto de nuestra salud. No te sientas culpable si tu cuerpo decide no seguir con un embarazo. A menudo, un aborto espontáneo se da por la confluencia de distintos factores, y no todos son prevenibles.
Medidas que puedes tomar:
- Consulta sobre fármacos: Si consumes fármacos, consulta con tu médico sobre la conveniencia de continuar con ellos.
- Complejo multinutriente: Consume un complejo multinutriente específico para el embarazo.
- Control de patologías crónicas: Si padeces alguna patología crónica, asegúrate de que esté bien controlada.
- Información sobre estudios ginecológicos: Infórmate adecuadamente de los potenciales efectos que algunos estudios ginecológicos pueden conllevar sobre el riesgo de aborto.
- Precaución con infecciones: Ten especial precaución con las patologías infecciosas, utilizando preservativo en tus relaciones sexuales.
La Importancia de un Estilo de Vida Saludable
Más allá de las medicaciones, enfermedades y otros problemas de salud, tus hábitos de vida son también importantes. Veamos cómo mejorarlos:
- Cuida tu peso: Tanto si estás por debajo como por encima del adecuado.
- Practica ejercicio: Especialmente si padeces sobrepeso o alguna patología metabólica.
- Evita sustancias nocivas: Alcohol, tabaco y cualquier droga.
- Reduce el consumo de café: A un máximo de dos tazas pequeñas al día, espaciadas varias horas.
- Consumo elevado de vegetales y pescados azules: Ambos tienen nutrientes beneficiosos para la modulación de la coagulación sanguínea.
- Evita actividades de alto riesgo: Que puedan favorecer traumatismos severos.
Hay muchos factores sobre los que puedes actuar para tratar de que el embrión se desarrolle de manera óptima. Si tienes cualquier duda, recurre siempre a tu ginecóloga o matrona y asesórate con expertos.
| Factor | Recomendación |
|---|---|
| Edad Materna | Considerar los riesgos asociados con la edad avanzada. |
| Nutrientes | Asegurar una adecuada ingesta de ácido fólico, vitamina B6, vitamina B3, vitamina D, hierro y yodo. |
| Peso | Mantener un peso saludable antes y durante el embarazo. |
| Sustancias Nocivas | Evitar el consumo de alcohol, tabaco y drogas. |
| Café | Limitar el consumo a un máximo de dos tazas pequeñas al día. |
